Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Señor Mayozka:

Quisiéramos empezar aclarando que agradecemos que no sólo nos haya leído, sino que se cuestione nuestros planteamientos y comparta con nosotras sus inquietudes. El debate solo puede generar entendimiento y por supuesto, crecimiento, siempre y cuando se haga tranquilamente, escuchando al otro y sin agresiones.

Hecha esta aclaración pasamos a comentar que, creemos que tenemos puntos en común, a pesar de lo opuestas que puedan parecer sus opiniones y el planteamiento de nuestra organización.

Para empezar, la preocupación porque los derechos de las personas sean respetados y reivindicados está más que asumida como un principio de nuestra lucha.

También estamos de acuerdo en que la religión, en especial, la religión católica, hace parte importante de nuestra cultura y nuestra idiosincrasia. (A la religión pretendemos dedicarle un espacio más adelante)

Compartimos que todo ser humano debe actuar con responsabilidad y asumir las consecuencias de sus actos.

Y, por supuesto que debemos estar de acuerdo en que es importante una ética guerrillera que rija nuestro actuar cotidiano y nuestro proyecto de lucha. Y en la consolidación de esto es que trabajamos día a día.

En el caso del aborto en la guerrilla, mucho se habla sobre el tema, pero se hace necesario volver a mencionar varias ideas. El aborto no es una práctica obligatoria en las FARC-EP, lo que sí es obligatorio es la planificación, que además, no está asumida como una tarea que competa solo a las mujeres. Dependiendo de las zonas, la crudeza de la guerra, entre otros, se hace lo posible para poner a disposición de la guerrillerada varios métodos anticonceptivos.

En una organización guerrillera, es impensable la maternidad por varias razones.

Ahora, caemos en uno de los puntos en común: la responsabilidad frente a los actos. Si bien por medio de charlas se trata de generar una cultura de sexualidad responsable en los campamentos, hay varias cosas en contra. La visión de la mujer asociada únicamente a la maternidad, potenciada por la religión católica que habla de que las relaciones sexuales solo son para la procreación y no para el placer, son elementos que hacen que algunas parejas decidan no protegerse.

También, en ocasiones, hay problemas con la información sobre educación sexual. Muchas de las personas que ingresan a las FARC-EP no conocen de métodos anticonceptivos, incluso nunca antes habían recibido una consulta médica. Es parte de lo que se hereda del sistema de salud tan deficiente que hay en Colombia. No siempre se da la orientación completa, y eso ha sido negativo. Es una de las cosas que estamos intentando mejorar por el bien de nuestra organización y sus combatientes.

(Para ampliar ver artículo "Una mujer en la guerrilla es una combatiente más") http://www.mujerfariana.org/index.php/vision-de-mujer/89-una-mujer-en-la-guerrilla-es-una-combatiente-mas

En todo caso, en el contexto de la guerrilla, más que un cuestionamiento ético, el aborto se traduce en enfrentar el hecho de que la maternidad no va a ser parte de la vida de la guerrillera, no es fácil, pero la moralidad es la que menor peso tiene en esto.

Ahora, si bien es cierto que hoy la religión católica hace parte de nuestra cultura y nuestra idiosincrasia, creemos que es importante señalar que no siempre fue así, ya que llegó a nosotros por los conquistadores españoles. Hablo de la religión católica porque como institución, la Iglesia ha sido una de las principales opositoras a la despenalización del aborto, pero, si vamos a hablar de tradición, de cultura, ¿por qué no traemos a la discusión referentes más propios como las diversas culturas precolombinas que poblaron el territorio colombiano y que aun mantienen sus costumbres? Acá podemos encontrar que en muchos de los pueblos originarios de lo que hoy es Colombia, el aborto es una práctica bastante común.

El aborto ha existido desde que la Humanidad existe y detrás de lo que parece un problema moral de la sociedad hay un problema incluso económico.

Imaginemos una población nómada, en momentos en que el proceso de gestación, el ciclo menstrual de la mujer y los métodos anticonceptivos eran totalmente desconocidos. El número de embarazos debía ser bastante alto, pero ¿cómo brindar abrigo, buena alimentación y tranquilidad a las mujeres gestantes? ¿Cómo prescindir del aporte en las tareas concernientes al colectivo de estas mujeres? ¿Cómo asegurar a los recién nacidos los cuidados y alimentación necesarios?

Otro pasaje histórico, esta vez de la historia de Occidente: "En el Código de las Siete Partidas se protegía al feto, al nasciturus, mismamente como en el Derecho Romano, y se castigaba el aborto con pena de muerte, por eso se realizaba de tapado, en secreto pues, aparte de considerarse delito, estaba muy mal visto por la sociedad." (1)

La Historia del Aborto es tan antigua como la Historia de la Humanidad, las preocupaciones morales que se han construido alrededor de esto son un intento más de restar autonomía a la mujer sobre su cuerpo.

Ahora, hacia Colombia defendemos la despenalización del aborto porque pensamos que es parte del derecho de las mujeres a decidir por su cuerpo.

Estamos convencidas de que la penalización del aborto no significa de ninguna forma que se dejen de practicar abortos. No por márquetin, gran parte de las campañas de los movimientos feministas hoy tienen imágenes de agujas de croché, etc.

Despenalizar el aborto es obligar al Estado a encargarse de brindar las condiciones para que este procedimiento se haga de la mejor forma posible, sin traumatismos, sin rasgados, sin perforaciones, sin que lleve a la esterilidad o a la muerte de la mujer, con las necesarias condiciones de sanidad y el debido respaldo profesional.

Se trata de asumir además, que tiene una profunda marca de clase. Tanto burguesas como proletarias y campesinas abortan, pero mientras las primeras cuentan con asistencia médica, información sobre anticonceptivos y métodos naturistas de inducir un aborto, incluso cuentan con agua potable y baños o habitaciones con las debidas condiciones higiénicas o simplemente puedn pagarse un viaje a un país donde el aborto esté despenalizado; las segundas y las terceras generalmente no cuentan con nada de eso.

Volviendo a la propaganda feminista, dicen sus pancartas: "Las pobres mueren, las ricas viajan".

Diversas razones llevan a una mujer a abortar y no debería ser el Estado, ni la Iglesia, ni nadie más que la mujer, la que evalúe si es justo o no, si es necesario o no, si es bueno o no. Las restricciones del aborto solo en caso de violación, de amenaza de muerte a la madre o de posible enfermedad o deformación del feto, dejan de lado muchas otras causas que llevan a las mujeres a abortar.

Son estas las cuestiones que nos llevan a defender que la despenalización del aborto es parte de la construcción de una mejor calidad de vida para las mujeres colombianas.

Una política con perspectiva de género implica, justamente, tomar medidas específicas para la situación de la mujer en Colombia. Estas son nuestras razones.

(1)http://www.rtve.es/television/20130517/mas-isabel-practicas-abortivas-castilla-del-siglo-xv/674320.shtml

Nota: a quien interese ver el comentario al que damos respuesta y el artículo al que hace referencia http://www.mujerfariana.org/index.php/vision-de-mujer/176-apoyo-al-dia-de-la-despenalizacion-del-aborto-en-america-latina-y-el-caribe

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