Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

El defectuoso funcionamiento de la administración de justicia es bastante conocida, así como las maniobras para manipular los procesos judiciales, como por ejemplo: cambiar las fechas en las tapas de los expedientes de tutelas para garantizar su vencimiento, mientras estaban en el Tribunal de Bogotá. También es conocido lo acontecido en la Corte Constitucional como el caso de Fidupetrol que vincula al magistrado Pretelt y la plata que pidió para favorecer a esta empresa.

Y si les dijera que también actúan en favorecer al poder masculino para que continúe con su opresión en el marco de la institución del matrimonio y de la explotación familiar, que se extiende hasta las rejas de la cárcel o donde se encuentre el marido, porque la mujer es su pertenencia, de lo contrario es tomado como una amenaza directa a ese poder masculino y a sus privilegios sobre la explotación familiar con la obligación sexual forzada.

Esto es lo que le pasó a Adela:

En 2009 fue capturada y purgó una condena de un año y nueve meses cuando dice la justicia, que la halló culpable del delito de rebelión pero, tras obtener la libertad, nuevamente fue capturada, porque testimonios o montajes, la vincularon, como autora intelectual del asesinato de un ganadero, del que finalmente fue condenada a 30 años de prisión, sentencia confirmada tanto por el Tribunal Superior de Cundinamarca como por la Corte Suprema de Justicia.

Lo anterior no es más que otra forma de violencia hacia las mujeres, donde se ejerce el poder dominante y se cree y valora el testimonio de los hombres y no importa que, extemporáneamente, el autor del montaje se arrepienta y confiese.

En el caso de Adela, fue radicada una carta a la Corte Suprema de Justicia, desde la cárcel del pabellón de Justicia y Paz, por esa persona, el autor, quien es el padre de los sobrinos de Adela, en la cual manifiesta que, ella, Adela, es totalmente inocente de lo que se le acusa, porque él, su ex cuñado, la denuncio como venganza, al creer que Adela había influenciado a Gloria, la hermana, quien era “su mujer”, para que lo abandonara y no volviera a visitarlo junto con sus dos hijos.

Esta carta no fue tenida en cuenta.

Algunos apartes de la carta:

cartaEntonces está visto que es una injusticia que solo trata de castigar, porque vale más la palabra de un hombre, que la palabra de las mujeres, lo que significa que la horca, la picota, el patíbulo, el látigo, la rueda y el cepo no han sido abolidos para las mujeres, las estrategias de violencia que se ejercen, no solo sobre el cuerpo de la mujer que “traiciona”, que se “libera”, que “subvierte”, la cultura de sumisión y obediencia, que castiga también al entorno familiar, que humilla y degrada.

Esto es un crimen contra Adela que lleva más de 3 años detenida injustamente, rejas que también encarcelan a su hija y su señora madre, que sufren su ausencia y la falta de provisión económica, único sustento que recibían, por esto, es necesario establecer solidaridades que pasen por la acción, el debate, manifestaciones de exigencia de libertad inmediata acompañada de movilizaciones.

Las mujeres presentes en el Movimiento Nacional Carcelario



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