Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Barequeo: mujeres el 90% de la fuerza de trabajo

El barequeo o consecución de oro por medios artesanales ha sido la actividad económica por excelencia de los habitantes de la costa pacífica, labor efectuada por generaciones de pobladores con la que han logrado conseguir el sustento y garantizar la supervivencia en una región abandonada a su suerte por el Estado.

Para trabajar en minería llegaron a la región muchas personas, principalmente venidas de Antioquia, una inmensa cantidad de nuevos mineros, obligados por la pobreza y la falta de oportunidades, buscando suerte. De manera precaria hicieron sus entables e iniciaron la explotación del metal, hasta construyeron pistas de aterrizaje para movilizarlo y venderlo de contrabando en Medellín, donde funcionan las fundidoras de oro.

En este contexto se dio a partir de 1995 el auge coquero, actividad que ocupó grandes extensiones de terreno y mano de obra de la región, principalmente de hombres; su fuerza menguó a partir del 2008 y hoy existen pequeñas extensiones en el pie de monte costero.

Y nuevamente regresa la explotación minera, con todo tipo de maquinarias, dándose la posibilidad que los propios dueños del terreno accedan a aparatos con los que buscan el codiciado metal, que ha tenido un buen precio en la última etapa. Pero a la par de este período llega la definición del ministerio de minas y energía que considera a la explotación minera un negocio o actividad ilegal, que es atacada por medios militares.

Las comunidades han legislado el manejo de la minería, para obtener los recursos que le son negados por los presupuestos nacionales, regionales o locales y así consiguen realizar obras en bien de ellas. Establecieron normas para que luego de finalizado el trabajo minero, quienes realizan este trabajo dejen nuevamente las zonas sin socavones, y emparejando los territorios para que se recuperen rápidamente y los pobladores le siembran una planta que ayuda en la más rápida recuperación.

La minería manejada realmente por quienes conocen su territorio y viven en él y de él, puede ser una opción para lograr el desarrollo que siempre ha sido negado por un Estado excluyente.

Las minas establecidas tienen las características de búsqueda de manera superficial o profunda y ahora por oficio de las comunidades se han creado normas que regulan el barequeo en estos sitios para evitar que se presenten daños, accidentes y ataques entre los mismos pobladores.

En cuanto a la familia, los hombres trabajan en las minas constituidas en los diversos municipios; mientras las mujeres son las que realizan la labor de barequeo, convirtiéndose en el 90% de la mano de obra y son quienes mantienen la unidad entre las familias.

También son las mujeres quienes en estas zonas tienen mayor grado de alfabetización que sus pares, los hombres. La vida de las comunidades en el Pacífico se da en las márgenes de los ríos y son estos quienes les proporcionan alimentación, movilidad, también innumerables enfermedades, y el barequeo fuente de sueños, riqueza, esperanza y cultura.

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A propósito de la Columnista

Mireya Andrade

Mireya Andrade

Guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la delegación de Paz de las FARC-EP de Octubre 2014 a Agosto 2015.