Algunas lecturas recomendadas

Incorporación, aportaciones y críticas de las mujeres a la ciencia

La brujería es asimilada por la cultura popular como el quehacer de mujeres feas, solteronas, que utilizan la magia, “lo prohibido” para conseguir lo que quieren.

 

Y no es de extrañar, pues desde la Antigüedad se excluyó a las mujeres del derecho al conocimiento pleno y a la investigación. En la Edad Media apareció la categoría de “brujas” y comenzó una verdadera cruzada en contra de los saberes fomentados por mujeres, al margen de los centros eclesiásticos. Literalmente se quemó cualquier conocimiento distinto al “bendecido por el Señor” y a todo aquel (o aquella) que lo produjera.

Sin embargo, las mujeres no se quedaron sentadas esperando al reconocimiento de la Historia, y calladamente continuaron investigando y aportando al conocimiento científico que tendría cabida en el mundo occidental con la llegada de la Modernidad. Solo que, vivir por fuera de derechos ciudadanos y políticos limitó el accionar, pero sobre todo el reconocimiento de toda esta labor.

Con firmas bajo nombres de hombres, o como inventos y descubrimientos robados por esposos y profesores masculinos, salieron a flote siglos de sabiduría femenina acumulada y censurada por el poder patriarcal.

Por eso, El retorno de las brujas. Incorporación, aportaciones y críticas de las mujeres a la ciencia es un libro importante, que profundiza en los efectos de la incorporación de las mujeres a la producción científica moderna y cómo estos se relacionan con la influencia de mujeres que, desde una perspectiva feminista, han aportado una visión crítica a la ciencia.

Esperamos que después de leer estas páginas de rebeldía a nombre de la ciencia, “bruja” se convierta en un elogio, motivo de orgullo y de reconocimiento feminista a las que fueron silenciadas. Para que nos reconozcamos como dicen las pancartas en las marchas de mujeres: “Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudiste quemar”.

Share