Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

 “El nivel de conciencia de los pueblos se mide por el nivel de participación de la mujer en la lucha”.

Vladimir Ilich Lenin

25 de noviembre, histórica fecha de arduas luchas por la igualdad, la dignidad y la no violencia contra la mujer. Los derechos de las mujeres son también derechos de la humanidad, deben ser inalienables, indivisibles e inalterables.

La historia de nuestro país da  testimonio de la importancia alcanzada por la mujer en las más duras batallas por construir una Colombia independiente, soberana, justa, y democrática. Grande ha sido el sacrificio pero también el ejemplo de heroísmo con que hemos enfrentado esta lucha; y, a propósito de heroísmo, como no destacar el ejemplo de coraje de la comandante guerrillera Sonia, ‘La Pilosa’ como le decíamos cariñosamente. Una guerrillera que descolló como conductora de tropas en la columna Teófilo Forero y por su gran audacia fue de las más perseguidas por el Estado colombiano y agentes imperialistas. Lamentablemente, nos la arrebataron en un cobarde bombardeo de esos que imponen asimetrías pero que jamás doblegan voluntades como las nuestras.

 La historia está llena de estos ejemplos, la Cacica Gaitana, Manuela Beltrán, PolicarpaSalavarrieta, las marquetalianas Judith Grisales y Miriam Narváez; Mariana Páez y Lucero Palmera, dirigentes comunistas como María Cano y Yira Castro, para mencionar sólo unas pocas, que labraron con su ejemplo una impronta imborrable y justiciera, enseñándonos que la participación femenina, es imprescindible para alcanzar los más nobles objetivos de la nación y de la humanidad entera.

Las guerrilleras farianas nos hacemos presentes en las luchas reivindicativas de género, con una visión dialéctica y bolivariana.  Hacemos parte de las luchas reivindicativas de nuestro pueblo; en nuestras filas, hombres y mujeres trabajamos juntos en el cumplimiento de diversas tareas, tenemos una misma visión estratégica, un mismo ideal, un mismo proyecto de país, unos mismos deberes y derechos y por tanto, nos hermanamos para enfrentar la adversidad de la lucha y para alcanzar objetivos supremos como el de la paz con democracia, soberanía, igualdad y justicia social.

Dicen nuestros documentos que en las FARC-EP la mujer es libre, este es un derecho que nos llena de oportunidades y que forma parte de una nueva cultura de lo que significa el ser mujer en la sociedad. Arropadas en esta reivindicación, luchamos contra los rezagos de la discriminación de esta sociedad envejecida y discriminatoria que debe abrirle paso a nuevos paradigmas de humanidad. Además, nos educamos y educamos en invaluables valores de hermandad y solidaridad, demostrando, junto a nuestros compañeros de lucha, que hombres y mujeres juntos e iguales, somos capaces de ayudar a construir un mundo nuevo. Esta convicción nos compromete y nos anima en la necesidad de triunfar en esta lucha tan dolorosa como necesaria.

Repudiamos el servilismo a que han querido arrinconar a las colombianas, a la discriminación que les han heredado y a los sometimientos que se les ha impuesto. Sistema social que no le dé a la  mujer su  dimensión creadora, está condenado a recibir nuestro desprecio y nos impone el deber moral de dinamizar nuestras luchas por derrotarle y sobre sus cenizas crear la sociedad moderna política y culturalmente, la sociedad moderna donde ninguna sea discriminada o constreñida en sus invaluables derechos, donde hombres, mujeres y naturaleza, estemos en el centro de su filosofía y de su praxis. Es que el modernismo capitalista destroza a hombres y mujeres con igual irracionalidad que destroza a la naturaleza.

Esta fecha conmemorativa de la no violencia contra la mujer es oportuna para meditar sobre nuestros problemas como género, especialmente para condenar la violencia institucional de la que por siglos hemos sido víctimas. Es oportuna para llamar a las colombianas a reflexionar sobre esta guerra que parece infinita y que tan difícil resulta hallarle una salida civilizada. Las clases dominantes se aferran al pasado y luchan desesperadamente por evitar que se desarrollen, como desean ser, las fuerzas del amor, de la esperanza, de la ternura, del progreso y del futuro.    .

Desde estos campamentos donde acariciamos ideales, donde soñamos momentos felices en paz y con justicia social, llamamos a la reconciliación. Queremos una Colombia donde quepa con iguales derechos la diversidad: culturas, proyectos de país, religiones, clases sociales, razas, pueblos y todas las visiones sin que sean intervenidos por alguna manifestación de irracionalidad. La diferencia sí, pero rodeada de sensatez, de respeto, de tolerancia y animando el debate civilizado, la confrontación de las ideas y procurando que ese debate siempre nos conduzca al desarrollo y a la felicidad social.

Invitamos a todas las colombianas a que soñemos juntas un país en paz y a que nos convirtamos en empuje este proyecto de vida que lograría resarcir tanto sufrimiento y desatar las fuerzas del progreso y de la felicidad social.

Enviamos nuestro saludo solidario a las prisioneras de guerra, prisioneras sociales y políticas y a todas las víctimas de la violencia. Así mismo, rendimos póstumo homenaje a las heroicas mujeres que han ofrendado su vida por la justa causa de los pueblos.

¡Un mar de rosas para todas las víctimas de la violencia y de la discriminación social y de género!

¡VIVA LA MUJER COLOMBIANA!

¡VIVA LA MUJER REVOLUCIONARIA!

¡VIVA COLOMBIA!

 

 

 

 

 

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