Nuestra Visión

Nosotras, las guerrilleras farianas, pero no solamente nosotras... Nosotros y nosotras, combatientes, militantes de las FARC-EP, del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, tenemos una visión global del mundo, una lectura de la sociedad. Y queremos exponer nuestros puntos de vista sobre temáticas variadas con un denominador común: nos interesa y lo queremos compartir.

El 18 y 19 de mayo, la Subcomisión de Género de las FARC-EP y el gobierno de Colombia llevó a cabo una reunión de dos días con mujeres ex combatientes de todo el mundo,

para recibir insumos y escuchar experiencias frente a cuestiones relacionadas con el tercer punto de la Agenda, y dentro de éste, el tema específico de la reincorporación a la vida civil de las mujeres combatientes.

Entre las asistentes al encuentro, se encontraban mujeres ex combatientes de Indonesia (Aceh), Norte de Irlanda (IRA), Sudáfrica (ANC), Guatemala (Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), Uruguay (MLN Tupamaros), El Salvador (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN) y hubo también varias ex combatientes de las antiguas organizaciones guerrilleras colombianas, como el M-19, Quintín Lame, PRT y el EPL.

El primer día la reunión duró de las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Cada una de las invitadas tenía 15 minutos para comentar sus experiencias, propuestas y sugerencias, espacio que fue interrumpido por un almuerzo ofrecido por el país anfitrión Cuba.

El segundo día hubo una reunión por separado con las mujeres guerrilleras de la Delegación de Paz de las FARC-EP y las ex combatientes. Hubo un debate abierto, en el que casi todas tomaron la palabra para formular y responder preguntas, debatir y discutir muchos aspectos de la reincorporación y las dificultades específicas para las mujeres.

Una conclusión general fue la necesidad de incluir una perspectiva de género en los acuerdos de paz y en los diferentes programas y planes que se implementen para las ex combatientes. Quedó claro que la reincorporación debe tener un enfoque diferenciado. En muchas ocasiones, se espera que las mujeres retomen su papel tradicional en la sociedad patriarcal, mientras que en las filas de la guerrilla, las mujeres ya habían logrado obtener la igualdad en todos los aspectos. A veces, el reencuentro con sus familiares y la búsqueda de sus hijos (perdidos) ha sido muy traumática, según las ex combatientes. También mencionaron algunos detalles, como la falta de instalaciones sanitarias para las mujeres en las viviendas construidas en el marco del programa de reincorporación.

La sociedad tiende a ver a las mujeres como víctimas, mientras que las ex combatientes se conciben como actores políticas, transformadoras de la sociedad. Shadia Marahaban de Indonesia afirmó que: "Fuimos parte de la guerra, por lo tanto debemos ser parte de la paz también." Hay que brindarle espacio a las mujeres para la participación política y social a nivel local, regional y nacional.

Las ex combatientes colombianas hicieron hincapié en la necesidad de continuar la vida colectiva, hacer esfuerzos colectivos, y para mantenerse en las zonas en las que la guerrilla ha operado tradicionalmente. Todas estuvieron de acuerdo en la necesidad de la capacitación y la atención psicosocial, especialmente para los y las prisioneras políticas. En Colombia, existe una importante organización llamada "Red de mujeres ex combatientes", donde – entre otras muchas actividades- se está rescatando la memoria individual y colectiva. "Nosotros debemos valorar y recordar nuestro pasado; no negarlo", dijo María Herminia Rojas, representante legal de esta red.

Estaban presentes también dos ex prisioneras de las FARC-EP, quienes habían viajado desde Colombia, donde se están preparando visitas a las prisiones para explicar los detalles de los acuerdos de paz a las y los prisioneros que aún están tras las rejas. Ellas hicieron hincapié en la necesidad de que la situación humanitaria en las cárceles colombianas debe ser visibilizada, a nivel nacional e internacional, especialmente la situación de las prisioneras, quienes han sido víctimas de una serie de graves violaciones de los derechos humanos en las cárceles, que van desde la violación y la tortura hasta la negación del derecho de ver a sus hijos. Jennifer McCann, ex prisionera del IRA, comentó sobre la importancia de la solidaridad internacional con los prisioneros y prisioneras irlandeses en los años ochenta y la necesidad de exigir mejores condiciones de vida para los prisioneros y prisioneras en Colombia, lo cual - dijo - "no es una cuestión política, sino humanitaria, que le concierne a toda la sociedad".

"Nosotras habíamos cambiado, pero la sociedad no lo había hecho", afirmó Patricia Castillo, ex guerrillera de Guatemala. “El sexismo, el control, la violencia; todo había empeorado o parecía haber empeorado. Los problemas en Guatemala comenzaron después de su desmovilización, porque las causas del conflicto comenzaron a afectarnos de nuevo: el racismo, la distribución desigual de la tierra y la desigualdad en general". En Guatemala, se hizo un acuerdo especial para que las mujeres tuvieran acceso a la tierra, porque después de los acuerdos de paz, sólo los hombres recibieron tierras y solo en casos muy excepcionales, las mujeres. Respecto a la participación política, la participación de las mujeres ha sido bastante decepcionante: mientras que el 52% de la población son mujeres, sólo conforman el 11% del Congreso. “Sólo hay una diputada de izquierda", dijo Patricia.

Mejores experiencias se vivieron en Sudáfrica, contó Dipuo Mvelase, la única que pudo afirmar con orgullo que en Sudáfrica existe una paridad del 50%, resultado de una decisión política del Congreso Nacional Africano. Lety Méndez, de El Salvador, contó que la lucha de las mujeres comenzó después, cuando se dieron cuenta de la discriminación hacia las mujeres no desaparecería con la victoria de la guerrilla. Ahora tienen un alto nivel de participación de las mujeres en el ámbito municipal y legislativa. "Nuestros estatutos tienen un lenguaje no sexista y somos el único partido político con políticas de género." Tenemos una participación del 35% ahora y el objetivo es llegar al 50%. Fue una lucha permanente, también dentro de nuestro partido, pero muchos hombres y mujeres han cambiado su punto de vista. Al menos ahora es considerado inaceptable tener actitudes sexistas dentro de nuestro partido", agregó.

Esta reunión histórica sin duda ha logrado su propósito de proporcionar insumos a la Subcomisión de Género de las FARC y el Gobierno, para poder incluir un enfoque de género en la discusión de los puntos que aún están pendientes, entre los que se encuentran la Reincorporación, el Cese al Fuego Bilateral y Definitivo, Seguridad y Paramilitarismo y la Implementación y Refrendación de los acuerdos.

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A propósito de la Columnista

Alexandra Nariño

Alexandra Nariño

Guerrillera internacionalista, integrante de la Delegación de Paz de las FARC-EP desde Noviembre 2012 

@Tanja_FARC