Cuentos, Crónicas y poesía

¡tu alegría perenne!
A mi lauris.

Cuando pienso en una MUJER íntegra completa…, pienso en ti.
No porque no tuvieras defectos. Los tenías.
Eras normal como los demás seres humanos,
Te daba mal genio, cuando se metían contigo,
te encrispabas y desplegabas todas tus espinas de carácter
que cada quien guarda en lo más recóndito.
Sentimental, llorona y altanera.

Pero eso sí,
eras toda una GUERRILLERA
En toda la extensión de la palabra:
Con una alegría desbordante, que en ocasiones
terminaba en llanto.
Espontánea, ágil y versátil.
De una agudeza profunda en tus emociones y reflexiones.

Con una franqueza a flor de piel,
cuando tuvieras que decirle alguna verdad a quien fuera:
guerrillero o guerrillera, de base o de dirección.
No ocultabas tu desprecio
hacia quienes tuvieran comportamientos o actitudes no revolucionarias.

Qué pasión con la que asumiste tu vida de luchadora…!
Y qué amor con el que amabas!
Cuando te diste cuenta que germinaba tu retoño,
tuviste la franqueza de expresar tu decisión de tenerla.
Y cómo exigiste no ir a reposo en preparación para su llegada,
hasta el último momento exhibiste orgullosa
tu barriga de bongó.

Nos acostumbraste a hablarte a ti y a esa protuberancia enorme
que cada vez aumentaba más en tu vientre,
nos acostumbramos a leerle poemas,
ponerle música,  cantarle y hablarle de la vida;
y a esperar una sutil respuesta, un movimiento, un brinquito, una patadita.
Ese era nuestro mayor premio,
cada quien se inventaba una interpretación de dichas respuestas.

Te indignabas cuando trataban de impedirte realizar trabajos
que a juicio de todos y todas pudieran afectar tu estado.
Tu respuesta siempre fue la misma:
“no estoy incapacitada, solo estoy dando vida a otra vida,”
eras nuestro orgullo.

La amabas y se lo hiciste saber siempre.
Recuerdo esa marcha después de semejantes peripecias:
De cubrirnos contra los bombas,
de encontrarnos a “boca de jarro” con una patrulla,
de romper y pasar por escabrosos peñascos,
de marchar en medio de la noche y de  la lluvia por aquellos barrizales
que nos atollaban  hasta más arriba de las rodillas.

Tú, digna, ágil, solidaria, caminado como una gacela,
 sosteniéndonos a varios.
Poniendo a prueba tu valentía y resistencia.
Sí, recuerdo la salida de aquel momento,
luego de agotadoras marchas, en medio de una jornada extenuante,
paramos en un claro durante dos horas,  
nos echamos a descansar.

Cual más se quejaba de sus ampollas, peladuras, inflamaciones, y dolencias.
Pero tu ser se iluminó, porque te encontraste de frente con tu preciosa Marita,
 hablaron, rieron y jugaron como dos grandes y viejas amigas.
Ella solo tenía 5 años, y disfrutaba infinitamente a su mamá.
Al despedirnos pensamos que te entristecías. Pero no!
Tu alegría contagiosa nos invadió…!
Tu alegría perenne nos ilusiona…!

Septiembre 26,

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A propósito de la Columnista

Victoria Sandino Palmera

Victoria Sandino Palmera

guerrillera del Bloque Alfonso Cano, integrante de la delegación de paz de las FARC-EP desde mayo 2013.

@SandinoVictoria