Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Lemebel nació en Santiago de Chile, en los 50, pobre y maricón, como él mismo decía y desde allí, desde la sensibilidad del que creció entre el barro y el rechazo a lo diferente, se hizo una de las más controversiales y nombradas figuras de la literatura chilena contemporánea.

En su infancia se llamó Pedro Mardones, pero el aliarse a lo femenino y reconocer a su madre, desde lo homosexual y lo travesti, lo llevó a cambiar su apellido por el materno.

"Su trabajo cruzó la performance, el travestismo, la fotografía, el video y la instalación; pero también los reclamos de la memoria, los derechos humanos y la sexualidad, así como la demanda de un lugar en el diálogo por la democracia." (Cuenta alguna de sus biografías)

En los años 80, bajo la censura de la dictadura comienza a vincularse al mundo del arte, funda, junto al poeta Francisco Casas el proyecto: "Las yeguas del Apocalipsis", que consistía en irrumpir, de manera sorpresiva y provocadora, en lanzamientos de libros y exposiciones de arte, transformándose a poco andar en un mito de la contracultura. Es también el momento en que comienza a ganar premios con sus cuentos y crónicas.

Critica a su país respecto al mundo. En alguno de sus textos dice:
"Había que demostrar el "milagro económico" chileno en las veinte mil piruetas del Libro de Guinnes. El despertar de un país que se levanta con orgullo de garrapata triunfal y que dejó atrás al Tercer Mundo. Una fonda del extremo sur que renovó su escabeche tricolor por el pollo rost beef y las hamburguesas sintéticas de los mall, pub, shopping, donde se remata el hambre consumista. Una hilacha de país que mira sobre el hombro a sus vecinos pobres. La Meca dollar del continente que habla de tú a tú con el Mercado Común Europeo. El ejemplo neoliberal para los indios piojosos de Latinoamérica..."

La primera vez que usó sus famosos tacones fue en 1986, en una reunión de los partidos de izquierda en la Estación Mapocho, donde el escritor leyó su Manifiesto "Hablo por mi diferencia", ante una audiencia perpleja.

Un escritor de izquierda, que fue negado por el Partido Comunista Chileno por homosexual en los años de la dictadura, pero que nunca se divorció de la lucha por la justicia social y el respeto a la cultura popular.

Entre sus principales libros de crónicas están: "La esquina de mi corazón", "Loco Afán: Crónicas de Sidario", "De perlas y cicatrices: Crónicas radiales”, "Zanjón de la Aguada" y "Adiós mariquita linda". Su novela "Tengo miedo torero",  permaneció por más de un año como uno de los libros más vendidos en el país; todos con fresca lírica y ácido humor.

Sus historias no solo se quedaban en sus libros, sus crónicas han sido publicadas  en "La Nación", "The Clinic" y "Punto Final".

Se burla de todo, hasta de sus dolencias más profundas. En 2012, tras un año de combate contra un cáncer de laringe, en la presentación de su libro "Háblame de amores" habló un poco de cómo recibió la noticia de su enfermedad y su estado de salud:

(Recibí la noticia) “Con algo de fatídico humor. Érase una vez un cancerito pequeñísimo en mi cuerda vocal izquierda, lo bombardearon con radioterapia y tuve que pasar un veraneo en Chernobyl. De ahí el pequeñito cancerín creció y tuve que someterme a una cesárea de laringe para extirparlo. Me apena haberlo perdido junto a mi voz. Sufro depresión post-cáncer”.

En esa ocasión, ante la pregunta de por qué las mujeres ocupan un lugar importante en sus escritos, respondió: "Me copan la página del alma..."

A comienzos del 2015 tiene una nueva recaída del cáncer, asiste a un homenaje que le prepararon artistas y amigos, pese a estar hospitalizado.

 “Como es la vida, yo arrancando del SIDA y me agarra un cáncer”, había dicho tres años antes.

Murió el pasado 23 de enero, con 62 años de edad. En un comunicado emitido con motivo del delicado estado de salud de Lemebel, su familia dijo:

 "Pedro estuvo aquejado largo tiempo por un cáncer a la laringe y dio una gran lucha contra esta terrible enfermedad, que pretendió dejarlo sin voz, pero ¿quién podría dejar sin voz a Lemebel? Su voz existe y persiste".

No bastan las flores, los aplausos, los homenajes...cuando en aquellos festejos de la Fiesta de los Abrazos, en el Parque O`Higgins se te recuerde con tu vestuario de plumas y guirnaldas, tu maquillaje y tus zapatos de tacón, nuevamente tu presencia hará estremecer hasta los que te negaron, porque la Historia debe tener más rostros de los que a veces queremos incluir. Tu lucha fue solamente ser la bandera de los olvidados; tu revolución: mover nuestros rígidos esquemas del hombre y la mujer nuevos, y mostrar al mundo otro Chile, otro pueblo, otros rostros.

Y como dirías tú: te llevo "en el lado zurdo de mi corazón".

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A propósito de la Columnista

Violeta Narváez

Violeta Narváez

guerrillera de las FARC-EP.