Nos Gusta

La semana pasada, el periódico El Tiempo publicó la historia de Betsy Bermúdez, una mujer de 27 años que, desde los siete, fue abusada y luego violada repetidas veces por su padre.

La historia de Betsy Bermúdez es la de muchas: la madre no la defendía porque también era maltratada, el hermano que vivía en la casa no le creía y el agresor la amenazaba con matar a cualquier persona con quien ella tuviese un vínculo afectivo, primero su hermano y luego su hija. En uno de sus intentos por escapar, Betsy Bermúdez se fue a vivir con un joven que resultó siendo otro maltratador: la dejaba encerrada en la casa y finalmente la embarazó. A pesar de que Betsy no sabía si el embarazo era fruto del incesto o de su novio abusador, decidió llevar a término el embarazo. Esto a pesar de los golpes de su padre, que intentaba forzarla a abortar y que luego usaría a la bebé como el mejor chantaje para controlar a Betsy.

Cuando finalmente Betsy Bermúdez reunió la fuerza para denunciar, tuvo una suerte que no tiene la mayoría: el sistema funcionó, capturaron a su agresor (un año después de la denuncia) y lo condenaron (dos años después) a suficientes años de cárcel. Pero no fue solo: Betsy tuvo que pasar por una primera denuncia, y retractarse ante la amenaza de su agresor, lo que le valió el rechazo de toda su familia. Solo tiempo después, cuando el padre abusó de una amiga de su hermano, le creyeron y tuvo el apoyo necesario para poner la denuncia.

LEER MAS ---> http://bit.ly/2sb3N3X 

Share