Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Las mujeres guerrilleras que integramos actualmente la Delegación de Paz de las FARC-EP, mandamos un caluroso y efusivo saludo a la Cumbre “Un millón de mujeres de Paz”, deseándoles éxitos en sus labores.

Este ocho de marzo del año 2016 tiene un significado especial. No solamente es el día internacional de la mujer trabajadora, sino también es un momento histórico porque estamos ad portas de lograr la firma de un acuerdo final.

Las mujeres debemos ser artífices de la nueva sociedad sin violencia ni discriminación basada en género, en sexo, en etnia o en raza. Para eso, se deben conquistar espacios reales de participación y de liderazgo de las mujeres como sujetos políticos que somos. Por eso es importante nuestra presencia en la Asamblea Nacional Constituyente, que brindará seguridad jurídica a los acuerdos y una nueva institucionalidad para la paz. Pero para que tenga éxito la Constituyente, debe tener una representatividad real de lo que es la sociedad colombiana actual, dando voz a los grupos sociales excluidos de siempre: indígenas, afrocolombianos, campesinado, raizales, palenqueros, y por supuesto, esta representatividad deberá también dar cuenta de la realidad de la composición de género en la sociedad colombiana. El 51% somos mujeres; que no se quede por fuera ninguna rom, ninguna indígena, ninguna afrocolombiana, ninguna maestra, ninguna estudiante, ninguna ama de casa, ninguna campesina, ninguna mujer. Todas deben participar en la construcción de la Nueva Colombia que soñamos, que anhelamos y que vamos a construir.

Las mujeres luchadoras estamos alzando nuestras voces a favor de la paz. Gracias a eso, se creó la subcomisión de género en la Mesa de Conversaciones, un hito histórico para Colombia y el mundo.

La subcomisión ha sido un importante instrumento para incluir la voz de las mujeres colombianas en este proceso de paz. Hemos recibido a tres delegaciones de seis representantes de organizaciones de mujeres y de la comunidad LGTBI. Seguramente varias se encuentran ahí en el auditorio. Expusieron sus propuestas para incluir una perspectiva de género en los acuerdos de La Habana. Además, se han recibido críticas, sugerencias y se tuvo un intercambio de ideas muy fructífero con muchas. Particularmente para nosotras, las mujeres guerrilleras, ha sido muy importante ese contacto con las organizaciones nacionales y regionales, con ustedes, porque durante muchísimos años era bastante difícil ese intercambio directo y abierto, tan necesario para construir plataformas de lucha, actualizar temática y escuchar opiniones.

Nos place contarles que hoy ya hemos terminado la revisión del acuerdo parcial de Desarrollo Rural Integral y Participación Política, y estamos discutiendo el acuerdo sobre drogas ilícitas. Serán los primeros acuerdos de paz en la historia universal que incorporan explícitamente la voz de las mujeres.

Gracias a la movilización de todas ustedes, las mujeres estamos hoy incluidas en los acuerdos parciales que se lograron en La Habana. Gracias al clamor y la acción de todas ustedes, se están llevando a cabo iniciativas como esta: Un millón de mujeres de Paz. Las mujeres farianas nos sentimos parte, hacemos parte, de ese millón de mujeres de paz; apoyamos con fuerza esta iniciativa, porque creemos que es la materialización de esa esperanza que todas cargamos en nuestras corazones.

Necesitamos no un millón, no 5 millones, ni 10 millones. Necesitamos 20 millones de mujeres por la paz. Insistimos: ni una por fuera. La paz es con las mujeres.

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