farianas,

  • Flor Romero, la escritora de las mujeres

    Una prominente escritora y periodista colombiana falleció ayer en Bogotá. Se trata de Flor Romero que entregó su vida a la promoción cultural y literaria del país, desde distintos frentes, pasó por la ficción, la historia y el periodismo, sin alejarse nunca de la realidad nacional.

    Luchó siempre por mantener vigente la identidad nacional a través del arraigo a las raíces precolombinas. Escribió infinidad de obras para niños, en las que narraba detalladamente y en forma de cuento las historias míticas como la de Bachué en Mitos, ritos y leyendas.

    Su primer cuento, Luna Verde, fue publicado en 1950 en el periódico El Tiempo. Luego, a mediados de los años 50 ingresó a El Espectador donde conoció a García Márquez y se ganó, por sus capacidades de escritura, una beca para estudiar en la Universidad Javeriana, con el apoyo de Gabriel Cano.

    Trabajó 18 años en el periódico de los Cano y se retiró para emprender uno de sus proyectos más ambiciosos, la creación de la revista Mujer de América. Que surgió justo en el tiempo del reconocimiento al voto femenino. Por eso Flor Romero buscó la defensa de la mujer desde la revista.

    Sus obras “siguen siendo una muestra de la perspicaz y objetiva observación, de una documentación detallada y de un análisis concienzudo de los fenómenos sociales que están transformando al país”, aseguró Bogdan Piotrowski en el prólogo a Mujeres inolvidables de Flor Romero.


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  • Guerrilleras y feministas: la anticoncepción como un arma

    La palabra “género” aparece 57 veces en las 310 páginas del acuerdo firmado en La Habana y refrendado por el Congreso y la Corte colombiana. Fue una de las definiciones más defendidas por las FARC durante la negociación. Guerrilleras y feministas: las mujeres farianas tuvieron un rol clave en el camino hacia la Paz. Un cronista estuvo en la selva con ellas y cuenta sus historias

  • Hacer para pensar: así se escribe la nueva teoría feminista

    Ante un auditorio desbordado de mujeres que tomaban apuntes como en clase, la profesora ítalo-norteamericana Silvia Federici desplegó su arte de describir en forma fácil lo difícil: qué nos pasa y por qué. “Nos encontramos en un período del capitalismo caracterizado por la privatización de la tierra y la explotación sin límites de los recursos naturales cuya consecuencia es el empobrecimiento de la mayor parte de la población mundial. ¿Cómo podemos resistir? Creando formas de producción más cooperativas y comprendiendo que aquello que le pasa a una comunidad, a un territorio y a un ambiente, nos pasa a todos, porque lo que está en juego es la reproducción de la vida”.

    Federici abrió así el seminario internacional Luchas y alternativas para una economía feminista emancipatoria, organizado en Asunción del Paraguay por el Centro de Documentación y Estudios (CDE), la Articulación Feminista Marcosur (AFM) y el Grupo de Trabajo de Economía Feminista Emancipatoria de CLACSO. De este grupo una de las referentes es la colombiana Natalia Quiroga Diaz, docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento, y responsable del enfoque que tiene en este seminario el concepto de Economía Feminista: la creación de formas de producción de resistencia al capitalismo depredador. http://www.lavaca.org/notas/hacer-para-pensar-asi-se-escribe-la-nueva-teoria-feminista/

  • Hedy Lamarr, entre el ingenio y la belleza

    “Cualquier chica puede ser glamourosa.

    Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y

    parecer estúpida”.

    Hedy Lamarr

  • Identidad Propia

    Durante toda mi vida, solía rodearme de amigos con quienes sentía que tenía más cosas en común. Siempre me llevé mejor con los hombres, que con las mujeres.

  • Instancia Especial para contribuir a garantizar el enfoque de género en la implementación del Acuerdo Final

    COMUNICADO CONJUNTO #18

    Bogotá, 11 de abril de 2017

    Instancia Especial para contribuir a garantizar el enfoque de género en la implementación del Acuerdo Final
  • Jineologî (ciencia de mujeres): sabiduría para la liberación

    La Jineologî presupone un cambio radical en el modo de leer el universo, en una cosmovisión otra, es un cambio de paradigma. La primera vez que esta palabra aparece en algún tipo de registro es en 2003, en el texto Sociología de la Libertad, de Abdullah Öcalan. Allí, el líder del Movimiento de Liberación Kurdo, se refiere a ella para expresar la necesidad de una ciencia de mujeres como base fundamental para una sociedad libre, igualitaria y democrática, donde el Confederalismo Democrático -sistema social basado en la liberación de los géneros y la ecología-, fuera posible.

    El término Jineologî está compuesto de la palabra kurda "jîn" que significa mujer y proviene de la raíz "jiyan" (vida) y el sufijo "-ologî", que proviene del griego y puede designarse como logos, ciencia, estudio. Por lo cual, podríamos traducir la palabra Jineologî como ciencia de mujeres.

  • La bolchevique enamorada

    La novela “La bolchevique enamorada” nos acerca a las contradicciones en el amor de Vassilissa, una joven bolchevique y Volodya, un atractivo anarquista. Amor y compromiso con el pueblo y la revolución serán los principales temas de este libro, que la crítica literaria ha tildado varias veces de autobiográfico.

     

  • La fuerza de las mujeres en Cuba

    65854 fotografia gDe las potencialidades que tiene la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) para acentuar la defensa de los derechos alcanzados por ese sector en la Revolución, habla el hecho de que el 90,4 por ciento de todas las féminas del país mayores de 14 años pertenecen a esa organización.

    Datos del Secretariado Nacional de la FMC indican que a esa organización pertenecen 4 300 000 mujeres, de las que el 40,8 por ciento tiene entre 14 y 39 años, lo cual evidencia también su potencial joven.

    «Son muchas las razones que tenemos para festejar el Día Internacional de la Mujer. Si bien el acto central se realizará el propio 8 de marzo en Granma, provincia ganadora de la emulación, la jornada permitirá llegar hasta cada comunidad, centro de estudios o de trabajo del país», destacó Osmayda Hernández Beleño, miembro del Secretario Nacional de la FMC.

    LEER MAS ☞ http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2017-03-03/la-extrana-fuerza-de-las-mujeres-en-cuba/ 

  • La fuerza de las mujeres y la fuerza del feminismo

    Miles personas abarrotan Washington historica EDIIMA20170121 0285 20Más de medio millón de mujeres se manifestaron en Washington contra la misoginia, el racismo y la intolerancia que exhibe Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, como elemento central de su programa ideológico. No se recuerda otra manifestación de tal magnitud como la celebrada en la capital de Estados Unidos. Sin embargo, para comprender el significado político de esta movilización es preciso contextualizarla históricamente, mirando al pasado, pero también con la vista puesta en el futuro.

    La Marcha de las Mujeres de Washington –replicada en otras ciudades con el resultado de un millón y medio de mujeres en las calles de muchos lugares del mundo- tiene precedentes y referentes ideológicos que no conviene olvidar. Se inscribe en la larga lucha de las mujeres por la conquista de la igualdad. Es un eslabón más en la genealogía de las luchas feministas por alcanzar derechos civiles y políticos vinculados a la libertad y a la igualdad.

    En 1915 más de 20.000 mujeres desfilaron en Nueva York reclamando el derecho al sufragio; en los años setenta del siglo XX se celebraron decenas de manifestaciones en distintas ciudades del mundo reclamando derechos civiles y políticos; en 1997, en Filadelfia, miles y miles de mujeres afroamericanas se manifestaron exigiendo el fin de la discriminación racial; el 7 de noviembre de 2015 cientos de miles de mujeres reclamaron el fin de la violencia machista en las calles de Madrid. Y estos son solo ejemplos de un movimiento mucho más amplio. La lucha por el sufragio convirtió por primera vez al feminismo a comienzos del siglo XX en un movimiento de masas. En los años setenta, con el feminismo radical, por segunda vez en la historia, el feminismo vuelve a convertirse en un movimiento de masas. Y en el siglo XXI, el feminismo no solo se ha globalizado y extendido por todo el planeta sino que de nuevo ha reaparecido como un movimiento de masas. La Marcha de las Mujeres de Washington no ha surgido de la nada, tiene raíces que han ido creciendo a lo largo de siglos de lucha política y de muchos más de desigualdad.

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    http://www.eldiario.es/tribunaabierta/fuerza-mujeres-feminismo_6_604799532.html

  • La implementación, sueño a cumplir o nueva frustración?

    Como ya es costumbre al finalizar un año, todos y todas organizamos de manera mental los propósitos a tener en cuenta para el año siguiente. Muchos de ellos se van en deseos, otros aunque nos cuesten un poco, los cumplimos a medias y otra parte más reducida es en últimas la guía de nuestro trabajo. Por ello siempre se habla de los sueños, deseos y esperanzas que fijaremos como norte en cada nuevo año.

  • La inclusión de genero es en la practica.

    La semana pasada ha sido una de las más importantes para Colombia en más de medio siglo. Se ha cerrado el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto, convirtiéndose en la posibilidad cierta de que las y los oprimidos luchemos por las transformaciones profundas que requiere el país. Vamos hacia la democracia plena y la justicia social por la vía no violenta y con los argumentos como herramienta principal.

  • La Isla del Castigo: "Me dejaron allí para morir por haber quedado embarazada cuando tenía 12 años"

    En partes de Uganda, en África, las jóvenes que no estaban casadas y quedaban embarazadas solían ser una vergüenza para sus familias. Por ello se les llevaba a una pequeña isla para que allí murieran. Las que tenían suerte eran rescatadas. Una de ellas aún está viva y la corresponsal de la BBC, Patience Atuhaire, le siguió la pista para que nos contara su historia.

  • La moda feminista.

    He escuchado ya en varios espacios tanto de amigas, como de compañeras militantes de diversos feminismos y luchas sociales y populares, afirmar con gusto o desaprobación que el feminismo es una moda o que no lo es. No obstante, sería interesante saber a qué nos referimos cuando usamos la expresión “el feminismo está de moda” o “el feminismo no es una moda”.

    El feminismo, puede ser definido de diferentes maneras. Hace poco en un ejercicio colectivo de indagar por recorridos personales y colectivos desde el feminismo, varias mujeres afirmaron que el feminismo fue un modo de ver el mundo que les cambió la vida. En su mayoría, estas mujeres se habían iniciado en el activismo o el pensamiento feminista, analizando su participación en el movimiento estudiantil, en asociaciones campesinas, en universidades, en colectivos callejeros de acción política, en los que se encontraron de frente con una situación de trato diferencial hacia las mujeres, y no estoy hablando aquí del reconocimiento de la discriminación histórica que han vivido las mujeres en tanto género a lo largo de la historia de las sociedades. Me di cuenta en dicho espacio, que las mujeres, a raíz de su condición de clase, étnico-racial, hábitat territorial y hasta por la edad, han sido tratadas de forma diferente. En palabras necias: han sido insivisibilizadas y excluidas a razón de su sexo biológico y de todos los estereotipos de género que existen en la sociedad, que particularmente en los movimientos sociales, toman la forma de una norma, de un canon que dice que las mujeres no deben hacer política y si la hacen, es como colaboradoras o subsidiarias de una especie de trabajo doméstico público no remunerado en el sistema político-mercantil de intercambio de ideas, debates y razón ilustrada, que favorece fundamentalmente la construcción social de lo masculino en este mundo occidentalizado.

    En otros escenarios más itinerantes, superfluos, donde las discusiones sobre feminismo emergen con espontaneidad, también se ha discutido sobre el lugar que ocupa hoy el feminismo en los movimientos sociales de transformación y emancipación. Muchas veces me vi involucrada, a toda conciencia en estas conversaciones emergentes, en el debate sobre si el feminismo es una moda y cómo eso nos afecta, nos gusta o nos disgusta actualmente. Efectivamente, hay un claro incremento de procesos de toma de conciencia feminista, procesos de subjetivación individual y colectiva de mujeres, y algunos hombres, sobre el qué hacer feminista y la confrontación con un régimen tan violento como lo es el patriarcado y sus expresiones prácticas: machismo, sexismo, misoginia y androcentrismo. He podido notar, en confrontación con algunas investigaciones académicas hechas, que las edades de este proceso de toma de conciencia en algunas mujeres urbanas, se ha reducido notablemente. Actualmente las mujeres en la ciudad conocen del feminismo entre los 20 y 24 años. Cosa que no pasaba décadas atrás, donde las mujeres colombianas que se iniciaron en el feminismo urbano lo hicieron superando la edad los 30 años. Sería interesante que existiera algún estudio o narración existencial, sobre procesos similares de toma de conciencia feminista entre mujeres no urbanas, sean estas campesinas, indígenas o afrodescendientes. Estaré muy contenta de saber qué cambios existen al respecto.

    No obstante, la afirmación sobre sí el feminismo es una moda o no, va mucho más allá de este tipo de análisis sobre procesos de subjetivación. Creo desde el corazón, que efectivamente hay un incremento de toma de conciencia y de colectividades de mujeres y diversidades sexuales con prácticas feministas, muy diversas por cierto. Hoy hablamos de feminismos que habían sido invisibilizados por la hegemonía blanca-europea, de sus ecos de fantasía a partir de la lucha sufragista y por la igualdad de derechos. Estos feminismos que amplían la crítica patriarcal a otros regímenes de dominación como el racismo y el capitalismo rompen otros paradigmas que no habían tenido en cuenta grandes teóricas y activistas que hoy tomamos por feministas que van desde Cristine de Pizán, pasando por Virginia Woolf, Olympia de Guges, hasta llegar a Simone De Bouvoir y todas las sufragistas en Europa y América. Al contrario, hoy leemos, investigamos y activamos a partir de los trabajos de Angela Davis, Bell Hooks, Gloria Anzaldúa y las teóricas decoloniales. Para el caso colombiano por ejemplo, no hablamos solamente de Manuela Saenz y Maria Cano, sino que también hablamos de Juana Julia Guzmán, Catalina Luango y Ana María Matamba, como referentes de emancipación.

    Me pregunto entonces, y espero que quienes lean este artículo lo logren hacer, es el feminismo una moda, o el desarrollo histórico de construcciones de saber no patriarcales, no racistas y no capitalistas que se abren paso a cada momento, frente a los embates propios de la producción de conocimiento en nuestra sociedad, y sobre todo, pese a las insivisbilizaciones que pueden hacerse incluso en los espacios democráticos y/o alternativos? ¿Queremos que haya más feminismo, más crítica, más producción de conocimiento y más activismos políticos reinventándose constantemente, o queremos dilapidar, posando la profundidad, objetividad o lo que es peor, reposando en un altar de verdad y autoridad auto-otorgada para señalar los caminos recorridos por los feminismos en búsqueda de una emancipación de las opresiones?

    Y sí, he aquí mi postura, no se puede escribir sin tomar partido, hay que decirlo. Actualmente, la expresión “es el feminismo una moda”, se me antoja, o mejor, se me parece a las situaciones enfrentadas con los organizados en grupos políticos de derecha, los fanáticos religiosos y demás obscenidades propias de nuestro tiempo, donde estos pretenden rebajar la sustancia rebelde y revolucionaria del feminismo, haciendo eco de los estereotipos del “hembrismo”, “las feminazis”, “las antihombres”, “las que dividen la lucha”, “las que no saben qué es lo realmente importante”, etc., etc., etc.

    Así que, si alguna vez sientes que el feminismo está de moda, pregúntate más bien, si no estás cayendo en los lugares comunes del sentido común, de aquellos que dicen “ser lesbiana está de moda y ahora hay mucho gay por la calle”.


  • La mujer en la Reforma Rural Integral

    En el primer día del Simposio Reforma Rural Integral: retos para la construcción de paz, que se desarrolla los días 13 y 14 de febrero, en el auditorio de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional, en Bogotá, se habló, entre otros temas, sobre las mujeres.

    El panel “El papel de la mujer en la Reforma Rural Integral” contó con la presencia de Carmenza Gómez, Presidenta de ANZORC , Patricia Jaramillo profesora de la Universidad Nacional, Olga Lucía Marín, guerrillera de las FARC-EP y Raquel Méndez como representante de la Universidad Industrial de Santander, quien fungió como moderadora.

    Las tres panelistas esbozaron las complejidades de la situación de la mujer colombiana en el espacio rural y los retos para enfrentarla y transformarla.

    Patricia Jaramillo definió como tres principales formas de discriminación que afectan a las mujeres colombianas en el campo:

    1. Su condición de rurales.

    2. La imposibilidad de adquirir títulos de propiedad de la tierra.

    3. El estar inmersas en el escenario del conflicto armado.

    Complementó con varias cifras el análisis sobre las condiciones de vida que tiene la población del campo, en especial el sector femenino, además de las limitantes que deben enfrentar en el ejercicio de participación política.

    Explicó cómo las mujeres en el campo se ven afectadas por las relaciones de clase, pero también de género, haciendo que desarrollen jornadas laborales largas, con poca o nula remuneración.

    Reivindicó el papel de la Subcomisión de Género de la Mesa de Conversaciones de La Habana, que le imprimió –por primera vez en un proceso de paz- el enfoque de género a todos los acuerdos firmados entre las FARC-EP y el gobierno. Al mismo tiempo condenó la postura de la campaña del NO que tergiversó la información y ridiculizó las luchas de las mujeres colombianas para atacar al proceso de paz.

    Carmenza Gómez también abordó la situación de la mujer rural en Colombia, profundizando en las estrategias desarrolladas por ANZORC para organizar a las comunidades y a sus mujeres en función de la sustitución de cultivos, la defensa de los territorios, el empoderamiento femenino, entre otros temas.

    Hizo hincapié en los efectos de la guerra, de la amenaza de los bombardeos y los ametrallamientos, pero habló también del desplazamiento forzado -donde el porcentaje más alto es de mujeres-, y que no solo tiene como causa el conflicto armado, sino la situación económica, política y social precaria en la que subsiste el campo colombiano.

    Denunció además el asedio del paramilitarismo a los territorios que la guerrilla ha abandonado para dirigirse a las zonas de preagrupamiento, en donde se ven fuertemente amenazados líderes y, sobre todo, lideresas locales.

    Olga Lucía Marín, quien también hace parte de la comisión fariana del Mecanismo de Monitoreo y Verificación, habló de la situación de las mujeres guerrilleras en el actual escenario de concentración de la guerrillerada en las Zonas Veredales.

    Con ejemplos concretos mostró que los incumplimientos de los acuerdos por parte del gobierno son consecuencia del abandono estatal al sector rural y el atraso tan profundo en el que está sumido y que no afecta solo a la masa guerrillera sino al campesinado colombiano en general.

    “No es solo cuestión de carreteras...”, expresó nuestra camarada que también habló de las aspiraciones de las FARC-EP con el proceso de paz y la importancia de cumplirle al país con lo pactado.

    Llamó la atención a la manera en la que los medios de comunicación están asumiendo el tema de las mujeres guerrilleras, solo haciendo referencia a las condiciones de las guerrilleras embarazadas y lactantes, y que califican el “baby boom” de la paz como el florecimiento del amor guerrillero. “En las FARC-EP siempre ha habido amor, solo que por la guerra no debíamos tener bebés. En algunas ocasiones se tuvieron y la organización lo asumió de la mejor manera posible.”

    A partir de las preguntas realizadas por un auditorio totalmente lleno, las panelistas hablaron de la urgencia de sumar esfuerzos de las mujeres del campo y de la ciudad en torno al proceso de paz para garantizar la implementación efectiva de los acuerdos, y de la necesidad de que la lucha de las mujeres se organice y se extienda hasta conseguir mejores escenarios de equidad de género dentro de la paz con justicia social a la que aspira Colombia.

  • La mujer habitada

    Una historia de resistencia nos entrega la escritora y feminista nicaragüense Gioconda Belli. Lavinia, la protagonista de esta novela, se revela contra la tradición masculina que la domina y decide participar activamente en sucesos que transforman la sociedad. Luego de estudiar arquitectura en Europa, su perspectiva de la vida ha cambiado totalmente. Estimulada por la fuerza del amor se adentra en la lucha contra la dictadura de Somoza.

  • La música de Nina Simone

    1943: 10 años de edad. Su primer concierto. Llevaba seis años tocando el piano. Fue el primer éxito musical de su vida y el primer choque con el racismo: mientras tocaba, sus padres fueron obligados a salir de la primera fila y a situarse en el fondo de la sala, para dar espacio a los espectadores blancos.

  • La Paz es nuestro mandato

    14536524 376385829416957 981722196 oLas Sabanas del Yari, en las llanuras Colombianas, han sido testigas de muchos capítulos de la guerra: el desplazamiento que llevó a esas tierras la colonización, la guerra de la desprotección y abandono estatal frente a las necesidades básicas y, por supuesto, la de los enormes operativos militares y paramilitares que oscurecieron muchos atardeceres.

    El mundo no conocía de la existencia de estos extraordinarios paisajes, habitados por comunidades que a pulso han edificado una organizada región, hasta que, en el marco del proceso de Paz adelantado en La Habana, se iniciaron actividades en distintas regiones del país, lo que mostró el rostro de esa verdadera Colombia, protagonista del conflicto y germen de La Paz.

    Este escenario fue escogido para realizar el evento máximo de dirección, planeamiento y toma de decisiones estratégicas de Las FARC-EP, la conferencia nacional guerrillera que en esta ocasión tenía su mandato más trascendental en 52 años de existencia.

    Los resultados políticos de las deliberaciones de las delegadas y delegados, que desde todas las unidades guerrilleras fueron convocados, dieron un contundente respaldo al trabajo realizado por la Delegación de Paz y, de manera unánime, refrendaron el Acuerdo Final con los 6 puntos componentes de la agenda de conversaciones.

    Fue un fortalecedor encuentro de militantes, mujeres y hombres comprometidos con la solución política como una de las principales banderas que históricamente enarbolamos, y dispuestos a hacer de este paso un salto en nuestro proyecto como partido.

    Pero también fue un encuentro fraternal, de experiencias, anhelos y sonrisas. Ver las profundidades sabaneras con sus soles naranjas y sus lunas perfectas nos llevo a ver también hacia el futuro, un futuro de enormes retos colectivos, pero también un futuro en el que las aspiraciones individuales toman un carácter importante.

    De manera colectiva, la tarea inmediata será la implementación de los acuerdos que tendrá nuestra completa disposición, pero que dependerá sobretodo de las mayorías hasta ahora excluidas de los destinos del país. En este sentido, fue reiterado el enfoque de género transversalizado en los acuerdos, como uno de los mayores logros alcanzados por las mujeres colombianas en muchos años, como la oportunidad de avanzar en sus reivindicaciones y, para las mujeres farianas, como nuestra oportunidad de aportar en ese avance a partir de las construcciones y visiones propias que como sujetas políticas hemos adquirido.

    Dijo una amiga extranjera al llegar a la zona de la conferencia que nunca en su vida había visto tanto cielo. De seguro, muchas de las cosas vividas allí eran no solo desconocidas sino impensables para quienes tenían una sola versión de la historia.

    Debajo de ese cielo infinito, ha iniciado una nueva etapa, un nuevo reto sellado con un aplauso de aprobación y que para las mujeres participantes que representamos el 34% de dichos aplausos, significa un pacto con las campesinas, desplazadas, obreras, indigenas, negras, defensoras de DH, estudiantes y diversidad sexual, que serán las hacedoras de Paz.

    Hemos refrendado los acuerdos de La Habana, y hoy reiteramos nuestro mandato y compromiso.

  • La paz la encontramos en la montaña y sus colores

    Inti Maleywa es una joven guerrillera, que ha entremezclado sus convicciones, sus luchas, con el color y la expresividad de la naturaleza que acoge sus pasos de revolucionaria en las selvas colombianas.

  • LA PRIMERA CINEASTA DE LA HISTORIA FUE MUJER. ¡RODÓ MÁS DE 900 PELÍCULAS, CONOCE SU VIDA Y SU OBRA!

    Alice Guy (Saint-Mandé, 1 de julio de 1873 – Mahwah, de Nueva Suéter, 24 de marzo de 1968) fue la primera persona en ser realizador de una película, la creadora del cine narrativo y de la narración cultural superando el cine de mostración de los hermanos Lumiere y sentando las bases de lo que en el futuro se ha considerado ficción.