Mujeres que hacen historia

Mujeres,féminas, guerreras, políticas, científicas, intelectuales, escritoras, pintoras, campesinas, obreras, amas de casa, trabajadoras independientes, empleadas, rebuscadoras; de todos los colores, indígenas, negras, blancas y la gran mayoría mezclas históricamente mezcladas; todas luchadoras, andariegas,… Desde el origen de la humanidad hay mujeres, la mitad de ella, y junto a la otra mitad, en el desarrollo y formación de la sociedad; hemos hecho historia.

En el proceso independentista de nuestra América participaron muchas mujeres. La historia, en gran medida no ha recogido sus aportes, pero cada vez se hace más difícil invisibilizarlas.

Una de estas heroínas es la venezolana Josefa Camejo Talavera. Nace el 18 de mayo de 1791, en Pueblo Nuevo, actual estado Falcón. Proviene de una familia adinerada de la Colonia.

Comienza a estudiar en la ciudad de Coro en una escuela católica y luego viaja a Caracas para continuar sus estudios. Es en la capital donde, con 19 años de edad, comienza a participar en los debates políticos de la Sociedad Patriótica, una asociación fundada por Francisco de Miranda como parte de la revolución del 19 de abril de 1810 que daba inicio a las luchas por la independencia en Venezuela.

Firma el 18 de octubre de 1811 la llamada "Representación que hace el Bello Sexo al Gobierno de Barinas", enviada al gobernador de ese estado, en la que Josefa Camejo y otras mujeres se ponen a su disposición ante la invasión que planeaban los guayaneses por San Fernando.

En el documento Josefa Camejo expresa:

"...el sexo femenino, Señor Gobernador, no teme los horrores de la guerra, antes bien, el estallido del cañón no hará más que alentar, su fuego encenderá el deseo de libertad, que sostendrá a toda costa en obsequio del suelo patrio ..."

La respuesta que obtuvieron estas valientes mujeres fue negativa. Esto no limitó las ansias de lucha de Camejo y sus compañeras.

En 1811 conoce al independentista Juan Nepomuceno Briceño Méndez, con el que habría de casarse en 1814 y  que sería el padre de sus dos hijos.

En 1813 Barinas es rodeada por los realistas y su población es trasladada a San Carlos. En la travesía a San Carlos, estado Cojedes, muere su madre tratando de cruzar un río. Este duro golpe no corrompe la fortaleza de esta guerrera que sigue adelante por la libertad de su pueblo.

Josefa Camejo, vestida de hombre y en compañía de su amiga Manuela Tinoco pasan desapercibidas entre las tropas. Ya en San Carlos los pobladores que provenían de Barinas se suman a las órdenes del general Rafael Urdaneta.

Josefa Camejo cumple con tareas de enfermería en el viaje de las tropas independentistas hacia la Nueva Granada.

Llega a Bogotá y se suma a las familias republicanas. Allí permanece hasta 1818. Regresa a Venezuela disfrazada de pordiosera ante la presión de las fuerzas realistas que ven en ella un peligro por sus actividades independentistas.

En 1819, después de la Batalla de Boyacá regresa para incorporarse a la lucha.

Es asignada por el general Urdaneta para sumar a la ciudad de Coro a la independencia y lo logra.

Junto a 300 esclavos inicia una rebelión, en 1821, en Coro, pero son derrotados. Poco después conduce a caballo a cuarenta soldados. Increpa al teniente Primera, quien duda acerca de la oportunidad del alzamiento, a lo que ella exclama: "Si usted no procede, procederé yo. ¡¡Viva Colombia!!" Consigue que se sumen a sus tropas doscientos hombres. Hace huir a los españoles. Depone al gobernador y nombra un gobierno republicano local.

En Pueblo Nuevo, su tierra natal, el 3 de mayo de ese año, lee un manifiesto declarando la independencia de la Provincia de Coro y prepara las condiciones para que el general Urdaneta pueda entrar a la ciudad.

Luego de años de entrega a la causa independentista, Josefa Camejo se retiró con su familia a una hacienda en Maracaibo donde murió en 1862.

Fue necesaria una gran campaña para tratar de ubicar su tumba y rescatar su historia. El 8 de marzo de 2002, el entonces presidente de la República, Hugo Chávez Frías realizó la ceremonia de incorporación simbólica de esta luchadora al Panteón Nacional.

Su historia no es aislada, de diversas formas las mujeres se vincularon a los procesos emancipatorios en la América del siglo XIX. En Venezuela es posible resaltar también el legado de Josefa Joaquina Sánchez, Consuelo Fernández, Ana María Campos, Juana Ramírez, Concepción Mariño, Leonor de la Guerra, Cecilia Mujica, Teresa Heredia y Luisa de Pacanins. Rescatar sus huellas es tarea de los que luchamos por la segunda y definitiva independencia.

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A propósito de la Columnista

Violeta Narváez

Violeta Narváez

guerrillera de las FARC-EP.