Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Los ríos de la costa pacífica siempre se han caracterizado por su limpidez y fuertes corrientes, en sus aguas la gran variedad de peces y moluscos han sido el sustento y vida de todos los habitantes rivereños.

Estos ríos han cambiado desde hace unos años para acá por el gran auge que ha tenido la explotación minera en algunas zonas y que han transformado muchas costumbres de las comunidades como el baño, aseo, uso de sus aguas en la preparación de los alimentos, pesca y transporte; ya que la transparencia de sus aguas solo se puede ver los días domingos, debido a que las comunidades han hecho acuerdos con los dueños de los diferentes entables mineros y en sus normas establecieron este día de no trabajo con sus máquinas para poder usar sus playas en el esparcimiento familiar.

En domingo se encuentran las familias disfrutando de estas aguas, aunque ya no es tan placentero bañarse allí, pues al caminar en las playas se remueven las arenas y el barro que las corrientes trae de estos trabajaderos, al igual los residuos de basuras, aceites, gasolina que los contaminan. La búsqueda del codiciado metal también ha hecho que los lechos de los ríos sean removidos y cambie la profundidad, obligando a la gente a buscar rutas alternas y generando riesgos pues cuando se presentan las crecientes, ocurren muchos desastres.

En la minería se emplean los hombres como operarios de estas máquinas, mientras las mujeres y niños se dedican al barequeo, y son quienes permanecen en las casas y caseríos.

En este contexto, las mujeres se convierten en el principal puntal de las comunidades, y de la formación de los hijos, primero por permanecer en casa, y además porque son ellas quienes han aprovechado de la educación, que aunque deficiente, les ha permitido sobresalir más que a los hombres, quienes desde muy pequeños se dedican a la búsqueda del dinero.

Las comunidades han legislado el manejo de la minería, para obtener los recursos que le son negados por los presupuestos nacionales, regionales o locales y así consiguen realizar obras en bien de ellas. Establecieron normas para que luego de finalizado el trabajo minero, quienes realizan este trabajo dejen nuevamente las zonas sin socavones, y emparejando los territorios para que se recuperen rápidamente y los pobladores puedan sembrar una planta que ayude a la más rápida recuperación.

La minería manejada eficientemente por las comunidades, quienes conocen su territorio y viven en él y de él, es una opción para lograr el desarrollo que siempre ha sido negado por un Estado excluyente.

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A propósito de la Columnista

Mireya Andrade

Mireya Andrade

Guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la delegación de Paz de las FARC-EP de Octubre 2014 a Agosto 2015.