Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Al transitar caminos en zonas lejanas de los cascos urbanos, donde el Estado no hace presencia y lejos se ve esa posibilidad, encontramos al sector campesino con enormes inquietudes sobre el proceso de paz precisamente porque los medios masivos, en particular la radio, que es la reina de la sintonía en esos lugares, tergiversa la información.

Los habitantes de las regiones desde sus parcelas preguntan ¿es verdad que las FARC-EP se van a desmovilizar? ¿Si la guerrilla entrega las armas, qué va ser de nuestras vidas? ¿Por qué se cansaron de luchar? Todas estas interrogantes son resueltas explicándoles la realidad de los acontecimientos del proceso de paz, nuestro compromiso de lucha indeclinable  y la importancia de alcanzar la paz con justicia social a través del trabajo colectivo de las grandes mayorías para alcanzar el anhelo del pueblo colombiano.

Encontramos también la difícil situación en que están enfrentadas las mujeres en el campo, muchas de ellas madres cabezas de hogar, víctimas del desplazamiento forzado por el Estado, carecen de tierra, sufren la violencia intrafamiliar física y psicológica, padecen la falta de educación, entre otros fenómenos ya sean de índole político, económico y cultural.

Pero además en medio de esta monotonía y desconcierto de los campesinos y campesinas encontramos un aspecto fundamental que quiero resaltar, es el ánimo de la mujer campesina que van adquiriendo una visión organizativa y participativa, ellas tienen grandes metas, aunque desconocen las formalidades buscan formas de permanecer unidas profundizando las ideas de progreso, de pensar mas allá de los quehaceres  de la casa, van considerando la importancia de la capacitación  de todas, el obtener los derechos sin discriminación alguna y erradicar el machismo. 

Ellas ven como en las FARC-EP hay mujeres con capacidad y su forma de expresarse ante la población abre una luz de esperanza, por eso dicen nosotras también podemos prepararnos, dennos una guía para empezar. En muchos casos las guerrilleras son su ejemplo a seguir y nosotras no tenemos ningún inconveniente en sentarnos a intercambiar opiniones con ellas y sobre todo enseñarles lo que sabemos para seguir irrigando semillas con la esperanza fundada en su pronta germinación.

Dentro de sus proyecciones está el de formar comités, no tienen ideas sobre como se hace, pero está lo más importante que es el interés de hacer realidad su anhelo, otras van ocupando cargos de representación en sus veredas como forma de aprendizaje, entendiendo que la lucha no solo es por sobrevivir sino por condiciones de vida digna, donde no haya explotados ni explotadores, nunca es tarde para volver a nacer con nuevos conocimientos que contribuyan hacia un país pluralista patriótico y democrático, de esta forma se va agigantando la conciencia de cada mujer y la emancipación femenina va teniendo mayor fuerza en el campo.

En la mirada de todas debe nacer una nueva expectativa, que sea el de la construcción de la nueva Colombia.

 

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