Participación

  • “Sobre el trabajo de las mujeres se ha acumulado demasiada riqueza para los capitalistas”

    ¿Se pueden pensar alternativas por fuera del Estado para terminar con esta desigualdad?

    El trabajo de reproducción necesita afectividad, respeto, confianza. No es un solo material. Es un trabajo complicado. No es como limpiar un coche. Este sistema tendrá límites. Te da ayuda pero no se corresponde con las necesidades reales. Igual debemos tener en cuenta a las personas que no tienen familiares y deben ser cuidados, o quienes tienen familiares, pero están lejos o no las pueden cuidar. Este sistema no se puede aceptar ni rechazar. Una solución es pensar que se cree como un sistema común, comunitario, desde el barrio. Que vecinos y vecinas se junten con quienes van a dar el servicio y coordinen, porque así pueden intervenir e impulsar otras formas de llevarlo adelante.

    El castigo a las mujeres

    Por estos días, Federici lee documentos sobre la caza de brujas en la región andina, en Brasil y en México y cómo esta práctica se renueva y profundiza en el presente. Entierros de mujeres vivas en distintos países de África, campos de concentración donde encierran a brujas en Ghana, femicidas que publicitan sus crímenes por las redes sociales, asesinatos de mujeres indias para obtener más dote marital. El castigo está vigente contra mujeres no hegemónicas, rebeldes, subversivas, que revitalizan el poder femenino de lo comunitario. http://latfem.org/sobre-el-trabajo-de-las-mujeres-se-ha-acumulado-demasiada-riqueza-para-los-capitalistas/

  • El invisible pero limitante techo de cristal

    Es evidente que en los últimos años, se ha hecho inocultable la participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida, en lo social, la política, lo económico, en el arte y la cultura.

    Pero es curioso que en los altos niveles directivos y de poder, la presencia femenina siga siendo escasa, se nota en los hoteles o los sitios donde se dan las reuniones de los eventos más importantes y donde se tejen todo tipo de relaciones y transacciones. Queda la pregunta ¿Por qué esta...

  • ¿Quién es Milagro Sala?

    Milagro Sala es diputada del Parlasur y luchadora social argentina. Su detención ocurrió luego de la asunción de Gerardo Morales como gobernador de la provincia de Jujuy, quien la acusa por una causa que fue iniciada en 2009 cuando era senador.

    Milagro Sala nació en San Salvador de Jujuy (Argentina) en 1954. Es dirigente de la Organización Tupac Amaru, diputada del Parlasur desde 2015 por el Frente para la Victoria y luchadora social.

    En 2014 el papa Francisco recibió en el Vaticano a Sala y a dirigentes de organizaciones coyas, guaraníes y diaguitas. En esa oportunidad, el Sumo Pontífice ratificó su apoyo a la defensa de los derechos de los pobladores originarios. https://www.telesurtv.net/news/Quien-es-Milagro-Sala-20160116-0042.html

  • “La paz va con las mujeres o no va”

    Laura Cardoza tiene 31 años, es psicóloga de la Universidad Nacional y feminista militante. Llegó a La Habana tras aplicar a una convocatoria que los países garantes del proceso de paz hicieron para contratar asesores en el tema de mujer y género. Reconoce que en la guerrilla existen lógicas machistas y patriarcales que son reflejo de la sociedad, pero también asegura que se ha obviado el hecho de que la guerrilla ha sido un referente de cómo solucionar conflictos de género en muchas comunidades rurales. Un ejemplo de esto lo narra Chaverra, guerrillero del Bloque Efraín Guzman. En 1993 ayudó construir un reglamento de una comunidad en Vebará, Chocó, que imponía multas y castigos (cargar arena para unas obras en la vereda) a todo hombre que maltratara una mujer. “A la semana un tipo le pegó una golpiza tremenda a una señora y nosotros llamamos al Presidente de la Junta de Acción Comunal para que aplicara el reglamento... La comunidad casi nos saca a machete de allá, la mujer se emberracó con nosotros, que porque al marido le tocaba ir a trabajar para pagar esa multa, que no nos metiéramos en la vida de ella...”.
  • 19 libros escritos por mujeres que deberían leer todos los hombres

    "Las mujeres escriben diferente a los hombres. Tenemos mucha conversación doméstica o personal. Las mujeres se sienten cómodas hablando de lo personal, a diferencia de los hombres. Las mujeres han comprado libros escritos por hombres desde siempre, y se dieron cuenta de que no eran libros sobre ellas. Pero continuaron haciéndolo con gran interés porque era como leer sobre un país extranjero. Los hombres nunca han devuelto la cortesía". Son palabras de la pacifista y escritora neoyorquina Grace Paley (1922-2007). Para devolver la cortesía, quizá deberíamos empezar por estos 19 títulos...

    'El segundo sexo' (1949), de Simone de Beauvoir

    Por qué lo debe leer un hombre. Porque es una lectura fundamental para cualquier hombre que se interese por entender cómo, a lo largo de la historia, se han ido construyendo las identidades de las mujeres -normalmente con respecto a un hombre: hija, esposa, madre, olvidándose de sí misma-. Es decir, cómo a la mitad de la población se la ha definido -y se ha definido ella misma- en función de la otra mitad. Si quieres entender de una vez qué es eso de que “no se nace mujer: llega una a serlo”, este libro lo explica perfectamente. Obra fundacional del feminismo que incide en el beneficio que la igualdad real traería tanto para mujeres como para hombres. Ya fue un éxito de ventas desde su publicación, allá por 1949. Y a pesar de estar escrito hace más de seis décadas sigue estando de rabiosa actualidad.

  • Aleksandra Kolontái

    La mujer más destacada en la revolución de octubre, hija de un general del ejército zarista, por su posición económica y social pudo tener una educación superior, que en esa época y sobretodo para las mujeres no era posible. Mujer políglota: hablaba 8 idiomas, inició su actividad revolucionaria desde muy joven, muchas veces en la clandestinidad y en el exilio, militó en un grupo que se llamaba Bloque de Octubre.

  • Camaradas candidatas al senado y cámara 2018-2022 por el partido FARC.

    victoria sandino1 914x607Camaradas reciban un caluroso y combativo saludo!

    Espero que en estas fechas decembrinas se encuentren compartiendo con sus seres queridos y con la comunidad de la familia fariana.

  • Curso Feminismo y Políticas de Igualdad. Módulo I: “Teoría Política Feminista”

    Curso de Formación académica “Feminismo y Políticas de Igualdad” de Clara Campoamor, Escuela de Pensamiento Feminista en colaboración con el Observatorio de Igualdad de la Universidad Rey Juan Carlos.

    Módulo I: Teoría Política Feminista.

    Impartido por: Ana de Miguel, Profesora Titular de Filosofía Moral y Política de la URJC.

    3 de octubre de 2017

    Clara Campoamor, Escuela de Pensamiento Feminista

    Concejalía de Igualdad Fuenlabrada

     

    https://www.youtube.com/watch?v=JKZAhivIMEM

  • De la cocina al poder

    La forma más común de renunciar al poder es pensando que no lo tenemos”. Alice Walker.

    En los discursos de emancipación femenina es muy frecuente encontrar la palabra “empoderamiento”, que tiene que ver con la adquisición del poder, ya sea en el plano político económico, social, etc. Mujer y poder es una combinación que debe trascender en esta sociedad cargada de visos machistas y patriarcales.

  • EL FEMINISMO ES UN MODO DE LUCHA COLECTIVA

    El feminismo es definido como la ideología que defienden los movimientos sociales para que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres. La definición de este concepto ha sido tema de debate para muchos sectores políticos en todo el mundo, siendo tambien, uno de los temas principales de discusión entre nosotras, las guerrilleras de las FARC-EP.

  • Entre espejos y cóndores a 60 años del voto femenino en Colombia

    Lo que han hecho las organizaciones de mujeres, su capacidad para trabajar en silencio y hacer que los derechos sean realmente humanos, son historias que nos debemos como latinoamericanos y que deberíamos contarle más a nuestros niños y niñas. Comencé a aprender de historia y de política cuando las turbulencias de la operación Cóndor apenas se aplacaban, dejando a su paso países marcados por la sangre, el dolor, la muerte y las desapariciones, épocas que dejaron abiertas grandes heridas que apenas hoy podemos empezar a sanar, y donde la historia tiene versiones que debemos escuchar. De aquellos aprendizajes recuerdo con fervor los emotivos movimientos en los que las mujeres se hicieron públicas y políticas, movidas por el amor y la necesidad de recuperar a los seres queridos que habían desaparecido o habían sido asesinados en medio de tanta guerra. Siguiendo sus caminos encuentro que lo público siempre ha sido para las mujeres una lucha, una en la que siempre han estado aunque su voz y su voto no siempre hayan sido escuchados, pues se asumía que lo público es masculino y lo privado –la casa, la intimidad y el silencio–, femenino.

    María de la Cruz Toledo

    fundadora del segundo partido feminista de Chile, creado para luchar por el derecho al voto de las mujeres en este país, decía a viva voz en su manifiesto: “nosotras no somos ni de derecha ni de izquierda. Los hombres se dividen por las ideas, nosotras nos uniremos por el sentimiento”. Este sentimiento siempre estuvo ligado a un cambio social profundo.

    La exclusión, fue una de las ideas base de los estados hasta muy entrado el siglo XX en América Latina; las mujeres, los indígenas, las clases proletarias, los iletrados, los negros, todo aquél que se saliera del esquema heredado por los europeos, cuyas ideas conquistaron mucho más que nuestras tierras, estaría por fuera de lo público, y la lucha de las mujeres abarcaría no sólo un sexo, sino más bien a esa mayoría de la sociedad que no era reconocido por los estados.

    Luchas silenciosas y hechas a gritos, luchas públicas y privadas, luchas perdidas y ganadas, pequeñas luchas que han hecho grandes cambios, grandes mujeres que se han silenciado en la historia.

    Eva Perón. Argentina

    Alicia Moreau de Justo nació en Londres, pero a los cinco años llegó a Argentina. Fue médica y política, destacada por sus ideas socialistas y feministas. Adelantó importantes causas de protección de los derechos a las mujeres al fundar en 1918 la Unión Feminista Nacional, y en 1932 elaboró un proyecto de ley que establecía el sufragio femenino, aunque esta idea solo se concretaría en 1947 con la llegada de Eva Perón.

    Tras promulgar la ley, el 23 de septiembre de 1947, el presidente Perón le entregó el documento a Eva, quien celebró el acontecimiento con un histórico discurso transmitido por la cadena nacional argentina de la época. La inolvidable y polémica Eva Duarte de Perón genera hoy tantas dudas como certezas, pues algunos dudan del papel que jugó en el derecho al voto femenino, pero sabemos también que siempre se expresó públicamente a favor de los derechos de las mujeres y que fue una de las promotoras del proyecto de ley que presentó el peronismo antes de permitir a las mujeres este derecho.

    En 1951 la imagen de Duarte de Perón votando por primera vez desde su cama simbolizaría para la eternidad el papel que jugó Evita en la obtención del voto femenino.

    Se dice que la primera vez fue en Uruguay, pero hay otra primera vez, en silencio... una historia que tuvo lugar en Santander, Colombia, pero esa es otra historia.

  • FARC propondrá en el Congreso reformar la Ley de Mujer Rural

    Para la candidata Victoria Sandino hay una gran preocupación en la desigualdad que hay en la relación entre el campo y la ciudad en Colombia, “particularmente las múltiples desigualdades que viven las mujeres campesinas y pueblos étnicos”.

    Victoria Sandino, candidata al Senado por el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), presentó una las propuestas de la agenda legislativa que tiene este partido político para el beneficio de las mujeres que viven en el campo colombiano.

    Para Sandino hay una gran preocupación en la desigualdad que hay en la relación entre el campo y la ciudad en Colombia, “particularmente las múltiples desigualdades que viven las mujeres campesinas y pueblos étnicos”. A partir de estas circunstancias deciden impulsar la reforma e implementación de la Ley de Mujer Rural.

    Hasta el momento en Colombia existe la ley 731 de 2002 “por la cual se dictan normas para favorecer a las...

    LEER MAS---http://prensarural.org/spip/spip.php?article22717

  • Graduación del Diplomado formadores sobre prevención de violencia basada en género

    Buenos días para todas las personas presentes.

    Mi nombre es Rosaira Acevedo, vengo del espacio territorial de capacitación y reincorporación El Negro Eliécer Gaitan, en la vereda Caño Indio, Municipio de Tibú, Norte de Santander. Conocida en el partido como Yeni Mendoza.

    Soy la responsable del trabajo de género e integrante del diplomado por el cual estamos hoy recibiendo el título.

    Para todas, nosotras y nosotros, es un orgullo participar en esta iniciativa necesaria para contribuir a erradicar todas las formas de violencias basadas en género. El diplomado de prevención de violencias basadas en género auspiciado por la embajada de Suecia, la Universidad Nacional, la OIM y el Departamento de la mujer y género de las FARC.

    El diplomado se realizó en medio de las tareas cotidianas del espacio y el estudio validación de primaria y secundaria del programa Arando la Educación.

    Hubo que utilizar horarios fuera de lo normal para lograr cumplir los requerimientos académicos.

    Esperamos replicar los conocimientos aprendidos con nuestras compañeras y compañeros del partido, para prevenir las violencias basadas en género, tanto en nuestro espacio como en las comunidades vecinas.

    Nuestro reto consiste en socializar el feminismo insurgente, nuestra visión del feminismo basado en nuestra experiencia, en nuestra práctica hacia la equidad, el empoderamiento de las mujeres y el papel que nos corresponde jugar en la transformación de la sociedad junto con nuestros camaradas hombres, apostando que ellos también transiten hacia las nuevas masculinidades, o formas nuevas de asumir la masculinidad, en coherencia con nuestros sueños revolucionarios.

    La violencia basada en género es como se expresa la brecha de desigualdades sociales que existen entre los hombres y las mujeres. Estas desigualdades son producto del patriarcado que históricamente ha puesto por encima a los hombres y subvalorado a las mujeres. También son producto de las desigualdades de clase. Capitalismo y patriarcado, para nosotras van siempre de la mano.

    Luchar en contra de las violencias de género en cada uno de nuestros territorios implica enfrentarnos contra el olvido histórico en que permanece la población rural de nuestro país; evidenciada en la falta de acceso a la tierra, la educación, la recreación, la salud, la justicia entre otros derechos básicos.

    Antiguamente muchas de nosotras encontramos refugio a las problemáticas que vivíamos en el campo uniéndolos a las filas de la guerrilla. Ahora, como partido político es un deber con nuestra causa, un deber con la comunidad seguir siendo un referente de justicia social.

    Parte fundamental de construir paz en nuestro país implica darle solución a las necesidades más básicas de las personas, sobre todo a las poblaciones vulnerables.

    Me enorgullece saber que lo aprendido no se ha quedado en la teoría, en los cuadernos y pizarras. Llevar a la acción nuestras intenciones es contribuir una Nueva Colombia que logre eliminar esa brecha entre la especie humana por cuestiones de género, entre otras.

    Muchas gracias.

  • Hombres al borde de un ataque de nervios

    Hace unas semanas me topé con el documental que buscaba demostrar que la opresión de las mujeres, tantas veces denunciada por el feminismo, excluye la opresión de los hombres y, que el género masculino, es el que realmente se encuentra en la base de la pirámide de la dominación. (Les debo el título del material y de la realizadora, lo borré sin anotar los datos, pero no quería dejar de escribir esto).

    Duré varios minutos viéndolo, esperando que solo se tratara de un recurso “artístico”, cinematográfico, como esos juegos infantiles en los que debes decir las cosas sutilmente a la inversa, con mentiritas o exageraciones varias, y pierdes cuando tu contrincante logra separar la realidad de lo demás.

    Eso nunca pasó. La realizadora (que dejó de ser feminista cuando comenzó a trabajar este tema) entrevista a varios militantes de la “liberación masculina”. Ellos critican al feminismo por centrarse demasiado en la emancipación de las mujeres, negando que esa lucha ha traído, como consecuencia, más opresión a los hombres. Este discurso es complementado con cifras comparativas entre hombres y mujeres de esperanza de vida, morbilidad diferencial y otras más subjetivas como sobrecarga de trabajo o estrés.

    Es interesante que este material se produzca en pleno siglo XXI porque, si hacemos un poco de historia, los estudios de género, impulsados por el feminismo anglosajón de los años sesenta del siglo XX, no tardaron mucho en concluir que el género no solo definía la identidad en hombres y mujeres en el plano personal, sino que también determinaba la construcción de roles, la interacción entre los sexos, dándole una dimensión social. A partir de esto, comenzó un largo camino en el que la reflexión y el estudio sobre las masculinidades ha ido integrándose a la práctica académica y militante feminista, asumiendo que el patriarcado también configura un esquema masculino excluyente, rígido y que, efectivamente, oprime a las masculinidades no hegemónicas.

    El documental en cuestión se jacta de mostrar un universo nuevo, pero la postura de sus defensores también tiene antecedentes. Dentro de los estudios sobre masculinidades existe la llamada perspectiva de los derechos masculinos que, desde su origen en los ochenta del siglo pasado, se sirvió de la plataforma reivindicadora de los derechos de las mujeres para reclamar los derechos “usurpados” a los hombres:

    1. Poder demandar a las mujeres por su violencia invisible.

    2. Romper el monopolio feminista sobre las investigaciones de género.

    3. Lograr la custodia de hijos e hijas en plena igualdad legal con las mujeres.

    4. Tener derecho a una ley de paternidad plena.

    Curiosamente, esta perspectiva fue defendida tanto por hombres defensores de los derechos patriarcales como por los partidarios de derechos igualitarios.

    La crítica superficial del documental al feminismo, niega la existencia de una línea radical dentro del análisis teórico sobre las masculinidades: Los estudios críticos sobre los hombres y sus masculinidades que, desde los setenta han incorporado la categoría de género a sus investigaciones para ampliar sus criterios, al mismo tiempo que asumen una postura positiva ante el cambio de las mujeres y reciben influencia del feminismo de la igualdad.

    Pero no se trata solo de qué tipo de análisis de masculinidades hacen. A menudos los entrevistados defienden su “derecho” a cosificar a las mujeres, a referirse a ellas de manera ofensiva, algunos llegan a defender la violencia sexual como “derecho de los hombres” que el feminismo les negó.

    Mientras el feminismo de izquierda propone una nueva forma de relacionamiento social que cuestione y combata todas las formas de desigualdad, que se base en la libertad plena de una individualidad en constante interacción y transformación con la sociedad también cambiante, surgen detractores que apuestan por una realidad donde la libertad de unos signifique la opresión de otras.

    Solo espero que cada vez queden menos dudas de la importancia de la lucha feminista y las mujeres y los hombres nuevos, para construir “no solo un futuro mejor, sino un adecuado presente”.

  • Jineologî (ciencia de mujeres): sabiduría para la liberación

    La Jineologî presupone un cambio radical en el modo de leer el universo, en una cosmovisión otra, es un cambio de paradigma. La primera vez que esta palabra aparece en algún tipo de registro es en 2003, en el texto Sociología de la Libertad, de Abdullah Öcalan. Allí, el líder del Movimiento de Liberación Kurdo, se refiere a ella para expresar la necesidad de una ciencia de mujeres como base fundamental para una sociedad libre, igualitaria y democrática, donde el Confederalismo Democrático -sistema social basado en la liberación de los géneros y la ecología-, fuera posible.

    El término Jineologî está compuesto de la palabra kurda "jîn" que significa mujer y proviene de la raíz "jiyan" (vida) y el sufijo "-ologî", que proviene del griego y puede designarse como logos, ciencia, estudio. Por lo cual, podríamos traducir la palabra Jineologî como ciencia de mujeres.

  • La alianza entre la comunidad trans y las Farc: la paz logró lo impensable

     Todo empieza con una historia de amor en tiempos de cambio. Puntualmente, con la historia de Laura, una mujer transgénero del barrio Santa Fe que, como muchas de las mujeres trans víctimas de la pobreza, la criminalización y la violencia estructural, terminó tras las rejas de La Picota. Encerrada, Laura conoció a Jaime, un militante de las Farc. Se enamoraron justo en el periodo inicial de los diálogos de paz en 2012. Su relación empezó a llamar la atención de otros presos militantes de las Farc: la proveniencia rural, religiosa y socialmente conservadora de algunos de ellos los llevó a acusar a Jaime, su camarada, de “marica”. El romance de Jaime amenazaba el concepto de masculinidad del grupo. Por eso, lo llamaron traidor y sugirieron que fuera expulsado de las filas de las Farc. Luego de varios abusos, Jaime solicitó al secretariado de las Farc que interviniera. Entonces, el inicio de las negociaciones de paz había dado paso a la reevaluación de la postura de las Farc sobre las personas con géneros y sexualidades no hegemónicas. Parte de ese replanteamiento se daba a propósito de la presencia de las Farc en la subcomisión de género en los acuerdos de paz. Por otro lado, la formación intelectual de Jaime se volvió fundamental a la hora de valorar su expulsión como una pérdida para ese grupo. Debido a esas razones la expulsión de Jaime no se llevó a término, incluso después de que él formalizara la unión civil con Laura al interior de La Picota. La respuesta del secretariado de las Farc fue circular un comunicado en el que le solicitaban a los demás militantes presos que pararan el acoso contra su camarada Jaime.

    Mientras pasaba todo eso, en La Picota ya hacía presencia la Red Comunitaria Trans (RCT), una organización con sede en el barrio Santa Fe fundada en 2012 por trabajadoras sexuales transgénero con el propósito de defender las vidas de otras personas transgénero. Como parte de su labor, comparten conocimiento sobre defensa política, derechos humanos, salud sexual y reproductiva, seguridad y participación ciudadana con las trabajadoras sexuales trans del Santa Fe. Debido a la alta criminalización de las mujeres transgénero de ese barrio, la RCT creó Cuerpos en Prisión, Mentes en Acción, un proyecto que busca defender los derechos de mujeres trans y de hombres gays y bisexuales encarcelados y hacer un llamado de atención sobre la violencia y el abuso constante del que son víctimas por parte de guardias y reclusos.

    Laura fue una de las personas que participó desde el inicio en este proyecto que no solo invita a mujeres trans, también a hombres que tienen relaciones sexuales o afectivas con ellas. Sin embargo, el miedo al acoso y a la discriminación hace que muchos de ellos se abstengan de participar. No obstante, Jaime se animó a participar y a apoyar algunas de las gestiones de la RCT en las cárceles, que incluyen actividades de pedagogía sobre cómo navegar los procedimientos y protocolos del INPEC y la adaptación de un protocolo penitenciario para las necesidades de la comunidad LGBT —uso del nombre que han elegido, autorización de su vestuario, atención médica especializada y continuación de tratamientos hormonales—. Uno de los resultados de ese trabajo fue una guía sobre los derechos de la población transgénero encarcelada realizada con el apoyo de reclusos (incluidos militantes de las Farc), empleados de la cárcel, abogados, psicólogos, artistas y otros.


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  • La desaparición del grupo de género de la Unidad de Víctimas preocupa: investigadoras FIP

    Génica Mazzoldy e Irina Cuesta hablan de la importancia de fortalecer el enfoque de género como política del Estado, en especial para pensar el retorno de las mujeres desplazadas.

    Las mujeres desplazadas que han regresado no tienen condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno.

    De las 7’219.471 personas que se han visto obligadas a desplazarse por la guerra en Colombia, 3’683.242 son mujeres. Representan más de la mitad de víctimas del conflicto armado. Por eso la puesta en marcha de la implementación del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc ha sido una oportunidad para pensar su retorno y reubicación. En ese sentido, el informe “Retornos de mujeres a zonas rurales, recomendaciones de política pública”, que publica la Fundación Ideas para la Paz, es un documento relevante para pensar las prioridades y particularidades que enfrentan las mujeres que se han resistido a perder el arraigo con su territorio. Un tema vigente porque, aunque los desplazamientos individuales han bajado, los destierros masivos vienen creciendo.

    Le puede interesar: Las mujeres de Chimborazo luchan por su tierra

    En 2017, la Oficina de Nacionales Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA) registró 147 desplazamientos masivos que afectaron a cerca de 18.000 colombianos, principalmente en Nariño, Chocó y Putumayo. Y solo en los primeros días del año, la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento de más de mil personas por enfrentamientos o amenazas en zonas del litoral Pacífico, como Buenaventura y Magüí Payán (Nariño), Bajo Cauca, sur de Córdoba y en los límites entre Boyacá y Casanare.

    Aunque el Acuerdo de Paz alivió un poco la crisis humanitaria que teníamos, se siguen dando nuevas y más víctimas de desplazamiento, la mayoría de ellas mujeres. ¿Cree que la política estatal está preparada para atender el fenómeno?

    Génica Mazzoldy: No. De hecho, la Unidad de Víctimas ha estado trabajando en un nuevo decreto para cambiar el procedimiento de reconocimiento de la medida de indemnización administrativa, que encendió las alarmas de la Comisión de Seguimiento y Monitoreo a la Implementación de la Ley 1448. Esto por no hablar de la baja ejecución presupuestal con la que cuenta la entidad.

    Vea también: Desterradas

    ¿A qué se refiere?

    Un informe de septiembre del año pasado sobre este aspecto, elaborado por su oficina de Control Interno, advierte que existe un nivel medio de ejecución, ya que hasta ese momento se había comprometido el 48,8 % de la apropiación vigente y los pagos realizados equivalían sólo al 39,63 %. Una preocupación que se suma a que en una resolución del 22 de enero la Unidad de Víctimas creó un solo grupo de enfoques diferenciales, acabando con el grupo de mujeres, género e identidades de género diversas que tenía.

    ¿Cuál era la importancia de este grupo?

    Que ese grupo desaparezca va en contra de la realidad del desplazamiento y del impacto que ha tenido sobre las mujeres. Es restarles reconocimiento a los derechos de las mujeres y a lo que implica la transversalización de esta mirada en la política pública.

    ¿Por qué es importante incluir un análisis de las condiciones que necesitan las mujeres que fueron obligadas a desplazarse?

    Porque, por ejemplo, según cifras suministradas por la misma Unidad de Víctimas, las mujeres son jefas de hogar en la mayoría de los hogares de población desplazada que han sido atendidos en procesos de retorno (53 %), de reubicación (55 %) o de reintegración local (57 %). Sin embargo, quienes han regresado no han encontrado las condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno. También están quienes tienen la intención de volver pero que la dinámica de la política pública se convierte en una barrera para su progreso.

    Eso quiere decir que pese a todo las mujeres retornan...

    Irina Cuesta: Sí, con política o sin política, con acompañamiento institucional o no, las mujeres desplazadas vuelven a sus territorios, porque tienen unos sentidos territoriales y de pertenencia que las hacen regresar. Son ellas las que mayoritariamente intentan reconstruir el tejido social, sus casas, sus lazos familiares rotos por la guerra.

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    ¿Por qué una mujer retorna?

    I.C.: En las entrevistas y testimonios que hicimos encontramos que ellas no retornan si el Estado les ayuda con el mercado, o si les da pintura para pintar la casa porque se ve muy fea. Ellas retornan por el sentido del territorio que tienen. Fue el caso de las mujeres de El Tigre, en Putumayo, que volvieron pese al desplazamiento, porque su barrio lo habían construido de manera colectiva a finales de los noventa. Ellas insisten en que entre todas pueden crear las condiciones dignas para conservar su permanencia allí.

    Pero se requieren condiciones de seguridad y dignidad mínimas, como ustedes mencionan en el informe...

    G.M.: Claro. Por eso, cuando les ofrecieron pintura para tapar los grafitis que los paramilitares pintaron en sus casas, algunas se negaron. No están buscando un concepto de bienestar estético, sino de dignidad, porque no solo se trata de regresar, sino de una intención de permanecer y quedarse allí. Los principios internacionales dan tres condiciones para que se dé el retorno: una es seguridad, la otra voluntariedad y la tercera es dignidad. Hasta hace unos meses, en la Unidad de Víctimas utilizaban un concepto que abarcaba esto y era el de reparación transformadora, que tiene en cuenta otros elementos en el caso de las mujeres.

    ¿Cómo cuáles?

  • LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS ACUERDOS DE PAZ PERMITIRA LA PARIDAD POLÍTICA

    El movimiento social de Mujeres por décadas ha impulsado la participación política de las mujeres, bajo diferentes estrategias incluidas las normativas, pero con poca efectividad, la llegada en el 2016, de la firma del Acuerdo final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y duradera entre el Gobierno y la Fuerza Armada Revolucionaria Colombiana, le vuelve a entregar esperanzas y oportunidad al movimiento, de poder dirigir los destinos del país de manera paritaria con los hombres.

    La esperanza en la implementación de los Acuerdos, es fundamental porque estos, deben regirse por el reconocimiento de la igualdad y protección del pluralismo de la sociedad colombiana, sin ninguna discriminación. En la implementación se garantizarán las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y se adoptarán medidas afirmativas en favor de grupos discriminados o marginados, teniendo en cuenta el enfoque territorial, diferencial y de género.

    Considerando que la participación ciudadana es el fundamento de todos los acuerdos que constituyen el Acuerdo Final y se encuentra ratificado en el Punto 2; el cual contiene el acuerdo sobre “Participación política: Apertura democrática para construir la paz”. Además, La construcción y consolidación de la paz, en el marco del fin del conflicto, requiere de una ampliación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera, fortalecer el pluralismo y por tanto la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, con las debidas garantías para la participación y la inclusión política.

    En especial, la implementación del Acuerdo Final contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política para todas y todos los colombianos a fin de transitar a un escenario en el que impere la democracia, con garantías plenas para quienes participen en política, y de esa manera abrirá nuevos espacios para la participación (texto tomado del Acuerdo final).

    En relación a la participación de las mujeres en la toma de decisiones y el poder político, se ha logrado que Colombia, asuma mínimamente con los compromisos establecidos en la Plataforma de Acción de Beijing (1995), la CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, por sus siglas en inglés), adoptada en 1979 por la Asamblea General de Naciones Unidas, obliga a los Estados en su artículo 18, a eliminar la discriminación y avanzar hacia la igualdad en la vida política y pública.

    Según datos del Censo DANE 2005, el 51% de la población en Colombia, son mujeres; y de acuerdo a los datos entregados por la Registraduría Nacional, el 50% del potencial votante en este país, son mujeres. Así mismo, algunos estudios realizados por organismos internacionales, han demostrado que las bases de los partidos políticos están conformadas por mujeres, aunque la representación aún no alcanza los índices esperados.

    Es de resaltar, que Colombia desde que se conformó como república independiente en 1830 ha tenido procesos electorales, pero las mujeres solo empezaron a participar de ellos en 1957: ciento veintisiete (127) años después. Esos años de desventaja, sumados a todos los elementos culturales de un país en el que la cultura machista es predominante, más las condiciones de pobreza y vulnerabilidad a las que se ven desproporcionalmente enfrentadas las mujeres, generan unas condiciones de desigualdad con barreras visibles e invisibles, para la competencia de las mujeres por el poder, así lo evidenció el PNUD en el ranking de igualdad de Mujeres y Hombres en los partidos políticos realizado en 2013.

    En la reforma política en Colombia, de 2011, la Ley 1475 obliga a los partidos políticos a inscribir en sus listas para el Congreso, Concejos y Asambleas el 30% de mujeres, basados en la Ley de cuotas es el nombre que recibe la ley 581 de 2000 de Colombia, por medio de la cual se dispone que el 30 por ciento de los altos cargos públicos deben ser ejercidos por mujeres. El pasado 9 marzo de 2014, fue la primera vez que dicha ley se aplicó en el país para las elecciones de Congreso, lo que posiblemente generó un aumento significativo. Pese a este aumento, es de reiterar, que no es suficiente con que la Ley exija que el 30% de las personas inscritas en las listas sean mujeres, si a estas no se les brinda dentro de los partidos las mismas garantías que a los hombres. (tomado del Observatorio de Asuntos de Género (OAG) , boletín N° 18 de 2014).

    De hecho, en una investigación elaborada por la Misión de Observación Electoral (MOE), antes de estas elecciones, se encontró que la mitad de las candidatas al Senado no tenían presencia en medios de comunicación, lo que insinúa que los partidos no se han preocupado hasta el momento, por formar y apoyar a las candidatas sustantivamente en la consecución de una curul, sino por cumplir con un requisito de la ley.

    En la actualidad, el periodo (2014 – 2018), el panorama territorial, con relación a la participación de las mujeres, es el siguiente: las mujeres ocupan el 9,38% de las gobernaciones del país; y el 9.81% de las alcaldías; el 17.94% de las curules de las asambleas departamentales; y el 16.08% de los asientos de los concejos municipales. En Senado de la República 31.6% y Cámara de Representantes 29.5%.

    La firma del Acuerdo final permite colocar mayor interés por parte de las mujeres, en el poder político ya que medidas como las cuotas o la paridad

    tienden a subvertir el orden patriarcal. Ambos recursos, cuotas y paridad, tienden a abrir espacios para la participación política de las mujeres. Las cuotas son una estrategia temporal, pero con la paridad se pretende cambiar de manera radical el orden normativo de la sociedad.

    Revisando el aporte de la feminista Hubertine Auclerc en 1884; “la paridad, es una exigencia revolucionaria, porque ya no se trata de compartir, o de poner fin al monopolio del poder masculino: se trata de repartir el poder político entre hombres y mujeres, un nuevo tipo de reclamo: que las Asambleas estuviesen compuestas por tantos hombres como mujeres.” Llevado al contexto colombiano, es imperativo profundizar en las razones sociales y jurídicas en las que el modelo económico ha mantenido excluida a la mujer del poder político.

    Considerando que, la sociedad está compuesta en igualdad numérica por hombres y mujeres, es del todo razonable que así estén compuestas las instancias representativas del poder público. La paridad no es pretender que haya más mujeres en cargos electos para que representen mejor a las mujeres. La paridad es el equilibrio numérico o cuantitativo que garantiza el acceso a ciertos puestos electivos de hombres y mujeres por igual. Se trata de hacer coincidir la política con el mundo real.

    Por lo tanto, se puede decir que, la nueva democracia paritaria trata de buscar un orden social más justo e igualitario, a través de un modelo social - administrativo, que equilibre ecosistema, educación, economía, trabajo, familia y política. Entonces, la paridad es, en el fondo, una cuestión de justicia política y social.

    Por las anteriores razones, se afirma que la implementación del acuerdo Final de paz firmado entre el Gobierno y las FARC-EP permitirá la paridad política, convirtiendo a Colombia en uno de los primeros países latinoamericanos donde los destinos del país se discutirán y decidirán de manera paritaria entre hombres y mujeres, iniciando así una nueva era en la historia de Colombia.

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  • La inclusión de genero es en la practica.

    La semana pasada ha sido una de las más importantes para Colombia en más de medio siglo. Se ha cerrado el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto, convirtiéndose en la posibilidad cierta de que las y los oprimidos luchemos por las transformaciones profundas que requiere el país. Vamos hacia la democracia plena y la justicia social por la vía no violenta y con los argumentos como herramienta principal.

  • LLAMAMIENTO DE MUJERES EN ESPAÑA, POR LA PAZ EN COLOMBIA

    El día 14 de noviembre de 2017, en la sede de la Fundación Entredós, calle Marqués Viudo de Pontejos 4, Madrid, España, mujeres españolas y de distintas nacionalidades, representativas del movimiento feminista y de mujeres por la paz, defensoras de derechos humanos y de solidaridad con los pueblos, animadas por los logros del primer acuerdo de paz en el mundo, que incluye el componente de igualdad de género y la diversidad de opción sexual, con transversalidad para todos los puntos del acuerdo de paz queremos manifestar nuestra solidaridad e irrestricto apoyo a los Acuerdos de paz firmados entre el Gobierno colombiano y el grupo insurgente FARC- EP hoy convertido en el nuevo partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

    Estos acuerdos que cuentan con el apoyo y seguimiento de la Organización de Naciones Unidas, ONU, ponen fin a un conflicto armado interno, que durante más de cincuenta años ocasionó sufrimiento al pueblo colombiano, en mayor porcentaje a mujeres, abuelas, madres, hijas, hermanas, niñas, en un genocidio que ocasionó más de ocho millones de víctimas.

    Pero también hoy con indignación les compartimos la noticia de la retención indebida en el aeropuerto internacional El Dorado, en Colombia, a una de las ponentes en este evento, Manuela Marín, integrante del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común - FARC, con el simple argumento de que aún las autoridades portuarias no habían recibido la información de su amnistía, pactada en los mencionados acuerdos de paz, para ella toda la solidaridad, a la vez que manifestamos el mas profundo rechazo a esta actuación del Gobierno colombiano que no es mas que una muestra del incumplimiento sistemático de los acuerdos contraídos en la Habana.

    Incumplimiento que se manifiesta además en:

    - Asesinatos de líderes políticos y populares que impulsan la realización y efectividad de la política acordada;

    - Asesinato de exguerrilleros y familiares de esto

    - La actuación de los grupos paramilitares cuyos delitos quedan en la más absoluta impunidad e inoperancia y poca efectividad de Organismos como la fiscalía general del Estado Colombiano, demostrando que la política contrainsurgente no sido desmontada.

    - Zonas de Capacitación y Reincorporación languidecen por carencia del apoyo estatal convenido;

    - La implementación carece de soporte presupuestal adecuado en los planes de gobierno;

    - La sustitución de cultivos aparece condicionada por las presiones de una potencia extranjera y, en esa órbita, el llamado Plan Victoria del ejército se muestra como un plan de choque contra las comunidades.

    - Se hace necesario exigir con fuerza la libertad de los presos y presas políticos e impulsar la campaña por la libertad de Simón Trinidad que cumple una condena injusta en las mazmorras de EEUU.

    Ante esta alarmante situación nosotras hacemos un enérgico llamamiento al gobierno y a todas las instituciones del Estado Colombiano, que asuman con decoro, con sentido humanista y con prontitud el cumplimiento de todo lo acordado. Consideramos que es necesario, es urgente, que se instale y funcione la Justicia Especial de Paz - JEP, mecanismo que ha sido pactado como garante, para que las víctimas, conozcan la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de no Repetición. Igualmente hacemos un llamado a la sociedad, al pueblo colombiano y en especial a la mujer colombiana a construir Unidad para detener y revertir estos aciagos momentos de peligro en que se encuentra el proceso de paz. Desde nuestros modestos esfuerzos, nos constituimos desde Ya en veedoras internacionales del cumplimiento pleno de los acuerdos de Paz y facilitadoras de gestiones para que los diálogos con el ELN culminen exitosamente, igual y que sea lo primero abogaremos especialmente por actos de justicia a las mujeres, cuyos derechos generales y agrarios han sido históricamente ignorados por el patriarcalismo ancestral aun imperante.


    En Madrid, España, a catorce días del mes de noviembre de 2017, suscriben:

    Partido Comunista de los Pueblos de España, Fundación Entredós, Comité de Unidad Campesina – CUC Guatemala,

    Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos:

    (Soldepaz – Pachakuti; Red de Colectivos La Araña Feminista de Venezuela, Corriente

    Revolucionaria Bolívar y Zamora de Venezuela, Movimiento Agro Comunal

    Bolivariano de Venezuela; Comisión Multisectorial del Uruguay; Red de Integración

    Orgánica – Rio – Por la Defensa de la Madre Tierra y los Derechos Humanos de

    Guatemala; Alianza por la Justicia Global, SOA Watch – Observatorio por el Cierre de

    las Escuela de la Américas de Estados Unidos; Confederación Nacional de

    Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras - FENOCIN de Ecuador;

    Confederación Sindical Única De Trabajadores Campesinos de Bolivia -CSUTCB;

    Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Estados Unidos y Suiza;

    Campaña Popular Palestina contra el Muro de Apartheid (Stop the Wall), Coalición de

    la Defensa de la Tierra que une 11 organizaciones populares palestinas: Sindicato de

    Agricultores Palestinos Palestinian “Farmers Union“, Nueva Federación de Sindicatos

    Palestinos “Nuevos Sindicatos“ “Palestinian New Federation of TradeUnions“ “New

    Unions“, Foro de la Juventud Palestina “Palestine Youth Forum“, Asociación por los

    Derechos de los Agricultores y la Preservación del Medioambiente

    (AssociationforFarmers’ Rights and forthePreservation of theenvironment), Centro de

    las Mujeres para el Desarrollo Social “Women Center for Social Development“,

    Asociación Jayadel/ Centro Palestino para la Cultura, las Artes y la Creatividad

    (AssociationJadayel / Palestinian Center for Culture, Arts and creativity), Sociedad de

    Agricultores Palestinos-Tulkarem (PalestinianFarmersSociety-Tulkarem), Sociedad

    Ni'lin para el Desarrollo y el Trabajo Comunitario “Ni’linSocietyforDevelopment and

    CommunityWork“, Consejo Popular para Proteger el Valle del Jordán (Popular

    Council to ProtecttheJordan Valley), Asociación Al-Amal para la Infancia y el

    Desarrollo “Al-AmalAssociationforChildhood and Development“; Movimiento

    Nacional del Poder Popular – México - MNPP; Movimiento Nacional del Poder

    Popular Zacatecas MNPP – Zacatecas; Movimiento del Magisterio Democrático

    Nacional, Comité Ejecutivo Nacional Democrático del Sindicato Nacional de

    Trabajadores de la Educación en Lucha CEND del SNTE en Lucha; Asamblea de los

    Pueblos en Defensa del Territorio, la Educación Pública, Laica, Gratuita y los

    Derechos Humanos; Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en San Salvador Atenco

    FPDT-Atenco; Consejo de Defensa de los Derechos del Pueblo CODEP-MNPP;

    Consejo de Organizaciones Interdisciplinarias Vinculadas por Oaxaca- COIVO;

    Consejo de Comunidades Indígenas de la Sierra Sur - COCISS; Comité de Defensa

    Ciudadana - CODECI; Consejo de Organizaciones Indígenas y Populares de Oaxaca -

    COIPO ̧ Contingentes del Comité Ejecutivo Nacional Democrático del SNTE en Lucha

    (CEND SNTE en Lucha), Congreso Nacional de Bases, Movimiento del Magisterio

    Democrático Nacional: Sección III de Baja California Sur; Sección V de Campeche;

    Sección X de la Ciudad de México; Sección XIII y XLV de Guanajuato; Sección XIV de

    Guerrero; Sección XV de Hidalgo; Movimiento Magisterial Jalisciense, Secciones XVI

    y XLVII de Jalisco; Sección XVIII de Michoacán; Movimiento Magisterial de Bases,

    Sección XIX de Morelos; Consejo Democrático Magisterial Poblano, Secciones XXIII y

    LI de Puebla; Movimiento Magisterial de Bases de Querétaro, Sección XXIV de

    Querétaro; Bases Magisteriales Democráticas de Quintana Roo, Sección XXV de Q.

    Roo; Bases Magisteriales de Tabasco, Sección XXIX de Tabasco, Trabajadores del

    Colegio de Bachilleres de Tabasco; Comité Estatal Democrático, Sección XXXII y LVI

    de V eracruz; Sección XXXVI del V alle de México; Consejo Nacional de

    Sistematización; Escuelas Integrales de Educación Básica de Michoacán; Colectivo

    Pedagógico “Francisco Javier Acuña Hernández”; Promotora del Poder Popular de

    Michoacán; Caja Popular de Ahorro “Emiliano Zapata”; Colectivo de Estudios

    “Ricardo Flores Magón”; Movimiento de Unidad Social por un Gobierno del Pueblo -

    MUSOC-GP Michoacán; Coalición de Jubilados y Pensionados “Elpidio Domínguez

    Castro”; Talleres Comunitarios del Municipio de Nezahualcóyotl, estado de México;

    Barzón Federación: Estado de México, Querétaro, Morelos, Veracruz, Guerrero y

    Distrito Federal; Coalición Nacional de Cooperativas y Empresas Sociales -

    CONACyES; Organización Nacional del Poder Popular - ONPP; Organización

    Nacional del Poder Popular de Morelos ONPP-MORELOS; Organización Nacional del

    Poder Popular del D. F.;Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, Instituto

    Mexicano de Desarrollo Comunitario - IMDEC; Centro de Atención en Derechos

    Humanos a la Mujer y el Menor Indígena - CADHMMI y Centro Regional Indígena en

    Derechos Humanos “Ñuu-Savi” - CERIDH); Ela Rabasco Redondo, feminista,

    fotógrafa y socia de Entredós; Partido Feminista de España;

    Movimiento Democratico de Mujeres; Partido Comunista de España; Maria Eugenia - Vocal Vecina Grupo Municipal Ahora Madrid en Chamberí; Comité por la Defensa de los DDHH en Colombia – COMADEHCO; Partido Comunista Colombiano en Madrid, Plataforma de Solidaridad con Colombia, Constituyentes de exiliadas/os perseguidas por el Estado

    Colombiano, Union de Juventudes Comunistas de España – UJCE.