Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Era un sábado, el 31 de junio de 1999. En su recorrido hacia el corregimiento de La Moralia, municipio de Tuluá, los paramilitares capturaron a 'El Flaco’, quien se convirtió en su informante y quien les señaló a sus primeras víctimas: Orlando Urrea y su hija Sandra Patricia. En Monteloro fueron asesinados los líderes comunales Jorge Iván Palacios, Rodrigo Arcos Ceylán, Noralba Gaviria Piedrahíta, Gustavo Mejía Gallego y Jesús Antonio Acosta Oyola. 16 años después, continúa en la más absoluta impunidad la masacre paramilitar, en el centro del Valle del Cauca.

La creación de estructuras paramilitares en la región fue posible gracias a la impúdica alianza de la mafia de los carteles del norte del Valle y sectores empresariales que solicitaron a los hermanos Castaño a través de alias Don Diego, enviaran un grupo de autodefensas a la zona. Ese criminal contubernio generó más de 500 homicidios y más de cinco mil desplazados en el Valle del Cauca tras la creación del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC.

Fue así como el horror de  la guerra sucia rompió el tejido familiar de humildes hogares campesinos y centenares de vallecaucanos perdieron no solo sus tierras sino también a sus seres queridos.

Hoy, los que en aquellos tiempos éramos casi unas niñas y niños  recordamos con nostalgia a nuestras abuelas y abuelos meciéndose en sus mecedoras, narrando historias de miedo en las noches oscuras a la luz de una vela. Ya no quedan arrieros que se reúnan alrededor del fogón a contar sus anécdotas, porque sus voces fueron silenciadas por los grupos paramilitares  en su recorrido de muerte por las regiones de La Moralia, Monteloro, Santa Lucía,  Barragán, El Placer y Ceylán.

En Santa Lucía, Mireya Alpalá, una mujer de 24 años, fue descuartizada y violada por los paramilitares ante la vista de todo el mundo.

Las mujeres a lo largo de la historia han sido las víctimas más vulnerables, además son quienes han recogido los  muertos,  a sus hijas e hijos y  seres queridos, han asumido el papel de lideresas y continúan con la responsabilidad del sostenimiento económico de sus familias, aprendiendo a la fuerza a conocer y desempeñarse en el mundo de lo público reclamando su derechos.

Las guerrilleras y guerrilleros de las FARC-EP trabajamos arduamente para que la impunidad en nuestro país desaparezca porque es un flagelo que impide que esta sociedad avance.

Tenemos la esperanza de que nuestra contribución ayude a hacer justicia. Nuestro sueño es la paz, pero con democracia y justicia social.
 

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A propósito de la Columnista

Camila Cienfuegos

Camila Cienfuegos

Guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la delegación de Paz de las FARC-EP desde Octubre 2012