Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

El lenguaje no sexista, por tanto incluyente, también tiene su día internacional y es hoy 21 de junio.

El lenguaje es la forma de expresión del pensamiento; de la cultura y la sociedad en la que nos hemos formado. Con el lenguaje expresamos los valores que defendemos, nuestra visión del mundo o concepción que tenemos del mundo.

No debemos olvidar el origen del lenguaje. La transformación del antropoide en ser humano es producto del trabajo social. Según planteaba Engels,el trabajo creó al hombre y gracias a él aparecieron el pensamiento y el lenguaje en el ser humano.1

La transformación fundamental producto de la unión del trabajo y la aparición del lenguaje articulado y el pensamiento se concretó en resolver las necesidades más sentidas de aquel período de desarrollo de la especie humana: comida, descanso y protección de la inclemencia del clima. Dice González, Castro “El lenguaje es la herramienta material del pensamiento. Sin palabras el hombre no puede pensar racionalmente2 y para su desarrollo necesitó del lenguaje.

Con el lenguaje o la palabra, expresamos nuestra manera de ver el mundo y de interpretar la realidad. Es la forma o el modo para lograr interactuar y relacionarnos con las personas que nos rodean.

La capacidad de hacer abstracciones, pensar y expresar conceptos mediante palabras son cualidades exclusivas de la especie humana. Para ese ser humano primitivo, utilizar y fabricar con consciencia instrumentos de trabajo, objetos de la naturaleza- a los que cada vez les descubría nuevas funciones- significó abrirse otros horizontes y dominar cada vez más la naturaleza. Con el paso del tiempo en el proceso de trabajo social, esos seres descubrieron, además, sensaciones y percepciones y a la par se desarrolló poco a poco el pensamiento, lo que los llevó a entender la importancia del trabajo en común.

Las relaciones de poder no se quedaron en la sola economía, también la palabra se suscribe a influir, para bien o para mal en las personas a que nos dirigimos.

Por medio del lenguaje en nuestra niñez aprendimos a socializar, formar nuestra identidad, de vernos y ver a los demás.

Se llama lenguaje sexista o sexismo, al empleado como referente de lo masculino, que discrimina u omite a las mujeres. “El sexismo ha sido definido como el conjunto de métodos empleados en el seno del patriarcado para poder mantener en situación de inferioridad, subordinación y explotación al sexo dominado: las mujeres. La evolución del lenguaje sexista ha sido parte de este sistema; pero en buena medida se mantiene por inercia, porque se usa inconscientemente”3. Aprendemos, según nos indican los mayores, a ser incluyentes o excluyentes. No escapa este aprendizaje al lenguaje racista y clasista.

-“Niños, hombres” como genéricos para hombre y mujeres, pero no al contrario y lo vemos como algo normal.

-“La oveja negra de la familia”, “el mercado negro” o “el indio piensa tres días después”, por decir algunas frases identificando la etnia o el color como lo malo, lo negativo y también lo vemos como normal.

-“Los pobres son perezosos, si trabajaran no serían pobres”. O la inseguridad y lo peligroso se compara por ejemplo con los barrios marginales. Y no caemos en cuenta y lo vemos normal.

Aprender hablar nuevamente para erradicar el lenguaje sexista y discriminatorio es una forma de reivindicar y visibilizar a las mujeres y nos sirve también para dar un trato igualitario a los demás. Al comienzo es incómodo, pero si hacemos conciencia de ello, si realmente nos cuestionamos cómo hacemos sentir a las personas a las que nos dirigimos, encontraremos que es una necesidad y una obligación si queremos llegar con nuestras ideas a los demás, y sobre todo a no excluir a nadie.

Les invitamos a escuchar los siguientes audios sobre esta temática tomados de radioteca

- Los 7 errores:

- Los niños juegan fútbol:

 


1Engels, F. (1952). El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. En: Marx, C. y Engels, F. Obras escogidas, en dos tomos Ediciones en lenguas extranjeras. Moscú t II (p. 74).

2González Castro, V. (1989). Profesión: Comunicador. La Habana: Pablo de la Torriente. (p.2).

3Ellas tiene la palabra. Revista: http://mujerfariana.org/images/pdf/rev-ellas.pdf

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