Nos Gusta

Hoy estamos presentes mujeres que venimos de las indomables sabanas del Yarí, de las mágicas tierras del Casanare, del embrujo verde del Meta, de los imponentes ríos del Guaviare, del histórico Sumapaz y las profundas selvas del Vichada, Vaupés y Guainía, venimos con la fuerza de Arauca, el impulso heroico de Boyacá, venimos de la diversa capital, Bogotá. Somos la Coordinadora Regional de Mujeres de la Orinoquia y Centro de Colombia y saludamos este importante espacio que da a conocer el trabajo que la Subcomisión de Género de la Mesa de Diálogos ha venido realizando, dando a los acuerdos adelantados una perspectiva que promueva la inclusión de las mujeres y su visión sobre la realidad en la construcción de un país en paz, propósito que ha atravesado la vida de miles de mujeres luchadoras en Colombia.

Como mujeres del campo colombiano celebramos la existencia de estos espacios, pues nos permite visibilizar la dura realidad que hace difícil la permanencia en los territorios y que en muchas ocasiones genera el desplazamiento forzado, particularmente de mujeres que, saliéndose de los mandatos domésticos y sumisos, han asumido liderazgos comunitarios. Hemos sido nosotras a quienes nos ha tocado recibir el impacto de la guerra, en los territorios y en nuestras familias, quienes hemos visto a nuestras hijas y a nuestros hijos ser parte de los diferentes actores de la guerra, motivados principalmente por las condiciones indignas de vida que genera el abandono estatal, somos quienes hemos tenido que callar nuestro dolor ante la estigmatización y la persecución. Hemos sufrido las consecuencias de políticas estatales que tienden a responder a las necesidades rurales con militarización y permitiendo la explotación extranjera de nuestros bienes comunes.

Y sin embargo, acá estamos, con la esperanza intacta, porque sabemos que gracias a nuestros esfuerzos hoy estamos más cerca que nunca de lograr la paz en Colombia. Es mucho lo que falta, pero esperamos que este aporte prevea la necesidad de promover la participación política de las mujeres, el acceso y la garantía para que puedan gozar de la titularidad de sus tierras y administrarlas productivamente, la verdad y la reparación integral para quienes hemos sido víctimas de todas las violencias que sufren los cuerpos de las mujeres a causa del conflicto, sin tintes paternalistas ante las situaciones, sin caer en la re victimización y garantizando la no repetición; esta es la oportunidad para que se aporte a luchas históricas de las mujeres, y que sea un mandato de la sociedad el dar herramientas para que nuestras reivindicaciones lleguen al debate público en igualdad de condiciones, empoderando y reafirmando nuestro papel protagónico en la sociedad.

Asumimos este proceso como nuestro, e invitamos al pueblo colombiano a hacer lo propio, llamamos a las mujeres de todo el territorio nacional a conocer los acuerdos, a discutir el impacto en sus propias vidas, a analizar las posibilidades que estos nos brindan, a transmitir y enseñar esta experiencia en su territorio para que las raíces de este conflicto sean definitivamente erradicadas, y en ese sentido les llamamos a apoyar este camino, a decir SI a esta oportunidad histórica de mejorar nuestras condiciones de lucha para alcanzar el pleno goce de nuestros derechos.

Desde hoy, les damos la bienvenida a quienes han construido estos valiosos aportes, para que una vez terminado el proceso nutran con su experiencia, conocimiento e iniciativa un amplio movimiento de mujeres por la construcción de una Colombia en Paz.

Coordinadora Regional de Mujeres de la Orinoquia y Centro de Colombia

La Habana, 24 de julio de 2016

fariana

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