Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Nuestra Visión

A Rosa Luxemburgo

"La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:

La Rosa roja ahora también ha desaparecido.

Dónde se encuentra es desconocido.

Porque ella a los pobres la verdad ha dicho.

Los ricos del mundo la han extinguido.

Sus compañeros intentaron construir el socialismo, sus asesinos y enemigos ayudaron a Adolf Hitler a subir al poder. Hoy, cuando el capitalismo demuestra una vez más que la guerra no es un accidente, sino una parte irrenunciable de su estrategia. Cuando los partidos y organizaciones “tradicionales” se ven en la obligación de cuestionar sus formas de actuar ante el abandono de las masas. Cuando la izquierda transformadora aboga exclusivamente por el parlamentarismo como vía para el cambio social. Cuando nos encontramos ante una enorme crisis del modelo de democracia representativa y los argumentos políticos se reducen al “voto útil”. Hoy, decimos, Rosa Luxemburgo se convierte en referente indispensable en los grandes debates de la izquierda. No es sino su voz la que se escucha bajo el lema, aparentemente novedoso: “Otro mundo es posible”. Ella lo formuló con un poco más de urgencia: “Socialismo o barbarie”. Su pensamiento, su compromiso y su desbordante humanidad nos sirven de referencia en nuestra lucha para que este nuevo siglo no sea también el de la barbarie.”

LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS ACUERDOS DE PAZ PERMITIRA LA PARIDAD POLÍTICA

El movimiento social de Mujeres por décadas ha impulsado la participación política de las mujeres, bajo diferentes estrategias incluidas las normativas, pero con poca efectividad, la llegada en el 2016, de la firma del Acuerdo final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y duradera entre el Gobierno y la Fuerza Armada Revolucionaria Colombiana, le vuelve a entregar esperanzas y oportunidad al movimiento, de poder dirigir los destinos del país de manera paritaria con los hombres.

La esperanza en la implementación de los Acuerdos, es fundamental porque estos, deben regirse por el reconocimiento de la igualdad y protección del pluralismo de la sociedad colombiana, sin ninguna discriminación. En la implementación se garantizarán las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y se adoptarán medidas afirmativas en favor de grupos discriminados o marginados, teniendo en cuenta el enfoque territorial, diferencial y de género.

Considerando que la participación ciudadana es el fundamento de todos los acuerdos que constituyen el Acuerdo Final y se encuentra ratificado en el Punto 2; el cual contiene el acuerdo sobre “Participación política: Apertura democrática para construir la paz”. Además, La construcción y consolidación de la paz, en el marco del fin del conflicto, requiere de una ampliación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera, fortalecer el pluralismo y por tanto la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, con las debidas garantías para la participación y la inclusión política.

En especial, la implementación del Acuerdo Final contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política para todas y todos los colombianos a fin de transitar a un escenario en el que impere la democracia, con garantías plenas para quienes participen en política, y de esa manera abrirá nuevos espacios para la participación (texto tomado del Acuerdo final).

En relación a la participación de las mujeres en la toma de decisiones y el poder político, se ha logrado que Colombia, asuma mínimamente con los compromisos establecidos en la Plataforma de Acción de Beijing (1995), la CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, por sus siglas en inglés), adoptada en 1979 por la Asamblea General de Naciones Unidas, obliga a los Estados en su artículo 18, a eliminar la discriminación y avanzar hacia la igualdad en la vida política y pública.

Según datos del Censo DANE 2005, el 51% de la población en Colombia, son mujeres; y de acuerdo a los datos entregados por la Registraduría Nacional, el 50% del potencial votante en este país, son mujeres. Así mismo, algunos estudios realizados por organismos internacionales, han demostrado que las bases de los partidos políticos están conformadas por mujeres, aunque la representación aún no alcanza los índices esperados.

Es de resaltar, que Colombia desde que se conformó como república independiente en 1830 ha tenido procesos electorales, pero las mujeres solo empezaron a participar de ellos en 1957: ciento veintisiete (127) años después. Esos años de desventaja, sumados a todos los elementos culturales de un país en el que la cultura machista es predominante, más las condiciones de pobreza y vulnerabilidad a las que se ven desproporcionalmente enfrentadas las mujeres, generan unas condiciones de desigualdad con barreras visibles e invisibles, para la competencia de las mujeres por el poder, así lo evidenció el PNUD en el ranking de igualdad de Mujeres y Hombres en los partidos políticos realizado en 2013.

En la reforma política en Colombia, de 2011, la Ley 1475 obliga a los partidos políticos a inscribir en sus listas para el Congreso, Concejos y Asambleas el 30% de mujeres, basados en la Ley de cuotas es el nombre que recibe la ley 581 de 2000 de Colombia, por medio de la cual se dispone que el 30 por ciento de los altos cargos públicos deben ser ejercidos por mujeres. El pasado 9 marzo de 2014, fue la primera vez que dicha ley se aplicó en el país para las elecciones de Congreso, lo que posiblemente generó un aumento significativo. Pese a este aumento, es de reiterar, que no es suficiente con que la Ley exija que el 30% de las personas inscritas en las listas sean mujeres, si a estas no se les brinda dentro de los partidos las mismas garantías que a los hombres. (tomado del Observatorio de Asuntos de Género (OAG) , boletín N° 18 de 2014).

De hecho, en una investigación elaborada por la Misión de Observación Electoral (MOE), antes de estas elecciones, se encontró que la mitad de las candidatas al Senado no tenían presencia en medios de comunicación, lo que insinúa que los partidos no se han preocupado hasta el momento, por formar y apoyar a las candidatas sustantivamente en la consecución de una curul, sino por cumplir con un requisito de la ley.

En la actualidad, el periodo (2014 – 2018), el panorama territorial, con relación a la participación de las mujeres, es el siguiente: las mujeres ocupan el 9,38% de las gobernaciones del país; y el 9.81% de las alcaldías; el 17.94% de las curules de las asambleas departamentales; y el 16.08% de los asientos de los concejos municipales. En Senado de la República 31.6% y Cámara de Representantes 29.5%.

La firma del Acuerdo final permite colocar mayor interés por parte de las mujeres, en el poder político ya que medidas como las cuotas o la paridad

tienden a subvertir el orden patriarcal. Ambos recursos, cuotas y paridad, tienden a abrir espacios para la participación política de las mujeres. Las cuotas son una estrategia temporal, pero con la paridad se pretende cambiar de manera radical el orden normativo de la sociedad.

Revisando el aporte de la feminista Hubertine Auclerc en 1884; “la paridad, es una exigencia revolucionaria, porque ya no se trata de compartir, o de poner fin al monopolio del poder masculino: se trata de repartir el poder político entre hombres y mujeres, un nuevo tipo de reclamo: que las Asambleas estuviesen compuestas por tantos hombres como mujeres.” Llevado al contexto colombiano, es imperativo profundizar en las razones sociales y jurídicas en las que el modelo económico ha mantenido excluida a la mujer del poder político.

Considerando que, la sociedad está compuesta en igualdad numérica por hombres y mujeres, es del todo razonable que así estén compuestas las instancias representativas del poder público. La paridad no es pretender que haya más mujeres en cargos electos para que representen mejor a las mujeres. La paridad es el equilibrio numérico o cuantitativo que garantiza el acceso a ciertos puestos electivos de hombres y mujeres por igual. Se trata de hacer coincidir la política con el mundo real.

Por lo tanto, se puede decir que, la nueva democracia paritaria trata de buscar un orden social más justo e igualitario, a través de un modelo social - administrativo, que equilibre ecosistema, educación, economía, trabajo, familia y política. Entonces, la paridad es, en el fondo, una cuestión de justicia política y social.

Por las anteriores razones, se afirma que la implementación del acuerdo Final de paz firmado entre el Gobierno y las FARC-EP permitirá la paridad política, convirtiendo a Colombia en uno de los primeros países latinoamericanos donde los destinos del país se discutirán y decidirán de manera paritaria entre hombres y mujeres, iniciando así una nueva era en la historia de Colombia.

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Nada de pesimismo

Por estas épocas se lee en los diferentes medios y más en las redes sociales que no hay nada para celebrar en este fin de año y uno de los argumentos es el irrisorio aumento del salario mínimo.

Todos los años por el mes de diciembre se da la misma discusión. Y soñamos que esta vez sí habrá un incremento que valga la pena. Pero si revisamos los salarios desde el 2010, para no hacer larga la lista, los aumentos son siempre irrisorios en comparación con las ganancias de los gremios empresariales, esa es la esencia del capitalismo, no lo podemos olvidar.

AÑO                 SALARIO MÍNIMO                                            INCREMENTO                                                         AUXILIO DE TRANSPORTE

2010                     $515.000                                                      3.64 %                                                                          $61.500

2011                     $535.600                                                      4.00 %                                                                          $63.600

2012                     $566.700                                                      5.8 %                                                                            $67.800

2013                     $589.500                                                      4.02 %                                                                          $70.500

2014                     $616.000                                                      4.5 %                                                                            $72.000

2015                     $644.350                                                      4.6 %                                                                            $74.000


2016                     $689.455                                                       7 %                                                                              $77.700

2017                     $737.717                                                       7 %                                                                              $83.140

1. https://www.notinet.com.co/indices/salario_minimo_auxilio.pdf

El 2018 no es la excepción. El salario mínimo será de 781.242 pesos, se ajustó en 43.525 con un incremento del 5,9 %, y el auxilio de transporte pasó del 83.140 a 88.211 (subió 6,1 %), para un total de 869.453 pesos.

El 2018 no es la excepción. El salario mínimo será de 781.242 pesos, se ajustó en 43.525 con un incremento del 5,9 %, y el auxilio de transporte pasó del 83.140 a 88.211 (subió 6,1 %), para un total de 869.453 pesos.

En Colombia no aumentan las empresas productoras de bienes de consumo y generadoras de empleo. El país hace rato no crea empresas, más bien aumentan los negocios bancarios y las agencias prestamistas, capitales especulativos.

Con el neoliberalismo el Estado no cumple con la razón de ser de su existencia, privilegia más las importaciones de esos bienes de consumo, se ahoga la industria nacional y por supuesto se empobrece aun más el campo colombiano. Lo importante para el sistema, y lo cumplen al pie de la letra es la ganancia para el puñado que maneja el país.

Así las cosas nada nuevo para celebrar, cierto.

Aquí viene entonces la inquietud a esas voces de las redes sociales, qué hacer? No hay nada que hacer?, nos vamos cada colombiano o colombiana a rumiar las miserias a la casa?

Desde la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, FARC, decimos, no. Hay que seguir la lucha por cambiar esta realidad, dura si, en la FARC sí que sabemos de eso. Pero debemos organizarnos, exigir el cumplimiento de lo acordado en La Habana, que como hemos dicho muchas veces no será el mejor acuerdo pero en él hay varias cosas de las que el pueblo se puede beneficiar.

Para las mujeres por ejemplo tenemos para nombrar algunas:

Acceso de mujeres rurales al Fondo de Tierras y la formalización de la propiedad.

Fortalecimiento de la autonomía económica y capacidad organizativa de las mujeres rulares.

Medidas para facilitar el ejercicio de la participación política de las mujeres.

Participación de las mujeres en el programa Nacional Integral de Sustitución (PENIS).Y muchas más.

El Estado mediante su gobierno de turno no cumplirá así no más, ese cumplimiento será como ha sido siempre en la historia producto de las luchas sociales. Los famosos tres ochos (jornada laboral, descanso y educación) fueron ganadas por los trabajadores, no olvidemos a las mártires de Chicago. El voto de las mujeres, ganado por ellas en las luchas callejeras, son solo un par de ejemplos.

El Acuerdo de Paz no es la revolución que soñamos en la FARC ni el que sueñan muchas personas demócratas y sinceras de nuestra querida patria. Es solo una importante herramienta de lucha, el salario que se merecen las colombianas no solo más elevado que el aprobado sino igual al de los hombres por el mismo trabajo, por ejemplo. El salario mínimo justo se lo tenemos que arrebatar a esta clase empresarial colombiana en la lucha, de su parte nunca será justo.

***

Frases destacada

“Dos mil diecisiete fue el año en que el sistema de salud colombiano tuvo el infame honor de competir en cantidad de muertos con los que producía el conflicto armado en Colombia, porque las EPS no disparan, pero matan y torturan a pacientes y familiares y se pasan por la faja toda acción judicial”.

Beatriz Vanegas Athías (goo.gl/Wb5kUJ)

 

Hombres al borde de un ataque de nervios

Hace unas semanas me topé con el documental que buscaba demostrar que la opresión de las mujeres, tantas veces denunciada por el feminismo, excluye la opresión de los hombres y, que el género masculino, es el que realmente se encuentra en la base de la pirámide de la dominación. (Les debo el título del material y de la realizadora, lo borré sin anotar los datos, pero no quería dejar de escribir esto).

Duré varios minutos viéndolo, esperando que solo se tratara de un recurso “artístico”, cinematográfico, como esos juegos infantiles en los que debes decir las cosas sutilmente a la inversa, con mentiritas o exageraciones varias, y pierdes cuando tu contrincante logra separar la realidad de lo demás.

Eso nunca pasó. La realizadora (que dejó de ser feminista cuando comenzó a trabajar este tema) entrevista a varios militantes de la “liberación masculina”. Ellos critican al feminismo por centrarse demasiado en la emancipación de las mujeres, negando que esa lucha ha traído, como consecuencia, más opresión a los hombres. Este discurso es complementado con cifras comparativas entre hombres y mujeres de esperanza de vida, morbilidad diferencial y otras más subjetivas como sobrecarga de trabajo o estrés.

Es interesante que este material se produzca en pleno siglo XXI porque, si hacemos un poco de historia, los estudios de género, impulsados por el feminismo anglosajón de los años sesenta del siglo XX, no tardaron mucho en concluir que el género no solo definía la identidad en hombres y mujeres en el plano personal, sino que también determinaba la construcción de roles, la interacción entre los sexos, dándole una dimensión social. A partir de esto, comenzó un largo camino en el que la reflexión y el estudio sobre las masculinidades ha ido integrándose a la práctica académica y militante feminista, asumiendo que el patriarcado también configura un esquema masculino excluyente, rígido y que, efectivamente, oprime a las masculinidades no hegemónicas.

El documental en cuestión se jacta de mostrar un universo nuevo, pero la postura de sus defensores también tiene antecedentes. Dentro de los estudios sobre masculinidades existe la llamada perspectiva de los derechos masculinos que, desde su origen en los ochenta del siglo pasado, se sirvió de la plataforma reivindicadora de los derechos de las mujeres para reclamar los derechos “usurpados” a los hombres:

1. Poder demandar a las mujeres por su violencia invisible.

2. Romper el monopolio feminista sobre las investigaciones de género.

3. Lograr la custodia de hijos e hijas en plena igualdad legal con las mujeres.

4. Tener derecho a una ley de paternidad plena.

Curiosamente, esta perspectiva fue defendida tanto por hombres defensores de los derechos patriarcales como por los partidarios de derechos igualitarios.

La crítica superficial del documental al feminismo, niega la existencia de una línea radical dentro del análisis teórico sobre las masculinidades: Los estudios críticos sobre los hombres y sus masculinidades que, desde los setenta han incorporado la categoría de género a sus investigaciones para ampliar sus criterios, al mismo tiempo que asumen una postura positiva ante el cambio de las mujeres y reciben influencia del feminismo de la igualdad.

Pero no se trata solo de qué tipo de análisis de masculinidades hacen. A menudos los entrevistados defienden su “derecho” a cosificar a las mujeres, a referirse a ellas de manera ofensiva, algunos llegan a defender la violencia sexual como “derecho de los hombres” que el feminismo les negó.

Mientras el feminismo de izquierda propone una nueva forma de relacionamiento social que cuestione y combata todas las formas de desigualdad, que se base en la libertad plena de una individualidad en constante interacción y transformación con la sociedad también cambiante, surgen detractores que apuestan por una realidad donde la libertad de unos signifique la opresión de otras.

Solo espero que cada vez queden menos dudas de la importancia de la lucha feminista y las mujeres y los hombres nuevos, para construir “no solo un futuro mejor, sino un adecuado presente”.

Comunicado: No jueguen con el honor de las farianas

Las mujeres del Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) rechazamos la campaña mediática que vienen desarrollando algunos medios de comunicación y que usa el tema de la violencia sexual como un arma contra nuestros compañeros. Las mujeres que formamos parte de la lucha armada y que asumimos la palabra y la acción política, no nos consideramos víctimas de violencia sexual en las filas de la organización en la que militamos.

Somos y fuimos combatientes por la vida y por la igualdad de derechos y deberes. Somos feministas y valientes, hemos defendido con nuestra vida la construcción de un mundo más justo y humano. Apostamos a la creación de una Colombia con justicia social.

Asumimos nuestro papel de combatientes de una guerra cruel que desangró a nuestra patria. Sabíamos bien los riesgos y las limitaciones de nuestra decisión. En las filas de la organización trabajamos y combatimos hombro a hombro con nuestros compañeros. Empuñamos las armas para defender nuestro pueblo y nuestras ideas, empuñamos las armas para defender a millones de mujeres explotadas, excluidas, marginadas, y violentadas.

Nuestra organización contaba con las normas y elementos para protegernos a todas y todos de la violencia machista, fuimos educados y formados para luchar contra el patriarcado, a pesar de formar parte de una sociedad machista.

Los rigores de la guerra nos obligaron a renunciar a la maternidad, no podríamos ser tan irresponsable de tener hijos en medio de la batalla diaria. Las mujeres que asumíamos militancia lo sabíamos, pero siempre tuvimos opciones. Nosotras militamos por más de 20 años en la organización y podemos atestiguar que nunca vimos un aborto forzado o un acto indebido que no fuera rigurosamente castigado.

Si existen casos donde se faltó a la norma, serán juzgados por la JEP o serán remitidos a la justicia ordinaria. Así está planteado desde la mesa de negociación de La Habana.

Invitamos a tratar de manera responsable el tema. Si existen pruebas, deben entregarse a los organismos competentes. La justicia de micrófono hace daño a la construcción de paz y alimenta el odio y la venganza.

Es importante denunciar el doble discurso. Si a los medios y a la sociedad colombiana realmente le interesan las víctimas, si queremos reparar y superar la violencia. Discutamos por qué se niegan los derechos de participación de las víctimas al negar las Circunscripción Especiales. Ese debería ser el tema central en Colombia el día de hoy.

Diciembre 7 de 2017.  http://www.farc-ep.co/comunicado/comunicado-no-jueguen-con-el-honor-de-las-farianas.html

Graduación del Diplomado formadores sobre prevención de violencia basada en género

Buenos días para todas las personas presentes.

Mi nombre es Rosaira Acevedo, vengo del espacio territorial de capacitación y reincorporación El Negro Eliécer Gaitan, en la vereda Caño Indio, Municipio de Tibú, Norte de Santander. Conocida en el partido como Yeni Mendoza.

Soy la responsable del trabajo de género e integrante del diplomado por el cual estamos hoy recibiendo el título.

Para todas, nosotras y nosotros, es un orgullo participar en esta iniciativa necesaria para contribuir a erradicar todas las formas de violencias basadas en género. El diplomado de prevención de violencias basadas en género auspiciado por la embajada de Suecia, la Universidad Nacional, la OIM y el Departamento de la mujer y género de las FARC.

El diplomado se realizó en medio de las tareas cotidianas del espacio y el estudio validación de primaria y secundaria del programa Arando la Educación.

Hubo que utilizar horarios fuera de lo normal para lograr cumplir los requerimientos académicos.

Esperamos replicar los conocimientos aprendidos con nuestras compañeras y compañeros del partido, para prevenir las violencias basadas en género, tanto en nuestro espacio como en las comunidades vecinas.

Nuestro reto consiste en socializar el feminismo insurgente, nuestra visión del feminismo basado en nuestra experiencia, en nuestra práctica hacia la equidad, el empoderamiento de las mujeres y el papel que nos corresponde jugar en la transformación de la sociedad junto con nuestros camaradas hombres, apostando que ellos también transiten hacia las nuevas masculinidades, o formas nuevas de asumir la masculinidad, en coherencia con nuestros sueños revolucionarios.

La violencia basada en género es como se expresa la brecha de desigualdades sociales que existen entre los hombres y las mujeres. Estas desigualdades son producto del patriarcado que históricamente ha puesto por encima a los hombres y subvalorado a las mujeres. También son producto de las desigualdades de clase. Capitalismo y patriarcado, para nosotras van siempre de la mano.

Luchar en contra de las violencias de género en cada uno de nuestros territorios implica enfrentarnos contra el olvido histórico en que permanece la población rural de nuestro país; evidenciada en la falta de acceso a la tierra, la educación, la recreación, la salud, la justicia entre otros derechos básicos.

Antiguamente muchas de nosotras encontramos refugio a las problemáticas que vivíamos en el campo uniéndolos a las filas de la guerrilla. Ahora, como partido político es un deber con nuestra causa, un deber con la comunidad seguir siendo un referente de justicia social.

Parte fundamental de construir paz en nuestro país implica darle solución a las necesidades más básicas de las personas, sobre todo a las poblaciones vulnerables.

Me enorgullece saber que lo aprendido no se ha quedado en la teoría, en los cuadernos y pizarras. Llevar a la acción nuestras intenciones es contribuir una Nueva Colombia que logre eliminar esa brecha entre la especie humana por cuestiones de género, entre otras.

Muchas gracias.

LLAMAMIENTO DE MUJERES EN ESPAÑA, POR LA PAZ EN COLOMBIA

El día 14 de noviembre de 2017, en la sede de la Fundación Entredós, calle Marqués Viudo de Pontejos 4, Madrid, España, mujeres españolas y de distintas nacionalidades, representativas del movimiento feminista y de mujeres por la paz, defensoras de derechos humanos y de solidaridad con los pueblos, animadas por los logros del primer acuerdo de paz en el mundo, que incluye el componente de igualdad de género y la diversidad de opción sexual, con transversalidad para todos los puntos del acuerdo de paz queremos manifestar nuestra solidaridad e irrestricto apoyo a los Acuerdos de paz firmados entre el Gobierno colombiano y el grupo insurgente FARC- EP hoy convertido en el nuevo partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

Estos acuerdos que cuentan con el apoyo y seguimiento de la Organización de Naciones Unidas, ONU, ponen fin a un conflicto armado interno, que durante más de cincuenta años ocasionó sufrimiento al pueblo colombiano, en mayor porcentaje a mujeres, abuelas, madres, hijas, hermanas, niñas, en un genocidio que ocasionó más de ocho millones de víctimas.

Pero también hoy con indignación les compartimos la noticia de la retención indebida en el aeropuerto internacional El Dorado, en Colombia, a una de las ponentes en este evento, Manuela Marín, integrante del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común - FARC, con el simple argumento de que aún las autoridades portuarias no habían recibido la información de su amnistía, pactada en los mencionados acuerdos de paz, para ella toda la solidaridad, a la vez que manifestamos el mas profundo rechazo a esta actuación del Gobierno colombiano que no es mas que una muestra del incumplimiento sistemático de los acuerdos contraídos en la Habana.

Incumplimiento que se manifiesta además en:

- Asesinatos de líderes políticos y populares que impulsan la realización y efectividad de la política acordada;

- Asesinato de exguerrilleros y familiares de esto

- La actuación de los grupos paramilitares cuyos delitos quedan en la más absoluta impunidad e inoperancia y poca efectividad de Organismos como la fiscalía general del Estado Colombiano, demostrando que la política contrainsurgente no sido desmontada.

- Zonas de Capacitación y Reincorporación languidecen por carencia del apoyo estatal convenido;

- La implementación carece de soporte presupuestal adecuado en los planes de gobierno;

- La sustitución de cultivos aparece condicionada por las presiones de una potencia extranjera y, en esa órbita, el llamado Plan Victoria del ejército se muestra como un plan de choque contra las comunidades.

- Se hace necesario exigir con fuerza la libertad de los presos y presas políticos e impulsar la campaña por la libertad de Simón Trinidad que cumple una condena injusta en las mazmorras de EEUU.

Ante esta alarmante situación nosotras hacemos un enérgico llamamiento al gobierno y a todas las instituciones del Estado Colombiano, que asuman con decoro, con sentido humanista y con prontitud el cumplimiento de todo lo acordado. Consideramos que es necesario, es urgente, que se instale y funcione la Justicia Especial de Paz - JEP, mecanismo que ha sido pactado como garante, para que las víctimas, conozcan la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de no Repetición. Igualmente hacemos un llamado a la sociedad, al pueblo colombiano y en especial a la mujer colombiana a construir Unidad para detener y revertir estos aciagos momentos de peligro en que se encuentra el proceso de paz. Desde nuestros modestos esfuerzos, nos constituimos desde Ya en veedoras internacionales del cumplimiento pleno de los acuerdos de Paz y facilitadoras de gestiones para que los diálogos con el ELN culminen exitosamente, igual y que sea lo primero abogaremos especialmente por actos de justicia a las mujeres, cuyos derechos generales y agrarios han sido históricamente ignorados por el patriarcalismo ancestral aun imperante.


En Madrid, España, a catorce días del mes de noviembre de 2017, suscriben:

Partido Comunista de los Pueblos de España, Fundación Entredós, Comité de Unidad Campesina – CUC Guatemala,

Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos:

(Soldepaz – Pachakuti; Red de Colectivos La Araña Feminista de Venezuela, Corriente

Revolucionaria Bolívar y Zamora de Venezuela, Movimiento Agro Comunal

Bolivariano de Venezuela; Comisión Multisectorial del Uruguay; Red de Integración

Orgánica – Rio – Por la Defensa de la Madre Tierra y los Derechos Humanos de

Guatemala; Alianza por la Justicia Global, SOA Watch – Observatorio por el Cierre de

las Escuela de la Américas de Estados Unidos; Confederación Nacional de

Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras - FENOCIN de Ecuador;

Confederación Sindical Única De Trabajadores Campesinos de Bolivia -CSUTCB;

Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Estados Unidos y Suiza;

Campaña Popular Palestina contra el Muro de Apartheid (Stop the Wall), Coalición de

la Defensa de la Tierra que une 11 organizaciones populares palestinas: Sindicato de

Agricultores Palestinos Palestinian “Farmers Union“, Nueva Federación de Sindicatos

Palestinos “Nuevos Sindicatos“ “Palestinian New Federation of TradeUnions“ “New

Unions“, Foro de la Juventud Palestina “Palestine Youth Forum“, Asociación por los

Derechos de los Agricultores y la Preservación del Medioambiente

(AssociationforFarmers’ Rights and forthePreservation of theenvironment), Centro de

las Mujeres para el Desarrollo Social “Women Center for Social Development“,

Asociación Jayadel/ Centro Palestino para la Cultura, las Artes y la Creatividad

(AssociationJadayel / Palestinian Center for Culture, Arts and creativity), Sociedad de

Agricultores Palestinos-Tulkarem (PalestinianFarmersSociety-Tulkarem), Sociedad

Ni'lin para el Desarrollo y el Trabajo Comunitario “Ni’linSocietyforDevelopment and

CommunityWork“, Consejo Popular para Proteger el Valle del Jordán (Popular

Council to ProtecttheJordan Valley), Asociación Al-Amal para la Infancia y el

Desarrollo “Al-AmalAssociationforChildhood and Development“; Movimiento

Nacional del Poder Popular – México - MNPP; Movimiento Nacional del Poder

Popular Zacatecas MNPP – Zacatecas; Movimiento del Magisterio Democrático

Nacional, Comité Ejecutivo Nacional Democrático del Sindicato Nacional de

Trabajadores de la Educación en Lucha CEND del SNTE en Lucha; Asamblea de los

Pueblos en Defensa del Territorio, la Educación Pública, Laica, Gratuita y los

Derechos Humanos; Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en San Salvador Atenco

FPDT-Atenco; Consejo de Defensa de los Derechos del Pueblo CODEP-MNPP;

Consejo de Organizaciones Interdisciplinarias Vinculadas por Oaxaca- COIVO;

Consejo de Comunidades Indígenas de la Sierra Sur - COCISS; Comité de Defensa

Ciudadana - CODECI; Consejo de Organizaciones Indígenas y Populares de Oaxaca -

COIPO ̧ Contingentes del Comité Ejecutivo Nacional Democrático del SNTE en Lucha

(CEND SNTE en Lucha), Congreso Nacional de Bases, Movimiento del Magisterio

Democrático Nacional: Sección III de Baja California Sur; Sección V de Campeche;

Sección X de la Ciudad de México; Sección XIII y XLV de Guanajuato; Sección XIV de

Guerrero; Sección XV de Hidalgo; Movimiento Magisterial Jalisciense, Secciones XVI

y XLVII de Jalisco; Sección XVIII de Michoacán; Movimiento Magisterial de Bases,

Sección XIX de Morelos; Consejo Democrático Magisterial Poblano, Secciones XXIII y

LI de Puebla; Movimiento Magisterial de Bases de Querétaro, Sección XXIV de

Querétaro; Bases Magisteriales Democráticas de Quintana Roo, Sección XXV de Q.

Roo; Bases Magisteriales de Tabasco, Sección XXIX de Tabasco, Trabajadores del

Colegio de Bachilleres de Tabasco; Comité Estatal Democrático, Sección XXXII y LVI

de V eracruz; Sección XXXVI del V alle de México; Consejo Nacional de

Sistematización; Escuelas Integrales de Educación Básica de Michoacán; Colectivo

Pedagógico “Francisco Javier Acuña Hernández”; Promotora del Poder Popular de

Michoacán; Caja Popular de Ahorro “Emiliano Zapata”; Colectivo de Estudios

“Ricardo Flores Magón”; Movimiento de Unidad Social por un Gobierno del Pueblo -

MUSOC-GP Michoacán; Coalición de Jubilados y Pensionados “Elpidio Domínguez

Castro”; Talleres Comunitarios del Municipio de Nezahualcóyotl, estado de México;

Barzón Federación: Estado de México, Querétaro, Morelos, Veracruz, Guerrero y

Distrito Federal; Coalición Nacional de Cooperativas y Empresas Sociales -

CONACyES; Organización Nacional del Poder Popular - ONPP; Organización

Nacional del Poder Popular de Morelos ONPP-MORELOS; Organización Nacional del

Poder Popular del D. F.;Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, Instituto

Mexicano de Desarrollo Comunitario - IMDEC; Centro de Atención en Derechos

Humanos a la Mujer y el Menor Indígena - CADHMMI y Centro Regional Indígena en

Derechos Humanos “Ñuu-Savi” - CERIDH); Ela Rabasco Redondo, feminista,

fotógrafa y socia de Entredós; Partido Feminista de España;

Movimiento Democratico de Mujeres; Partido Comunista de España; Maria Eugenia - Vocal Vecina Grupo Municipal Ahora Madrid en Chamberí; Comité por la Defensa de los DDHH en Colombia – COMADEHCO; Partido Comunista Colombiano en Madrid, Plataforma de Solidaridad con Colombia, Constituyentes de exiliadas/os perseguidas por el Estado

Colombiano, Union de Juventudes Comunistas de España – UJCE.

Seguimos conversando

Te agradezco enormemente, Lorena Hernández, por leer nuestra página, por hacer útiles mis preguntas, y por compartir tus respuestas.

Comparto tus posturas, aunque quisiera saber de qué otras maneras las mujeres que leen Mujer Fariana perciben temáticas como las relaciones humanas, el derecho a decidir sobre su cuerpo, el cuestionamiento a un género musical u otro, o los sacrificios que acompañan a la lucha feminista.

Creo que todas las demandas del feminismo van en una dirección, que ya esbozaste en tu respuesta: disputar el poder; porque de eso depende la dimensión de nuestra libertad individual y colectiva.

Cuando alguien o una sociedad entera nos dice: tienen que vestirse así, tienen que bailar así, tienen que enamorarse así, se va restando progresivamente nuestra capacidad de ser, tal cual y como deseamos ser.

Sin embargo, dentro de la propia práctica feminista chocamos muchas veces con estereotipos que se van instaurando entre nosotras. Resulta entonces que no todas somos igual de feministas, que si decides ser mamá puedes estar traicionando la campaña por la despenalización del aborto... (y pudiera extenderme en ejemplos, pero no es la idea). Eso no nos ayuda. Más que censurar las maneras distintas de ver las cosas, deberíamos ser propositivas y construir desde la diversidad (como lo hiciste recomendándome el libro de la feminista que es madre). Nuestra emancipación como mujeres no debe significar una nueva opresión.

Agradezco también que hayas mencionado el resto de privilegios de los que podemos formar parte. En primer lugar, ayuda a comprender que las formas de dominación son múltiples y están articuladas dentro de un sistema de dimensiones incalculables, que no impiden que avancemos, pero que sí complejizan nuestro camino. En segundo lugar, creo que nos saca del estigma de víctimas, que el propio patriarcado nos ha impuesto.

Las mujeres no somos víctimas, somos seres humanos que vivimos determinadas discriminaciones, que tenemos una historia propia de oprobios, pero también de resistencias, y que tenemos la capacidad plena de pensarnos un futuro mejor y luchar por él.

Gracias de nuevo, Lorena Hernández, para la persona que me preguntó alguna vez: “¿No te preocupa que por ser tan radical con eso del feminismo te quedes sola?”

Aquí está la respuesta: No me preocupa, porque el feminismo me ha abierto los ojos a muchas cosas, y en el camino me he topado con gente como Lorena Hernández, dispuesta a compartir y sumar otros matices a nuestra lucha.

Y como la idea es seguir preguntándose cosas, van otras interrogantes:

- ¿Las mujeres debemos tener espacios solo para mujeres, o eso es excluir a los hombres?

- ¿Qué haya mujeres dirigentes es símbolo de empoderamiento femenino?

- ¿Cuáles son las peleas más urgentes que debemos dar las feministas en Colombia y en el resto de América Latina?

Voy preguntando...

“Yo vivo de preguntar.

Saber no puede ser lujo”

Silvio Rodríguez, “Escaramujo”

EL MAYOR PROYECTO POLITICO ES LA VIDA

Desconcierto, rabia, indignación y profundo dolor ha causado la reciente masacre contra el campesinado en Tumaco, resultado de la violencia estatal que por siglos ha caracterizado el régimen colombiano y que a pesar de haber firmado un histórico acuerdo de Paz insiste en utilizar la violencia descarnada contra toda expresión de protesta. Esta vez fue una comunidad campesina cocalera, defendiendo su vida y territorio que son amenazados por las erradicaciones forzosas.

Es más que absurda la respuesta de la fuerza pública a las justas demandas de la comunidad, mucho más cuando el acuerdo de Paz contiene un punto específico sobre cultivos de uso ilícito en el que se establece la sustitución voluntaria y concertada como alivio social y económico para las familias que se vieron obligadas a cultivar esos productos para subsistir.

Lo hemos advertido muchas veces, los obstáculos a la implementación de los acuerdos que retrasan los tiempos e incluso pretenden cambiar lo signado en ellos, generan no solo incertidumbres y desconfianzas, sino que profundizan los conflictos que se viven en las regiones que son múltiples y variados de acuerdo a las realidades territoriales.

Una acertada implementación requiere compromiso de todas las instituciones estatales para adecuarse al enorme reto de la construcción de la paz.

La esencia del acuerdo no consiste simplemente en que una organización haga dejación de armas, sino que la sociedad entera transite hacia un nuevo momento en el que la diferencias no se resuelvan a través del uso de la violencia en ningún caso y para esto la fuerza pública debe ser protagonista en su función de defensa de la población, nunca amenazándola y mucho menos disparando contra ella sus armas, las armas del Estado.

Por eso no basta con solidarizarse, es necesario exigir que cesen las hostilidades y ataques a la población que por medio de la protesta manifiesta sus inquietudes y defiende sus derechos, según las cifras de las organizaciones de Derechos Humanos, en lo corrido de este año van 117 homicidios en contra de lideres, lideresas y defensores de Derechos Humanos, sumado a los 18 militantes de nuestro partido FARC asesinados y 11 de sus familiares.

Definitivamente se requieren medidas urgentes y coherentes con las esperanza de Paz de la mayorías de nuestro país, respetar la integralidad de los acuerdos y con ellos avanzar en el camino de la reconciliación que no es otra cosa que un proceso de toda la sociedad unida en torno al mayor proyecto político que es: La Vida.