Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Oye tú, guerrillera…
Una vez yo me encontré un sinsonte, llorando en el monte, muy encapotao,
Me dijo que era una guerrillera, que su amor ardiente se lo había negao…
Canción de Lucas Iguarán.

Mientras reviso la prensa en internet encuentro un titular, “Alias María”, en la sección Cultura de una revista colombiana, comienzo a leer y me doy cuenta que es una película del director José Luis Rugeles, según leí en otro medio, sobre una guerrillera de 13 años, que además está embarazada.

Me llamó la atención y seguí revisando para ver que más se decía de la película: "La película es dura, pero la realidad desafortunadamente lo es mucho más", en esto tiene razón el señor Rugeles. Más adelante dice: "La gente lee sobre la guerra, pero no sabe lo que es". Como pude constatar por medio de las declaraciones a los medios, esta cinta “se gestó a partir de una investigación que tomó los testimonios de muchas mujeres que fueron reclutadas desde muy pequeñas en grupos armados ilegales”. Es decir, los realizadores tampoco saben lo que es la guerra desde adentro y desconocen normas de las organizaciones insurgentes en Colombia, en donde la vida tiene prioridad; se basan en testimonios de mujeres que han abandonado la lucha revolucionaria y que por la manipulación ideológica de los organismos de seguridad, ahora son utilizadas para que divulguen, según ellos, la crueldad a la que son sometidas las mujeres en la guerrilla.

“No hay espacio para el amor”, es una afirmación consignada en el análisis de alguien en otro medio, esto para remarcar soterradamente en la psiquis del lector(a), que las experiencias sentimentales y afectivas carecen de espacios en nuestro círculo. Quiero decirle a quienes afirman esto, que no hay amor más puro y sincero que el que se puede llegar a sentir en la guerrilla, acá nos entregamos a nuestra relaciones de manera abierta y libre, sin intereses. Lo único que nos mueve a compartir amores con alguien, a querernos, es el saber que en medio de la dureza de nuestras jornadas tenemos a alguien que nos acompaña y se preocupa por nosotros, eso no está prohibido, muchos afirman que los hijos son la semilla y la continuación del amor de los padres, en nuestro caso es lo mismo, hay quienes optan por tenerlos, hay quienes no, hay quienes sencillamente han pensado en tenerlos, lo han planteado en las instancias correspondientes y hoy son padres y madres.

Desafortunadamente el conflicto en Colombia ha dado para muchas tergiversaciones. Son muchos los que se han enriquecido a través de este, tanto en el cine como en la televisión; no hay excepción, siempre surgen argumentos para armar un guión y todos dicen pintar en ellos la realidad del conflicto, al final todo termina siendo una simple propaganda en la que se muestra una insurgencia a la que la sociedad en su conjunto debe odiar y temer.

Este film trae a mi memoria la triste historia de La Vendedora de Rosas protagonizada por Lady Tabares en 1998 y que en su momento todos admiraron. Creo que no hay colombiano que no haya visto esa película. Ese año todos admiramos lo que hizo Víctor Gaviria con la producción, pero nos asombramos más cómo escogió a esa niña humilde y la convirtió en una estrella a la cual los grandes medios nos mostraron como ejemplo, al final y después de unos años, de Lady solo quedan las malas noticias y los buitres detrás de su desgracia con grandes reportajes sobre su vida y para el colmo de males, una novela que se inserta dentro de esta última tendencia de producciones que hoy tan de moda están en Colombia.

Ahora la nueva protagonista es Karen Torres, quien encarna el papel de María, una niña de 13 años, la misma edad de Lady cuando filmó La Vendedora de Rosas. Ojalá no suceda lo mismo con esta niña de orígenes humildes y el sueño de fama inculcado por la parafernalia del espectáculo que solo busca grandes dividendos, no acabe por convertirse en pesadilla.

Las FARC-EP ha tomado la decisión de desvincular a todas y todos los menores de 15 años que actualmente hacen parte de nuestras filas, además de no permitir el ingreso a la organización de menores de 18 años. Pero es la sociedad en su conjunto, la que debe garantizar que los niños y niñas de nuestro país reciban los cuidados necesarios para su bienestar; y esto tiene que ir más allá de las formalidades, tiene que ser más que palabras y se deben adoptar medidas que realmente garanticen que nuestros hijos puedan vivir y crecer en una nación con paz y justicia social.

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