Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

La difusión de la existencia de una supuesta ideología de género en los acuerdos de paz de La Habana tuvo un manejo abusivo y mal intencionado para generar miedo, y descalificar moralmente el Acuerdo Final, desestimulando su lectura y conocimiento. Hay que dejar claro que la ideología de género no existe y por lo tanto no pudo ser incluida en el Acuerdo Final.

 

Lo que si tiene el Acuerdo es un enfoque de género que recoge las obligaciones internacionales y los mandatos constitucionales de Colombia en materia de Derechos para las mujeres. El enfoque de género busca fundamentalmente, implementar acciones para avanzar en la igualdad real entre hombres y mujeres, esto implica reconocer que las mujeres y las niñas han sido las más afectadas por la pobreza y la violencia, en los conflictos armados.

Si se revisan los acuerdos de manera juiciosa se puede ver que, siguiendo los parámetros internacionales y académicos del enfoque de género, se ha incluido una estrategia dual. Es decir, que se proponen acciones para avanzar en la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y, se proponen acciones específicas para atender las necesidades y propuestas de las mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad, como las mujeres jefas de familia, víctimas del conflicto, mujeres campesinas, indígenas, afroscendientes y negras, entre otras.

El enfoque de género permite además proponer acciones para identificar los impactos especatender las condiciones de vida materiales de las mujeres el ejercicio de los derechos civiles y políficos en la vida y derechos de las mujeres de los grandes temas nacionales: por ejemplo, el Acuerdo propone identificar, prevenir y atender las violencias contra niñas y mujeres asociadas a los cultivos de uso ilícito. En el acuerdo, las partes reconocemos que se requieren acciones específicas para generar una mayor conciencia ciudadana, y promover la participación de las mujeres; no solo buscamos ampliar y fortalecer la democracia con el ejercicio de los derechos civiles y políticos también se incluyen acciones para atender las condiciones de vida materiales de las mujeres, por eso se propone que el acceso a la tierra y al desarrollo rural tenga en cuenta a las mujeres como una población importante, que aporta a la economía de manera decidida y fundamental.

Estos son solo algunos de los ejemplos que deberían motivar la lectura del Acuerdo para entender que la idea que se le vendió a la gente frente a la existencia de una supuesta ideología de género, como una trampa para promover el homosexualismo o para imponerlo, “ideología” que según el destituido procurador Ordoñez, está “encriptada” en el enfoque de género de los acuerdos de La Habana, no es más que un engaño para ocultar los verdaderos intereses personales de representantes del más atrasado oscurantismo que se comprometen públicamente a “purgar” la ideología de género de los acuerdos de La Habana”, añorando esas épocas en que sus purgas se daban en las hogueras.

Si bien el enfoque de género reconoce que existen personas con orientaciones sexuales diversas que también han sido afectadas de manera particular y directa por el conflicto, el acuerdo final no hace referencia alguna acerca de la composición de la familia colombiana, ni tampoco sobre las supuestas cartillas que se implementarían en los colegios, con el objetivo supuestamente de promover la homosexualidad. Es decir, no se propone nada de lo que dice la supuesta “ideología de género”, tan solo se reconocen las poblaciones diversas y sus realidades, frente a las cuales los acuerdos tienen que proponer acciones para que sus necesidades se atiendan de una manera efectiva. Es necesario entender que el acuerdo final tiene unos alcances y a diferencia de lo planteado por quienes manipulan la información, no vamos a inmiscuirnos en la privacidad de la vida de las y los colombianos.

Lo inédito del Acuerdo, no es más que el reconocimiento de derechos a poblaciones especialmente afectadas por las múltiples discriminaciones de las que han sido víctimas e históricamente, como lo son las mujeres, los pueblos étnicos y población LGTBI. La Ideología de Género es un instrumento perverso para manipular a las personas, con el fin de mantener un sistema social basado en la discriminación y la exclusión.

Frente a esto es necesario que el gran torrente humano que hoy protagoniza la exigencia por la Paz en las calles, use formas innovadoras para hacer Pedagogía de Paz explicado a quienes creyeron lo de la llamada ideología de género, que solo fue un engaño!

Share

A propósito de la Columnista

Victoria Sandino Palmera

Victoria Sandino Palmera

guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la delegación de paz de las FARC-EP desde mayo 2013.

@SandinoVictoria