Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

Nuestra Visión

Palabras para el Primer Encuentro Nacional de Mujeres de FARC-EP Departamento de Mujer y Género


Camaradas, reciban un amoroso saludo!

Antes de empezar, quisiera agradecerles todos los esfuerzos realizados para llegar hasta esta fría y hermosa ciudad (Bogotá). Sabemos que son largos los recorridos que han hecho por la extensa Colombia, travesías que demuestran el gran compromiso que como organización tenemos desde que iniciamos nuestro alzamiento en armas hace 53 años por una Nueva Colombia y que lo ratificamos en este empeño por alcanzar una paz con justicia social, estable y duradera. El que estemos aquí hoy, demuestra además la estatura de nuestra organización y el compromiso que cada uno y una de nosotras tiene con la implementación del Acuerdo de Paz, pero además, del gran paso que estamos dando hacia la conformación de nuestro partido político con el cual haremos política democrática, bolivariana, fariana y feminista de cara a las transformaciones que el país requiere.

Semblanzas: Farianas y paz

Siempre les pregunto a las farianas ¿qué significa ser mujer en las FARC? Para Manuela, “Ser mujer en las FARC es un enorme reto, porque implica desde el momento de su ingreso romper con los esquemas y los roles que tiene establecida la sociedad para las mujeres, implica asumir muchas tareas y muchos espacios de participación que han sido destinados solamente para los hombres, por lo tanto implica un enorme aprendizaje”.

Primer reto ha sido estar convencidas, que como mujer humilde o campesina era capaz de cumplir tareas políticas, primero desde la clandestinidad y ahora a la luz pública, en especial, cree que de las cosas más difícil fue enfrentar la arremetida de los medios de comunicación en contra de las mujeres de las FARC, mostrándolas cómo víctimas y no como sujetas de derecho, eso les ha hecho sentirse deslegitimadas, por eso con más ahínco son partícipes de la construcción de la paz desde que comenzó el proceso.

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PENSAMIENTO DE AYER Y DE HOY..


Durante años en mi mente existió la idea de portar un fusil hasta la muerte, me negué a la maternidad, desarrollé muchas tareas sin hacerle caso a los cambios hormonales con los que lidia toda mujer mensualmente, además, no me importaba si mi vida terminaba en cualquier momento a causa de un disparo o bomba; tampoco tener que salir de las cobijas calientes para meterme en una muda de ropa mojada, alistar un arroz echo el día anterior y caminar 7, 10 o 15 kilómetros para llegar a un nuevo sitio de campamento o ir por la remesa que luego consumiríamos.

En memoria de mi Maestra

En medio de lo que se puede llamar noche, es vista de lejos una fuerte luz que nace de una lámpara gigante en la calle, era esta una calle de la ciudad de Bogotá fundada alrededor de los años mil quinientos y que lentamente crecía generando procesos de transformación en cada una de sus calles, vías, e incluso plazas, aquellas que poco a poco se llenaban de habitantes que ocupaban lugares cualquiera y que pareciera incluso donde les diera la gana asentarse. Esto no era producto del azar, eran circunstancias arraigadas a la violencia política de los años cincuenta en todo el país. Esta ciudad albergaba entonces una gran cantidad de campesinos oriundos de regiones infinitas de Colombia; mujeres, hombres, niños y niñas, ancianos, perros y gatos, que llegaban con nuevos sueños e incluso memorias por plasmar en la realidad que les correspondía vivir justo en ese momento. Luego de lo que se conoce coloquialmente como Bogotazo, el desorden y las revueltas pero además las contestaciones ciudadanas no se hicieron esperar, lo que causaba además miles de micro luchas por así decirlo que aunque ya no su mayoría en el campo, si se encontraban en las ciudades, precisamente en Bogotá.

Los hombres utilizan chistes sexistas debido a una inseguridad

Hay muchos hombres que creen que es divertido decir a una mujer que vuelva la cocina o preguntarla si está es su 'momento del mes' cuando se enfada. Según un nuevo estudio de la Universidad de Western Carolina, los hombres que hacen chistes machistas u homófobos es simplemente porque tienen inseguridades acerca de su masculinidad.

La ciencia ha demostrado que los hombres que utilizan el humor sexista y contra los homosexuales lo hacen para reafirmar su propio sentimiento sobre sí mismos, sobre todo cuando sienten que su masculinidad está siendo amenazada. Investigadores de la Universidad de Western Carolina han llevado a cabo dos experimentos con 387 hombres heterosexuales.

Los participantes completaron una serie de test sobre su personalidad, actitudes sociales y los niveles de prejuicio contra las mujeres y los hombres homosexuales. En el cuestionario, se les pidió a los hombres que contestaran cómo de acuerdo estaban con diversas declaraciones tales como: "Cada vez que una mujer se compromete con un hombre, por lo general trata de 'atarlo en corto'

"Los hombres que se creen más varoniles expresaron que el humor sexista les divierte en respuesta a una amenaza a su masculinidad", ha explicado Emma O'Connor, la autora del estudio, en una entrevista a The Independent. Asegura que cuanto más intentos hacen los hombres por demostrar su masculinidad, más inseguridades tienen sobre la misma.

 

 

No es interés nuestro dar lecciones de feminismo sino construirlo colectivamente

Hace algunos días, para ser más exactos el 13 de junio, el portal Pacifista público un artículo titulado “Ahora las FARC quieren dar lecciones de feminismo” (http://pacifista.co/ahora-las-farc-quieren-dar-lecciones-de-feminismo/ ) en el cual daban a conocer algunos apuntes sobre las tesis de mujer y género que construimos las farianas con miras al congreso que se realizará para la constitución del nuevo partido político. El artículo con un título bastante provocativo no solo hablaba de las tesis, sino que además, en otras palabras, ironizaba la propuesta señalando que la organización es una de las más patriarcales del país donde las guerrilleras han jugado un papel secundario pero además hemos sufrido múltiples violencias de género donde hemos sido abusadas y obligadas a abortar.

NUESTRO APORTE A UNA NUEVA SOCIEDAD

La paz es el símbolo de esperanza para cada uno de nosotros y nosotras en este paso tan importante que estamos dando, por eso hoy más que nunca unimos nuestros corazones y esfuerzos por una sociedad que dé mejores condiciones a todas y todos los colombianos.

Hemos cambiado los fusiles por la palabra, y con este paso vemos reflejados nuestros sueños de paz que hoy desde todas las Zonas Veredales se expresa a través de la cultura con su diversidad de tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo.

LAS MUJERES FARIANAS ESTAMOS TOTALMENTE COMPROMETIDAS CON LA PAZ

Al referirnos a la mujer, nos referimos al campo, al trabajo, a la revolución en una sola palabra, “la vida”, la cual hemos dedicado a estar hombro a hombro con nuestros compañeros de lucha en esta justa batalla por la liberación de nuestro pueblo que por más de 53 años ha sido víctima de las políticas de Estado, políticas que han terminado solo en muerte y desolación para la gente humilde de nuestra patria.

Marquetalia, 53 años de resistencia por la paz

Hace 53 años se forjó un bastión de la resistencia campesina y popular que tuvo por cuna la histórica Marquetalia, en el departamento del Tolima. Hoy, después de miles de kilómetros de trocha libertaria abierta con pasión y amor revolucionario y habiendo trascurrido 53 años, nos encontramos de nuevo en la cuna de la resistencia.

Desde Marquetalia la bella, por su territorio topográfico e historia, recordamos a las y los camaradas caídos en combate y celebramos la vida con quienes continuamos en esta fase histórica, en esta ocasión dando un salto al tránsito hacia la vida civil y a la acción política sin armas. Hoy, en el aniversario número 53 de nuestra lucha revolucionaria marcharemos recordando especialmente a Miriam Narváez, Judith Grisales y Georgina Ortíz quienes por siempre serán ejemplo de fortaleza, dignidad y lucha de las mujeres colombianas.

La memoria es nutritiva y por ello nuestros recuerdos se resisten al olvido. Otras camaradas también se han atrincherado en nuestra mente y en nuestro corazón, porque la resistencia marquetaliana parió hijas combatientes que defendieron la patria como Amparo 21 y Laura González, quienes fueron guerrilleras que entregaron su vida a la causa revolucionaria y permanecieron en defensa del territorio liberado por más de 20 y 30 años.

Marquetalia para la guerrillerada es sinónimo de origen, de principio, de fortaleza, resistencia, de punto de partida. En esta ocasión, es lugar de retorno para recargar una vez más nuestro compromiso por la paz de toda Colombia. Es el momento para renovar la esperanza, renovar la convicción, gritar en voz alta “estamos cumpliendo. Hemos jurado vencer y venceremos”.

La marcha hacia Marquetalia no es solo la gran ruta turística e histórica al sitio donde nació la resistencia armada más antigua de Colombia, es también el retorno por los senderos de la paz, de la justicia, del encuentro con los sueños inconclusos de un puñado de hombres y mujeres que aún esperan alcanzarlos. Son los sueños de toda Colombia que lejos de ser imposibles son justos y necesarios

A eso vinimos aquí, a recoger los pasos rebeldes que han andado por el camino de la insurgencia, senderos labrados por justicia y dignidad. Por eso también se encuentran aquí el camarada Miguel Pascuas y otros marquetalianos y marquetalianas de estos tiempos quienes guiarán el recorrido por los pasajes más emocionantes de nuestra historia fariana, de la historia de Colombia y de la paz.

Feminismos desde la ZTVN Jacobo Arango

Nos preparábamos para las 17 horas de camino que teníamos de Bogotá hacia la Zona Veredal Transitoria de Normalización “Jacobo Arango” en Dadeiba, Antioquía. Emocionadas, cargadas de dudas, materiales de colegio y hasta libros. Nunca desde hace años que decidí hacer esto, me había sentido tan ansiosa.

¡Feminismo y género! De eso íbamos a hablar, debatir y estudiar 3 mujeres bogotanas con 147 guerrilleros y guerrilleras del occidente de Colombia. No podía dejar de pensar en mis primeros años en la universidad que planteaba la necesidad de pensar la guerra, la paz y el país con gafas feministas. Ese viaje represento para mí tanta satisfacción. Eran las FARC-EP quienes con nosotras, unas simples, pero entregadas feministas, discutirían el tema del que tanto nos cohibían. Encontramos sonrisas, miradas curiosas, dudas, muchas preguntas, encontramos ganas inmensas de descubrir.