Feminismo Fariano,

  • ¿IDEOLOGIA DE GENERO?

    Con sorpresa hemos observado la oleada de críticas a propósito de las supuestas las cartillas que el gobierno junto a la ONU se diseñó para orientar a los colegios sobre qué hacer en los casos en los que sus estudiantes se reconozcan homosexuales o tengan dudas frente a los temas de identidad de género.

  • ¿Qué es la economía feminista?

    Es diversa pero podríamos decir que tiene tres elementos definitorios: por un lado, desplazar a los mercados como el eje analítico y de intervención política, es decir, que el centro de atención dejen de ser los flujos monetarios y la creación de valor de cambio y pasen a ser los procesos de sostenibilidad de la vida. Eso implica sacar a la luz todos los trabajos normalmente invisibilizados que están sosteniendo a la vida y que en el sistema capitalista heteropatriarcal permanecen ocultos y están históricamente asociaciados a las mujeres y la feminidad.

    El segundo elemento es situar el género como una variable clave que atraviesa el sistema socioeconómico, es decir, no es un elemento adicional, sino que las relaciones de género y desigualdad son un un eje estructural del sistema, el capitalismo es un capitalismo heteropatriarcal.

    El tercer elemento es no creer en la objetividad como neutralidad valorativa: creer que todo conocimiento del mundo está relacionado con una determinada posición política, explicitar tu posicionamiento y crear conocimiento con una clara vocación de transformar el sistema.

    LEER MAS --> http://www.eldiario.es/economia/igualdad-mercado-laboral-replantearse-limpia_0_289771553.html

  • “El feminismo islámico es una redundancia, el islam es igualitario”

    La escritora Sirin Adlbi Sibai (Granada, 1982) acaba de publicar un libro con el provocativo título de La cárcel del feminismo (Akal). El ensayo surgió como respuesta a la pregunta de un profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, que le espetó a la granadina: "¿Para qué una mujer musulmana con hiyab [pañuelo] hace una tesis doctoral?". La respuesta de Adlbi fueron diez años de trabajo investigador sobre el islam, las mujeres y el feminismo (en España y Marruecos) que se concretan ahora en el volumen. Su tesis es que el feminismo incluye una colonización cultural, por lo que aboga por superar ese concepto para llegar a lo que denomina el pensamiento islámico decolonial. La autora, hija de exiliados sirios en España que llegaron a finales de los años 70, ha vivido la mayor parte de su vida en Madrid, donde responde a esta entrevista. El 6 de febrero presenta su libro en la Casa del Libro de Gran Vía (Madrid) y el 7 de febrero lo hará en Casa Árabe de la capital.

    Pregunta. ¿Qué es para usted el feminismo?

    Respuesta. Un movimiento que aboga por los derechos de las mujeres y lucha contra la situación de desigualdad, y por la igualdad de hombres y mujeres, es decir, por la igualdad de todos.

    P. ¿Por qué cree que en el feminismo hay una cierta colonización cultural?

    R. Porque el feminismo hegemónico ha estado imponiendo una serie de discursos, ha ido dirigido hacia un sujeto determinado, que son las mujeres blancas, occidentales, burguesas... como ya dijo Chandra Talpade Mohanty, este tipo de feminismo ha excluido a todas esas mujeres del llamado tercer mundo, por lo que parte de una exclusión, es decir, pide la igualdad de los hombres y las mujeres occidentales y nunca ha incluido a las mujeres de otras culturas o civilizaciones.

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  • “Es hora de ponerle fin a la guerra”, dice guerrillera

    Rechaza las calumnias e intrigas del ex senador Carlos Armando García Orjuela y convoca a toda la comunidad para que asista y personalmente se dé cuenta del compromiso sincero que tienen las FARC con la paz y con los cambios que necesita Colombia.

    Nelson Lombana Silva / Miércoles 25 de enero de 2017

    La joven guerrillera Paula Sáenz, encargada de las comunicaciones, ubicada en la zona veredal La Fila, de Icononzo (Tolima), recibe con felicidad desbordante el momento histórico que vive Colombia con el acuerdo suscrito en La Habana entre las FARC-EP y el Gobierno nacional. Señala sin ambages que es hora de ponerle fin a la guerra, de dejar de matarnos entre hermanos y construir entre todos un nuevo país.

    Rechaza las calumnias e intrigas del ex senador Carlos Armando García Orjuela y convoca a toda la comunidad para que asista y personalmente se dé cuenta del compromiso sincero que tienen las FARC con la paz y con los cambios que necesita Colombia. Asume la metamorfosis del movimiento con esperanza, habla del papel de la mujer en la lucha y de la sociedad a la cual se va a reintegrar sin armas, en la medida de que el Gobierno nacional y en sí la oligarquía colombiana cumplan cabalmente el acuerdo suscrito en la isla de Cuba y firmado en el teatro Colón de la ciudad de Bogotá.

    Hay en la joven guerrillera compromiso y optimismo en el futuro colombiano a pesar de los grandes desafíos que subsisten y que parten de los enemigos acérrimos del pueblo que persisten criminalmente en la idea de que el pueblo se siga matando, pues es de conocimiento público que los hijos de la oligarquía y los terratenientes no van al campo de batalla, van los hijos de los pobres y de los campesinos.

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  • “La paz va con las mujeres o no va”

    Laura Cardoza tiene 31 años, es psicóloga de la Universidad Nacional y feminista militante. Llegó a La Habana tras aplicar a una convocatoria que los países garantes del proceso de paz hicieron para contratar asesores en el tema de mujer y género. Reconoce que en la guerrilla existen lógicas machistas y patriarcales que son reflejo de la sociedad, pero también asegura que se ha obviado el hecho de que la guerrilla ha sido un referente de cómo solucionar conflictos de género en muchas comunidades rurales. Un ejemplo de esto lo narra Chaverra, guerrillero del Bloque Efraín Guzman. En 1993 ayudó construir un reglamento de una comunidad en Vebará, Chocó, que imponía multas y castigos (cargar arena para unas obras en la vereda) a todo hombre que maltratara una mujer. “A la semana un tipo le pegó una golpiza tremenda a una señora y nosotros llamamos al Presidente de la Junta de Acción Comunal para que aplicara el reglamento... La comunidad casi nos saca a machete de allá, la mujer se emberracó con nosotros, que porque al marido le tocaba ir a trabajar para pagar esa multa, que no nos metiéramos en la vida de ella...”.
  • A Rosa Luxemburgo

    "La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:

    La Rosa roja ahora también ha desaparecido.

    Dónde se encuentra es desconocido.

    Porque ella a los pobres la verdad ha dicho.

    Los ricos del mundo la han extinguido.

    Sus compañeros intentaron construir el socialismo, sus asesinos y enemigos ayudaron a Adolf Hitler a subir al poder. Hoy, cuando el capitalismo demuestra una vez más que la guerra no es un accidente, sino una parte irrenunciable de su estrategia. Cuando los partidos y organizaciones “tradicionales” se ven en la obligación de cuestionar sus formas de actuar ante el abandono de las masas. Cuando la izquierda transformadora aboga exclusivamente por el parlamentarismo como vía para el cambio social. Cuando nos encontramos ante una enorme crisis del modelo de democracia representativa y los argumentos políticos se reducen al “voto útil”. Hoy, decimos, Rosa Luxemburgo se convierte en referente indispensable en los grandes debates de la izquierda. No es sino su voz la que se escucha bajo el lema, aparentemente novedoso: “Otro mundo es posible”. Ella lo formuló con un poco más de urgencia: “Socialismo o barbarie”. Su pensamiento, su compromiso y su desbordante humanidad nos sirven de referencia en nuestra lucha para que este nuevo siglo no sea también el de la barbarie.”

  • Críticas al tratamiento que los medios hacen de la violencia machista: “El lenguaje no es inocente”

    “Consideramos necesario hacer un llamamiento al personal de los medios de comunicación para que conozca o se formen sobre las leyes de violencia de género, que señalan que la razón de la violencia machista es una manifestación de las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres que ha llevado a la dominación y discriminación de las mujeres por parte de los hombres; que no fraccionen las noticias (hoy una mujer asesinada, mañana otra...) sino que enriquezcan el discurso haciendo un análisis de la raíz del problema; que la perspectiva de género se implante

  • Curso Feminismo y Políticas de Igualdad. Módulo I: “Teoría Política Feminista”

    Curso de Formación académica “Feminismo y Políticas de Igualdad” de Clara Campoamor, Escuela de Pensamiento Feminista en colaboración con el Observatorio de Igualdad de la Universidad Rey Juan Carlos.

    Módulo I: Teoría Política Feminista.

    Impartido por: Ana de Miguel, Profesora Titular de Filosofía Moral y Política de la URJC.

    3 de octubre de 2017

    Clara Campoamor, Escuela de Pensamiento Feminista

    Concejalía de Igualdad Fuenlabrada

     

    https://www.youtube.com/watch?v=JKZAhivIMEM

  • El derecho de todas a la ciudad: urbanismo feminista

    feminismoEn Bogotá según el censo general 2005 del DANE, la población rural era de 15.366 personas, mientras que en el área urbana habitaban 6.763.325. Las proyecciones de población (2005-2020) estipuladas por la misma entidad afirman que para el 2017 somos unas 4.167.000 mujeres y 3.912.000 hombres habitantes de la ciudad.[ CITATION DAN17 \l 9226 ]

  • EL MAYOR PROYECTO POLITICO ES LA VIDA

    Desconcierto, rabia, indignación y profundo dolor ha causado la reciente masacre contra el campesinado en Tumaco, resultado de la violencia estatal que por siglos ha caracterizado el régimen colombiano y que a pesar de haber firmado un histórico acuerdo de Paz insiste en utilizar la violencia descarnada contra toda expresión de protesta. Esta vez fue una comunidad campesina cocalera, defendiendo su vida y territorio que son amenazados por las erradicaciones forzosas.

    Es más que absurda la respuesta de la fuerza pública a las justas demandas de la comunidad, mucho más cuando el acuerdo de Paz contiene un punto específico sobre cultivos de uso ilícito en el que se establece la sustitución voluntaria y concertada como alivio social y económico para las familias que se vieron obligadas a cultivar esos productos para subsistir.

    Lo hemos advertido muchas veces, los obstáculos a la implementación de los acuerdos que retrasan los tiempos e incluso pretenden cambiar lo signado en ellos, generan no solo incertidumbres y desconfianzas, sino que profundizan los conflictos que se viven en las regiones que son múltiples y variados de acuerdo a las realidades territoriales.

    Una acertada implementación requiere compromiso de todas las instituciones estatales para adecuarse al enorme reto de la construcción de la paz.

    La esencia del acuerdo no consiste simplemente en que una organización haga dejación de armas, sino que la sociedad entera transite hacia un nuevo momento en el que la diferencias no se resuelvan a través del uso de la violencia en ningún caso y para esto la fuerza pública debe ser protagonista en su función de defensa de la población, nunca amenazándola y mucho menos disparando contra ella sus armas, las armas del Estado.

    Por eso no basta con solidarizarse, es necesario exigir que cesen las hostilidades y ataques a la población que por medio de la protesta manifiesta sus inquietudes y defiende sus derechos, según las cifras de las organizaciones de Derechos Humanos, en lo corrido de este año van 117 homicidios en contra de lideres, lideresas y defensores de Derechos Humanos, sumado a los 18 militantes de nuestro partido FARC asesinados y 11 de sus familiares.

    Definitivamente se requieren medidas urgentes y coherentes con las esperanza de Paz de la mayorías de nuestro país, respetar la integralidad de los acuerdos y con ellos avanzar en el camino de la reconciliación que no es otra cosa que un proceso de toda la sociedad unida en torno al mayor proyecto político que es: La Vida.

  • El patriarcado al desnudo: Tres feministas materialistas

    Las feministas Ochy Curiel y Jules Falquet pertenecen al Colectivo Brecha Lésbica, que, desde una visión internacionalista, busca las solidaridades políticas entre mujeres y lesbianas del mundo, con pensamiento y acción que enfrenta el sexismo, el racismo, el clasismo y la heterosexualidad obligatoria, crítica y radicalmente.

     

  • En memoria de mi Maestra

    En medio de lo que se puede llamar noche, es vista de lejos una fuerte luz que nace de una lámpara gigante en la calle, era esta una calle de la ciudad de Bogotá fundada alrededor de los años mil quinientos y que lentamente crecía generando procesos de transformación en cada una de sus calles, vías, e incluso plazas, aquellas que poco a poco se llenaban de habitantes que ocupaban lugares cualquiera y que pareciera incluso donde les diera la gana asentarse. Esto no era producto del azar, eran circunstancias arraigadas a la violencia política de los años cincuenta en todo el país. Esta ciudad albergaba entonces una gran cantidad de campesinos oriundos de regiones infinitas de Colombia; mujeres, hombres, niños y niñas, ancianos, perros y gatos, que llegaban con nuevos sueños e incluso memorias por plasmar en la realidad que les correspondía vivir justo en ese momento. Luego de lo que se conoce coloquialmente como Bogotazo, el desorden y las revueltas pero además las contestaciones ciudadanas no se hicieron esperar, lo que causaba además miles de micro luchas por así decirlo que aunque ya no su mayoría en el campo, si se encontraban en las ciudades, precisamente en Bogotá.

  • Esta es mi historia

    4X3A8458Mi nombre es Daniela Sánchez, soy del Boque Magdalena Medio del 33 Frente e ingresé a las filas de las FARC –EP a finales del año 1998.

  • Farianas, la vida política las espera

    Son múltiples las motivaciones por las que las mujeres decidieron marchar al monte. Un camino difícil, arduo, con grandes dificultades, pero que resolvía una pregunta acerca de sus convicciones políticas para un cambio. Otras lo hicieron siguiendo los pasos de un amor, unas cuantas por razones económicas, no faltaron quienes huían del patriarcado o buscaban su libertad.

  • Feminismos negros. Una antología

    En nuestra biblioteca se hacía necesario publicar una antología de pensamiento feminista negro. Por separado, hemos compartido diversos trabajos que representan las luchas de las mujeres que no solo ven sobre sus hombros la opresión patriarcal, sino también la racial; pero esta antología nos permite ampliar el debate, contar con más enfoques y enriquecer nuestro feminismo.

  • Hombres al borde de un ataque de nervios

    Hace unas semanas me topé con el documental que buscaba demostrar que la opresión de las mujeres, tantas veces denunciada por el feminismo, excluye la opresión de los hombres y, que el género masculino, es el que realmente se encuentra en la base de la pirámide de la dominación. (Les debo el título del material y de la realizadora, lo borré sin anotar los datos, pero no quería dejar de escribir esto).

    Duré varios minutos viéndolo, esperando que solo se tratara de un recurso “artístico”, cinematográfico, como esos juegos infantiles en los que debes decir las cosas sutilmente a la inversa, con mentiritas o exageraciones varias, y pierdes cuando tu contrincante logra separar la realidad de lo demás.

    Eso nunca pasó. La realizadora (que dejó de ser feminista cuando comenzó a trabajar este tema) entrevista a varios militantes de la “liberación masculina”. Ellos critican al feminismo por centrarse demasiado en la emancipación de las mujeres, negando que esa lucha ha traído, como consecuencia, más opresión a los hombres. Este discurso es complementado con cifras comparativas entre hombres y mujeres de esperanza de vida, morbilidad diferencial y otras más subjetivas como sobrecarga de trabajo o estrés.

    Es interesante que este material se produzca en pleno siglo XXI porque, si hacemos un poco de historia, los estudios de género, impulsados por el feminismo anglosajón de los años sesenta del siglo XX, no tardaron mucho en concluir que el género no solo definía la identidad en hombres y mujeres en el plano personal, sino que también determinaba la construcción de roles, la interacción entre los sexos, dándole una dimensión social. A partir de esto, comenzó un largo camino en el que la reflexión y el estudio sobre las masculinidades ha ido integrándose a la práctica académica y militante feminista, asumiendo que el patriarcado también configura un esquema masculino excluyente, rígido y que, efectivamente, oprime a las masculinidades no hegemónicas.

    El documental en cuestión se jacta de mostrar un universo nuevo, pero la postura de sus defensores también tiene antecedentes. Dentro de los estudios sobre masculinidades existe la llamada perspectiva de los derechos masculinos que, desde su origen en los ochenta del siglo pasado, se sirvió de la plataforma reivindicadora de los derechos de las mujeres para reclamar los derechos “usurpados” a los hombres:

    1. Poder demandar a las mujeres por su violencia invisible.

    2. Romper el monopolio feminista sobre las investigaciones de género.

    3. Lograr la custodia de hijos e hijas en plena igualdad legal con las mujeres.

    4. Tener derecho a una ley de paternidad plena.

    Curiosamente, esta perspectiva fue defendida tanto por hombres defensores de los derechos patriarcales como por los partidarios de derechos igualitarios.

    La crítica superficial del documental al feminismo, niega la existencia de una línea radical dentro del análisis teórico sobre las masculinidades: Los estudios críticos sobre los hombres y sus masculinidades que, desde los setenta han incorporado la categoría de género a sus investigaciones para ampliar sus criterios, al mismo tiempo que asumen una postura positiva ante el cambio de las mujeres y reciben influencia del feminismo de la igualdad.

    Pero no se trata solo de qué tipo de análisis de masculinidades hacen. A menudos los entrevistados defienden su “derecho” a cosificar a las mujeres, a referirse a ellas de manera ofensiva, algunos llegan a defender la violencia sexual como “derecho de los hombres” que el feminismo les negó.

    Mientras el feminismo de izquierda propone una nueva forma de relacionamiento social que cuestione y combata todas las formas de desigualdad, que se base en la libertad plena de una individualidad en constante interacción y transformación con la sociedad también cambiante, surgen detractores que apuestan por una realidad donde la libertad de unos signifique la opresión de otras.

    Solo espero que cada vez queden menos dudas de la importancia de la lucha feminista y las mujeres y los hombres nuevos, para construir “no solo un futuro mejor, sino un adecuado presente”.

  • La fuerza de las mujeres y la fuerza del feminismo

    Miles personas abarrotan Washington historica EDIIMA20170121 0285 20Más de medio millón de mujeres se manifestaron en Washington contra la misoginia, el racismo y la intolerancia que exhibe Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, como elemento central de su programa ideológico. No se recuerda otra manifestación de tal magnitud como la celebrada en la capital de Estados Unidos. Sin embargo, para comprender el significado político de esta movilización es preciso contextualizarla históricamente, mirando al pasado, pero también con la vista puesta en el futuro.

    La Marcha de las Mujeres de Washington –replicada en otras ciudades con el resultado de un millón y medio de mujeres en las calles de muchos lugares del mundo- tiene precedentes y referentes ideológicos que no conviene olvidar. Se inscribe en la larga lucha de las mujeres por la conquista de la igualdad. Es un eslabón más en la genealogía de las luchas feministas por alcanzar derechos civiles y políticos vinculados a la libertad y a la igualdad.

    En 1915 más de 20.000 mujeres desfilaron en Nueva York reclamando el derecho al sufragio; en los años setenta del siglo XX se celebraron decenas de manifestaciones en distintas ciudades del mundo reclamando derechos civiles y políticos; en 1997, en Filadelfia, miles y miles de mujeres afroamericanas se manifestaron exigiendo el fin de la discriminación racial; el 7 de noviembre de 2015 cientos de miles de mujeres reclamaron el fin de la violencia machista en las calles de Madrid. Y estos son solo ejemplos de un movimiento mucho más amplio. La lucha por el sufragio convirtió por primera vez al feminismo a comienzos del siglo XX en un movimiento de masas. En los años setenta, con el feminismo radical, por segunda vez en la historia, el feminismo vuelve a convertirse en un movimiento de masas. Y en el siglo XXI, el feminismo no solo se ha globalizado y extendido por todo el planeta sino que de nuevo ha reaparecido como un movimiento de masas. La Marcha de las Mujeres de Washington no ha surgido de la nada, tiene raíces que han ido creciendo a lo largo de siglos de lucha política y de muchos más de desigualdad.

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    http://www.eldiario.es/tribunaabierta/fuerza-mujeres-feminismo_6_604799532.html

  • LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS ACUERDOS DE PAZ PERMITIRA LA PARIDAD POLÍTICA

    El movimiento social de Mujeres por décadas ha impulsado la participación política de las mujeres, bajo diferentes estrategias incluidas las normativas, pero con poca efectividad, la llegada en el 2016, de la firma del Acuerdo final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y duradera entre el Gobierno y la Fuerza Armada Revolucionaria Colombiana, le vuelve a entregar esperanzas y oportunidad al movimiento, de poder dirigir los destinos del país de manera paritaria con los hombres.

    La esperanza en la implementación de los Acuerdos, es fundamental porque estos, deben regirse por el reconocimiento de la igualdad y protección del pluralismo de la sociedad colombiana, sin ninguna discriminación. En la implementación se garantizarán las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y se adoptarán medidas afirmativas en favor de grupos discriminados o marginados, teniendo en cuenta el enfoque territorial, diferencial y de género.

    Considerando que la participación ciudadana es el fundamento de todos los acuerdos que constituyen el Acuerdo Final y se encuentra ratificado en el Punto 2; el cual contiene el acuerdo sobre “Participación política: Apertura democrática para construir la paz”. Además, La construcción y consolidación de la paz, en el marco del fin del conflicto, requiere de una ampliación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera, fortalecer el pluralismo y por tanto la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, con las debidas garantías para la participación y la inclusión política.

    En especial, la implementación del Acuerdo Final contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política para todas y todos los colombianos a fin de transitar a un escenario en el que impere la democracia, con garantías plenas para quienes participen en política, y de esa manera abrirá nuevos espacios para la participación (texto tomado del Acuerdo final).

    En relación a la participación de las mujeres en la toma de decisiones y el poder político, se ha logrado que Colombia, asuma mínimamente con los compromisos establecidos en la Plataforma de Acción de Beijing (1995), la CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, por sus siglas en inglés), adoptada en 1979 por la Asamblea General de Naciones Unidas, obliga a los Estados en su artículo 18, a eliminar la discriminación y avanzar hacia la igualdad en la vida política y pública.

    Según datos del Censo DANE 2005, el 51% de la población en Colombia, son mujeres; y de acuerdo a los datos entregados por la Registraduría Nacional, el 50% del potencial votante en este país, son mujeres. Así mismo, algunos estudios realizados por organismos internacionales, han demostrado que las bases de los partidos políticos están conformadas por mujeres, aunque la representación aún no alcanza los índices esperados.

    Es de resaltar, que Colombia desde que se conformó como república independiente en 1830 ha tenido procesos electorales, pero las mujeres solo empezaron a participar de ellos en 1957: ciento veintisiete (127) años después. Esos años de desventaja, sumados a todos los elementos culturales de un país en el que la cultura machista es predominante, más las condiciones de pobreza y vulnerabilidad a las que se ven desproporcionalmente enfrentadas las mujeres, generan unas condiciones de desigualdad con barreras visibles e invisibles, para la competencia de las mujeres por el poder, así lo evidenció el PNUD en el ranking de igualdad de Mujeres y Hombres en los partidos políticos realizado en 2013.

    En la reforma política en Colombia, de 2011, la Ley 1475 obliga a los partidos políticos a inscribir en sus listas para el Congreso, Concejos y Asambleas el 30% de mujeres, basados en la Ley de cuotas es el nombre que recibe la ley 581 de 2000 de Colombia, por medio de la cual se dispone que el 30 por ciento de los altos cargos públicos deben ser ejercidos por mujeres. El pasado 9 marzo de 2014, fue la primera vez que dicha ley se aplicó en el país para las elecciones de Congreso, lo que posiblemente generó un aumento significativo. Pese a este aumento, es de reiterar, que no es suficiente con que la Ley exija que el 30% de las personas inscritas en las listas sean mujeres, si a estas no se les brinda dentro de los partidos las mismas garantías que a los hombres. (tomado del Observatorio de Asuntos de Género (OAG) , boletín N° 18 de 2014).

    De hecho, en una investigación elaborada por la Misión de Observación Electoral (MOE), antes de estas elecciones, se encontró que la mitad de las candidatas al Senado no tenían presencia en medios de comunicación, lo que insinúa que los partidos no se han preocupado hasta el momento, por formar y apoyar a las candidatas sustantivamente en la consecución de una curul, sino por cumplir con un requisito de la ley.

    En la actualidad, el periodo (2014 – 2018), el panorama territorial, con relación a la participación de las mujeres, es el siguiente: las mujeres ocupan el 9,38% de las gobernaciones del país; y el 9.81% de las alcaldías; el 17.94% de las curules de las asambleas departamentales; y el 16.08% de los asientos de los concejos municipales. En Senado de la República 31.6% y Cámara de Representantes 29.5%.

    La firma del Acuerdo final permite colocar mayor interés por parte de las mujeres, en el poder político ya que medidas como las cuotas o la paridad

    tienden a subvertir el orden patriarcal. Ambos recursos, cuotas y paridad, tienden a abrir espacios para la participación política de las mujeres. Las cuotas son una estrategia temporal, pero con la paridad se pretende cambiar de manera radical el orden normativo de la sociedad.

    Revisando el aporte de la feminista Hubertine Auclerc en 1884; “la paridad, es una exigencia revolucionaria, porque ya no se trata de compartir, o de poner fin al monopolio del poder masculino: se trata de repartir el poder político entre hombres y mujeres, un nuevo tipo de reclamo: que las Asambleas estuviesen compuestas por tantos hombres como mujeres.” Llevado al contexto colombiano, es imperativo profundizar en las razones sociales y jurídicas en las que el modelo económico ha mantenido excluida a la mujer del poder político.

    Considerando que, la sociedad está compuesta en igualdad numérica por hombres y mujeres, es del todo razonable que así estén compuestas las instancias representativas del poder público. La paridad no es pretender que haya más mujeres en cargos electos para que representen mejor a las mujeres. La paridad es el equilibrio numérico o cuantitativo que garantiza el acceso a ciertos puestos electivos de hombres y mujeres por igual. Se trata de hacer coincidir la política con el mundo real.

    Por lo tanto, se puede decir que, la nueva democracia paritaria trata de buscar un orden social más justo e igualitario, a través de un modelo social - administrativo, que equilibre ecosistema, educación, economía, trabajo, familia y política. Entonces, la paridad es, en el fondo, una cuestión de justicia política y social.

    Por las anteriores razones, se afirma que la implementación del acuerdo Final de paz firmado entre el Gobierno y las FARC-EP permitirá la paridad política, convirtiendo a Colombia en uno de los primeros países latinoamericanos donde los destinos del país se discutirán y decidirán de manera paritaria entre hombres y mujeres, iniciando así una nueva era en la historia de Colombia.

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  • La victoria de Caterine Ibargüen

    "Soy parte de la historia de Colombia y pienso seguir trabajando para que así sea" Catering Ibargüen.

    Los Olímpicos de Río 2016 vibraron en la entrega de medallas del triple salto femenino con el oro para la colombiana Caterine Ibargüen, tras lograr una marca de 15, 17m en su cuarto intento. Dejó atrás, con la medalla de bronce a la kazaja Olga Rypakova, quien le había arrebatado el oro cuatro años antes.

  • Las Mujeres de las FARC-EP nos unimos al Paro Internacional de Mujeres

    kasEl próximo 8 de marzo el movimiento internacional de mujeres y feministas se ha propuesto conmemorar el Día Internacional de la Mujer trabajadora, con una jornada de paro mundial que se exprese en acciones encaminadas a suspender por un momento las diversas actividades en las economías informales. Las mujeres del mundo se van a la huelga!, se organizan y se encuentran para plantear alternativas a la actual crisis capitalista colonial, la cual profundiza las violencias patriarcales que ocasionan las altas tasas de feminicidios en América latina y el mundo, los desplazamientos, las guerras, la muerte de mujeres por abortos mal practicados, la subordinación y discriminación de las mujeres en los escenarios de participación política. Con consignas como #NosotrasParamos #NoEstamosTodas #NosotrasNosOrganizamos #LaInternacionalFeminista y #NosMueveElDeseo las mujeres escriben un importante llamamiento para esta particular y emotiva conmemoración del 8 de Marzo, donde además se convoca a que “pongamos en práctica el mundo en el que queremos vivir” denunciando todas las trabas que en la actualidad no nos permiten avanzar en la aplicación de nuestros derechos.