Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

La Felicidad Divina es fácilmente asequible para aquellos en quienes su práctica espiritual está basada en el amor

Shrii Shrii A’nandamu’rti

Cuando el sentido de la vida aún nos invita a viajar por las cuestiones colectivas y mirar más allá a nuestro encuentro, se expresa la ley de interdependencia entre todas y todos, es decir, el amor hacia todas y cada una de las expresiones vivientes. En medio de las diversas situaciones del desarrollo de las relaciones que establecemos con el entorno que nos rodea, emerge con infatigable perseverancia la idea que nos embarca en la búsqueda identitaria: quienes somos.

Necesidad inexpugnable en cada ápice de vida que apela a la existencia  elevada y  que transmuta la enigmática ausencia.  Aún el agua es partera de vida -es génesis- más que punto de llegada, de partida, inmersión a la conciencia esencial que nos alimenta.

Cuando miramos a las estrellas detallamos la inmensidad que nos rodea, un más allá o más acá en el que denotamos que no hay fundamento más elevado que la coexistencia, con sus infinitas características, idea que preserva la alegría de lo heterogéneo como triada completa en lo primario.

No es acertado asegurar que en la búsqueda de la verdad infinita sea necesario olvidar que la humanidad juega un papel determinante, no sólo para las generaciones venideras ni las presentes, sino para toda la cosmobiología de los sistemas vivos y no  vivos.

Presenciamos una era de avances y retrocesos que nos indica que la ventaja de una nueva dialéctica integrativa en nuestras prácticas reformula y crea nuevas estrategias resolutivas  que aclaran nuestra praxis -no sólo sobre lo que idealizamos que se puede realizar- sino sobre lo que  realizamos porque queremos avanzar a otras dimensiones, es decir, los cambios de paradigmas.

Esa visión más profunda completa nuestra esencia, nos aseguramos que sea así, es la trama de la vida(1), lo que existe se confabula e imanta una nueva existencia, una expansión de nuestras formas de hacer como valores que educan una nueva cultura para la paz y comprensión. Hacernos en la práctica de una cultura armónica es la transmutación. No basta con el criticismo al viejo paradigma.

Mujeres y hombres concurrimos a recrear nuestro entorno, amorosos como siempre, con nuestro prójimo, al que reconocemos e impulsamos para combinarnos exquisitamente en un todo integrativo.

Tenemos la experiencia como testamento de la memoria, no queremos que nuestros hijos nacidos y aún por nacer se sigan desangrando en una lucha que nos arrastra pero que nos expele al tratar de hacer propuestas que puedan allanar el camino de entendimiento. Las mujeres y los hombres parimos por amor no sólo por simple necesidad biológica, parimos porque comprendemos y trascendemos a la vida que  es amar.

Ese sentido profundo es el cambio de paradigma, es ecológicamente natural cuidarnos de la destrucción y de los costos de la guerra, no contemplamos con pesimismo nuestra existencia-.

Exhortamos a todos los seres vivos a seguir amándonos con autenticidad, con vehemencia y tranquilidad en nuestros pensamientos, sentimientos y acciones para lograr la nueva cultura de vida que andamos construyendo desde nuestro microcosmos y para que igualmente se propague más allá de las estrellas.

1.  Frijof Capra, 1999.

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