Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Es normal que los indígenas Paeces en sus Tules como le llaman ellos, o huertas caseras como le dicen los campesinos, tengan la planta sangrada o arbusto de coca, junto a otras de importancia para uso medicinal, alimenticio y cultural. Aunque esta cultura milenaria se ha venido transformando debido a otros usos de la planta por necesidades de subsistencia de indígenas, campesinos y afrodescendientes, debido a la pobreza económica en la que se encuentran la mayoría de las comunidades agrarias y porque fue una fuente de ingresos  que le ofrecieron los mafiosos.

Es costumbre ancestral de las comunidades indígenas de masticar la hoja  de coca para mitigar el hambre y el cansancio de las largas jornadas de trabajo o de caminatas a los páramos, al encuentros con sus dioses para poner en armonía cuerpo- cultura, territorio. Basta con una porción pequeña de (100 g) de hoja para apaciguar o evitar el hambre y el cansancio físico, explicó un médico tradicional o curandero Páez.

El Mambeo que se da mientras el indígena reflexiona y conversa (masticación de la hoja de coca, que también es  considerado como la conexión con la espiritualidad) se inicia con el paso de la niñez a la adultez, enseñado por un anciano que  provee  conocimientos y sabiduría para la  vivencia diaria del indígena, para que sea  un gran conocedor de la danza, o un buen líder para la comunidad o un curandero instruido sobre el conocimiento de las  plantas medicinales.

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