Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Muchos se preguntaran quienes somos y como terminamos en la guerrilla un sin número de jóvenes dispuestos a dar la vida por un ideal común sin esperar recompensa alguna, al igual que muchos de los y las colombianas piensan que somos unos monstruos sin sentimientos porque es lo que los medios de desinformación han difundido de nosotros.

La cuestión está en que no se han dado la oportunidad de conocernos y comprobar que somos seres humanos igual que los demás, que tenemos sentimientos, que sufrimos y también tenemos necesidades.

Colombia siendo un país tan rico en recursos naturales y suelos de producción, ha sido mal dirigida, pues unas pocas familias controlan el destino de millones de familias que trabajan por el día a día, los países extranjeros desde la colonia, nos están explotando, han convertido a los colombianos, en una sociedad de consumo en vez de ser productores y transformadores de todos nuestros recursos.

Esta explotación que se agrava con el uso de la fuerza y violencia del Estado es la causante del conflicto social y armado que paso a ser el más antiguo del continente. Al invertir más en la maquinaria de guerra se descuidó la salud, la educación, la vivienda, el derecho a la vida digna y los servicios básicos para vivir una vida digna.

Mi caso es un ejemplo claro del resultado de estas políticas estatales erróneas, yo ingrese porque no tuve la oportunidad de estudiar y el estado no me facilito a pesar de ser menor de edad, los medios para poder acceder a estudios universitarios, entonces, al encontrarme con la dura realidad de no obtener trabajo y tampoco podía aspirar a una educación buena; teniendo clara mi meta de no ser una delincuente más de este país, tome la decisión de ingresar a la guerrilla.

Fue la decisión más importante de mi vida y nunca me he arrepentido, pues en la universidad de la vida aprendí que se es más humano de este lado y se aprende mucho más de lo que en las universidades enseñan, a pesar de no obtener un título por el conocimiento que se adquiere en el trasegar de la selva.

Una de mis mayores satisfacciones de la vida guerrillera ha sido enseñar algo a mis camaradas y aprender el triple de ellos y ellas.

Somos seres humanos y hemos cometido errores pero lo más bonito de todo es reconocerlos y corregir porque nuestros valores y principios no son impuestos, nosotros mismos los decidimos como lo mejor para ser seres humanos diferentes a lo que esta sociedad capitalista y patriarcal enseña.

A quien desee conocer de primera mano y de sus protagonistas la otra cara de este conflicto, los invito a que confronten las versiones dadas por los medios de comunicación, que asistan a las distintas Zonas Veredales y escuchen de la voz de los y las guerrilleras, sus historias de vida en donde se encontraran de que es mejor escuchar a otro narrar sus historias de amor, tristeza, valentía y dolor que ver una novela vacía, que solo refleja la pérdida de valores.

Todos y todas debemos darnos esa posibilidad de conocernos y de corregir lo que está mal para transformar nuestro país en ese que soñamos y merecemos.

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