Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Carmenza ingresó a las filas guerrilleras en el año 1984, muy joven, como ella misma lo explica, la pobreza, la falta de oportunidades la llevaron a buscar una alternativa distinta, no solo para ella sino para las mayorías colombianas. Hoy 30 años después, su esperanza  se reafirma en su trabajo denodado al servicio de la causa, en su esfuerzo permanente de superación, por cualificarse como revolucionaria, en crecer como mujer, en su fuerza de espíritu por el amor a su pueblo y a su familia.

Carmenza accedió a responder la presente entrevista al equipo de redacción de la Web mujerfariana.org. Al  principio con un aspecto de timidez, porque según ella, -“no me gusta eso de los medios, así sean de los nuestros”. Pero a medida que comienza a desarrollar sus ideas, su mirada y su rostro se iluminan, con soltura van brotando sus reflexiones con convicción y firmeza.  

Mujer Fariana (M F). Se dice que las guerras son cosas de hombres, ¿Cómo explica usted que haya tantas mujeres en la lucha guerrillera?

Carmenza Castillo (C C). Ni mujeres ni hombres estamos en la guerrilla porque nos guste la guerra, estamos aquí porque no encontramos espacios para reclamar nuestros derechos, y cuando se trata de pobreza y desigualdad esta no afecta ni pregunta si es hombre o mujer.  Claro, en el caso de Colombia la mujer sufre más las consecuencias de la guerra, de la desigualdad social; no tenemos oportunidades para el estudio, siempre nos miran como la mujer para la casa y si hablamos del campo, la mayoría no pueden ni siquiera cursar el bachillerato, menos pensar en la universidad; el Estado  no garantiza el mejoramiento de las condiciones de vida para el pueblo.

Las mujeres de todas las edades sufren maltratos, y les ha tocado engrosar los cinturones de miseria de las grandes ciudades porque son desplazadas, porque sus padres, sus esposos, sus hermanos han sido asesinados indiscriminadamente, desaparecidos o encarcelados por reclamar sus derechos. Todo eso hace que nos haya tocado incrementar las filas guerrilleras porque es el único medio que nos han dejado para defender la vida. Además, la desigualdad social afecta a los dos géneros, así que estamos juntos hombres y mujeres buscando cambios que beneficien al pueblo colombiano. Esas reivindicaciones las  hemos recogido en las propuestas que se han presentado en La Habana, en La Mesa de conversaciones. 

M F. Las FARC-EP, acaba de cumplir su 50 aniversario de fundación ¿cuál considera usted que ha sido la mayor reivindicación a lo largode su lucha?

C C. Hemos exigido y mantenido por 50 años la iniciativa de la paz, pero la paz con justicia social. Ahí estamos proponiendo salidas a esta guerra desigual que nos impusieron sin límites. Pienso que la mejor reivindicación sería que lleguemos a un acuerdo de paz, que sea estable y duradera. Esta tiene que partir porque el régimen y el Estado asuman que la solución es para las mayorías desposeídas, es decir, la paz no es para los alzados en armas, como siempre han querido hacer creer. No, las soluciones son de fondo y son para el pueblo colombino, incluida la guerrilla que hace parte de ese pueblo pobre y marginado de nuestra linda Colombia.

M F. Se ha dicho en estos días por los medios de comunicación, que las FARC-EP y el gobierno están negociando presupuesto y número de efectivo de los militares. ¿Qué opina usted al respecto?

C C. Lo que hemos exigido, es el desmonte del aparato militar y paramilitar que ha ejercido la violencia contra su pueblo, además, se invierte, en la guerra la mayoría del presupuesto que corresponde al bienestar social de los pobres de Colombia. Lo que planteamos es que las Fuerzas militares sean acordes a un país que no está en guerra con sus vecinos y menos con su pueblo. Para lograr esos cambios, hemos hecho más de 250 propuestas mínimas tratando de buscar salidas que nos conlleven a la igualdad social.

M F. De lo transcurrido del proceso de paz, ¿Qué resalta y qué critica?

C C. Que tenemos muchas propuestas maravillosas para solucionar los grandes problemas económicos del pueblo colombiano, recogidas de las iniciativas de sus organizaciones y reivindicaciones. Yo que he sido del campo, sueño con que podamos sacar un acuerdo para cumplirle a las pobrerías rurales su anhelo de volver a cultivar sus tierras, de vivir de ellas, de ver un nuevo reverdecer y no que se las sigan robando y explotando como lo han hecho hasta hoy.  Que critico: que el gobierno quiere lo ancho para ellos y lo angosto para el pueblo. Que ellos insistan en la paz de la rendición, de la entrega de armas, y no en la Paz de la Justicia Social.

 

 

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