Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Nuestra Visión

Seguimos conversando

Te agradezco enormemente, Lorena Hernández, por leer nuestra página, por hacer útiles mis preguntas, y por compartir tus respuestas.

Comparto tus posturas, aunque quisiera saber de qué otras maneras las mujeres que leen Mujer Fariana perciben temáticas como las relaciones humanas, el derecho a decidir sobre su cuerpo, el cuestionamiento a un género musical u otro, o los sacrificios que acompañan a la lucha feminista.

Creo que todas las demandas del feminismo van en una dirección, que ya esbozaste en tu respuesta: disputar el poder; porque de eso depende la dimensión de nuestra libertad individual y colectiva.

Cuando alguien o una sociedad entera nos dice: tienen que vestirse así, tienen que bailar así, tienen que enamorarse así, se va restando progresivamente nuestra capacidad de ser, tal cual y como deseamos ser.

Sin embargo, dentro de la propia práctica feminista chocamos muchas veces con estereotipos que se van instaurando entre nosotras. Resulta entonces que no todas somos igual de feministas, que si decides ser mamá puedes estar traicionando la campaña por la despenalización del aborto... (y pudiera extenderme en ejemplos, pero no es la idea). Eso no nos ayuda. Más que censurar las maneras distintas de ver las cosas, deberíamos ser propositivas y construir desde la diversidad (como lo hiciste recomendándome el libro de la feminista que es madre). Nuestra emancipación como mujeres no debe significar una nueva opresión.

Agradezco también que hayas mencionado el resto de privilegios de los que podemos formar parte. En primer lugar, ayuda a comprender que las formas de dominación son múltiples y están articuladas dentro de un sistema de dimensiones incalculables, que no impiden que avancemos, pero que sí complejizan nuestro camino. En segundo lugar, creo que nos saca del estigma de víctimas, que el propio patriarcado nos ha impuesto.

Las mujeres no somos víctimas, somos seres humanos que vivimos determinadas discriminaciones, que tenemos una historia propia de oprobios, pero también de resistencias, y que tenemos la capacidad plena de pensarnos un futuro mejor y luchar por él.

Gracias de nuevo, Lorena Hernández, para la persona que me preguntó alguna vez: “¿No te preocupa que por ser tan radical con eso del feminismo te quedes sola?”

Aquí está la respuesta: No me preocupa, porque el feminismo me ha abierto los ojos a muchas cosas, y en el camino me he topado con gente como Lorena Hernández, dispuesta a compartir y sumar otros matices a nuestra lucha.

Y como la idea es seguir preguntándose cosas, van otras interrogantes:

- ¿Las mujeres debemos tener espacios solo para mujeres, o eso es excluir a los hombres?

- ¿Qué haya mujeres dirigentes es símbolo de empoderamiento femenino?

- ¿Cuáles son las peleas más urgentes que debemos dar las feministas en Colombia y en el resto de América Latina?

Voy preguntando...

“Yo vivo de preguntar.

Saber no puede ser lujo”

Silvio Rodríguez, “Escaramujo”

EL MAYOR PROYECTO POLITICO ES LA VIDA

Desconcierto, rabia, indignación y profundo dolor ha causado la reciente masacre contra el campesinado en Tumaco, resultado de la violencia estatal que por siglos ha caracterizado el régimen colombiano y que a pesar de haber firmado un histórico acuerdo de Paz insiste en utilizar la violencia descarnada contra toda expresión de protesta. Esta vez fue una comunidad campesina cocalera, defendiendo su vida y territorio que son amenazados por las erradicaciones forzosas.

Es más que absurda la respuesta de la fuerza pública a las justas demandas de la comunidad, mucho más cuando el acuerdo de Paz contiene un punto específico sobre cultivos de uso ilícito en el que se establece la sustitución voluntaria y concertada como alivio social y económico para las familias que se vieron obligadas a cultivar esos productos para subsistir.

Lo hemos advertido muchas veces, los obstáculos a la implementación de los acuerdos que retrasan los tiempos e incluso pretenden cambiar lo signado en ellos, generan no solo incertidumbres y desconfianzas, sino que profundizan los conflictos que se viven en las regiones que son múltiples y variados de acuerdo a las realidades territoriales.

Una acertada implementación requiere compromiso de todas las instituciones estatales para adecuarse al enorme reto de la construcción de la paz.

La esencia del acuerdo no consiste simplemente en que una organización haga dejación de armas, sino que la sociedad entera transite hacia un nuevo momento en el que la diferencias no se resuelvan a través del uso de la violencia en ningún caso y para esto la fuerza pública debe ser protagonista en su función de defensa de la población, nunca amenazándola y mucho menos disparando contra ella sus armas, las armas del Estado.

Por eso no basta con solidarizarse, es necesario exigir que cesen las hostilidades y ataques a la población que por medio de la protesta manifiesta sus inquietudes y defiende sus derechos, según las cifras de las organizaciones de Derechos Humanos, en lo corrido de este año van 117 homicidios en contra de lideres, lideresas y defensores de Derechos Humanos, sumado a los 18 militantes de nuestro partido FARC asesinados y 11 de sus familiares.

Definitivamente se requieren medidas urgentes y coherentes con las esperanza de Paz de la mayorías de nuestro país, respetar la integralidad de los acuerdos y con ellos avanzar en el camino de la reconciliación que no es otra cosa que un proceso de toda la sociedad unida en torno al mayor proyecto político que es: La Vida.

La educación con enfoque de género como herramienta de paz

El proceso de DDR (Desmovilización, Desarme y Reintegración) de las Farc está acompañado de distintos escenarios de acción que buscan llevar cabo este proceso de una manera exitosa para las y los guerrilleros que hoy están a la espera de varios elementos y derechos adquiridos en el acuerdo de paz. La educación es una de las principales.

La Resolución 1325 del consejo de seguridad de Naciones Unidas, que recomienda a los Estados garantizar la participación de las mujeres, en condiciones de igualdad, en la prevención y solución de los conflictos y en la consolidación y el mantenimiento de la paz, hace explicita referencia a la importancia de la educación especificamente con enfoque de género para una reincorporación exitosa, sobretodo de las mujeres quienes han estado históricamente sometidas a un modelo patriarcal que las subvalora y las oprime.

Es desde este escenario donde se puede materializar el empoderamiento de las mujeres que por más de una década pertenecieron en la guerrilla, permitir que se hagan efectivas todas las medidas de género que trae consigo el Acuerdo Final y garantizar en el proceso de pos acuerdo una mirada transversal de las mujeres desde los escenarios públicos y privados.

En doce Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) se está llevando a cabo un Diplomado en Formador de formadores/as y promotores/as de prevención de violencias basadas en género con el fin de brindar herramientas conceptuales y prácticas a mujeres y hombres ex combatientes acerca de los derechos y las rutas existentes para erradicar estas violencias haciendo énfasis en generar réplicas y estrategias diseñadas por y para ellas y ellos en los escenarios donde viven e interactuan. Este diplomado cuenta con el apoyo de la Embajada de Suecia, la OIM (Organización Internacional para las Migraciones), la CSIVI, y la Universidad Nacional de Colombia.

Este escenario de acción ha representado un espacio de aprendizaje y motivación para las mujeres. Heidy, integrante del ETCR Mariana Paéz, Mesetas, siente que estas oportunidades les dan herramientas para su vida cotidiana y política en medio de los múltiples incumplimientos que han tenido por parte del gobierno en estos temas quien prioriza cursos de peluqueria o cocina antes que formación en derechos para las mujeres.

La validación de la primaria y el bachillerato, este diplomado y otros cursos que se estan dictando en distintas zonas permiten que las mujeres en la realidad puedan ser sujetas de derechos y ser promotoras en la defensa de otros derechos vulnerados a toda la población en el país.

Mujeres, hablemos de nuestra historia

Cuentan que, en la contienda independentista cubana, muchas mujeres cumplieron la tarea de ser correo entre las direcciones insurrectas. Para proteger los mensajes, los escondían en la flor Mariposa que acostumbraban llevar en el pelo. Más adelante, en la lucha clandestina de las ciudades, usaban faldas largas y anchas con bolsillos internos donde guardaban cartas, armas, municiones o dinero. En la Sierra Maestra, la guerrillera Celia Sánchez Manduley cuidaba el archivo personal de Fidel Castro.

POTENCIAR CAPACIDADES, CONSTRUIR PAZ

La educación es el arte que nos ayuda a aprender y a comprender todo lo relacionado con las diferentes áreas que nos rodean.

Es por eso que, las mujeres y los hombres de las FARC-EP, hemos visto la necesidad imperiosa de retomar la formación académica para poder concretar nuestros estudios y llegar a ser unos profesionales aptos e íntegros para el movimiento y para el país.

Poemas VI

Para un mejor amor

Nadie discute que el sexo

es una categoría en el mundo de la pareja:

de ahí la ternura y sus ramas salvajes.

Nadie discute que el sexo

es una categoría familiar:

de ahí los hijos,

las noches en común

y los días divididos

(él, buscando el pan en la calle,

en las oficinas o en las fábricas;

ella, en la retaguardia de los oficios domésticos,

en la estrategia y la táctica de la cocina

que permitan sobrevivir en la batalla común

siquiera hasta el final del mes).

Nadie discute que el sexo

es una categoría económica:

basta mencionar la prostitución,

las modas,

las secciones de los diarios que sólo son para ella

o sólo son para él.

Donde empiezan los líos

es a partir de que una mujer dice

que el sexo es una categoría política.

Porque cuando una mujer dice

que el sexo es una categoría política

puede comenzar a dejar de ser mujer en sí

para convertirse en mujer para sí,

constituir a la mujer en mujer

a partir de su humanidad

y no del sexo,

saber que el desodorante mágico con sabor a limón

y jabón que acaricia voluptuosamente su piel

son fabricados por la misma empresa que fabrica el napalm,

saber que las labores propias del hogar

son las labores propias de la clase social a que pertenece ese hogar,

que la diferencia de sexos

brilla mucho mejor en la profunda noche amorosa

cuando se conocen todos esos secretos

que nos mantenían enmascarados y ajenos.

Poemas V

Soy la sangre silenciada
Soy la voz de mis ancestras,

soy la vida que fluye de regreso hacia la Tierra.

Soy mi madre,

mis abuelas,

las madres de mis abuelas;

soy un mandala infinito de mujeres,

viviendo a través de mí y sanando junto a mí.

Soy la Sangre silenciada re-naciendo, re-viviendo,

re-surgiendo.

Soy el útero de cada una de las mujeres de mi linaje,

soy la sangre de cada una de ellas honrada, bendecida, celebrada.

Soy su canto, su rezo, su emoción

y estoy aquí para sembrar semillas en su nombre.

Gabriela Angueira (Argentina)

La energía de todas las mujeres del mundo
Estás equivocado, me dijo.

La luna no hace que a las mujeres les baje la regla.

Es la energía de todas las mujeres del mundo la que hace a la luna

menguar y crecer hasta luna llena.

Me he acostumbrado
Me he acostumbrado,

(así, como quien no quiere la cosa)

a los domingos sin resaca,

al amor sin golpes

y a la gente sin doblez.

No es que mi vida sea menos emocionante:

es que las emociones son reales, son sencillas.

Y por tanto,

hacen bien.

Ana Elena Pena (España)

Por eso sangramos.

Porque cuesta hacer girar un universo.

(Anónimo)
 
Soy

Me despojo

me libero de las ataduras,

de las voces que llenan mi pensamiento

de inseguridad, de miedo, de oscuridad.

Me construyo

más humana, más natural, más libre

menos sumisa, menos incapacitada y menos temerosa

y voy a entregarme a la felicidad,

la cual yo me construiré,

la cual yo forjaré,

la cual yo cuidaré.

Franciny Molina (Costa Rica)

Si me quieres, quiéreme entera
Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra...

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca. Y gris, y verde, y rubia,

y morena...

Quiéreme día,

quiéreme noche...

¡y madrugada en la ventana abierta!

Si me quieres, no me recortes:

¡quiéreme toda... o no me quieras!

Dulce María Loynaz (Cuba)

Carne humana

Soy dulce por fuera,

un cordero

que todos quieren acariciar.

Pero por dentro tengo garras

y enormes dientes

y ganas de devorar

carne humana.

Por dentro tengo tanta hambre

que me devoro a mí misma

y no me sacio nunca.

Marilyn Monroe (Estados Unidos)

Poemas IV

Mujer, no caminas sola

No hay camino que no haya sido ya andado

por las mujeres que vivieron antes.

No caminas sola.

Demeter, Perséfone, Artemisa, Diana...

Todas ellas han estado aquí antes que tú.

No caminas sola.

Sus viajes, sus vidas, sus historias

permanecen para guiar tu camino.

Escucha a las mujeres que

han caminado antes que tú.

No te perderás.

Cuando busques el camino,

mira a la Madre Naturaleza:

los ríos fluyen al mar,

los árboles cambian con las estaciones,

la Tierra produce alimento,

el cactus florece en el desierto.

La mujer sabia se aferra instintivamente

a sus raíces.

Seguir a la Madre Naturaleza

es el camino de las mujeres.

Su comprensión radica en ver cómo son las cosas.

Guadalupe Cuevas (Argentina)

Sostenía mi profesor de medicina forense

(textual)

"En verdad, el hombre merece más ser clasificado como homo

masturbatorix que como homo sapiens. No tanto porque

los sabios desgraciadamente no abundan, sino porque todo ser

humano se masturba por lo menos una vez en su vida. Entre

los varones, del cien por ciento que se masturba, un amplio

98 por ciento lo acepta paladinamente o con alguna dificultad

y un moralmente culcumeca 2 por ciento lo niega, mintiendo

miserablemente y haciendo caso omiso de las necesidades

estadísticas. Entre las mujeres, el 98 por ciento lo niega

y solamente un valiente liberado 2 por ciento lo acepta, aunque

no sin sonrisillas peticionarias de piedad, de las conocidas entre nosotros como "risitas de conejo" Lo importante es que mentirosos o veraces, todos los miembros de la especie se masturban."

Roque Dalton (El Salvador)

El cascabel

¡Bendita eres mujer!...

porque estás cambiando de piel...

déjate ser serpiente, suelta lo viejo,

entrégate a la crisis,

atraviesa la encrucijada,

cruje, quiebra, cree con fe completa,

deja que el crepúsculo te apague

para crecer más luminosa al otro día.

No estás sola en esto,

somos varias las que morimos,

nos aniquilamos, nos deshacemos,

nos opacamos,

para renacer luego más coloridas, íntegras, auténticas.

Entrega tu vientre desnudo a la sinuosidad del camino.

Repta y siente la íntima conexión con el cuerpo de la Madre Tierra...

cúrate con el polvo que levantas del sendero...

¿Sabes? las que alguna vez serpenteamos en la vida,

nos hemos despertado con el cascabel de nuestra cola...

Mónica Glusman (Argentina)

“Señorita María”: el documental que revela la realidad de ser una campesina trans en Latinoamérica


Este documental del director colombiano Rubén Mendoza habla sobre la realidad de una campesina trans que vive en las faldas de la cordillera de Los Andes.

"Señorita María, La Falda de la Montaña"

Cuando hablamos de una persona trans, por algún motivo nos imaginamos que vive en una ciudad, en donde puede encontrar redes de apoyo, personas que al igual que ella están pasando por el mismo cambio, la misma transformación. Nos imaginamos alguien activista, que va a marchas y dibuja consignas en papeles por sus derechos. Pero no, no todos los casos son iguales.

La Señorita María, por ejemplo, nació hace 45 años en el pueblo colombiano de Boavita, un lugar de campesinos, de personas conservadoras y muy católicas que está hundido en Los Andes. Nació siendo un niño, pero desde que era muy joven sabía que odiaba los pantalones y que estaba atrapado en el cuerpo de una mujer. Su trabajo duro con la tierra no le da oportunidad de vestirse o arreglarse como quisiera, no hay glamour ni redes sociales con quienes compartir su verdad.

Señorita María, La Falda de la Montaña“Señorita María, La Falda de la Montaña”

Vive sola desde hace 25 años cuando su abuela falleció, y ha tenido que enfrentarse a la violencia y la discriminación en su propio pueblo, en donde las palabras progreso y la diversidad sexual aún no forman parte del vocabulario.

“De primeras, la gente era jodidita, como mala, pero yo no me afanaba por eso. Yo, tranquila. Y ahorita ya cambió. Me saludan muy bien, yo también los saludo.

María es la protagonista del documental Señorita María, La Falda de la Montaña, el proyecto más reciente del director Rubén Mendoza, y producido por Amanda Sarmiento, quienes pudieron presentar la cinta luego de una producción que se tomó casi seis años, entre financiamiento y convencer a María de que contara su historia.

En el documental, vemos una realidad muy diferente a la que estamos acostumbrados cuando se habla de personas transgénero: es el día a día de una mujer latinoamericana, campesina y trans que debe vivir entre las creencias y las costumbres del pueblo donde creció, alguien que no tiene acceso a un tratamiento de transición, y alguien que sabe lo que es estar atrapada en el medio de una sociedad transfóbica y machista.