Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

A propósito del reciente logro de la comunidad LGBT al conseguir a punta de movilización y de esfuerzo constante que la corte constitucional les reconociera como derecho el matrimonio igualitario (derrotando así la ponencia que hacia crear una formula diferente para las uniones de personas del mismos sexo), quisiera no solo felicitarles en este nuevo logro que se suma a los ya obtenidos como los patrimoniales, de pensión, de familia, de adopción; sino que además quisiera mencionar que estos logros inmediatos no son un fin sino un medio para alcanzar la plena libertad y garantía de derechos.

 La verdad, no me sorprende que en la mayoría de la sociedad actual, aún se expresen síntomas discriminatorios, puesto que el problema del reconocimiento o la aceptación a las personas que tienen orientaciones sexuales hacia el mismo sexo es típico de las sociedades divididas en clases, en la sociedad capitalista se piensa que lo que se impone es lo normal ¿Quién determina qué es normal en una sociedad donde lo que existe son seres humanos todos con sus propias características, sus propias sensibilidades, percepciones y gustos? ¿Quién tiene la barita mágica para determinar cuál de todos los pareceres es el modelo correcto a seguir, como si a los seres humanos nos hicieran con molde? Lo que nos hace humanos es precisamente el poder definirnos a nosotros mismos desde nuestras propias singularidades y sentires.

Solamente una persona intransigente y con poco aprecio a las opiniones y divergencias, puede pensar que sus propias sentencias son las que deben regir el comportamiento de los demás. La falta de interés hacia la felicidad ajena hizo a este mundo depredador y rapaz y no podemos permitir que este tipo de pensamiento aliene nuestro intelecto. Hay mucho para transformar y es muy importante entender que si queremos construir una sociedad más justa e incluyente, se debe partir ante todo del respeto profundo hacia los demás.

Solamente en una sociedad altamente organizada, donde el bienestar y felicidad de los seres humanos se imponga sobre todas las cosas, se podrá vivir sin ningún tipo de prejuicios, sin estigmas, sin necesidad de recurrir a un reconocimiento público para poder ser. En una sociedad nueva estos reconocimientos serán tácitos.

La comunidad LGBT en su trayectoria de lucha reivindicativa, asumida con carácter y decisión, ha logrado avances importantísimos en todo lo relacionado con el tema de género, sin embargo queda mucho camino por labrar, y solo si todas las fuerzas actúan en unidad con objetivos claros y estratégicos a corto, largo y mediano plazo, la situación va a cambiar.

Puede ser este el momento para trascender lo reivindicativo y proyectarse en fuerza política. La hora de lucha por derechos y libertades, viendo en el horizonte la transformación revolucionaria, pues la discriminación y de exclusión siempre estarán presentes si la superestructura (economía, ideología y política), sigue siendo capitalista, donde nunca se van a tener en cuenta las particularidades, sino únicamente los estereotipos creados para el beneficio del gran capital por su reproducción en la sociedad de consumo “gay, blanco, adinerado, masculino etc”.

De ahí la importancia de emprender esta batalla desde la concepción de la lucha de clases para no perder los rumbos en elementos propios de la sociedad burguesa, que parecen importantes en la medida del reconocimiento como individuo, pero realmente no aportan al problema en su total dimensión.

Invitamos a la población LGBT a sintetizar toda su experiencia y trayectoria de lucha, para marcar nuevos derroteros y así seguir acumulando logros. Muy importante será cuando logremos tejer y enlazar las luchas sociales y populares que desde la entrañas de la Colombia profunda han luchado y luchan por sus reivindicaciones de sector, pero también por cambios estructurales para definir una nueva sociedad donde ningún tipo de exclusión y por ninguna causa, ya sea de patrimonio, sexo, raza, orientación sexual o cualquier otra característica, sea impedimento para vivir y usufructuar los bienes comunes, así como para participar y tener incidencia como sector social dentro de la política de nuestro país.

Necesitamos una Colombia para todos y todas, lo importante para la paz es generar nuevas condiciones donde nadie sea perseguido por su ideología política, su origen étnico, su trabajo, su orientación sexual o identidad de género.

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