Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Cerrado el punto de víctimas del acuerdo general que se discute en La Habana, se ha desenredado un gran nudo en el camino hacia la paz en Colombia, pero no al estilo de Alejandro Magno cuando de un espadazo desató el nudo gordiano o como en Colombia que algunos a punta de machete y motosierra han querido imponer soluciones a este tema, bajo la premisa del rey Macedonio “tanto monta cortar como desatar”.

Son varios los análisis que en torno a este tema se han hecho, muchos han sido los “expertos” y “expertas” que han opinado,  todos y todas, la mayoría en defensa de la institucionalidad han querido mostrar que lo que se acordó es el elemento con el que las FARC-EP va a responder a sus víctimas. Otros simplemente son tan descarados que afirman que con esto el gobierno solo quiere brindarnos impunidad a los insurgentes en caso dado que se llegue a la firma del acuerdo de paz como si este hubiese sido impuesto a la fuerza y no fruto de la discusión.

¿No será que les da miedo?, ¿no será que tienen temor de enfrentarse a la comisión de la verdad?, ¿no será que en este caso se puede usar el adagio popular que reza “el que tiene rabo de paja no se arrima a la candela”?.

Solo espero que todos aquellos que han defendido la institucionalidad con discursos cargados de odio y ansias de prolongar la guerra, no olviden que detrás de ellos hay una gran estela de personas asesinadas, torturadas y desaparecidas y que al momento de enfrentar la verdad no olviden que en Colombia todavía hay víctimas con sufrimientos olvidados  que esperan que el corazón de sus familiares descanse al conocer la verdad de lo sucedido.

Las y los combatientes farianos no le tememos a la verdad ni a la justicia, cuando estás  son realmente eso, verdad y justicia. Esperamos que los que nos acusan de tanta barbarie sean lo suficientemente valientes como lo quieren hacer parecer en sus discursos, y asuman sus responsabilidades como lo haremos las y los guerrilleros.

Esperando entonces que cuando lleguemos al nudo no se asusten y quieran, como ha sucedido antes, usar el machete o la motosierra para silenciar el clamor por la verdad y la justicia. Y que  alguien por fin nos responda, dónde está Beatriz, La Negra?

 


víctimas con sufrimientos olvidados

El 11 de enero mi mamá salió para la finca con Beatriz. Llegaban a ella pero no dormían en la casa por temor a que en la noche llegaran los masetos y las cogieran ahí. Por su seguridad, lo hacían en el monte y salían sólo en el día. Tampoco demoraban mucho tiempo en la finca porque sabían que si se regaba el cuento que ellas estaban en la vereda vendrían a buscarlas.

Leer más



 

Share