Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

En Chile, durante la dictadura de Pinochet, el Partido Comunista fue ilegalizado. La persecución hizo que mucha de su militancia pasara a la clandestinidad.

Las fiestas de fin de año eran claves para capturar a los hombres y mujeres que, dentro del peligro, hacían lo imposible por compartir con sus familias.

Como medida de seguridad surgió la Fiesta de los Abrazos, que se realizaba secretamente días después del comienzo del nuevo año y que servía de encuentro de los militantes con sus seres queridos.

Sin embargo, no todas las dictaduras tienen Fiestas de los Abrazos. En Colombia, muchos guerrilleros y guerrilleras llevan diez, quince...treinta años sin ver a sus familias. Algunos no las podrán ver más, porque el Estado ya descargó en ellas el odio a las ideas diferentes y las ansias de escarmiento. Otras han tenido que emigrar fuera de sus territorios de origen, incluso fuera del país.

En el proceso de paz realizado en Cuba, entre las FARC-EP y el gobierno, muchas familias pudieron viajar al encuentro de sus parientes rebeldes. Algunos días combinando el trabajo en la Delegación, las reuniones, los video chats y las lecturas, con las conversaciones interminables con las mamás o el paso obligado por la Plaza de la Revolución para sacarse la foto con el Che al fondo, no logran sustituir años de distancia.

Cómo recuperar tantos días de angustia por la vida del que decidió la lucha guerrillera como camino. Cómo contener los deseos de eternizar el momento en el que otra vez hay tranquilidad alrededor y hay esperanza de que las cosas cambien para bien.

Incluso en los momentos en que el No a la paz se logra posicionar en las urnas del plebiscito, uno piensa que realmente hay mucho que ganar con la paz. Y no solo se trata de proyectos productivos, de participación política, o de sacar adelante (y en función de otra meta) a nuestro querido país. También hay sueños personales en todo esto. Hay carencias, hay rupturas, hay dolores que sanar. Porque no somos máquinas de matar, somos seres humanos llenos de sensibilidades y de amor.

En Chile hoy no hay dictadura, al menos no en su forma más descarada. El Partido Comunista es legal y la Fiesta de los Abrazos es un gran evento público que se realiza todos los años en el Parque O'Higgins, para mantener vivo el recuerdo de los horrores pasados.

La paz, más que nunca, puede significar para nuestro país, entre otras cosas, eso: una gran Fiesta de los Abrazos, un reencuentro entre todas las personas que hemos padecido este conflicto en sus diversas formas. La posibilidad concreta de pensarse una manera distinta de construir el país y nuestras propias vidas. Sin el olvido como recurso de evasión de los problemas, pero con la alegría y la voluntad de seguir adelante con los sueños de justicia que nos impulsaron alguna vez a empuñar las armas.

Esperemos que esa fiesta sea pronto. Toda Colombia estará invitada.

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A propósito de la Columnista

Violeta Narváez

Violeta Narváez

guerrillera de las FARC-EP.