Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

El 20 de febrero de 2012 a las 10:00 de la mañana salimos del aeropuerto de Maiquetía, de la hermana República de Venezuela, en una pequeña aeronave que nos conducirían a la Cuba rebelde de Fidel. El grupo de avanzada estuvo compuesto por el camarada Mauricio Jaramillo, jefe de la Delegación, Ricardo Téllez, Marco León  Calarcá, Andrés Paris, Sandra Ramírez y mi persona, quienes fuimos designados por el Secretariado Nacional de las FARC-EP para explorar, discutir y acordar una Agenda de diálogos con el gobierno de Juan Manuel Santos.

Tres horas más tarde aterrizamos en el aeropuerto José Martí de la ciudad de La Habana, donde nos recibieron con el calor humano propio de este pueblo valiente que ha sabido enfrentar el más cruel y despiadado bloqueo norteamericano.

La primera impresión fue respirar el aire fresco de la isla de esa época del año, con mucha emoción porque mi sueño silencioso fue siempre el de conocer en persona, la historia de heroísmo y resistencia del pueblo cubano y sus líderes, quienes, a pesar de grandes limitaciones económicas, siguen construyendo su proyecto de nación. ¡No podía creer que estuviera cumpliendo ese sueño!, menos, que me correspondiera ser parte de esta misión, tan difícil como la guerra misma pero tan necesaria para toda Colombia.

Dos días después, el comandante Mauricio nos comunicó de la celebración del primer encuentro con los representantes de gobierno en Casa de Piedra; un hermoso lugar ubicado en El Laguito, sitio de protocolo del gobierno cubano. Hoy, cuatro años después, este lugar está registrado en la historia de las FARC-EP, porque allí transcurrieron las discusiones que sentaron las bases de lo que hoy pretendemos culminar, lograr la Paz.

Cuando nos dieron la noticia de la reunión a Sandra y a mí me asaltó las preguntas típicas cuando se lleva tantos años en la montaña y de repente nos encontramos en un escenario como este: ¿Cómo me visto? ¿Cómo saludo a la contraparte? Las respuestas las tuve de inmediato: me vestiré como mejor me siento, sencilla, informal y saludaré con respeto, segura de quien está al frente es representante de un régimen que nos ha perseguido por muchos años con el firme propósito de aniquilarnos, pero hoy como fuerzas iguales nos estrecharemos la mano para decirnos tácitamente “Vamos a dialogar porque no podemos seguir en una guerra interminable”.

El 23 de febrero comenzaron las reuniones entre las delegaciones de las FARC-EP y el gobierno para acordar el cronograma de trabajo y enseguida la discusión sobre cuáles serían los puntos de la Agenda a pactar.

Desde el primer momento, el gobierno creyó encontrar una guerrilla derrotada y desmoralizada, su estrategia indicaba que pretendía someter a la insurgencia en La Mesa de Conversaciones, su objetivo máximo era el de ir por las armas, pero se equivocaron, el debate apenas comenzaba.  Así fue esta difícil etapa de 6 meses, de ir y venir, en momentos con sensación de frustración de otro nuevo intento de encontrar la ruta de la paz, otros con esperanzas por los resultados de los intercambios con la delegación del gobierno, así se fue construyendo la Agenda.

Contamos con el apoyo de  Cuba como anfitrión y garante,  junto a Noruega, además el invaluable papel de Venezuela, todavía dirigida por el Comandante Hugo Chávez, indiscutible líder mundial.  Desde el primer momento fueron prenda de garantía de la seriedad del proceso, siempre estuvieron atentos a todo el desarrollo de las conversaciones y ayudaron a que las partes llegaran a un entendimiento para entrar  a discutir sobre los graves problemas que hoy tiene Colombia.

El 26 de agosto de 2012, a las 17:00 horas, las FARC-EP y el gobierno colombiano firmaron el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera que incluye una Agenda temática de 6 puntos, la cual es la carta de navegación de este proceso de paz que adelantamos.

Hoy, 20 de febrero de 2016, estamos llenos de optimismo frente a unos acuerdos parciales que pueden terminar en la firma de un acuerdo final, que nos conduzca al fin del conflicto, convertirnos en un movimiento o partido político que posibilite continuar luchando por los cambios fundamentales que requiere Colombia para las mayorías y poder alcanzar el buen vivir.

Cuatro años en la tierra de Martí, en debate permanente, en un combate político, al cual todos y todas contribuimos, yo aprendiendo mucho, despejando dudas, reconociendo a las mujeres y hombres de Cuba como patriotas de la dignidad y la libertad. Sueño todos los días con la esperanza de que se haga realidad ese anhelo de las mayorías, una paz estable y duradera; continuaré aportando mi granito de arena.

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