Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Las guerrilleras integrantes de la Delegación de paz de las FARC-EP y su Subcomisión de Género felicitamos a la Ruta Pacífica de Mujeres por el Premio Nacional de Paz que acaban de recibir. Reconocemos y valoramos el trabajo de promoción de la paz, la enorme labor que han realizado para visibilizar las mujeres y entre ellas, a las  víctimas de violencia y el esfuerzo por rescatar la memoria y la verdad desde las víctimas del conflicto.
 
El hecho que el Premio Nacional de Paz 2015 sea otorgado precisamente a una organización de mujeres que inscriben su lucha en la búsqueda de la paz de Colombia, es el reflejo de los avances que las colombianas hemos obtenido en el transcurso de los últimos años. Sobre todo debido al marco desigual y adverso en el que se libra esta lucha por la justicia social.
 
La guerra represiva que el poder económico y político ha dirigido contra el pueblo tiene por componente esencial la práctica del terror  como método de control social;  y en esos métodos macabros las mujeres sufren la peor parte por ser el objeto directo de la violencia contra la comunidad. Ello constituye una de las misiones que sus mentores encomendaron a los paramilitares. 
 
Otro componente de la guerra es la desinformación y tergiversación de la verdad, con la que buscan responsabilizar a las guerrillas de todos los males y violaciones a la dignidad humana, cuando por el contrario, su razón de ser es la defensa de la vida y la dignidad de la clase empobrecida, los intereses de todo el pueblo, que son sus propios intereses. 
 
Las mujeres que hemos dedicado parte de nuestra vida a la lucha popular conocemos bien el alcance de las mentiras institucionales y de la manipulación; sin embargo, para algunas, no siempre es fácil distinguir la sutilidad de las mentiras como las de  poner en  pie de igualdad a militares, paramilitares y guerrilleros frente a la práctica sistemática de la violencia sexual como actos de guerra cuya tergiversación es parte de la guerra sucia y la desinformación. 
 
Por lo tanto, valoramos sustancialmente el esfuerzo que la Ruta ha hecho desde la base, para resarcir la dignidad de las mujeres todas y en particular de las que son víctimas del conflicto político, social y armado. Compartimos con ustedes la convicción que la verdad  es necesaria para superar el dolor y poder construir una nueva realidad, en una sociedad en paz y con justicia social.
 
En aras de esa verdad, las FARC-EP queremos plantear la necesidad de precisar las categorías de victimarios, en función de las motivaciones y prácticas reales de cada contendiente en el desarrollo de la guerra.  Llamamos a todos y todas a apegarse a la precisión y objetividad a la  hora de presentar las cifras y datos relacionados con los reales victimarios.
 
Las FARC-EP estamos  convencidas de la urgencia de un cese bilateral al fuego y un armisticio, como preámbulo para el fin de la guerra que ha desangrado al país por más de 50 años. Este asunto hace parte de los temas que el gobierno se niega a discutir y pactar en La Mesa de diálogos.
 
De allí la urgente necesidad de la participación de todos los sectores, organizaciones sociales y populares, de ustedes, con toda la autoridad reconocida que tienen para exigir, ganar e imponer el desescalamiento de la guerra, así como el de impulsar un escenario natural para tomar determinaciones trascendentales para la nación en una Asamblea Nacional Constituyente que refrende los acuerdos formulados en La Habana y amplíe la discusión a todos los aspectos necesarios para una verdadera paz con justicia social.
 
Reiteramos nuestras felicitaciones a las mujeres de la Ruta Pacífica y les aseguramos que desde la Delegación de Paz de las FARC-EP, estamos abriendo las puertas a las portadoras de iniciativas de paz, para responder a este anhelo nacional de justicia social, que es también el nuestro desde siempre. 

 

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