Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Para mí, ingresar a la FARC-EP es motivo de gran orgullo, es el mejor camino que podemos escoger todas y todos los que queremos luchar por un cambio social.

Aquí me he capacitado en todos los aspectos, he entendido la realidad de la vida, que nos permite conocer todas las injusticias que hacen pobre a nuestro pueblo. Aprendí que no es cierto que deban existir ricos y pobres; todo lo contrario, Colombia es un país con riquezas naturales suficientes para que nadie se muera de hambre, para que la infancia estudie en vez de trabajar, para que todos tengan vivienda, salud, educación y trabajo, en condiciones de dignidad.


Cuando llegué a las FARC-EP no sabía porqué existía la lucha armada, ingresé porque me gustaban las armas, pero ya en las filas guerrilleras con el estudio y la convivencia con la guerrillerada por un lado y el trabajo con la población civil por el otro, ahora tengo claro el significado de la lucha y que sin ellas estaríamos dispuestos a seguir esclavos de aquellos que tienen más y que cada día quieren ser más ricos con el sudor de la frente de los pobres de nuestro país.

El mejor legado que podemos seguir en honor a nuestros camaradas caídos a lo largo de esta lucha, es  nuestro trabajo, comportamiento, firmeza y compromiso con los objetivos que se ha planteado la organización desde sus inicios, hasta el final de nuestras vidas.

Por eso al cumplir 50 años de lucha, nuestro accionar debe ser contundente. La consecución de un acuerdo de paz que acabe las causas del alzamiento es fundamental, así hacerle sentir al enemigo que estamos más fuertes que nunca. Son muchos los planes que se han inventado para derrotarnos y ni siquiera con toda su tecnología de punta lo han logrado, tanta represión nos hace más fuertes y perseverantes, no desmayaremos en nuestro esfuerzo por lograr la paz que merece nuestro pueblo, con justicia social para todos y todas.

Aquí en la montaña, allá en La Habana seguiremos nuestra formación, ya sea para la Paz, ya sea para continuar la lucha por conseguir una Colombia libre y en paz. Un saludo para mi pueblo y mi invitación a que se unan a esta lucha.    
 

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