Blogs

Camila Cienfuegos Camila Cienfuegos (10)
Mireya Andrade Mireya Andrade (12)
clara (31)
Victoria Sandino Palmera Victoria Sandino Palmera (31)
Sonia González Sonia González (19)
Maryeli Ospina (0)
Diana Grajales Diana Grajales (4)
mujerfarianad919 (0)
Adela Sánchez Adela Sánchez (1)
Manuela Marin Manuela Marin (9)
ihkvh3upb0 (0)
Sergio Marín Sergio Marín (3)
Lucas Carvajal Lucas Carvajal (5)
wenyiroad (0)
articsix (0)
Violeta Narváez Violeta Narváez (33)
Rubín Morro Rubín Morro (6)
Viviana Hernández Viviana Hernández (15)
Alexandra Nariño Alexandra Nariño (4)
joomsv (0)
Pablo Atrato Pablo Atrato (4)
joomdefadmin (0)
Isabela Sanroque Isabela Sanroque (7)
yolima (0)
Miranda Arenas Miranda Arenas (4)
joomlaa215 (0)
luz (7)
SecondAdmin (0)
tester77 (0)
Natalie Mistral Natalie Mistral (19)

FAREP,

  • A LAS MUJERES GUERRILLERAS Y LUCHADORAS EN GENERAL

    SAR 8950Eres el fruto inagotable y la fortaleza de un ser que quiere y anhela nuestra patria cambiar. Por una patria soberana por que están dispuestas y decididas a triunfar.

  • Desentrañando memorias, Entrevista con Inty Maleywa

    ¿Cómo fue la experiencia en Conejo y Pondores (La Guajira) y las muestras culturales y exposición de sus obras? ¿Qué sintió al poder mostrar públicamente sus creaciones artísticas, qué le expresaron las comunidades?

  • El primer matrimonio de lesbianas en España, nueva película de Isabel Coixet

    'Elisa y Marcela' ilustra la vida de dos maestras gallegas que en 1901 engañaron a un párroco y se casaron por la IglesiaEl 8 de junio de 1901, dos maestras gallegas, Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga, se casaron por la Iglesia. Para lograrlo, Elisa Sánchez se hizo pasar por hombre, con el nombre de Mario Sánchez, para engañar al párroco de Dumbría (A Coruña), Víctor Cortiella. Fue la primera boda lesbiana en España, y la única oficiada por la Iglesia. Pronto, los rumores les delataron cuando los vecinos hablaron de “un matrimonio sin hombre” y tuvieron que huir, hasta que fueron detenidas el 16 de agosto en Oporto, pero la presión popular logró su libertad a los 13 días. El 6 de enero de 1902 Marcela tuvo una niña de no se sabe quién. Hartas de pasar hambre, viajaron a Buenos Aires donde Elisa se casa con un sexagenario danés, que descubrió que el matrimonio era por interés... Finalmente, su rastro se pierde.

    De aquella pareja se publicó en 2010 un estudio exhaustivo, Elisa y Marcela. Más allá de los hombres (Libros del Silencio), de Narciso de Gabriel, prologado por el escritor Manuel Rivas, amigo de Isabel Coixet.Y esa es la base de la nueva película de la cineasta, como anunció la madrugada del domingo ante la prensa tras ganar los Goya a mejor película, dirección y guion adaptado por La librería.

    leer más>>>https://elpais.com/cultura/2018/02/06/actualidad/1517913640_851858.html?id_externo_rsoc=FB_CM

  • La desaparición del grupo de género de la Unidad de Víctimas preocupa: investigadoras FIP

    Génica Mazzoldy e Irina Cuesta hablan de la importancia de fortalecer el enfoque de género como política del Estado, en especial para pensar el retorno de las mujeres desplazadas.

    Las mujeres desplazadas que han regresado no tienen condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno.

    De las 7’219.471 personas que se han visto obligadas a desplazarse por la guerra en Colombia, 3’683.242 son mujeres. Representan más de la mitad de víctimas del conflicto armado. Por eso la puesta en marcha de la implementación del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc ha sido una oportunidad para pensar su retorno y reubicación. En ese sentido, el informe “Retornos de mujeres a zonas rurales, recomendaciones de política pública”, que publica la Fundación Ideas para la Paz, es un documento relevante para pensar las prioridades y particularidades que enfrentan las mujeres que se han resistido a perder el arraigo con su territorio. Un tema vigente porque, aunque los desplazamientos individuales han bajado, los destierros masivos vienen creciendo.

    Le puede interesar: Las mujeres de Chimborazo luchan por su tierra

    En 2017, la Oficina de Nacionales Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA) registró 147 desplazamientos masivos que afectaron a cerca de 18.000 colombianos, principalmente en Nariño, Chocó y Putumayo. Y solo en los primeros días del año, la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento de más de mil personas por enfrentamientos o amenazas en zonas del litoral Pacífico, como Buenaventura y Magüí Payán (Nariño), Bajo Cauca, sur de Córdoba y en los límites entre Boyacá y Casanare.

    Aunque el Acuerdo de Paz alivió un poco la crisis humanitaria que teníamos, se siguen dando nuevas y más víctimas de desplazamiento, la mayoría de ellas mujeres. ¿Cree que la política estatal está preparada para atender el fenómeno?

    Génica Mazzoldy: No. De hecho, la Unidad de Víctimas ha estado trabajando en un nuevo decreto para cambiar el procedimiento de reconocimiento de la medida de indemnización administrativa, que encendió las alarmas de la Comisión de Seguimiento y Monitoreo a la Implementación de la Ley 1448. Esto por no hablar de la baja ejecución presupuestal con la que cuenta la entidad.

    Vea también: Desterradas

    ¿A qué se refiere?

    Un informe de septiembre del año pasado sobre este aspecto, elaborado por su oficina de Control Interno, advierte que existe un nivel medio de ejecución, ya que hasta ese momento se había comprometido el 48,8 % de la apropiación vigente y los pagos realizados equivalían sólo al 39,63 %. Una preocupación que se suma a que en una resolución del 22 de enero la Unidad de Víctimas creó un solo grupo de enfoques diferenciales, acabando con el grupo de mujeres, género e identidades de género diversas que tenía.

    ¿Cuál era la importancia de este grupo?

    Que ese grupo desaparezca va en contra de la realidad del desplazamiento y del impacto que ha tenido sobre las mujeres. Es restarles reconocimiento a los derechos de las mujeres y a lo que implica la transversalización de esta mirada en la política pública.

    ¿Por qué es importante incluir un análisis de las condiciones que necesitan las mujeres que fueron obligadas a desplazarse?

    Porque, por ejemplo, según cifras suministradas por la misma Unidad de Víctimas, las mujeres son jefas de hogar en la mayoría de los hogares de población desplazada que han sido atendidos en procesos de retorno (53 %), de reubicación (55 %) o de reintegración local (57 %). Sin embargo, quienes han regresado no han encontrado las condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno. También están quienes tienen la intención de volver pero que la dinámica de la política pública se convierte en una barrera para su progreso.

    Eso quiere decir que pese a todo las mujeres retornan...

    Irina Cuesta: Sí, con política o sin política, con acompañamiento institucional o no, las mujeres desplazadas vuelven a sus territorios, porque tienen unos sentidos territoriales y de pertenencia que las hacen regresar. Son ellas las que mayoritariamente intentan reconstruir el tejido social, sus casas, sus lazos familiares rotos por la guerra.

    Lea también: Salaminita, el pueblo que renace a paso lento​

    ¿Por qué una mujer retorna?

    I.C.: En las entrevistas y testimonios que hicimos encontramos que ellas no retornan si el Estado les ayuda con el mercado, o si les da pintura para pintar la casa porque se ve muy fea. Ellas retornan por el sentido del territorio que tienen. Fue el caso de las mujeres de El Tigre, en Putumayo, que volvieron pese al desplazamiento, porque su barrio lo habían construido de manera colectiva a finales de los noventa. Ellas insisten en que entre todas pueden crear las condiciones dignas para conservar su permanencia allí.

    Pero se requieren condiciones de seguridad y dignidad mínimas, como ustedes mencionan en el informe...

    G.M.: Claro. Por eso, cuando les ofrecieron pintura para tapar los grafitis que los paramilitares pintaron en sus casas, algunas se negaron. No están buscando un concepto de bienestar estético, sino de dignidad, porque no solo se trata de regresar, sino de una intención de permanecer y quedarse allí. Los principios internacionales dan tres condiciones para que se dé el retorno: una es seguridad, la otra voluntariedad y la tercera es dignidad. Hasta hace unos meses, en la Unidad de Víctimas utilizaban un concepto que abarcaba esto y era el de reparación transformadora, que tiene en cuenta otros elementos en el caso de las mujeres.

    ¿Cómo cuáles?

  • La educación con enfoque de género como herramienta de paz

    El proceso de DDR (Desmovilización, Desarme y Reintegración) de las Farc está acompañado de distintos escenarios de acción que buscan llevar cabo este proceso de una manera exitosa para las y los guerrilleros que hoy están a la espera de varios elementos y derechos adquiridos en el acuerdo de paz. La educación es una de las principales.

    La Resolución 1325 del consejo de seguridad de Naciones Unidas, que recomienda a los Estados garantizar la participación de las mujeres, en condiciones de igualdad, en la prevención y solución de los conflictos y en la consolidación y el mantenimiento de la paz, hace explicita referencia a la importancia de la educación especificamente con enfoque de género para una reincorporación exitosa, sobretodo de las mujeres quienes han estado históricamente sometidas a un modelo patriarcal que las subvalora y las oprime.

    Es desde este escenario donde se puede materializar el empoderamiento de las mujeres que por más de una década pertenecieron en la guerrilla, permitir que se hagan efectivas todas las medidas de género que trae consigo el Acuerdo Final y garantizar en el proceso de pos acuerdo una mirada transversal de las mujeres desde los escenarios públicos y privados.

    En doce Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) se está llevando a cabo un Diplomado en Formador de formadores/as y promotores/as de prevención de violencias basadas en género con el fin de brindar herramientas conceptuales y prácticas a mujeres y hombres ex combatientes acerca de los derechos y las rutas existentes para erradicar estas violencias haciendo énfasis en generar réplicas y estrategias diseñadas por y para ellas y ellos en los escenarios donde viven e interactuan. Este diplomado cuenta con el apoyo de la Embajada de Suecia, la OIM (Organización Internacional para las Migraciones), la CSIVI, y la Universidad Nacional de Colombia.

    Este escenario de acción ha representado un espacio de aprendizaje y motivación para las mujeres. Heidy, integrante del ETCR Mariana Paéz, Mesetas, siente que estas oportunidades les dan herramientas para su vida cotidiana y política en medio de los múltiples incumplimientos que han tenido por parte del gobierno en estos temas quien prioriza cursos de peluqueria o cocina antes que formación en derechos para las mujeres.

    La validación de la primaria y el bachillerato, este diplomado y otros cursos que se estan dictando en distintas zonas permiten que las mujeres en la realidad puedan ser sujetas de derechos y ser promotoras en la defensa de otros derechos vulnerados a toda la población en el país.

  • La victoria de Caterine Ibargüen

    "Soy parte de la historia de Colombia y pienso seguir trabajando para que así sea" Catering Ibargüen.

    Los Olímpicos de Río 2016 vibraron en la entrega de medallas del triple salto femenino con el oro para la colombiana Caterine Ibargüen, tras lograr una marca de 15, 17m en su cuarto intento. Dejó atrás, con la medalla de bronce a la kazaja Olga Rypakova, quien le había arrebatado el oro cuatro años antes.

  • LA VIOLENCIA ME HIZO GUERRILLERA

    WhatsApp Image 2017 03 15 at 9.42.06 AM

    Yo era una campesina. Vivía con mis padres y 6 hermanos en el campo en la vereda el narciso, a 3 horas en escalera del municipio de Urrao, Antioquia. Como muchos campesinos sobrevivíamos apenas con lo que cultivábamos.

  • LAS MARIPOSAS MENSAJERAS DEL NAYA

    La región del Naya está ubicada entre los departamentos del Valle y Cauca, representa un área de 170.000 hectáreas y esta definida como jurisdicción de los municipios de Buenaventura en el Valle, y López de Micay y Buenos Aires, en el Cauca.

  • OTRA VOZ

    El conflicto interno en Colombia ha sido un tema del cual cada quién desde su posición ha opinado de acuerdo con sus posibilidades, espacios o alcances, pero existe un gran número de personas con una característica común que nos hace conformar una gran familia, diversa, con sus particularidades, presente en distintos lugares de la geografía, desde diferentes roles. Estudiantes, trabajadores, profesionales, deportistas, amas de casa, campesinos, comerciantes, académicos; también negros, blancos, mulatos, mestizos o indígenas, realmente sin importar estas condiciones o nuestras circunstancias, lo que nos une es un SENTIR.

Más Blogs de Guerrilleras