Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Como pueblo colombiano, guerrilleras y guerrilleros somos víctimas de las políticas del Estado y sus diferentes gobiernos. Como pueblo en armas, enfrentamos a un enemigo que utiliza “todas las formas de lucha” y con todos los medios a su disposición contra el pueblo del que también hacemos parte. La difamación divulgada por los grandes medios de comunicación es un arma poderosa, a la cual solo podemos oponernos con la verdad.

Han querido muchas veces utilizar a las guerrilleras en contra de sus compañeros de filas con el cuento de la explotación de las unas por los otros. La verdad es que las guerrilleras estamos lejos de ser víctimas de nuestros propios camaradas. Las mujeres farianas no somos víctimas, somos guerrilleras luchadoras y transformadoras sociales.

Nosotras estamos en filas por voluntad propia. Aquí nos liberamos de los roles establecidos por la sociedad. No somos amas de casa; no dependemos económicamente de un hombre; tenemos derechos y deberes como los camaradas varones. Contamos con un lugar para luchar por la familia, las amistades, el pueblo.

Tenemos elementos teóricos: el marxismo-leninismo; el pensamiento bolivariano y latinoamericano. Entendemos por qué hay pobres y ricos, que no es un mandato divino, sino la división de clases producto de la propiedad privada y la explotación de unos, la mayoría, por otros, la minoría. Entendemos también que con la lucha revolucionaria conseguiremos un mejor país, con justicia social para todos y todas. Una mujer con una ideología proletaria no se deja explotar, no se deja apabullar y menos violentar, por el contrario,  lucha para cambiar esas relaciones de explotación y conseguir una verdadera emancipación.  

Además, poseemos el Estatuto, las Normas Internas de Comando y el Reglamento Disciplinario, que regulan el comportamiento organizativo y militar al interior de la guerrilla. Por ejemplo, la violación está en la categoría de los delitos, cometidos contra hombres y mujeres de filas o contra la población civil. No alcanzaría este espacio para explicarlos todos, a quienes interese profundizar en el tema, pueden conocer los documentos y estatutos en la página Web del Secretariado http://farc-ep.co/

La escuadra es la unidad militar básica y a la vez es célula de partido. Instancia que permite plantear cualquier problema que se tenga, el irrespeto o alguna agresión ya sea con los mandos, ya sea con los demás camaradas con quienes compartimos las actividades diarias. Se reúne cada 15 días.

Todo esto de obligatorio cumplimiento para hombres y mujeres integrantes de la organización, desde el Comandante en Jefe hasta el guerrillero o guerrillera recién ingresado.

En estos documentos encontramos lo que podemos hacer y lo que no. Por ejemplo, no es posible ser madres ni padres para lo cual hay una explicación que compartimos al decidir ingresar a las filas. La guerra no nos permite una vida como la de los demás. Traer descendencia en medio de la guerra es peligroso, tenemos varios ejemplos traumáticos porque los organismos de seguridad del Estado utilizan a la familia para darnos golpes, sin importar la vida de esas criaturas. La hija de Simón Trinidad y Lucero Palmera es uno de estos casos. Por todo ello, planificar es obligatorio.

Participar en la guerrilla es la primera etapa de nuestra libertad. Despojadas de los roles tradicionales, podemos ocupar el tiempo en formarnos y construir un ejército que esté en condiciones de enfrentar a la poderosa maquinaria de terror en que han convertido a las FFAA colombianas, que en vez de cuidar las fronteras los han puesto a matar a su propio pueblo en la defensa de los intereses de un grupo, la oligarquía de esta martirizada patria.

Ser guerrillera es un honor que decidimos asumir, conocemos las dificultades pero sabemos de la necesidad de liberarnos de la opresión. La lucha de clases está unida a la lucha contra el patriarcado, las desigualdades, los derechos de todas las personas con diferencias sexuales, raciales, de religión. Las mujeres con estas herramientas no pueden ser consideradas víctimas de sus compañeros, al contrario como guerrilleras nos sentimos orgullosas y realizadas como personas.

 

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A propósito de la Columnista

Candelaria Viva

Candelaria Viva

Guerrillera de las FARC-EP