Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

8 de marzo con las mujeres del común. 
Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.


Nos encontramos conmemorando el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Un día para manifestar ante la sociedad capitalista-patriarcal-colonial, que las mujeres han venido construyendo importantes movimientos sociales y políticos que reivindican la transformación en las condiciones de vida precarias que enfrentan diferentes mujeres alrededor del planeta.

A partir del reajuste estructural neoliberal que atravesó América Latina en los años 80, las condiciones laborales para muchas mujeres y hombres en nuestro país cambiaron. Especialmente para las mujeres, las condiciones de informalidad laboral, de rebusque, de trabajo doméstico no remunerado se han agudizado. En general, la población colombiana sufre un desempleo del 9.4% en 2017 (DANE). Siendo los territorios periféricos como Chocó y parte de la costa pacífica, así como los territorios fronterizos como Cúcuta y Nariño los que más altos índices de pobreza sufren actualmente. No obstante, frente al panorama de desempleo nacional, existen fuertes diferencias en los niveles y afectaciones del desempleo para las mujeres en nuestro país, asociadas con la baja participación de las mujeres en el mercado laboral y en la ocupación, la brecha salarial que indica un menor pago para las mujeres aun cuando estas realicen un mismo trabajo que los hombres y un mayor desempleo estructural asociados a patrones de situación socio-económica y étnico-racial.

Como bien lo reseñó el informe sobre situación laboral de las mujeres en Colombia de la Escuela Nacional Sindical (ENS) en 2014, el trabajo de las mujeres se mueve entre aquello que se identifica como lo invisible, lo precario y lo desigual. La primera conclusión manifiesta por el informe es, en definitiva, que las mujeres son las más pobres entre las pobres. A esto se suma la dura situación que enfrentan las mujeres pertenecientes a los pueblos étnicos que, a causa del racismo estructural, la pobreza alcanza niveles alarmantes de afectación. En síntesis, el informe relata la dura situación que enfrentan tanto las mujeres urbanas como las mujeres del campo, las cuáles según la ENS, son las que menos independencia económica presentan. Además, de incorporar el análisis sobre la desprotección social que padecen 3 de cada 10 mujeres en el país, que no tienen ninguna cobertura de seguridad social, ni de salud, ni de pensiones.

Estas son las condiciones laborales de las mujeres hoy en Colombia, iguales o más precarias de las que se vivieron a inicios del Siglo XX, cuando las mujeres socialistas denunciaron las precarias condiciones de trabajo que enfrentaban en las fábricas de Europa y EEUU. En Colombia, particularmente María Cano, Betsabe Espinosa, Juana Julia Guzmán entre otras, denunciaron en diferentes lugares del país esta condición de pobreza de las mujeres, haciendo un fuerte llamado a la organización y a la protesta social para garantizar derechos de asociación que disputaran un mejoramiento de las condiciones del horario laboral, de los entornos de la producción e incluso, del tiempo social que pudiera ser invertido para el estudio y el esparcimiento, recursos claves en la calidad de vida de mujeres y hombres en el país.

Por todo la anterior, la FARC se suma hoy, igual que años atrás, a la conmemoración del 8 de marzo, esta vez, agrupando las consignas del movimiento feminista y de mujeres internacional que convocan a realizar el Paro de Mujeres como forma de evidenciar esta dura situación, pero también nos unimos para manifestar el deseo de transformar las condiciones estructurales de la desigualdad económica, social, política y cultural que vivimos las mujeres en todo el mundo. También hacemos nuestras, las consignas de las mujeres racializadas que evidencian que hace falta sumar la situación que viven las mujeres migrantes de nuestro país y de otros que atraviesan duros conflictos bélicos, donde son las mujeres sobre todo racializadas, mujeres negras, gitanas, musulmanas las principales expulsadas de sus comunidades para realizar trabajos domésticos y sexuales absolutamente precarizados y en contextos de violencia extrema que no les permite tener unas condiciones de vida digna, como es debido. Siendo las mujeres racializadas las principales afectadas por la discriminación y las que no se pueden sumar al paro porque seguramente pierden sus trabajos

Las mujeres y hombres farianos, nos sumamos a la jornada de Paro Internacional, pero además ratificamos nuestra voluntad de paz expresada desde los diálogos de La Habana, puesto que afirmamos que la implementación del Acuerdo de la Esperanza es la garantía para avanzar en la eliminación de las desigualdades que vivimos en el país. Por este motivo, exigimos se cumpla con lo pactado y avancemos en el mejoramiento de las condiciones de vida del campo colombiano, en la ampliación de la democracia que permita la participación política a los sectores históricamente excluidos de nuestra sociedad, que avancemos en el proceso de reincorporación de las y los exguerrilleros, además de ofrecer todos los beneficios pactados para la reparación integral de las víctimas del conflicto.

Estamos aquí como ayer, como hoy, como siempre, en el centro de las reivindicaciones del pueblo colombiano, promoviendo el liderazgo y la autonomía de las mujeres como garantía de una paz con justicia social para todas y todos.


                                                         Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad

                                                            Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común

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