Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Hay cartas que se escriben con la certeza de que jamás serán leídas por la persona a quien va dirigida, esta es una de ellas. No obstante la escribo solamente para traer al presente tus reflexiones y pronósticos de hace más de 5 años. Aquí estoy, en La Habana, en el proceso de paz del cual tú hablabas con tanta seguridad; como tú decías, se daría en algún momento de la vida política nacional y del desarrollo del proceso revolucionario.

Tenías razón de nuevo, se está realizando en el exterior. Recuerdo que hacías chistes con tus reflexiones visionarias, decías que el desarrollo del conflicto daba para una negociación de paz, pero que sería en el exterior, porque en Colombia no estaban dadas las condiciones de seguridad y las suficientes garantías, a menos que despejaran otro territorio como el Caguán y tú misma te respondías: “será en el exterior, ¡no va a ser en Colombia!”. Lo más chistoso era que en tu análisis, digo yo más afectivo que político, yo estaría en ese proceso.

Eso siempre me repetías en cada marcha, en conversaciones anodinas que se entablaban en momentos de descanso: “¡usted estará, y yo como su asistente también!, trabajaremos duro, igual que aquí, igual que todo el trabajo que hemos hecho estos años por alcanzar los cambios que anhelamos, solo que de otra manera, usted va a ver”. Y los demás guerrilleros y guerrilleras te seguían la corriente.

Así que aquí estoy, tratando de aportar al máximo, junto a los demás camaradas, hombres y mujeres de la Delegación, en esta tarea encomendada, con el peso de la responsabilidad de explorar esos nuevos caminos.

Por estos días estamos en pedagogía de paz en los campamentos, al pensar en ello, no puedo dejar de imaginar, cómo sería nuestro encuentro, si estuvieras ahí, cuánta alegría desbordante!, y tu: “se lo dije camarada, se lo dije”. También para decirte que este tiempo no ha sido nada fácil, son muchas las crisis que hemos tenido que superar, son muchas las dificultades encontradas, son muchos los enemigos de la paz, y una contraparte que quiere una paz sin cambiar nada, sin modificar las condiciones de desigualdad  que han generado tanta violencia.

Todo esto, Laurita de mi alma, me encantaría haberlo podido compartir contigo en estos tiempos, toda la expectativa de lo que está por acontecer, de la esperanza infinita en que esta vez sí sea definitiva la paz con justicia social, en poder escuchar tus reflexiones visionarias cargadas de utopías, con tu amor por el pueblo, por tu hija, por tus compañeros y compañeras, compartir tu alegría perenne, tu optimismo en un futuro  cierto.

No te preocupes, las chicas en los campamentos están juiciosas, estudiando y curucuteando las raíces del pensamiento revolucionario del que alimentamos nuestra práctica cotidiana, para llenar de contenido esas voces femeninas que junto a nuestros compañeros y las demás mujeres y hombres de Colombia construimos este sueño, esta utopía.

Se me olvidaba decirte, que tres años en La Habana, de trabajo intenso todos los días, de muchas madrugadas y trasnochadas para ponernos al día del debate y poder aportar en esta tarea que nos han encomendado, he identificado como el mes mas bonito, el más agradable, al mes de febrero: en la isla corre una brisa suave, es muy fresco, nada de calor, incluso un poco semejante a esos días despejados, hermosos de la cordillera, realmente es adorable.

Por ultimo mi hermosa niña, puedo prometerte dos cosas: una, que si se firma la paz, buscaré a Marita, le hablaré de ti, con la certeza que ella te recuerda, le contaré cuánto amor tuviste por ella, cuánto la amamos todos y todas, cuánto amor tengo para ella, y cuánto orgullo siento de que sea tu hija, hija de toda la familia fariana. Y lo otro, amada Laura, es que te iremos a buscar a esa hermosa montaña que te ha dado cobijo durante este tiempo, para que tengas una sepultura y donde  podamos hablar de tu recuerdo, tu sonrisa. Te traeremos presente, a ti y a las y los demás camaradas que esta guerra nos ha quitado, eso te lo prometo.
 

Share

A propósito de la Columnista

Victoria Sandino Palmera

Victoria Sandino Palmera

guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la delegación de paz de las FARC-EP desde mayo 2013.

@SandinoVictoria