Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

“Cualquier chica puede ser glamourosa.

Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y

parecer estúpida”.

Hedy Lamarr

El gran éxito cinematográfico Casablanca pudo haber contado con la actuación de la actriz vienensa Hedy Lamarr, quien revolucionó el cine convirtiéndose en la primera actriz en protagonizar un desnudo e interpretar un orgasmo en la historia del cine en la película Éxtasis.

Sin embargo, las pantallas no eran el único espacio de desarrollo de Hedy Lamarr, por eso rechazó el papel protagónico de Casablanca, y se volcó al mundo tecnológico, mundo predominantemente masculino, al menos en temas de reivindicación histórica.

Mujer, vienesa, judía, tuvo que afrontar las estructuras de la tradición patriarcal. Tras su actuación en Éxtasis, el empresario, Friedrich Mandl, quien se encargaba de proveer de municiones y aviones de combate a Hitler y Mussolini, obligó a sus padres a darla en matrimonio. Comenzaría así una vida de encierro que la mantuvo un tiempo lejos de su carrera de actriz y de los espacios públicos, a no ser en compañía de su esposo.

Hedy Lamarr dedicó su encierro a estudiar ingeniería y adquirir conocimientos sobre tecnología armamentística, así como las relaciones entre clientes y proveedores, siempre pensando en la posibilidad de fugarse.

Con ayuda de su asistenta, con la que tenía una relación amorosa, Lamarr logra escapar. Después de varios tumbos llega a Estados Unidos a seguir con su carrera cinematográfica en Hollywood.

Es en Estados Unidos donde conoce a George Antheil, compositor con el que desarrolló un sistema de detección de torpedos teledirigidos inspirado en un principio musical. “El invento funcionaba con 88 frecuencias, equivalentes a las teclas del piano, y era capaz de hacer saltar señales de transmisión entre las frecuencias del espectro magnético.”

Tras registrar la patente, en 1940, se la ofrecieron de forma gratuita al Ejército de los Estados Unidos, para ser utilizada en la II Guerra Mundial. No la utilizaron por miedo a que fuera detectada por el enemigo, pero la guardaron y la mantuvieron en secreto.

Paralelamente a su carrera artística, en la que se destacan los filmes: Lady of the Tropics (1939), I Take This Woman (1940), Noche en el alma (1944), Pasión que redime (1947) y su más grande éxito: Sansón y Dalila (1949); Lamarr continúa con sus investigaciones científicas, concibiendo la teoría del espectro ensanchado, precursor de lo que hoy conocemos como wifi y que también es utilizada en las comunicaciones inalámbricas de la telefonía móvil y los sistemas GPS.

Lamarr ofreció una vez más su colaboración como ingeniera al gobierno de Estados Unidos para la búsqueda de avances armamentísticos en favor de la contienda contra el fascismo. Pero el gobierno de Estados Unidos desatendió la propuesta. Su ingenio quedaría anulado tras la convocatoria a utilizar su belleza y fama para posar en pósteres propagandísticos y para ayudar en la venta de bonos de guerra. El que comprara 25.000 dólares obtendría un beso de Lamarr. En tan solo una noche logró vender siete millones de dólares en bonos de guerra.

Sasón y Dalila recorría el mundo mientras Hedy Lamarr se destacaba como ingeniera de telecomunicaciones. Estados Unidos empleó su patente por primera vez en los 60, en la crisis de los misiles de Cuba, pero no fue hasta la década de 1980, cuando el sistema vio sus primeras aportaciones en ingeniería civil.

“En 1998 la Electronic Frontier Foundation concedió a Hedy Lamarr y George Antheil el Premio Pionero reconociendo su contribución fundamental en el desarrollo de las comunicaciones basadas en ordenadores. George Antheil murió sin conocer su aportación a la tecnología ni ver su reconocimiento y Hedy Lamarr rehusó a ir a recoger aquel premio.”

Hedy Lamarr murió en el año 2000, a los 85 años de edad.

Desde 2005, el 9 de noviembre, día en que se conmemora el natalicio de Hedy Lamarr, es considerado Día del Inventor en los países de habla germana (que pertenecieron al Imperio Austrohúngaro donde ella nació.

En 2014 fue incorporada al Salón de la Fama de los Inventores en Estados Unidos.

Esta mujer singular logró sortear las dificultades de la sociedad patriarcal para llevar adelante sus carreras y hacer aportes importantes a la humanidad. Es triste que, pese a estos reconocimientos, se le recuerde más como “la mujer más hermosa de la historia del cine”.

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A propósito de la Columnista

Violeta Narváez

Violeta Narváez

guerrillera de las FARC-EP.