farianas,

  • Por qué la banda mexicana Café Tacuba ya no va a tocar su popular canción "La ingrata"

    "La ingrata", de Café Tacvba, fue el mejor video latinoamericano del año 1995 según los premios del canal de música MTV y ha integrado distintos listados de las mejores canciones del rock hispanohablante de la historia.

    Sin embargo, desde esta semana, la influyente banda mexicana no volverá a tocar una de las canciones más populares de sus 28 años de trayectoria o al menos no lo hará con su letra original.

    ¿El motivo? La letra de la canción termina en un femicidio.

    "Hola amigos. Les dejamos la nota completa que nos hicieron en Argentina el año pasado por el periódico La Nación, ahí viene un poco lo que sentimos acerca de la letra de 'Ingrata'", publicaron en su página de Facebook oficial el miércoles, compartiendo una nota de diciembre pasado.

    "Estoy harta, harta, harta, y frustrada": el drama del imparable hostigamiento sexual en México

    "Para nosotros, las mujeres siempre son dignas de mucho respeto, amor y cuidado", agregaron.

    En la citada nota, el cantante de la banda, Rubén Albarrán, afirmó sobre "La ingrata": "Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática como ahora todos sí lo estamos".

    "Creo que es un momento de repensar si la vamos a seguir tocando o si le cambiamos la letra".

    Café Tacvba no respondió a las consulta de BBC Mundo sobre qué decisión en concreto tomó la banda sobre la canción.

    LEER MAS ⇢ http://www.bbc.com/mundo/noticias-39060585

  • POR QUÉ NO SOY FEMINISTA

    l papel de los hombres en la lucha de las mujeres por derechos civiles, reproductivos, laborales, etc., siempre me ha parecido sumamente sospechoso; es como si el jefe de la fábrica se involucrara en la huelga de los trabajadores por mejores prestaciones laborales: éticamente es su deber, pero puede existir un claro conflicto de intereses.

    En el entorno sociopolítico en el que vivimos actualmente, ese conflicto de intereses se llama pacto patriarcal. Este pacto no es otra cosa que la espontánea identificación de los hombres con otros hombres; un ejemplo sencillo es que, cuando una mujer denuncia que sufrió acoso o violencia por parte de un hombre, otros hombres inmediatamente se sienten con el derecho a cuestionar las motivaciones de la mujer para realizar esa denuncia; se sienten directamente implicados en ella, como si el “honor” del hombre denunciado pusiera en entredicho el honor de todos los demás hombres.

    En el contexto de Tuiter, ese conflicto de intereses se ha cobijado bajo el pseudo-argumento paraguas #NotAllMen (no todos los hombres): no todos los hombres son violadores, no todos son acosadores sexuales, no todos fiscalizan el cuerpo de su pareja ni su decisión de tener más de una pareja sexual, no todos revisan sus dispositivos electrónicos y no todos le impiden ver a sus hijos — pero existen muchos hombres que lo hacen.

    Cada vez que aparece un hashtag o una iniciativa para visibilizar alguno de los muchos tipos de violencia contra las mujeres (como #MiPrimerAcoso, #MeToo, o el reciente #YoNoDenuncioPorque), veo entre mis amigas y conocidas una enorme cantidad de comentarios no solicitados, muchas veces de hombres, donde más que producir empatía o hacerlas sentir escuchadas, se les revictimiza, se les hace objeto de burlas o escarnio, o con la mayor desfachatez, se les mansplica por qué la violencia que dicen sufrir no es tal.

    ¿Por qué a los hombres nos molesta que una mujer denuncie a uno de nosotros, por qué nos lo tomamos tan personal? ¿Por qué la empatía de los hombres de inmediato se coloca del lado del opresor en lugar del de la denunciante?

    Porque históricamente, los hombres hemos sido educados para comportarnos como una masa homogénea, con objetivos bien claros, que no son otros que la hegemonía en todos los órdenes de la sociedad.

    2. En la cultura griega clásica, el fin de la enseñanza masculina (paideia) era la producción de areté [excelencia], un término difícil de traducir, pero que implica lo que hoy entendemos como virtudes masculinas tradicionales: la valentía en combate, el ingenio, la inteligencia al servicio de una causa común, y que deriva en el honor público (que va de la mano con el derecho a ejercer la palabra en público, es decir, a hacer política), el cual se consigue solamente mediante el reconocimiento de los pares. Así, en Ilíada, Aquiles no enfurece solamente porque Agamenón le confisque a Briseida (objetificada como parte de su legítimo botín de guerra), sino porque le niega la areté, lo cual, según la visión del mundo de la época homérica, es peor que la muerte. Cabe mencionar que la areté es una virtud exclusivamente masculina, pues las mujeres ni siquiera tenían acceso a la educación (paideia) en los mismos términos que los hombres.

    Por brevedad, voy a hacer una elipsis de las virtudes caballerescas de la Edad Media, pero señalaré solamente que la idea del “caballero” (derivado de una visión de mundo militarista y feudal) sigue muy viva en el imaginario masculino. Tampoco es posible extenderse sobre cómo la Ilustración — tratando de desentenderse de la moral cristiana — identificó el uso de la razón con el ejercicio público de la palabra (masculina), y relegó las emociones al campo de lo femenino. Así, ellos fueron desde entonces los razonables, los fuertes y valientes, y ellas las histéricas, las incontrolables, las que deben permanecer siempre al cuidado de un hombre (el padre primero, después el esposo), y que por descontado carecían de las virtudes (vir, hombre) necesarias para ejercer la palabra en público, para hacer política, mucho menos para ser sujeto de derechos, como el de propiedad.

    Y el asunto de la propiedad es importante para entender cómo opera el pacto patriarcal. He visto a muchos amigos y colegas hombres, a quienes admiraba hasta hace poco, mostrarse hartos de que esas malditas feminazis quisieran meter el patriarcado y el heteropatriarcado hasta en la sopa. ¿Pero dónde está ese “patriarcado”, dicen? ¿Por qué lo culpan de todo? ¿Por qué no se hacen responsables? Bueno, porque como nos recuerda Engels, no es gratuito que la propiedad privada, la monogamia y la esclavitud hayan surgido en las mismas condiciones históricas: el matrimonio sindiásmico (un marido, muchas esposas) tuvo que dar paso a la familia monogámica para dar certeza de la paternidad de los hijos, de los cuales, solamente los varones podían heredar la propiedad familiar. El patriarcado no es sino el sistema en que se basan todas las civilizaciones después de la “barbarie” de la Edad de Piedra: un sistema (es decir, una serie de dispositivos de poder y sistematización) destinado a asegurar esa certeza de la paternidad a los hombres.

    ver mas>>>>>https://lalineadefuego.info/2018/03/06/por-que-no-soy-feminista-por-javier-raya/

  • POTENCIAR CAPACIDADES, CONSTRUIR PAZ

    La educación es el arte que nos ayuda a aprender y a comprender todo lo relacionado con las diferentes áreas que nos rodean.

    Es por eso que, las mujeres y los hombres de las FARC-EP, hemos visto la necesidad imperiosa de retomar la formación académica para poder concretar nuestros estudios y llegar a ser unos profesionales aptos e íntegros para el movimiento y para el país.

  • Primer Taller Nacional de Género de las FARC-EP La Elvira, Municipio de Buenos Aires, Cauca.

    photo 2017 03 14 21 36 42Febrero, 2017

    Durante más de diez días del mes de febrero, tuvimos la oportunidad de acompañar y facilitar el primer curso nacional de género realizado por las FARC-EP en el marco del proceso de reincorporación de las guerrilleras y guerrilleros a la vida civil y, sobre todo, el inicio de su actividad política sin armas, la cual no debe ser ajena a una construcción propia, fariana, sobre las relaciones de género en la sociedad Colombiana y el desarrollo de una política acerca de estas cuestiones

  • Qué cosa con los profes

    Si usted tiene la posibilidad de caminar en su memoria y hace el ejercicio de recordar los “mejores años de su vida” sin duda llegará al recreo, se acordará de la copia, pensará en el profe o la profe que lo rajaba o que se la montaba o quizá le brincará algo en el estómago pensando en el beso que le dio o le dieron en un pasillo, debajo de unas escaleras o en un salón. Si se esfuerza un poco más por transitar en su baúl de anécdotas, llegará a la previa, a la cucha de química o al man de sociales, pensará en la profe buena o en el cucho que aguantaba, se llenará de orgullo porque logró graduarse o porque casi se tira el año pero lo salvó en recuperaciones.

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  • QUIERO DECIR AL MONO

    a1005f8e615c6cea34da62a85ca9af3a XLHombres como el Mono, que engendraron pasión y amor por la emancipación de los oprimidos, son dignos de resaltar y valorar en todas sus dimensiones

  • Rebeca Bitrus (Dogon Chuku, Nigeria, 1998 — )

    “Cuando ponía mi cabeza en el suelo para rezar decía: ‘Jesús creo en ti, me tienes que liberar’” "No tengo otro remedio que perdonar"

    Rebeca Bitrus es una agricultora nigeriana católica y madre que estuvo secuestrada por milicias del grupo extremista islámico Boko Haram. Logró escapar de sus garras después de sufrir más de dos años de cautiverio.

    El 21 de agosto de 2014 un grupo de milicianos de Boko Haram —nombre de difícil traducción y que se ha denominado incorrectamente como “La educación occidental es pecado”— asaltaron la ciudad de Baga, ubicada al extremo norte de Nigeria. Ese día, Rebeca, su esposo Bitrus Zachariah y sus dos hijos (Zacarías, de 3 años, y Jonatán, de uno), quienes vivían en un pueblo cercano a Baga llamado Dogon Chuku, abandonaron su casa intentando huir de la incursión terrorista. En medio de la persecución, Rebeca le pidió a su esposo (quien era el objetivo principal) que dejara al hijo menor y huyera, ya que, al llevarlo en brazos, no lo dejaba correr bien. Él logró esconderse en unos matorrales mientras las balas le pasaban muy cerca. Luego de un tiempo, se desplazó a Mongonou y esperó allí durante 15 días a su familia; sin embargo, ellos nunca llegaron. El remordimiento de haberlos dejado y pensar en lo que les leer mas------https://www.revistavirtualpro.com/revista/indicadores-aplicados-a-procesos-industriales/26

  • Reflexiones desde el taller de género

    nasEn el marco del primer taller de género de las FARC EP hicimos un ejercicio en el que imaginamos que momentos de la historia pudieron haberse contado distinto para cambiar la relación entre hombres y mujeres y hacerla más equitativa, aqui dos ejemplos:
  • Reflexiones desde el taller de género PTN Amaury Rodríguez

    Vereda Conejo, Fonseca, Guajira.

    A partir del ejercicio de reconocer momentos y luchas en la historia colombiana, cuyas protagonistas fueron mujeres, casi siempre invisibilizadas, las y los participantes del taller de género, escribieron los siguientes relatos:

  • Retos de la reincorporación civil de mujeres

    El primero de marzo pasado las Farc-EP iniciaron el proceso de desarme. Desde las zonas veredales donde se han concentrado desde el pasado mes de diciembre, las y los futuros excombatientes se están preparando para la reincorporación a la vida civil. Mientras que algunas y algunos se dedican a estudiar para terminar su bachillerato, y de esa manera acceder a programas de educación superior, otro-as siguen cursos en temas como comunicación y manejo de redes sociales, nutrición animal y enfermería.

  • Reunión de organizaciones de mujeres de Colombia y delegación de paz de las FARC-EP

    Mujeres procedentes de los distintos territorios, etnias, creencias, sectores y posiciones políticas, se reunieron en La Habana con la delegación de Paz las FARC-EP. Tras dicho encuentro, las mujeres saludan el espíritu de diálogo y escucha de dicha delegación. La reunión se dio en un ambiente de respeto y pluralidad, en la cual se dialogó acerca de temas neurálgicos para los derechos de las mujeres y sus diferentes necesidades e intereses.

  • Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas

    En la biblioteca feminista de Mujer Fariana compartimos hace algún tiempo el libro “Caliban y la bruja” de la italiana Silvia Federici. Ahora continuamos nutriendo nuestro rincón teórico con “Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas”, publicado por la Casa Editorial Traficantes de Sueños, de España.

  • Revueltas de mujeres y retos feministas para la paz

    Paradójicamente, posterior a la confusión creada por sectores políticos de ultraderecha y religiosos con la mal llamada ‘Ideología de Género’, las organizaciones de mujeres y feministas lograron articular al enfoque de género del Acuerdo de Paz, después de la renegociación que sufrió el Acuerdo Final post-plebiscito, una estrategia que asegure el cumplimiento de planes, programas y políticas de equidad de género y restitución de derechos de las mujeres.

  • Rita Levi Montalcini

    "Decidí no casarme cuando era adolescente.

    Nunca habría obedecido a un hombre, como mi madre a mi padre"

    Rita Levi Montalcini

  • Saber y poder: Vivencias de mujeres académicas

    Para conocer las experiencias de mujeres en espacios de poder dentro del mundo académico, en este trabajo se propusieron a analizar la vida de seis mujeres en la Universidad Autónoma de México y seis en la Universidad de La Habana

  • Saber y poder: Vivencias de mujeres académicas

    Para conocer las experiencias de mujeres en espacios de poder dentro del mundo académico, en este trabajo se propusieron a analizar la vida de seis mujeres en la Universidad Autónoma de México y seis en la Universidad de La Habana.

  • SALUDO A LAS MUJERES DE LA PAZ

    kkjHoy 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras

    Es un honor extender un saludo desde las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo FARC-EP, a todas las mujeres en Colombia y en el mundo, que enarbolan las banderas de la dignidad femenina, como requisito ineludible para la construcción de paz con justicia social, que incluya realmente a la diversidad y a la diferencia, con igualdad, respeto y equidad.

    A lo largo de los últimos 53 años, valientes mujeres han caminado las trochas de nuestro hermoso país, estas guerreras han subido montañas, atravesado ríos y curado enfermos; han asumido en igualdad de condiciones con los hombres las rudezas y las crudezas de la vida guerrillera. Nuestras camaradas son un ejemplo de amor y lucha, ellas sí que nos han enseñado el valor de la vida y son ellas quienes con su inmensa capacidad de resiliencia hoy nos ayudan a construir la paz estable, duradera e incluyente que necesita el país.

    El tiempo de Colombia, es tiempo de cambio. Hoy las mujeres y los hombres de nuestra organización marchamos hacia la implementación del Acuerdo Final y sentimos un profundo orgullo al reconocer que esta es la primera negociación de un conflicto armado en la historia del mundo, que asume la aplicación del enfoque de género como elemento transversal en la construcción de paz. Ustedes camaradas y compañeras son las protagonistas de este hecho y serán fundamentales en esta nueva faceta del trabajo político, que ahora es nuestra trinchera de lucha.

    Es lamentable que en pleno siglo XXI se sigan presentando abominables hechos de victimización en contra de las mujeres en Colombia. En promedio, cada día cuatro mujeres son víctimas de feminicidio y el 90% de los casos se encuentran en la total impunidad; además cada día son 22 las niñas que se convierten en víctimas de abuso sexual. En 2016, el Instituto de Medicina Legal registró 6.485 casos de agresión a mujeres, de los cuales 731 terminaron en muertes, mientras que en lo que va del 2017 han asesinado más de 5 lideresas sociales en diferentes lugares del país, lo que ha hecho de Colombia uno de los diez países con mayor índice de feminicidios en el mundo.

    Lo anterior, antes que desalentar nuestra lucha, la impulsa. Por ello, desde las FARC EP saludamos y apoyamos el “Paro Internacional de Mujeres”, pues se hace necesario un ejercicio de la solidaridad de género que trascienda las fronteras. Es urgente elevar un grito en contra de los abusos y de la desigualdad económica, social y política en contra de las mujeres a lo largo y ancho del mundo. Es el momento de exigir el reconocimiento de las tareas domésticas, del cuidado y de la reproducción de la vida como un trabajo, que aun sin ser remunerado, se constituye en otra jornada laboral.

    Las mujeres colombianas son inspiración y ejemplo, es admirable su fuerza, convicción y entrega a la hora de afrontar el duro día a día. Son inmensas las cargas que el modelo actual impone sobre sus hombros. Es el momento de reconocer la lucha de las campesinas, indígenas, mujeres negras y todas aquellas que dignifican y habitan los campos y las zonas rurales, porque entre muchos aportes que emanan de ellas, es claro que sin estas mujeres la vida en las ciudades sería inviable.

    Así mismo, defendemos el coraje y el compromiso de las trabajadoras de las ciudades. Nos referimos a las académicas, las estudiantes, las artistas, las cuidadoras, las desempleadas, las amas de casa y todas aquellas que afrontan con entereza las afujías de una brecha laboral desigual y abusiva. Sin ustedes la construcción de la paz con justicia social es tan solo una quimera, por lo que respetamos su tesón y compartimos su entrega en las tareas que lideran.

    Sabemos que la causa de un país mejor es un asunto de todos y todas. Hemos entendido el papel protagónico que las mujeres tienen en la construcción de la paz con justicia social y sabemos que es arduo el camino, que serán múltiples los ataques en esa búsqueda y para nuestra organización hoy es clara la responsabilidad que tenemos frente a la materialización efectiva del enfoque de género como aspecto transversal, no sólo del acuerdo, sino de nuestra vida. Cuidaremos con celo su correcta aplicación y manifestamos nuestro apoyo claro a las lideresas que hoy nos acompañan en ese camino. A todas ellas muchas gracias por sus aportes.

    Faltarán siempre palabras para manifestar nuestra admiración a aquellas mujeres que ofrendaron su vida a favor de nuestra lucha. Para ustedes honor y gloria. Esperamos con ansia a las que están privadas de la libertad y a aquellas camaradas, compañeras, amigas, hijas, madres que nos acompañan en el día a día, a quienes les manifestamos nuestro deseo de seguir caminando a su lado para seguir aprendiendo con ustedes. Nuestro más caluroso abrazo de esperanza para todas las mujeres víctimas del conflicto, con especial mención para las madres, hijas y compañeras de caídos y caídas en esta guerra. Sus reivindicaciones y banderas de lucha son muestra de lo mucho que nos falta por construir y estamos seguros que juntos y juntas lo lograremos.

    ESTADO MAYOR CENTRAL FARC-EP

    8 de marzo de 2017.

  • SANTOS ABRE LA PUERTA PARA LLEVAR NUEVO ACUERDO CON FARC AL CONGRESO

    Lo dijo en foro con empresarios en el Palacio de Buckingham, en segundo día de visita de Estado.

    “Hemos logrado avanzar. En un futuro muy próximo tendremos un acuerdo y tendré la facultad de implementarlo a través del Congreso. Tenemos aquí al presidente del Congreso y luego podremos comenzar a recoger los beneficios que aporta la paz”.

    Esas fueron las palabras del presidente Juan Manuel Santos ante un grupo de empresarios que participan en un foro en el Palacio de Buckingham, en Londres.

      http://uraba.net/2016/11/02/santos-abre-la-puerta-para-llevar-nuevo-acuerdo-con-farc-al-congreso/






     

  • Seguimos conversando

    Te agradezco enormemente, Lorena Hernández, por leer nuestra página, por hacer útiles mis preguntas, y por compartir tus respuestas.

    Comparto tus posturas, aunque quisiera saber de qué otras maneras las mujeres que leen Mujer Fariana perciben temáticas como las relaciones humanas, el derecho a decidir sobre su cuerpo, el cuestionamiento a un género musical u otro, o los sacrificios que acompañan a la lucha feminista.

    Creo que todas las demandas del feminismo van en una dirección, que ya esbozaste en tu respuesta: disputar el poder; porque de eso depende la dimensión de nuestra libertad individual y colectiva.

    Cuando alguien o una sociedad entera nos dice: tienen que vestirse así, tienen que bailar así, tienen que enamorarse así, se va restando progresivamente nuestra capacidad de ser, tal cual y como deseamos ser.

    Sin embargo, dentro de la propia práctica feminista chocamos muchas veces con estereotipos que se van instaurando entre nosotras. Resulta entonces que no todas somos igual de feministas, que si decides ser mamá puedes estar traicionando la campaña por la despenalización del aborto... (y pudiera extenderme en ejemplos, pero no es la idea). Eso no nos ayuda. Más que censurar las maneras distintas de ver las cosas, deberíamos ser propositivas y construir desde la diversidad (como lo hiciste recomendándome el libro de la feminista que es madre). Nuestra emancipación como mujeres no debe significar una nueva opresión.

    Agradezco también que hayas mencionado el resto de privilegios de los que podemos formar parte. En primer lugar, ayuda a comprender que las formas de dominación son múltiples y están articuladas dentro de un sistema de dimensiones incalculables, que no impiden que avancemos, pero que sí complejizan nuestro camino. En segundo lugar, creo que nos saca del estigma de víctimas, que el propio patriarcado nos ha impuesto.

    Las mujeres no somos víctimas, somos seres humanos que vivimos determinadas discriminaciones, que tenemos una historia propia de oprobios, pero también de resistencias, y que tenemos la capacidad plena de pensarnos un futuro mejor y luchar por él.

    Gracias de nuevo, Lorena Hernández, para la persona que me preguntó alguna vez: “¿No te preocupa que por ser tan radical con eso del feminismo te quedes sola?”

    Aquí está la respuesta: No me preocupa, porque el feminismo me ha abierto los ojos a muchas cosas, y en el camino me he topado con gente como Lorena Hernández, dispuesta a compartir y sumar otros matices a nuestra lucha.

    Y como la idea es seguir preguntándose cosas, van otras interrogantes:

    - ¿Las mujeres debemos tener espacios solo para mujeres, o eso es excluir a los hombres?

    - ¿Qué haya mujeres dirigentes es símbolo de empoderamiento femenino?

    - ¿Cuáles son las peleas más urgentes que debemos dar las feministas en Colombia y en el resto de América Latina?

  • Semblanzas: Farianas y paz

    Siempre les pregunto a las farianas ¿qué significa ser mujer en las FARC? Para Manuela, “Ser mujer en las FARC es un enorme reto, porque implica desde el momento de su ingreso romper con los esquemas y los roles que tiene establecida la sociedad para las mujeres, implica asumir muchas tareas y muchos espacios de participación que han sido destinados solamente para los hombres, por lo tanto implica un enorme aprendizaje”.

    Primer reto ha sido estar convencidas, que como mujer humilde o campesina era capaz de cumplir tareas políticas, primero desde la clandestinidad y ahora a la luz pública, en especial, cree que de las cosas más difícil fue enfrentar la arremetida de los medios de comunicación en contra de las mujeres de las FARC, mostrándolas cómo víctimas y no como sujetas de derecho, eso les ha hecho sentirse deslegitimadas, por eso con más ahínco son partícipes de la construcción de la paz desde que comenzó el proceso.

    LEER MAS ---> http://www.fipupress.com/2017/07/semblanzas-farianas-y-paz-i.html?m=1