Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

El Chocó es uno de los treinta y dos departamentos de Colombia, localizado en el noroeste del país, en la región de Pacífico Colombiano, comprende las selvas del Darién y las cuencas de los ríos Atrato y San Juan. Es un departamento con mucha diversidad, riquezas hídricas, culturales y los minerales cubren gran parte del territorio.

No es lo mismo el norte, que limitan con parte de departamento de Antioquia el Darién (Panamá) y el mar Caribe; y el sur colinda con parte del Valle del Cauca, y todo su costado oeste bañado por el océano Pacífico.

Las unidades guerrilleras recorremos cada vericueto de sus selvas, ríos y poblaciones, con quienes tenemos mucho en común, por ejemplo la amabilidad. El cariño de la gente chocoana es extraordinario, excepcional y compartimos el amor por la tierra y su gente, por eso somos una sola familia.

En nuestros desplazamientos por las riberas de los ríos Atrato y San Juan una va encontrando poblados indígenas y afrodescendientes, que hoy tienen una realidad tremendamente lamentable con respecto a años atrás; históricamente estas comunidades han sido muy pobres y abandonadas por el estado colombiano, antes la gente vivía de la pesca y la cortada de madera, pero hoy con la minería y la entrada de multinacionales extractivistas a estos territorios, la gente no encuentra ni peces…

Por lo general las mujeres tanto afros como indígenas son las más trabajadoras, ellas son las que manejan las chalupas (lanchas, champas o pequeños botes), son las encargadas de recolectar leña, cortar caña para hacer el (viche) una bebida típica en la región, todo esto pasa mientras algunos hombres se quedan en casa “descansando”, una se sorprende de estas situaciones y les pregunta porque esta forma de vivir, la respuesta más común es (nuestra cultura es así, dios nos mando a servir al hombre).

Nosotras entre el desconsuelo y nuestra responsabilidad de contribuir al mejoramiento de las comunidades, intercambiamos con ellas, les explicamos sobre nuestra lucha y de por qué esa práctica no puede ser una cultura que se deba conservar y defender, que de la cultura hay que perpetuar lo que nos une, nos organiza, nos potencia como ciudadanos y ciudadanas con derechos. Así que esta realidad de las comunidades y de las mujeres chocoanas empieza a cambiar y debe continuar haciéndolo, tanto en la parte del norte como al sur, hoy existen territorios de paz, existían inclusive, antes del proceso de paz que se adelanta en La Habana.

En estas comunidades trabajamos conjuntamente, se consolidan propuestas alternativas de desarrollo comunitario. También se discute de manera respetuosa sobre los avances del proceso de paz, ya que los medios no informan oportuna y objetivamente; la preocupación mas común es sobre la dejación de armas, porque se sienten protegidos y protegidas por la fuerza guerrillera y porque con esas armas fue que se logró sacar los paramilitares de estas regiones y como todas y todos sabemos, la amenaza del paramilitarismo es una realidad en todo el territorio nacional, de ahí la importancia del acuerdo de seguridad que debe alcanzarse en los próximos días, el cual debe garantizar la seguridad y vidas de estas comunidades y de todo el pueblo colombiano.

También hemos visto un gran avance con la visibilizacion de las mujeres campesinas, indígenas y afrodescendientes, y esto se ha visto con el empoderamiento de mujeres como lideresas en sus cabildos y consejos comunitarios en El San Juan, por ejemplo, en una comunidad, todo el Consejo Comunitario está compuesto por mujeres, algo que nunca se había visto en ninguna comunidad.

Estos territorios de paz hoy son autónomos y construyen sus proyectos y planes de vidas, sin negar, claro está, que falta, nos falta mucho por construir.




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A propósito de la Columnista

Sonia González

Sonia González

Guerrillera del Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano, (BOCAC) de las FARC-EP