Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Después del fin de las dictaduras militares que plagaron al continente de detenidos, desaparecidos, tortura y muerte se inicia una serie de positivos cambios que permiten el ascenso al gobierno de presidentes, hombres y mujeres, progresistas en nuestro continente. Estos hechos llenaron de esperanza a sus respectivos pueblos; sin embargo, en los últimos años hay claros signos de la reversión de esos procesos, dirigida desde el norte para evitar el empoderamiento de los sectores populares el freno a las políticas neoliberales, el pleno ejercicio de la soberanía nacional, y lo más peligroso para ellos, la unidad Latinoamericana y caribeña.Frente a ese proyecto del imperio, los errores cometidos por los nuevos equipos de gobierno han facilitado las intrigas golpistas de la derecha, dirigida desde Europa y los EE. UU.

Las intentonas contra Hugo Chávez en la República Bolivariana de Venezuela y contra Rafael Correa en Ecuador, fueron percibidos por los ciudadanos de esos países y  la comunidad internacional como demasiado burdas. De ahí la aplicación de otros modelos; esto obligó a buscar fórmulas más vendibles para ejecutar los golpes de Estado, los cuales comenzaron a denominarse “golpes blandos” para diferenciarlos del clásico golpe ejercido por la bota militar.

Con el presidente Zelaya, en Honduras se inaugura esta nueva era golpista a la cual se le otorga cierta forma de legalidad. El ejercicio se traslada al Paraguay donde el parlamento de ese país propicia el golpe contra el presidente Fernando Lugo, continuando con el experimento en la forma más aberrante que se ha realizado contra Dilma en Brasil y que en Argentina fue más allá porque la derecha quiso enjuiciar políticamente a la ex presidenta Cristina Fernández en Argentina.

Barnizada con cierta forma de legalidad, por violación de normas fiscales, que dicho sea de paso ha sido práctica común de muchos gobiernos, a Dilma se le abre una supuesta  investigación por parte del Congreso, que por votación de la mayoría derechista acuerda retirarla del cargo de Presidente por seis meses, para llevarla en el término de ese tiempo a un amañado juicio político.

Estamos frente a un golpe de Estado, que se consumó contra Dilma, pero que objetivamente va en contra de la democracia brasilera, para tratar de imponer una dictadura civil o cívico-militar que reverse las conquistas obtenidas por los trabajadores y los sectores más pobres de la población durante los mandatos del PT.

Corresponde al mismo Partido de los Trabajadores y sus aliados realizar un sano y profundo  balance del por qué se llegó a esta situación, detectar los errores cometidos y trazar una estrategia totalizadora, que abarque todos los frentes posibles, teniendo como fundamento la acción de masas, para recuperar el espacio cedido. Al mismo tiempo, se debe evitar que la ofensiva derechista aupada desde el norte termine por imponerse, tomando como ejemplo el modelo neoliberal de Macri en Argentina que quiere continuar la privatización de las empresas estatales y la entrega de los recursos naturales al capital extranjero.

La defensa y restitución de Dilma en el cargo desborda las mismas fronteras del Brasil; el desafió es para los demócratas y revolucionarios del continente y el mundo, puesto que de cuajar el experimento, cualquier pretexto será válido para producir golpes de Estado en contra de los gobernantes elegidos democráticamente por las mayorías nacionales.

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A propósito de la Columnista

Viviana Hernández

Viviana Hernández

Guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la Delegación de Paz de las FARC-EP desde octubre 2012

@Viviana_FARC