Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Desde una esquina del mundo

Nos tocó muy duro, salir del país en medio de la muerte de mi marido, de tanta matazón, fue duro. Yo solo tenía un hijo y con la ropita alcancé a llegar a la embajada, fue en lo que me insistió mi familia, después de durar 3 meses escondida. Desde hace más de 20 años vivo fuera del país. ¿Una opción? quizás, pero no es fácil. Nadie entiende que aprender un idioma, acostumbrarse a la comida, al frío, a la cultura, a los gestos, a la exclusión y también la inclusión no es sencillo.

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¿Lo qué más recuerdo? La muerte de mis mejores amigos y mi marido a manos del ejército. Fue una tarde, salían del trabajo cuando se los llevaron. Aparecieron muertos con uniformes militares, casi nuevos,  en un pastal a las afueras de la ciudad. Se salvó una, ella era joven está viva y en la guerrilla. ¿Por qué nos persiguieron? Por ser parte de una opción diferente, por pensar distinto, por querer transformar el país, por casi quitarle el poder a la derecha, a la oligarquía colombiana.

¿Qué hago ahora? Siempre he luchado, desde el primer momento en que salí del país, no he dejado de organizarme y organizar colombianos y ciudadanos por la defensa de los pobres, de los excluidos, de todos los sectores del país que están siendo señalados y criminalizados. He impulsado campañas de solidaridad, he recorrido varias instituciones de gobiernos denunciando lo que pasa en el país. Por aquí solo se habla del buen trabajo del gobierno colombiano; la cancillería ha invertido demasiado en la buena cara del país para los inversionistas y los turistas. Y es necesario informar, realmente lo que sucede, las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos y el conflicto social y armado que padecemos desde hace 50 años.

¿Qué les puedo decir a las combatientes? Que las mujeres que estamos lejos físicamente, vivimos con una añoranza eterna de cuando cambiará el país. Que en sus manos está la transformación real de lo que construimos y estamos construyendo. Son mujeres de templanza, fuerza y sabiduría. Que deben seguir estudiando, leyendo, discutiendo, porque seremos las mujeres revolucionarias las encargadas de la formación de nuestro pueblo. Ejemplo en el mundo actual, de que las mujeres oprimidas como sector de clase, deben organizarse ante los poderosos. El problema es de clase y son ellas el mejor modelo.

¿Una última cosa? Que sepan que estar afuera a veces es más duro que estar en el país. Los recuerdos, la nostalgia, la soledad y la reflexión continua, hacen que a veces nos quedemos en los años en que salimos y nos paralizamos en el tiempo… Pero esas sensaciones no son eternas, por eso damos una voz de aliento desde un rincón del mundo, donde sabemos que las FARC-EP serán las encargadas de la revolución. Hemos puesto muchos muertos, sacrificado vidas enteras y proyectos personales, por este ideario colectivo. Seremos todos y todas  capaces de construir caminos por una nueva Colombia.

Juramos vencer!!!

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