Participación

  • “Sobre el trabajo de las mujeres se ha acumulado demasiada riqueza para los capitalistas”

    ¿Se pueden pensar alternativas por fuera del Estado para terminar con esta desigualdad?

    El trabajo de reproducción necesita afectividad, respeto, confianza. No es un solo material. Es un trabajo complicado. No es como limpiar un coche. Este sistema tendrá límites. Te da ayuda pero no se corresponde con las necesidades reales. Igual debemos tener en cuenta a las personas que no tienen familiares y deben ser cuidados, o quienes tienen familiares, pero están lejos o no las pueden cuidar. Este sistema no se puede aceptar ni rechazar. Una solución es pensar que se cree como un sistema común, comunitario, desde el barrio. Que vecinos y vecinas se junten con quienes van a dar el servicio y coordinen, porque así pueden intervenir e impulsar otras formas de llevarlo adelante.

    El castigo a las mujeres

    Por estos días, Federici lee documentos sobre la caza de brujas en la región andina, en Brasil y en México y cómo esta práctica se renueva y profundiza en el presente. Entierros de mujeres vivas en distintos países de África, campos de concentración donde encierran a brujas en Ghana, femicidas que publicitan sus crímenes por las redes sociales, asesinatos de mujeres indias para obtener más dote marital. El castigo está vigente contra mujeres no hegemónicas, rebeldes, subversivas, que revitalizan el poder femenino de lo comunitario. http://latfem.org/sobre-el-trabajo-de-las-mujeres-se-ha-acumulado-demasiada-riqueza-para-los-capitalistas/

  • El invisible pero limitante techo de cristal

    Es evidente que en los últimos años, se ha hecho inocultable la participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida, en lo social, la política, lo económico, en el arte y la cultura.

    Pero es curioso que en los altos niveles directivos y de poder, la presencia femenina siga siendo escasa, se nota en los hoteles o los sitios donde se dan las reuniones de los eventos más importantes y donde se tejen todo tipo de relaciones y transacciones. Queda la pregunta ¿Por qué esta...

  • ¿Quién es Milagro Sala?

    Milagro Sala es diputada del Parlasur y luchadora social argentina. Su detención ocurrió luego de la asunción de Gerardo Morales como gobernador de la provincia de Jujuy, quien la acusa por una causa que fue iniciada en 2009 cuando era senador.

    Milagro Sala nació en San Salvador de Jujuy (Argentina) en 1954. Es dirigente de la Organización Tupac Amaru, diputada del Parlasur desde 2015 por el Frente para la Victoria y luchadora social.

    En 2014 el papa Francisco recibió en el Vaticano a Sala y a dirigentes de organizaciones coyas, guaraníes y diaguitas. En esa oportunidad, el Sumo Pontífice ratificó su apoyo a la defensa de los derechos de los pobladores originarios. https://www.telesurtv.net/news/Quien-es-Milagro-Sala-20160116-0042.html

  • “La paz va con las mujeres o no va”

    Laura Cardoza tiene 31 años, es psicóloga de la Universidad Nacional y feminista militante. Llegó a La Habana tras aplicar a una convocatoria que los países garantes del proceso de paz hicieron para contratar asesores en el tema de mujer y género. Reconoce que en la guerrilla existen lógicas machistas y patriarcales que son reflejo de la sociedad, pero también asegura que se ha obviado el hecho de que la guerrilla ha sido un referente de cómo solucionar conflictos de género en muchas comunidades rurales. Un ejemplo de esto lo narra Chaverra, guerrillero del Bloque Efraín Guzman. En 1993 ayudó construir un reglamento de una comunidad en Vebará, Chocó, que imponía multas y castigos (cargar arena para unas obras en la vereda) a todo hombre que maltratara una mujer. “A la semana un tipo le pegó una golpiza tremenda a una señora y nosotros llamamos al Presidente de la Junta de Acción Comunal para que aplicara el reglamento... La comunidad casi nos saca a machete de allá, la mujer se emberracó con nosotros, que porque al marido le tocaba ir a trabajar para pagar esa multa, que no nos metiéramos en la vida de ella...”.
  • 19 libros escritos por mujeres que deberían leer todos los hombres

    "Las mujeres escriben diferente a los hombres. Tenemos mucha conversación doméstica o personal. Las mujeres se sienten cómodas hablando de lo personal, a diferencia de los hombres. Las mujeres han comprado libros escritos por hombres desde siempre, y se dieron cuenta de que no eran libros sobre ellas. Pero continuaron haciéndolo con gran interés porque era como leer sobre un país extranjero. Los hombres nunca han devuelto la cortesía". Son palabras de la pacifista y escritora neoyorquina Grace Paley (1922-2007). Para devolver la cortesía, quizá deberíamos empezar por estos 19 títulos...

    'El segundo sexo' (1949), de Simone de Beauvoir

    Por qué lo debe leer un hombre. Porque es una lectura fundamental para cualquier hombre que se interese por entender cómo, a lo largo de la historia, se han ido construyendo las identidades de las mujeres -normalmente con respecto a un hombre: hija, esposa, madre, olvidándose de sí misma-. Es decir, cómo a la mitad de la población se la ha definido -y se ha definido ella misma- en función de la otra mitad. Si quieres entender de una vez qué es eso de que “no se nace mujer: llega una a serlo”, este libro lo explica perfectamente. Obra fundacional del feminismo que incide en el beneficio que la igualdad real traería tanto para mujeres como para hombres. Ya fue un éxito de ventas desde su publicación, allá por 1949. Y a pesar de estar escrito hace más de seis décadas sigue estando de rabiosa actualidad.

  • Aleksandra Kolontái

    La mujer más destacada en la revolución de octubre, hija de un general del ejército zarista, por su posición económica y social pudo tener una educación superior, que en esa época y sobretodo para las mujeres no era posible. Mujer políglota: hablaba 8 idiomas, inició su actividad revolucionaria desde muy joven, muchas veces en la clandestinidad y en el exilio, militó en un grupo que se llamaba Bloque de Octubre.

  • Camaradas candidatas al senado y cámara 2018-2022 por el partido FARC.

    victoria sandino1 914x607Camaradas reciban un caluroso y combativo saludo!

    Espero que en estas fechas decembrinas se encuentren compartiendo con sus seres queridos y con la comunidad de la familia fariana.

  • Componer en zapoteco: el rap para conservar la lengua indígena

    Dulce Nadxielli crea historias musicales donde relaciona la violencia con su lengua materna

    JUCHITÁN, Oax.- “Para Gaanu De que Naa' Ru'nda Didxazá, Rusisaca' Xquiidxe Ne Ca Binizá... para que sepan que yo también te canto en zapoteco, hago valer mi tierra y también a los juchitecos”.... la chispa que demuestra al hacer música en el género rap no tiene calificativo, a través de las letras en zapoteco y castellano, la adolescente logra que su voz erice la piel de quién la escuche cantar.

    Dulce Nadxielli Escobar Ruiz de 16 años, es la primera mujer que canta rap en esta zona de Oaxaca y lo hace porque quiere que su lengua materna, el zapoteco, siga viva y sea un canto de paz y no violencia.

    En Juchitán no es común que las mujeres canten. Si lo hacen, la mayoría evoca boleros o cumbias, pero Dulce tiene una voz ronca, rasposa, ideal para rapear. Cuando lo hace, delante de jóvenes y niños que quieren ser como ella, piensa en tocar los corazones de sus espectadores para que, en vez de involucrarse con drogas y vicios ilegales, le apuesten a cantar.

    La mayor de cuatro hermanos, Dulce es originaria de la novena sección, una de las más abandonadas de Juchitán. Esos territorios donde la política social llega escasa comparado con los vientres pegados a las costillas por el hambre que llega con pobreza extrema. Aquí en Juchitán, las mujeres se casan a temprana edad, chicos y grandes consumen alcohol y se drogan al caer la tarde. Ella prefiere acercarse a ellos, cantar y rapear, componer canciones que reflejen el diario vivir.

    Dulce Nadxielli anhela que a través de su talento vocal, el rap pueda reivindicarse de los prejuicios que lo ubican como aliado de la drogadicción y la violencia. Por el contrario, para ella ha sido fantástico combinar la rima, la métrica, con su idioma, porque ha logrado que la escuchen, que le pongan atención a su significado.

    ¿Por qué rap?

    Dulce hace un movimiento rápido de ojos. “Porque quiero entender por qué hay tantos disgustos entre padres e hijos adolescentes, porque los hijos quieren irse de casa, porque violentan o asesinan a las mujeres, todo eso se puede cantar”.

    En las letras que compone, Dulce sumerge lo que sus abuelos le han contado de la juventud de antaño y lo relaciona con la actual, así como interpreta los rituales de su comunidad que son sus fiestas, describe la violencia que viven los jóvenes, las mujeres y su entorno social.

    LEER MAS>>>https://www.elsoldemexico.com.mx/cultura/componer-en-zapoteco-el-rap-para-conservar-la-lengua-indigena-1010532.html

  • Conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

    8 de marzo con las mujeres del común. 
    Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.


    Nos encontramos conmemorando el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Un día para manifestar ante la sociedad capitalista-patriarcal-colonial, que las mujeres han venido construyendo importantes movimientos sociales y políticos que reivindican la transformación en las condiciones de vida precarias que enfrentan diferentes mujeres alrededor del planeta.

    A partir del reajuste estructural neoliberal que atravesó América Latina en los años 80, las condiciones laborales para muchas mujeres y hombres en nuestro país cambiaron. Especialmente para las mujeres, las condiciones de informalidad laboral, de rebusque, de trabajo doméstico no remunerado se han agudizado. En general, la población colombiana sufre un desempleo del 9.4% en 2017 (DANE). Siendo los territorios periféricos como Chocó y parte de la costa pacífica, así como los territorios fronterizos como Cúcuta y Nariño los que más altos índices de pobreza sufren actualmente. No obstante, frente al panorama de desempleo nacional, existen fuertes diferencias en los niveles y afectaciones del desempleo para las mujeres en nuestro país, asociadas con la baja participación de las mujeres en el mercado laboral y en la ocupación, la brecha salarial que indica un menor pago para las mujeres aun cuando estas realicen un mismo trabajo que los hombres y un mayor desempleo estructural asociados a patrones de situación socio-económica y étnico-racial.

    Como bien lo reseñó el informe sobre situación laboral de las mujeres en Colombia de la Escuela Nacional Sindical (ENS) en 2014, el trabajo de las mujeres se mueve entre aquello que se identifica como lo invisible, lo precario y lo desigual. La primera conclusión manifiesta por el informe es, en definitiva, que las mujeres son las más pobres entre las pobres. A esto se suma la dura situación que enfrentan las mujeres pertenecientes a los pueblos étnicos que, a causa del racismo estructural, la pobreza alcanza niveles alarmantes de afectación. En síntesis, el informe relata la dura situación que enfrentan tanto las mujeres urbanas como las mujeres del campo, las cuáles según la ENS, son las que menos independencia económica presentan. Además, de incorporar el análisis sobre la desprotección social que padecen 3 de cada 10 mujeres en el país, que no tienen ninguna cobertura de seguridad social, ni de salud, ni de pensiones.

    Estas son las condiciones laborales de las mujeres hoy en Colombia, iguales o más precarias de las que se vivieron a inicios del Siglo XX, cuando las mujeres socialistas denunciaron las precarias condiciones de trabajo que enfrentaban en las fábricas de Europa y EEUU. En Colombia, particularmente María Cano, Betsabe Espinosa, Juana Julia Guzmán entre otras, denunciaron en diferentes lugares del país esta condición de pobreza de las mujeres, haciendo un fuerte llamado a la organización y a la protesta social para garantizar derechos de asociación que disputaran un mejoramiento de las condiciones del horario laboral, de los entornos de la producción e incluso, del tiempo social que pudiera ser invertido para el estudio y el esparcimiento, recursos claves en la calidad de vida de mujeres y hombres en el país.

    Por todo la anterior, la FARC se suma hoy, igual que años atrás, a la conmemoración del 8 de marzo, esta vez, agrupando las consignas del movimiento feminista y de mujeres internacional que convocan a realizar el Paro de Mujeres como forma de evidenciar esta dura situación, pero también nos unimos para manifestar el deseo de transformar las condiciones estructurales de la desigualdad económica, social, política y cultural que vivimos las mujeres en todo el mundo. También hacemos nuestras, las consignas de las mujeres racializadas que evidencian que hace falta sumar la situación que viven las mujeres migrantes de nuestro país y de otros que atraviesan duros conflictos bélicos, donde son las mujeres sobre todo racializadas, mujeres negras, gitanas, musulmanas las principales expulsadas de sus comunidades para realizar trabajos domésticos y sexuales absolutamente precarizados y en contextos de violencia extrema que no les permite tener unas condiciones de vida digna, como es debido. Siendo las mujeres racializadas las principales afectadas por la discriminación y las que no se pueden sumar al paro porque seguramente pierden sus trabajos

    Las mujeres y hombres farianos, nos sumamos a la jornada de Paro Internacional, pero además ratificamos nuestra voluntad de paz expresada desde los diálogos de La Habana, puesto que afirmamos que la implementación del Acuerdo de la Esperanza es la garantía para avanzar en la eliminación de las desigualdades que vivimos en el país. Por este motivo, exigimos se cumpla con lo pactado y avancemos en el mejoramiento de las condiciones de vida del campo colombiano, en la ampliación de la democracia que permita la participación política a los sectores históricamente excluidos de nuestra sociedad, que avancemos en el proceso de reincorporación de las y los exguerrilleros, además de ofrecer todos los beneficios pactados para la reparación integral de las víctimas del conflicto.

    Estamos aquí como ayer, como hoy, como siempre, en el centro de las reivindicaciones del pueblo colombiano, promoviendo el liderazgo y la autonomía de las mujeres como garantía de una paz con justicia social para todas y todos.


                                                             Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad

                                                                Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común

  • Curso Feminismo y Políticas de Igualdad. Módulo I: “Teoría Política Feminista”

    Curso de Formación académica “Feminismo y Políticas de Igualdad” de Clara Campoamor, Escuela de Pensamiento Feminista en colaboración con el Observatorio de Igualdad de la Universidad Rey Juan Carlos.

    Módulo I: Teoría Política Feminista.

    Impartido por: Ana de Miguel, Profesora Titular de Filosofía Moral y Política de la URJC.

    3 de octubre de 2017

    Clara Campoamor, Escuela de Pensamiento Feminista

    Concejalía de Igualdad Fuenlabrada

     

    https://www.youtube.com/watch?v=JKZAhivIMEM

  • De la cocina al poder

    La forma más común de renunciar al poder es pensando que no lo tenemos”. Alice Walker.

    En los discursos de emancipación femenina es muy frecuente encontrar la palabra “empoderamiento”, que tiene que ver con la adquisición del poder, ya sea en el plano político económico, social, etc. Mujer y poder es una combinación que debe trascender en esta sociedad cargada de visos machistas y patriarcales.

  • EL FEMINISMO ES UN MODO DE LUCHA COLECTIVA

    El feminismo es definido como la ideología que defienden los movimientos sociales para que las mujeres tengamos los mismos derechos que los hombres. La definición de este concepto ha sido tema de debate para muchos sectores políticos en todo el mundo, siendo tambien, uno de los temas principales de discusión entre nosotras, las guerrilleras de las FARC-EP.

  • Entre espejos y cóndores a 60 años del voto femenino en Colombia

    Lo que han hecho las organizaciones de mujeres, su capacidad para trabajar en silencio y hacer que los derechos sean realmente humanos, son historias que nos debemos como latinoamericanos y que deberíamos contarle más a nuestros niños y niñas. Comencé a aprender de historia y de política cuando las turbulencias de la operación Cóndor apenas se aplacaban, dejando a su paso países marcados por la sangre, el dolor, la muerte y las desapariciones, épocas que dejaron abiertas grandes heridas que apenas hoy podemos empezar a sanar, y donde la historia tiene versiones que debemos escuchar. De aquellos aprendizajes recuerdo con fervor los emotivos movimientos en los que las mujeres se hicieron públicas y políticas, movidas por el amor y la necesidad de recuperar a los seres queridos que habían desaparecido o habían sido asesinados en medio de tanta guerra. Siguiendo sus caminos encuentro que lo público siempre ha sido para las mujeres una lucha, una en la que siempre han estado aunque su voz y su voto no siempre hayan sido escuchados, pues se asumía que lo público es masculino y lo privado –la casa, la intimidad y el silencio–, femenino.

    María de la Cruz Toledo

    fundadora del segundo partido feminista de Chile, creado para luchar por el derecho al voto de las mujeres en este país, decía a viva voz en su manifiesto: “nosotras no somos ni de derecha ni de izquierda. Los hombres se dividen por las ideas, nosotras nos uniremos por el sentimiento”. Este sentimiento siempre estuvo ligado a un cambio social profundo.

    La exclusión, fue una de las ideas base de los estados hasta muy entrado el siglo XX en América Latina; las mujeres, los indígenas, las clases proletarias, los iletrados, los negros, todo aquél que se saliera del esquema heredado por los europeos, cuyas ideas conquistaron mucho más que nuestras tierras, estaría por fuera de lo público, y la lucha de las mujeres abarcaría no sólo un sexo, sino más bien a esa mayoría de la sociedad que no era reconocido por los estados.

    Luchas silenciosas y hechas a gritos, luchas públicas y privadas, luchas perdidas y ganadas, pequeñas luchas que han hecho grandes cambios, grandes mujeres que se han silenciado en la historia.

    Eva Perón. Argentina

    Alicia Moreau de Justo nació en Londres, pero a los cinco años llegó a Argentina. Fue médica y política, destacada por sus ideas socialistas y feministas. Adelantó importantes causas de protección de los derechos a las mujeres al fundar en 1918 la Unión Feminista Nacional, y en 1932 elaboró un proyecto de ley que establecía el sufragio femenino, aunque esta idea solo se concretaría en 1947 con la llegada de Eva Perón.

    Tras promulgar la ley, el 23 de septiembre de 1947, el presidente Perón le entregó el documento a Eva, quien celebró el acontecimiento con un histórico discurso transmitido por la cadena nacional argentina de la época. La inolvidable y polémica Eva Duarte de Perón genera hoy tantas dudas como certezas, pues algunos dudan del papel que jugó en el derecho al voto femenino, pero sabemos también que siempre se expresó públicamente a favor de los derechos de las mujeres y que fue una de las promotoras del proyecto de ley que presentó el peronismo antes de permitir a las mujeres este derecho.

    En 1951 la imagen de Duarte de Perón votando por primera vez desde su cama simbolizaría para la eternidad el papel que jugó Evita en la obtención del voto femenino.

    Se dice que la primera vez fue en Uruguay, pero hay otra primera vez, en silencio... una historia que tuvo lugar en Santander, Colombia, pero esa es otra historia.

  • FARC propondrá en el Congreso reformar la Ley de Mujer Rural

    Para la candidata Victoria Sandino hay una gran preocupación en la desigualdad que hay en la relación entre el campo y la ciudad en Colombia, “particularmente las múltiples desigualdades que viven las mujeres campesinas y pueblos étnicos”.

    Victoria Sandino, candidata al Senado por el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), presentó una las propuestas de la agenda legislativa que tiene este partido político para el beneficio de las mujeres que viven en el campo colombiano.

    Para Sandino hay una gran preocupación en la desigualdad que hay en la relación entre el campo y la ciudad en Colombia, “particularmente las múltiples desigualdades que viven las mujeres campesinas y pueblos étnicos”. A partir de estas circunstancias deciden impulsar la reforma e implementación de la Ley de Mujer Rural.

    Hasta el momento en Colombia existe la ley 731 de 2002 “por la cual se dictan normas para favorecer a las...

    LEER MAS---http://prensarural.org/spip/spip.php?article22717

  • Feminismo Insurgente. Una apuesta fariana de paz

    Este documento se elaboró con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la Embajada de Noruega.

    Feminismo Insurgente. Una apuesta fariana de paz. Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común - FARC

    Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad - FARC Victoria Sandino Simanca Herrera

    Autoras

    Girlandrey Sandoval Acosta

    Ximena A. Correal Cabezas

    Laura Cardoza

    Revisión de estilo

    Rosa Helena Rodríguez Timaná

    Diseño y diagramación Jennifer Vélez Ducuara

    Ilustración de portada Inty Maleywa

    Impresión

    La Imprenta - Bogotá

    Bogotá, junio de 2018

    Tabla de contenido

    INTRODUCCIÓN 9

    EL CAMINO PROPUESTO 12

    Módulo 1. La historia de las mujeres y las mujeres en la historia. 16

    Módulo 2. Feminismo Insurgente.

    ¡Claro que las farianas hablamos de feminismo! 32

    Módulo 3. Palabras claves para entender el feminismo fariano. 40

    Módulo 4. La Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC: materializando el Enfoque de Género. 50

    Módulo 5. Es hora de actuar: las violencias contra las mujeres son una realidad. 62

    Referencias bibliográficas. 72



    Un saludo de apertura

    Camaradas, los sueños de paz y de una Colombia distinta siguen vivos. Somos aún miles de exguerrilleros, hombres y mujeres que a lo largo y ancho del país hacemos historia y aportamos a esos territorios olvidados por el Estado.

    Hoy, tenemos el compromiso y la convicción de que la lucha por transformar las relaciones de poder y las injusticias sociales, pasan por transformar y eliminar las injusticias y las exclusiones fundamentadas en la clase, el sexo, el género, la etnia, entre otras. Ya lo expusimos en las Tesis de Mujer y Género, planteamos que las nuevas condiciones que hoy enfrentamos como partido, nos llaman a que nuestros principios revolucionarios dialoguen y se articulen a las luchas antipatriarcales, antihomófobas y antirracistas.

    Nuestro partido es un partido antipatriarcal y anticolonial, un partido que se ha puesto el reto de pensar nuevos sentidos sobre el papel de las mujeres y de los hombres en la guerra y en la paz; un partido que se hace nuevas preguntas sobre la importancia de transformar las relaciones sociales de poder, de distribución inequitativa y de dominación que siguen sometiendo a las mujeres y haciéndonos tanto daño.

    Asumimos el feminismo insurgente como una concepción ético- política, parte de la construcción teórica y práctica del partido, que lucha por eliminar todas las formas de explotación, entre ellas la sexual. Esto implica que es un urgente seguir formándonos, seguir aprendiendo e intercambiando sobre otras formas de pensar y soñar el mundo.

    Así entonces, les presento este documento que lleva por título “Feminismo insurgente. Una apuesta fariana de paz”.

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    Un saludo de apertura

    Es un insumo de construcción y formación, una herramienta para fortalecernos políticamente al conocer, plantear o ejempli car que un mundo que reconozca la diversidad que nos caracteriza, que respeta y garantiza la autonomía de las mujeres, que construye hombres con iguales derechos que las mujeres,

    En esta cartilla planteamos algunos elementos generales sobre la historia de las mujeres de las FARC-EP; avanzamos en desarrollos colectivos que venimos dando sobre el feminismo insurgente; abordamos ciertos conceptos claves para entender la teoría feminista desde nuestra práctica; hacemos un acercamiento sobre el enfoque de género y la Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC; y reconocemos la importancia y la necesidad que tenemos para detectar y prevenir las violencias de género, especí camente las violencias contra las mujeres y niñas; re exionamos en torno a masculinidades no violentas, o masculinidades insurgentes como le hemos llamado, así como la pedagogía en torno al reconocimiento y respeto de los derechos de las diversidades sexuales y de género. Esperamos que los temas y las actividades planteadas, les gusten y les motiven a una re exión y a la transformación de prácticas a nivel personal, colectivo y comunitario.

    Camaradas, la insurgencia, esa forma de sentir en lo más profundo del corazón las injusticias sociales y de actuar en franca rebelión contra las causas que generan estos estados de opresión, 54 años atrás nos juntó en esta gran familia fariana por conseguir la Nueva Colombia. Hoy, ese faro de dignidad que es nuestro partido nos impulsa para estar a la altura de los retos de esta sociedad, no desfallecer, seguir luchando y promoviendo una vida digna y justa para todos y todas.

    Les comparto este hermoso poema de Gioconda Belli, poeta, novelista y activista nicaragüense que nos invita a mantener el compromiso y seguir soñando:

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    Uno no escoge el país donde nace;

    pero ama el país donde ha nacido.

    Uno no escoge el tiempo para venir al mundo; pero debe dejar huella de su tiempo.

    Nadie puede evadir su responsabilidad.

    Nadie puede taparse los ojos, los oídos, enmudecer y cortarse las manos.

    Todos tenemos un deber de amor que cumplir, una historia que nacer

    una meta que alcanzar...

    Uno no escoge. Gioconda Belli.

    Escogimos sí, nuestro espíritu insurgente, al que no renunciamos, para continuar luchando por los cambios, por las transformaciones, por la Paz con Justicia Social.

    Victoria Sandino Simanca Herrera

    Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común Colombia, 2018

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    INTRODUCCIÓN

    Camaradas, desde la Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidad, hacemos entrega de la cartilla “Feminismo insurgente. Una apuesta fariana de paz”. Esta es una herramienta para la formación, el desarrollo y el fortalecimiento de iniciativas organizativas y políticas desde el enfoque de género, al interior de los espacios territoriales de capacitación y reincorporación (ETCR), de las nuevas zonas de reagrupamiento y en las comunidades aledañas.

    Hemos organizado una serie de temas que resultan de interés para el proceso de reincorporación, dando cumplimiento a dos líneas de acción de la Estrategia Integral para la Reincorporación de Mujeres de las FARC: la reincorporación política y la reincorporación social. Es decir, que aportamos al proceso educativo y de formación política que la militancia en general requiere en el tránsito a la vida civil, en temas referidos al enfoque de género, la historia de las mujeres de la FARC, los derechos humanos de las mujeres y el feminismo insurgente.

    El objetivo principal que proponemos con la cartilla es generar espacios de re exión y construcción colectiva sobre temas claves en materia de género que fortalezcan en lo político y organizativo a la FARC, y promuevan la autoformación colectiva y el conocimiento básico del discurso y la praxis feminista del enfoque de género y los derechos de las mujeres; esto desde la educación popular, el feminismo insurgente y los enfoques reconocidos en el Acuerdo Final.

    Esta cartilla es un insumo de formación política para transformar la subordinación histórica que han vivido las mujeres, las diversidades sexuales y de género en Colombia; así como propiciar mayores niveles de participación política equitativa entre hombres, mujeres y personas con orientaciones sexuales diversas.

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    La cartilla cuenta con 5 módulos de lectura que incluyen el desarrollo temático, algunas actividades prácticas colectivas y re exiones nales. Los módulos son:

    1. La historia de las mujeres y las mujeres en la historia. Su objetivo es propiciar procesos de memoria colectiva sobre la historia de las mujeres de la FARC para la historia del país, que visibilicen el papel de las mujeres insurgentes y sus apuestas políticas en la construcción de la paz estable y duradera para el pueblo colombiano.

    2. Feminismo Insurgente. ¡Claro que las farianas hablamos de feminismo! Su objetivo es escribir y visibilizar las apuestas políticas y de vida del feminismo insurgente como una creación colectiva de las mujeres farianas que busca reinterpretar el papel de las mujeres al interior de la insurgencia y entrever sus posturas de paz desde su propia voz.

    3. Palabras claves para entender el feminismo fariano. En este módulo queremos trabajar de manera colectiva sobre los conceptos abordados en el Taller de enfoque de género, feminismos y derechos de las mujeres de la FARC realizado durante 2017 en diferentes zonas veredales transitorias de normalización del país (ZVTN).

    4. La Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC: materializando el Enfoque de Género. Su objetivo es sensibilizar sobre el enfoque de género, sus características y su utilidad para las mujeres y hombres en tránsito a la vida civil, a partir de la socialización y apropiación de la Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC.

    5. Es hora de actuar: las violencias contra las mujeres son una realidad. Este módulo brinda insumos para detectar y prevenir las violencias basadas en género en los diferentes espacios territoriales de capacitación y reincorporación, y en zonas aledañas.

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    Esperamos que quienes se encuentren con esta cartilla, la puedan llevar a todos los espacios de organización y formación de la FARC, empleando las re exiones y las actividades que se encuentran en su interior, para facilitar procesos de intercambio y construcción que aporten a la transformación cultural y social que limita y vulnera la autonomía de las mujeres. Esperamos que la herramienta sea de gran utilidad para el nuevo momento que atraviesa la organización y que contribuya a incrementar los niveles de conciencia de la militancia y de todas y todos aquellos amigos de la paz que saben que el desarrollo territorial, la construcción de una democracia alternativa en el país y los cambios estructurales que el pueblo reclama, no puede dejar por fuera a las mujeres, las

    “diversidades sexuales y sus propuestas de transformación.

    Seguimos construyendo mancomunadamente ese otro mundo posible al que le apostamos cuando decidimos dejar de combatir con las armas, para combatir ahora con la palabra.



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    EL CAMINO PROPUESTO

    Esta cartilla es de ustedes y para ustedes. La hicimos pensando en que los contenidos, actividades y cada parte que la conforma, puedan dar pistas para pensar, re exionar y transformar prácticas de dominación y subordinación, especí camente aquellas que se dan por el hecho de ser mujeres y hombres, es decir, en razón del sexo-género.

    Así mismo, lo que aquí encuentran se plantea como herramienta para que ustedes puedan replicar o emplear en los espacios territoriales (ETCR), con las comunidades u organizaciones en las que sea posible sensibilizar o formar en materia de género, en esa medida brinda algunos insumos didácticos1 para abordar los contenidos de forma que se facilite su comprensión.

    La cartilla se hizo teniendo en cuenta tres perspectivas metodológicas2 y a la vez políticas fundamentales:

    1. La educación popular. Nos pensamos la educación popular como manera de ser, hacer y actuar atendiendo a los saberes y experiencias propias de la FARC, esas prácticas que durante más de 50 años se fueron tejiendo y fortaleciendo desde lo individual y lo comunitario. La educación popular es una apuesta política que permite tener una lectura crítica de la realidad desde los contextos especí cos, un proceso emancipador frente al orden social imperante que contribuye a fortalecer los sectores dominados como sujetos históricos con la convicción que desde la educación es posible aportar a cambios sociales. Desde esta perspectiva, se busca generar y emplear metodologías dialógicas, participativas y activas (Torres Carrillo, 2011: p. 18).

    1 La didáctica es el arte de saber explicar y enseñar, empleando ayudas educativas que permitan la fácil comprensión de los diferentes temas.

    2 Al hablar de metodologías o perspectivas metodológicas, hacemos referencia al camino o al conjunto de pasos que damos para alcanzar uno o varios objetivos; pasos que permiten una mirada política sobre las acciones o decisiones que vamos tomando a lo largo de ese recorrido.

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    2. El feminismo insurgente. Una apuesta ético-política y de vida en construcción, que con mucho esfuerzo venimos planteando las mujeres farianas partiendo de las experiencias, re exiones y disputas que se vivieron, no solo durante la confrontación armada, sino en el proceso de diálogo en La Habana Cuba. Gracias a camaradas valientes que se lanzaron a pensar en otras estrategias para aportar al colectivo, se incidió en todo el Acuerdo con el reconocimiento del enfoque de género3 como principio y en cada uno de los puntos acordados y se dio inicio a nuevas re exiones, ahora desde el feminismo que construimos. Partimos también, de las Tesis de Mujer y Género para el Congreso constitutivo del Partido y de las experiencias que seguimos enfrentando las mujeres del partido para entrar y ser reconocidas en la arena pública. El feminismo insurgente es entonces una propuesta emancipatoria que dialoga con otros saberes y apuestas feministas; es una iniciativa colectiva para aportar a la transformación de los mandatos sociales propios del patriarcado y del capitalismo como sistemas de opresión y de poder, desde nuestros saberes y vivencias como mujeres farianas.

    3. Los enfoques de género, diferencial y territorial. El Acuerdo Final para la terminación del Con icto Armado y la construcción de una Paz Estable y Duradera reconoció diferentes enfoques para la implementación de los 6 puntos acordados en La Habana. En este material reconocemos la importancia de estos enfoques ya que facilitan abordar y comprender las realidades, así como las discriminaciones y violencias que se viven en razón del género, y cómo estás impactan de manera diferencial la vida individual y colectiva de las mujeres y hombres; permiten comprender que como personas nos constituimos y estamos marcados por múltiples variables, entre esas, el sexo, el género, el origen étnico, la edad y la ideología por ejemplo; e identi can la importancia de un abordaje conceptual y metodológico que reconozca que las diferencias geográ cas y territoriales marcan de manera diferencial las vidas de las personas.

    3 El feminismo insurgente y el enfoque de género, dada la intención de esta cartilla, serán abordados posteriormente en dos de los módulos.

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    Partiendo de lo anterior, esperamos que este camino que proponemos sea un referente útil (la educación popular, el feminismo insurgente y los enfoques de género, diferencial y territorial), y se materialice en prácticas y re exiones que impacten en el ámbito personal, familiar, comunitario y colectivo. La cartilla no es una camisa de fuerza sino un insumo para crear, utilizar, tachar, leer y reinventar en cada una de las zonas. Las orientaciones y lecciones que se proponen están en construcción, así que sus ideas y aportes sobre los diferentes temas serán fundamentales a nivel político y metodológico. Siéntanse libres de emplearla y reinventarla según la ruta que se propongan. Aquí tienen solo algunas pistas para hacerlo.

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    La historia de las mujeres y las mujeres en la historia

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    Módulo 1

    La historia de las mujeres y las mujeres en la historia

    Objetivo del módulo: propiciar procesos de memoria colectiva sobre la historia de las mujeres de FARC para la historia del país, que visibilicen el papel de las mujeres insurgentes y sus apuestas políticas en la construcción de la paz estable y duradera para el pueblo colombiano.

    Desarrollo

    Conceptualización

    Como militantes del Partido de la FARC, conocer la historia de Colombia y de nuestra organización ha sido pilar fundamental de la formación política. Desde nuestra perspectiva, entendemos el origen del con icto armado como una lucha por el territorio, por la soberanía y la vida de las comunidades. La guerra no solo ha sido la confrontación armada que vivimos particularmente las FARC hace 54 años. Desde la interpretación fariana, los con ictos bélicos, tienen unas raíces muy profundas en las desigualdades que existen en el territorio desde la llegada de los españoles y otros colonizadores europeos a este continente.

    Como farianos y farianas nos reconocemos en el legado que dejaron las luchas por la independencia de la Corona Española en donde participaron activamente Simón Bolívar, libertador de América, junto a otros y otras guerrilleras. También nos reconocemos en la gesta libertaria de Manuela Sáenz, Policarpa Salavarrieta y Mercedes Abrego. Policarpa y Mercedes fueron fusiladas por haber luchado por la causa patriota.

    Sin embargo, cuando profundizamos en el conocimiento de esta historia nos encontramos además con mujeres indígenas y negras que participaron de la causa independentista. Sus nombres

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    Módulo 1

    poco mencionados son Catalina Loango y Ana María Matamba, quienes combatieron junto a Benkos Biohó (Martínez Sinisterra, 2016), luchadoras y luchadores palenqueros de la resistencia a la esclavitud, la cual fue patrocinada por los españoles, quienes llegaban a América, delegados de la corona española con sus ejércitos realistas en el siglo XVIII (siglo 18).

    La guerra ha sido una constante en Colombia. Después del proceso independentista en 1810, se vinieron muchas guerras civiles y con ictos bélicos, sociales y políticos. Empezando el siglo XX (siglo 20), Colombia pierde un territorio estratégico como lo fue Panamá. La construcción del Canal de Panamá fue producto de la intervención de Estados Unidos en dicho lugar, que con su Guerra de los Mil Días promovió el caos en ese momento, creando todas las condiciones para la separación de ese territorio de la Colombia que iba surgiendo.

    Después vino la Masacre de las Bananeras en diciembre de 1928, una lucha de los trabajadores en ese momento de la United Fruit Company, la multinacional que explotaba la mano de obra urbana y campesina en el Magdalena. Algunas y algunos llamamos este episodio como el primer bautizo de sangre de la clase obrera en Colombia. Una de las mujeres más reconocidas en esta lucha fue la campesina costeña llamada Juana Julia Guzmán, quien luchó por la defensa del territorio y llegó a conocer sobre las ideas socialistas directamente de María Cano, fundadora, junto a Ignacio Torres Giraldo, de las organizaciones revolucionarias del momento.

    En Colombia se han librado muchas guerras en cada territorio, por los bienes comunes naturales que se encuentran en nuestro país, esas guerras originaron la mal llamada época de La Violencia. Una disputa que enfrentó a liberales y conservadores por el control territorial, por la legitimidad, control político y económico del Estado, además por el control de la sociedad y las comunidades a lo largo del territorio. Estas historias las hemos escuchado por nuestros abuelos y abuelas, por nuestras madres y padres que padecieron

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    el terror ocasionado principalmente por los chulavitas, los mismos que a veces son llamados los chulos. Desde 1948, las comunidades campesinas se vieron enfrentadas al desplazamiento, la violencia, el desarraigo, por parte de los conservadores que buscaban mantener el poder.

    En el marco de esta guerra partidista entre liberales y conservadores, se crearon las guerrillas liberales, compuestas por artesanos urbanos, pero sobre todo por campesinos que empuñaron armas para la defensa del territorio y de su vida. Muchos de dichos guerrilleros como Guadalupe Salcedo, luchaban además contra las desigualdades sociales de la época: la desprotección del Estado a los territorios más apartados, pero también, por una reforma agraria que permitiera a los campesinos y campesinas la autodeterminación en sus zonas. Durante estos con ictos, se presentó el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, un hombre de causa social demócrata que buscaba un cambio en la sociedad colombiana. Cuando asesinan a Gaitán en la ciudad de Bogotá un 9 de abril de 1948, se generó una movilización social violenta que es llamada hoy por muchas historiadoras e historiadores como El Bogotazo. El pueblo estaba inconforme, con furia, quería transformar las cosas.

    Ya para 1953, se crearon en el Davis en la región del sur del Tolima, los campamentos que dieron vida a la guerrilla de las FARC-EP. Allí estuvieron algunos guerrilleros liberales y otros comunistas, sin embargo, estos últimos fueron los que dieron vida a nuestra resistencia armada. Fueron el camarada Manuel Marulanda Vélez, Isauro Yosa y el Charro Negro quienes comandaron la resistencia desde 1966. No obstante, desde los campamentos del Davis, las mujeres campesinas estuvieron involucradas con la resistencia en labores de cuidado de enfermos, de alimentación y vestido. Cuentan las historias orales de las FARC, que en el Davis estuvieron 400 mujeres como parte de los comités que se crearon en los campamentos. Trabajaron en los comités de enfermería, de educación, de abastecimiento, de lavado de ropa, planchado y

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    Módulo 1

    remendado. Las mujeres aprovisionaban el campamento, aunque no eran guerrilleras porque no les estaba permitido ese trabajo.

    A partir de los años 60, hablamos sobre todo de Marquetalia, la cuna de la resistencia fariana. Allí se libraron los primeros combates y también estuvieron las mujeres que seguían abasteciendo la resistencia junto a sus familias. El origen de las FARC-EP es un principio colectivo, común, comunitario, de varias manos de hombres y mujeres luchando por el mejoramiento de las condiciones de vida del campesinado. Para el 20 de julio de 1964, cuando se rma el Programa Agrario (2 de Abril de 1993), una petición revolucionaria que inicia nuestra lucha por la reforma agraria en Colombia, existieron tres mujeres muy importantes para nuestra historia. Ellas fueron Miriam Narváez, Judith Grisales y Georgina Ortiz. Georgina, sin embargo, es asesinada por las balas del ejército colombiano unos días antes de la rma del programa. Es abatida sin haber cargado un fusil.

    Hasta los primeros años de la década 1970, las mujeres no eran consideradas propiamente como combatientes en armas. Sin embargo, sus armas fueron la solidaridad y el abastecimiento continuo de las unidades guerrilleras. Aunque algunas pocas echaron bala, su labor principal consistía en cuidar las ncas y llevar alimentos a los camaradas. Solo hasta la realización de la Cuarta Conferencia Guerrillera en 1974, las mujeres consiguieron el estatus de combatientes.

    Antes, durante y después de ser reconocidas, vivieron la estigmatización. Las mujeres lucharon no sólo en el frente de batalla y en las labores del cuidado, sino contra los prejuicios sociales frente a su estatus como combatientes y parte de una guerrilla. La estigmatización consistió también en algún tiempo, en que las mujeres debían salir de la guerrilla si quedaban en embarazo, pues en ese momento no había llegado hasta las mujeres la anticoncepción ni la práctica del aborto. Los logros del movimiento feminista nacional e internacional, tales como la

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    píldora anticonceptiva o la despenalización del aborto (que para el caso colombiano sólo se pudo dar hasta el 2010), no eran muy populares en las comunidades campesinas por dicha época. Estos asuntos eran de conocimiento urbano fundamentalmente.

    Por la época, hablamos de nales de los años 70 y comienzos de los años 80, al interior de las FARC no se hablaba de derechos de las mujeres ni de feminismo directamente como lo hacemos hoy, sin embargo, por fuera de la guerrilla existía una lucha de las mujeres y feministas por sus derechos. En las ciudades colombianas y en muchos otros países de América Latina como Argentina, Brasil, Perú, Ecuador y México, e incluso en varios países de Europa y Norteamérica, los movimientos de mujeres y feministas radicalizaban sus luchas. Las mujeres se habían organizado en partidos, movimientos políticos y sociales, en colectivos y grupos que luchaban por igualdad de derechos frente a los hombres, además luchaban por sus derechos sexuales y reproductivos, por la participación política y para declararse en contra del sistema patriarcal que las explotaba y subordinaba.

    Mientras todo esto pasaba aparentemente por fuera del mundo guerrillero, de nuestra resistencia armada, las mujeres al interior de las FARC luchaban por sus derechos y se discutía sobre el tema. Un claro ejemplo de esta situación fueron las conclusiones de la Séptima Conferencia Guerrillera de 1982. Justo en ese momento, se concluyó que no debía haber discriminación que existiera la igualdad de derechos y se reconoció que la mujer era libre dentro de los estatutos. Se determinó también que no debía haber violencia contra hombres y mujeres guerrilleras; y se reconoció que según su comportamiento, la mujer tenía derecho al matrimonio, aunque el mando guerrillero autorizaba y reconocía si la mujer y el hombre se podían casar o no.

    En los años siguientes, recordemos que vamos hacia mediados y nales de la década de los 80, ingresaron a los campamentos capacitaciones para las mujeres por parte de la Unión de Mujeres

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    Módulo 1

    Demócratas, la organización de las mujeres que hacían parte del Partido Comunista Colombiano. Al tiempo empezó a existir mayor plani cación familiar, los embarazos se redujeron y se aprobaron los abortos siempre y cuando las mujeres guerrilleras así lo decidieran.

    Posteriormente, a partir de los Diálogos de la Uribe, desde 1984 hubo mayor participación de las mujeres como radistas, enfermeras y mandos. Hubo una oleada notable de ingresos de mujeres guerrilleras urbanas y a partir de las negociaciones con Belisario Betancourt y el surgimiento de la Unión Patriótica (UP), hubo cuadros femeninos muy valiosos. Cuentan las mujeres mayores de las FARC que por ejemplo, en la región del Urabá existieron varias camaradas de las cuales no se tienen los nombres exactos, que son nombradas como las camaradas Mayerly, Yancy, Érika, Yira y Elena, donde algunas fueron mandos de frentes guerrilleros. Por ejemplo, en el Quinto Frente, Érika Montero y Gladis Martínez fueron mandos, y durante el desdoblamiento del Frente 34, se eligieron varias camaradas comandantes de escuadra y reemplazantes. Ya hacia los años de 1985 y 1986 las mujeres salían a dar lineamientos políticos a la población civil4.

    Hacia la década de 1990, cuando se realiza la Octava Conferencia en 1993, las mujeres fueron mucho más protagonistas en las labores guerrilleras. En dicha conferencia, se emitieron conclusiones acerca de la situación de las mujeres en la guerrilla, empezaron a ser nombradas como parte fundamental del movimiento insurgente, adquirieron el carácter de mujeres libres y en igualdad de condiciones que los hombres, en derechos y deberes guerrilleros. Dicen las camaradas mayores que existió mayor libertad de pensamiento y de empoderamiento del propósito que tenemos como mujeres revolucionarias, ya pudieron decidir con mayor libertad sobre la opción del matrimonio al interior de la guerrilla.

    4 Líneas de tiempo, trabajo de memoria histórica de la Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidades FARC. Segunda Reunión Nacional de Mujeres FARC. Bogotá. Diciembre de 2017.

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    Hacia nales de los 90, las mujeres formaron parte de las milicias urbanas y del trabajo clandestino, hubo células políticas donde las mujeres tenían mayor participación política y eran jefas de organización. Luego, con el inicio de los diálogos del Caguán en el Caquetá en 1999, se disparó el ingreso de mujeres a las FARC, trabajaron en labores de enfermería, manejaron tractores, construyeron carreteras y participaron más directamente en los asuntos de orden público. De este momento, recordamos con especial cariño a la camarada Mariana Páez, quien junto a Iván Ríos condujeron la mesa temática de los diálogos que recibió a diferentes organizaciones de mujeres que llegaron hasta San Vicente a exponer sus visiones sobre la paz y la necesidad de poner un alto a la guerra. Mariana fue la primera mujer de las FARC en desarrollar un papel de liderazgo político durante los diálogos.

    Pasadas casi dos décadas, de 2012 a 2016, en los diálogos de La Habana Cuba, se contó con un mayor número de mujeres de las FARC al frente de diferentes tareas necesarias para la construcción del Acuerdo. Trabajaron en las comunicaciones, en las mesas técnicas, en las relaciones con las organizaciones, con los movimientos sociales y políticos que se acercaron a aportar a este nuevo proceso de paz. De una delegación de 30 guerrilleros, 14 eran guerrilleras.

    Allá, en La Habana, varias camaradas decidieron avanzar en la organización de las mujeres de la FARC, propusieron hablar de mujer y género y darle vida a la página web de “Mujer Fariana”5, un canal virtual de información en internet que iba expresando el pensar, el sentir y la lucha de la mujer fariana contra la estigmatización de los medios de comunicación de la oligarquía, que invisibilizaba a las mujeres y pretendía que los ciudaddnos y ciudadanas colombianas creyeran que éramos violentadas y habíamos ingresado a la guerrilla obligadas o corriendo detrás de un varón. Por este motivo, y por el interés general de vincular a las

    5 Web Mujer Fariana. En: http://www.mujerfariana.org/

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    Módulo 1

    mujeres colombianas de diferentes sectores sociales y territorios, se creó en el 2014 la Sub-Comisión de Género, donde dicen las camaradas, las mujeres de las FARC pasaron de hablar de la guerra, a hablar y a construir la paz desde la mirada de las mujeres.

    A partir del fortalecimiento de este trabajo de las mujeres farianas, tanto en la reunión de consulta de la militancia en el 2015, como de la Décima Conferencia Guerrillera en el 2016, se enriqueció la línea política y los conceptos claves para hablar de los derechos de las mujeres y de los feminismos. Dando como resultado, la creación del primer documento de Tesis políticas acerca de la vida de las mujeres guerrilleras y de la visión política general de las FARC acerca de los derechos de las mujeres, el enfoque de género y las diversidades sexuales y de género hacia el interior del partido6, pero también como una propuesta para la sociedad colombiana que vive un momento histórico de reconciliación y de construcción de una paz estable y duradera. Es así que, para el pleno del 2017, se logra la creación de la Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidades del nuevo Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), como una estrategia para incorporar nuevos sentidos políticos a nuestra lucha y profundizar la democracia con equidad para todas y todos los colombianos.

    6 Tesis de Mujer y Género para el Congreso constitutivo del partido. En: https://www. mujerfariana.org/subco-genero/932-tesis-de-mujer-y-genero-para-el-congreso-constitutivo- del-partido.html

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    Espiral del tiempo Historia de las mujeres

    MUJERES EN LAS

    GESTAS INDEPENDENTISTAS

    LA ÉPOCA DE LA VIOLENCIA EN COLOMBIA

    SÉPTIMA CONFERENCIA GUERRILLERA: PRIMER LLAMADO A LA IGUALDAD

    DE DERECHOS

    DIÁLOGOS DEL CAGUÁN E INGRESO MASIVO DE MUJERES GUERRILLERAS

    DIÁLOGOS DE LA HABANA, SUB-COMISIÓN DE GÉNERO. TESIS DE MUJER Y GÉNERO DE FARC PARA EL CONGRESO CONSTITUTIVO.

    NUEVO PARTIDO, COMISIÓN NACIONAL DE MUJER, GÉNERO Y DIVERSIDADES.

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    Módulo 1

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    Actividad práctica 7

    Apertura

    1. En la cartilla se incluyen algunas chas con nombres y semblanzas cortas de mujeres farianas que dieron su vida por la lucha de la organización. Se visualizan las chas y se comparten colectivamente.

    Conceptualización

    2 . Las chas pueden leerse, compartirse y discutirse colectivamente. Se sugiere hacer preguntas como: ¿conocías a estas mujeres farianas? ¿las conociste en persona, o escuchaste hablar de ellas? ¿quién te contó de ellas? ¿qué opinas sobre que estas mujeres ingresaran a la guerrilla?

    3. Posteriormente, se re exionará de manera dialogada sobre la historia de las mujeres de las FARC, en articulación con lo planteado en las chas.

    Cierre

    4. A partir de la charla, se preguntará por otros nombres de mujeres guerrilleras que hayan combatido a su lado y hayan sido especiales para las personas participantes del grupo.

    5. Se iniciará la construcción de un mural de la memoria poniendo los nombres y fotos de estas mujeres y contando algo de su historia. Igualmente, para continuar ampliando el trabajo se propone al grupo realizar algunas charlas en el ETCR y con la comunidad sobre la historia de las mujeres de las FARC, resaltando su papel político y organizativo.

    Tiempo de ejecución: 3 horas.

    Resultado: Mural de la memoria

    Recursos: Salón, sillas, computador, proyector, presentación (opcional), chas de la cartilla, hojas iris, lapiceros, pliegos de papel periódico, marcadores y cinta.

    7 Cada actividad tiene un momento de apertura, conceptualización y cierre.

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    Módulo 1

    Re exiones nales:

    • Conocer la historia de nuestra organización, visibilizando el lugar que hemos ocupado las mujeres farianas en todos nuestros recorridos, nos ayudará a mejorar en los planteamientos políticos, nos fortalece como Partido y nos lleva a ganar con anza con la gente del común.

    • Las mujeres farianas desempeñaron un papel determinante en las labores de cuidado de las comunas guerrilleras de Marquetalia, hoy desempeñan un papel determinante ya no solo en esas tareas, sino en espacios de toma de decisiones y en la conducción del trabajo organizativo de nuestro Partido de la FARC.

    • Las mujeres farianas participamos de distintas formas en la lucha guerrillera, pese a que en un principio no fuéramos vistas como combatientes iguales a los hombres o al menos con iguales derechos. Esta situación cambió debido a que se comprendió que la lucha revolucionaria no puede excluirnos por el hecho de ser mujeres o tener una orientación sexual o de género diversa.

    • A lo largo de 54 años de nuestra historia guerrillera, las mujeres realizamos diferentes tareas de cuidado, pero también labores como las de comunicación, organización y combate.

    • Las mujeres farianas hoy debemos avanzar en nuestros territorios, en la reconstrucción de nuestra memoria histórica para el fortalecimiento de nuestro trabajo político y organizativo.

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    Feminismo Insurgente

    ¡Claro que las farianas hablamos de feminismo!

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    Módulo 2

    Feminismo Insurgente

    ¡Claro que las farianas hablamos de feminismo!

    Objetivo del módulo: describir y visibilizar las apuestas políticas y de vida del feminismo insurgente como una creación colectiva de las mujeres farianas que busca reinterpretar el papel de las mujeres al interior de la insurgencia y visibilizar sus apuestas de paz desde su propia voz.

    Desarrollo

    Conceptualización

    El feminismo fariano o feminismo insurgente8 es una construcción colectiva que surge a partir de nuestra experiencia como mujeres guerrilleras9, como mujeres luchadoras. Surge de nuestros principios revolucionarios y de las ganas de cambiar el país, de terminar con la injusticia social, sobre todo aquella que recae sobre los hombros de la diversidad de mujeres en Colombia. Pero también este feminismo fariano tiene una mirada histórica sobre las mujeres que han formado parte de las FARC, mujeres que en diferentes países, organizaciones y luchas, han resistido a la dominación patriarcal, capitalista y colonial. El fundamento de estas luchas han sido diferentes feminismos10 que existen actualmente. Nosotras hemos estudiado y reconocido que las mujeres y el feminismo han ido de la mano para transformar la realidad.

    8 El feminismo fariano o insurgente es una visión política y práctica que incluye el Partido en sus documentos políticos a partir de los diálogos de La Habana, y se preocupa por generar una propuesta de vida digna y actividad política para las mujeres principalmente, pero también para los hombres farianos

    9 Nuestra experiencia como mujeres guerrilleras es la perspectiva donde las mujeres farianas exponemos la vida cotidiana que tuvimos durante la época de la guerra como luchadoras y revolucionarias. Contraria a la visión mediática que patrocinaron la prensa, la radio y la televisión en el país que nos invisibilizó y nos convirtió en víctimas y mujeres subordinadas por completo.

    10 En la FARC, reconocemos la existencia de múltiples corrientes feministas, aquellas como el feminismo liberal, el feminismo conservador, el feminismo radical o de la diferencia, el feminismo lésbico, el feminismo negro y antirracista, el feminismo anarquista, el feminismo campesino, agrario y popular, el feminismo comunitario, el feminismo socialista, entre otras.

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    Módulo 2

    A partir del proceso de paz de La Habana, las mujeres farianas pudimos contarle al país y al mundo nuestra experiencia de vida guerrillera. Aquella que está más relacionada con el combate diario no solo de la violencia en los territorios, sino en la lucha diaria contra la discriminación de las mujeres y de la explotación de trabajadores campesinos, campesinas y de quienes trabajan en las ciudades. Desde la isla, se difundieron nuestras historias de vida, nuestras aspiraciones y razones para pertenecer a la insurgencia. En varios casos, nuestras experiencias se parecieron a las de muchas mujeres empobrecidas11 del país, en otras quizá no tanto. Dimos cuenta de todo lo bello y difícil que vivimos en la guerrilla.

    Estos relatos se han convertido en feminismo fariano. Entonces, el feminismo fariano no es otro asunto que la interpretación de nuestra experiencia, a la luz de diferentes corrientes de pensamiento feministas y del desarrollo propio de nuestra visión fariana. Donde la lucha de clase, la lucha por la emancipación12 y la lucha contra el colonialismo13 son fundamentales. Seguramente hay muchas coincidencias entre los feminismos, pero el nuestro es precisamente uno que surge de la oportunidad histórica de paz que atraviesa nuestro país y en el cual las mujeres y las comunidades no pueden quedar por fuera. Nunca antes mujeres guerrilleras y exguerrilleras habían podido hablar de feminismo como se ha podido hacer en este proceso de paz. Tenemos muchas cosas por decir y muchas otras por hacer.

    11 Hablamos de empobrecidas porque creemos que no existen pobres por naturaleza o por pereza como dicen algunos, hay empobrecimiento porque hay despojo, explotación e injusticia social.

    12 Emancipación es la acción de lucha que nos permite desprendernos de relaciones o sistemas que nos oprimen, nos explota, es la lucha por la liberación que hemos librado como FARC.

    13 Es el sistema económico, político y cultural que se instauró durante la invasión española en 1492, donde fueron esclavizados indígenas y personas secuestradas de África. Actualmente tiene que ver con la dominación económica y cultural que imponen países potencias en Norte América y Europa sobre los países y pueblos de Nuestra América.

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    En nuestro proceso hacia el feminismo fariano como organización, también se han reconocido errores, los cuales estamos dispuestos a superar. Por esto, nuestro feminismo busca vincular nuevos ingredientes para la lucha, como por ejemplo la preocupación que nos surge por temas como las masculinidades no violentas y el reconocimiento de las diversidades sexuales y de género.

    ¿De qué hablamos cuando mencionamos esto de las “masculinidades no violentas”? Con esto queremos decir que en la guerrilla también hay un acumulado de hombres que aprendieron que labores como la rancha, que signi ca cocinar en el campamento, el mantener la caleta organizada, es decir, organizar su propio lugar de vivienda y de dormida, es una tarea que hacen mujeres y hombres por igual. Las masculinidades no violentas del feminismo insurgente, retoman esta práctica fariana, para decir que se hace necesario que las masculinidades tradicionales, esas que el patriarcado ubica solo en el mundo público, del trabajo material y de la política, también pueden hacerse cargo de los deberes domésticos y en donde ninguna mujer debe ser obligada a con narse al mundo privado, del orden de la casa que dice que debemos cuidar y criar la familia. Las mujeres y hombres de FARC tenemos un compromiso con la sociedad colombiana, así que como compartimos la lucha política, compartimos esa vida íntima, esa vida doméstica de la cual también nos debemos hacer responsables.

    El reconocimiento de las diversidades sexuales y de género también forma parte de las reivindicaciones del feminismo fariano. Esto quiere decir que en nuestra organización ni discriminamos ni dejamos por fuera a las personas que han decidido tener parejas de su mismo sexo o cambiar su identidad de género, pasar de ser mujeres a ser hombres y viceversa. Estos compañeros y compañeras, hacen parte también de nuestra lucha, sus exigencias de igualdad de derechos con el resto de las personas en la sociedad. Debemos tener claro que ellos y ellas no son ningunos enfermos mentales ni personas extrañas. Estuvieron en nuestras las en algún momento y

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    Módulo 2

    hacen parte del conjunto de la sociedad. Muchos de ellos y ellas han sido solidarios con nuestra lucha, así que debemos continuar juntos.

    Nuestra lucha además de lo anterior, tiene que ver con fortalecer las capacidades de las mujeres como sujetas de derechos, en la participación política, en la toma de decisiones, en la garantía de nuestros derechos, en la no violencia y la equidad de género en todos los lugares a donde vayamos y donde estemos. El feminismo nuestro, fariano, revolucionario, tiene que ver con nuestra propia identidad como guerrilleras inicialmente, y ahora, en la construcción territorial de paz que hacemos con el proceso de reincorporación a la vida civil y también con las apuestas de los y las militantes urbanas del Partido.

    Hablamos entonces de despatriarcalizar la sociedad y todo lugar donde hagamos trabajo político y organizativo. Esto consiste en defender los derechos de las mujeres, aportar en la construcción de masculinidades no violentas14, reconocer las diversidades sexuales, transformar las relaciones de desigualdad15 que sostenemos en nuestra cotidianidad, pero también aquellas violencias que son estructurales y producen pobreza, exclusión, guerra y muerte. Nosotras venimos por todo, queremos la paz, la libertad, la justicia y la alegría.

    14 Masculinidades no violentas, son aquellas construcciones sociales y políticas que pueden hacer los hombres para desprenderse de ideas como que “las mujeres son de su propiedad”, “los hombres no lloran”, “solo los hombres hacen el trabajo político” o “todos los hombres son violentos por naturaleza”.

    15 Las relaciones de igualdad son aquellos comportamientos que establecemos con otras personas sin necesidad de usar la violencia, el maltrato y reconocemos que en el otro y en la otra hay una persona que merece un trato digno, el trato que queremos que nos den a cada uno o a cada una.

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    Sin embargo, es fundamental al leer este módulo que nos preguntemos entonces, para qué sirve el feminismo fariano en nuestra vida cotidiana y en nuestro trabajo partidario, para qué sirve el feminismo fariano en la práctica. Algunas ideas iniciales son que a partir de las discusiones que desarrollamos las mujeres farianas en los diferentes plenos de las FARC que se hicieron durante la negociación y la rma del Acuerdo Final de Paz y además, durante la realización de la Décima Conferencia y el Congreso Constitutivo del Partido La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), el feminismo insurgente que venimos desarrollando en las Tesis de mujer y género, ha logrado poner en discusión las desigualdades que viven la diversidad de mujeres en nuestro país, así mismo, fortalece la organización política y la forma en como interpretamos nuestro entorno en el trabajo partidario. Como la FARC somos un Partido antipatriarcal, anticapitalista y anticolonial, está en los estatutos y en nuestro primer documento de programa construido en el Primer Congreso Constitutivo.

    En suma, el feminismo fariano le aporta al Partido de la FARC, a todas sus estructuras, desde las comunas, los locales, los Consejos Políticos Departamentales, las comisiones de trabajo y el Consejo Político Nacional, la posibilidad de construir una política que integre en la lucha por la desigualdad social, la lucha por las desigualdades estructurales que se viven en razón del género; un feminismo que incluya y dialogue con diferentes organizaciones de mujeres y diversidades sexuales que luchan contra el patriarcado, el racismo y el capitalismo. Esto nos puede ayudar a comprender mejor las opresiones que viven las mujeres campesinas, negras e indígenas, las diversidades sexuales en los territorios y mejorar las relaciones que establecemos con ellas para la unidad de luchas que requiere nuestro país. Incluyendo en este reconocimiento de todas las mujeres, la perspectiva que como mujeres exguerrilleras podemos aportar en el camino, nosotras como sujetas políticas con derechos, con voz propia y con propuestas para aportar a los movimientos sociales de mujeres y de izquierda en el país.

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    Módulo 2

    Actividad práctica

    Apertura

    1. En una cartulina se propone dibujar cómo se vería una persona feminista fariana y de qué hablaría.

    2. Al pasar un tiempo se les pedirá compartir los dibujos (podrán pegarse en una pared de tal manera que se puedan observar), y sobre la base de los mismos y de lo socializado por cada persona, se anotarán en el tablero o en una cartelera, elementos claves para iniciar la conversación sobre feminismo, especí camente sobre feminismo fariano.

    Conceptualización

    3. Luego, en tertulia se dialogará sobre cómo se empezó a hablar de feminismo insurgente, quienes empezaron, desde cuándo y qué es importante o se debe desarrollar más de esta perspectiva política del partido. Igualmente se indagará sobre el uso del feminismo insurgente en el trabajo político y las actividades en el ETCR o la zona. Estas re exiones se pueden ir escribiendo en carteleras a modo de línea de tiempo.

    Cierre

    4. A manera de cierre se recorrerán los dibujos y la línea de tiempo y opiniones a modo de galería de arte, y se harán las siguientes preguntas:

    • ¿Habían re exionado antes sobre el feminismo insurgente?

    • ¿Qué compromisos pueden hacer para seguirlo poniendo en práctica?

    • ¿Pueden hacer un artículo para enviar a la página de mujer fariana con sus re exiones? ¿A quién le interesaría?

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    Tiempo de ejecución: 3 horas.

    Resultado: dibujos, línea de tiempo y artículo.

    Recursos: salón, sillas, computador, proyector, presentación (opcional), cartulinas, marcadores, colores, cinta, bolígrafos, papel periódico.

    Re exiones nales:

    • El feminismo insurgente es una perspectiva política de lucha del Partido de la FARC.

    • Nuestro feminismo está en constante cambio y construcción colectiva.

    • El feminismo no es solo para las mujeres, también involucra a los hombres, que especialmente en la FARC tiene que ver con nuestra identidad revolucionaria.

    • Nuestra lucha revolucionaria debe vincular a las mujeres en igualdad de condiciones que los hombres y a las diversidades sexuales sin excluirlas.

    • El feminismo integra reivindicaciones como el trabajo digno y la transformación de la sociedad, al igual que el marxismo, pero pensando en las diferencias entre hombres y mujeres para superarlas a través de la garantía de derechos y los cambios económicos y culturales.

    • El Partido de la FARC es antipatriarcal, debemos pensar cómo llevamos esto a la práctica en nuestra vida cotidiana personal y como militantes del partido.

    • El feminismo fariano exige compromiso de los hombres y masculinidades no violentas en la construcción de nuestra lucha y la unidad entre organizaciones.

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    Palabras claves para entender

    el

    Feminismo Fariano

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    Módulo 3

    Palabras claves para entender el feminismo fariano

    Objetivo del módulo: Trabajar colectivamente sobre los conceptos abordados durante el Taller de enfoque de género, feminismos y derechos de las mujeres de FARC, realizado durante 2017 en diferentes zonas veredales transitorias de normalización del país.

    Desarrollo

    Conceptualización

    Camaradas, reciban este glosario básico con palabras claves para comprender y manejar los conceptos con los que trabajamos en el Taller de enfoque de género, feminismos y derechos de las mujeres de la FARC realizado durante 2017 en diferentes ZVTN del país. Estos conceptos los encontrarán en la cartilla y los podrán utilizar en cualquier momento, son una herramienta para continuar procesos de formación en los ETCR, las nuevas zonas de agrupamiento y/o asentamientos para la reincorporación y en los territorios aledaños.

    La primera palabra que les queremos dar a conocer es la de FEMINISMO, la cual se usa para de nir un movimiento social, político y económico que surge a partir de la Ilustración, y además es una ideología que lucha contra el patriarcado. Es un discurso, teoría y práctica política que se basa en la justicia en su más amplia de nición, impulsado principalmente por mujeres que tras analizar la realidad en la que viven toman conciencia de las discriminaciones que sufren por razón de ser mujeres y deciden organizarse para acabar con esas injusticias, para cambiar la sociedad. El feminismo no es uno solo, tiene varias corrientes de acuerdo con su forma de comprender los cambios necesarios para lograr la equidad de género. Existe el feminismo liberal, el feminismo radical, el feminismo socialista, el feminismo de la diferencia, el feminismo campesino, agrario y popular el feminismo negro, el feminismo comunitario, entre otros.

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    Módulo 3

    Estos feminismos, dentro de sus desarrollos ideológicos, además como una práctica política en nuestras vidas cotidianas, reconoce también que el ser hombre y ser mujer en la sociedad son construcciones sociales, donde por ejemplo, la idea de lo masculino en nuestra sociedad merece ser revisada y a la vez, transformada en masculinidades no violentas, en masculinidades orientadas a ser partícipes de relaciones de igualdad frente a las mujeres y las diversidades sexuales. Ser hombre no quiere decir que se deba ser violento y excluyente, los hombres pueden ser aquellos que respetan las diferencias que existen con las mujeres y evitan que estas sean excluidas de espacios de participación política.

    Seguimos con unos de los conceptos más discutidos y utilizados en los últimos tiempos. Este es el concepto de GÉNERO, el cual de nimos como la construcción social que durante toda la historia ha determinado un papel para las mujeres y otro para los hombres, donde las mujeres están en desventaja en la mayoría de los escenarios sociales y de la vida cotidiana. Es un término creado por las feministas para identi car las diferencias sociales basadas en el sexo, entendido inicialmente como diferencia biológica, el cual depende de los genitales que tengan las personas: pene para los hombres, vagina para las mujeres. A partir de que a alguien por sus genitales lo de nan hombre o mujer, existen roles impuestos por la sociedad para las mujeres y para los hombres diferenciados, donde las mujeres son asignadas a las tareas reproductivas y domésticas, y los hombres al trabajo productivo y a la vida pública-política.

    El concepto de género se usa para designar los roles que hombres y mujeres deben ejercer en la sociedad. Si nacemos con genitales masculinos debemos ser hombres y comportarnos como dice la sociedad. Si nacemos con vagina somos consideradas mujeres y debemos comportarnos tal cual. El género, como otras formas de ser y de vivir en el mundo, generadas por el color de piel o por nuestra condición socio-económica, o la identidad que generamos con el territorio en el que nacemos, se expresa a partir de unos gustos, formas de vestirnos, pensar, sentir. Incluso, tienen que ver

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    con la forma en que hacemos política. Los hombres son los que deben dar los discursos y las mujeres deben quedarse haciendo las relatorías de las reuniones. Sin embargo, desde la construcción de esta cartilla, consideramos que esto no es normal y que mujeres y hombres pueden decidir vivir como decidan, pueden hacer política juntos, pueden tener una familia o pueden decidir no hacerlo.

    El género está directamente relacionado con el concepto de SEXO, el cual se ha utilizado para referirse a características biológicas y anatómicas entre hombres y mujeres, donde sus cuerpos se entienden a partir de su genitalidad y anatomía.

    Otro concepto clave es el de IDENTIDAD DE GÉNERO el cual implica nuestra autodeterminación como mujeres o como hombres de acuerdo con lo que nuestra sociedad ha dictado como tal, por ejemplo, si hemos nacido mujeres, debemos comportarnos como la tradición dice que se comportan las mujeres: ser femeninas, delicadas, amorosas. Si nacemos hombres, debemos ser fuertes, racionales y no expresar nuestros sentimientos en todo momento. En este marco existe un concepto o una forma de autode nirse y es ser TRANS, esto signi ca una persona que transita de un sexo o género a otro constantemente o de forma de nitiva.

    Un ejemplo para comprenderlo es que son personas que nacieron con genitales masculinos o femeninos y deciden intervenirlos; o personas que estéticamente hacen tránsito sin necesidad de intervenir sus genitales. El término tiene una mayor complejidad que según la zona deberá abordarse, sin embargo, lo más importante es que desde esta cartilla partimos de que hay múltiples formas de de nirse y ser, y estas deben respetarse si trabajamos por una apuesta libertaria y emancipadora como el feminismo insurgente.

    Otra palabra que es importante tener en cuenta en el trabajo que hacemos desde el enfoque de género es la de ORIENTACIÓN SEXUAL, la cual hemos identi cado como el gusto, deseo y

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    Módulo 3

    decisión de relacionarse sexual y afectivamente con personas del mismo o del sexo opuesto. Las orientaciones sexuales pueden ser variadas: heterosexual (deseo hacia personas del sexo opuesto), homosexual (deseo hacia personas del mismo sexo), asexual (no tiene sexo), bisexual (deseo hacia personas de ambos sexos).

    Existen unas diferencias en las tareas y trabajos que deben realizar las personas en la sociedad que se llaman ROLES DE GÉNERO. Son aquellos papeles asignados a las mujeres y hombres para el desarrollo de sus actividades en la vida cotidiana de acuerdo con su sexo. Son igualmente construcciones sociales y culturales patriarcales que determinan los comportamientos valorados como aceptables para lo femenino y el masculino. La mayoría de los roles de género tienen como consecuencia un carácter discriminatorio hacia los papeles desempeñados por las mujeres en la política, por ejemplo, en el liderazgo, en la dirección, en el manejo de recursos económicos, en la producción de saberes, entre otros aspectos.

    Estos roles están basados en lo que llamamos ESTEREOTIPOS DE GÉNERO que son construcciones sociales y culturales imaginadas acerca de lo que se cree deberían ser hombres y mujeres en la sociedad. Por ejemplo, existen los estereotipos de virgen maría, madre y puta para las mujeres y los estereotipos de proveedor, fuerte y violento para los hombres. A partir de estos estereotipos se asignan a las mujeres los roles de cuidadoras y reproductoras, y a los hombres todos los roles que conciernen a la vida pública y productiva, como la política, la economía y el saber.

    Esta separación de tareas distintas para hombres y mujeres, ha sido llamada por las feministas, sobre todo por las feministas marxistas, DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO, la cual es la forma socialmente impuesta por el patriarcado para asignar las labores domésticas- reproductivas y de cuidado a las mujeres y las productivas a los hombres, esto solamente en razón de su sexo-género femenino o masculino.

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    Como consecuencia de esta división, el trabajo de las mujeres no es reconocido como tal, por ende, carece de todo tipo de remuneración salarial y reconocimiento político. Hay casos donde a las mujeres, por la realización de un mismo trabajo que hacen los hombres, ganan menos dinero por el hecho de ser mujer. En la universidad y en el ejercicio profesional, también existe una división sexual del trabajo que dice que las mujeres son mejores para el trabajo social, la enfermería, para ser secretarias, mientras que los hombres son mejores para estudiar ingeniería, medicina y para ser gerentes de empresas.

    En nuestras comunidades, vemos esta división sexual del trabajo en la separación que existe entre el trabajo material en el campo y las labores de cuidado que las mujeres realizan en casas. Esta división sexual de las actividades, no debe ser un mandato, las mujeres y hombres farianos y de las comunidades pueden realizar cualquier tipo de tarea sin distinción de género. Las mujeres pueden decidir estudiar cualquier carrera, al igual que los hombres. O los hombres pueden realizar tareas del hogar de forma compartida con las mujeres.

    Por otro lado, las feministas hemos de nido que existe un régimen de dominación basado en el género que se llama PATRIARCADO. El patriarcado es entonces una formación social, cultural, económica e histórica que pone a lo masculino como eje central de las relaciones, las instituciones y la vida pública y privada. El patriarcado es un sistema de poder, una característica socio cultural de todos los momentos de la historia, convirtiéndose poco a poco en una estructura mental arraigada en la forma de entender el mundo de la mayoría de los seres humanos.

    El CAPITALISMO, como muy bien lo sabemos, es el sistema social y económico que ha potenciado la cultura patriarcal con mayor fuerza acentuando las desigualdades y la explotación de clase, razón por la cual se requiere combatirlo a través de la unidad de luchas. El patriarcado se ha institucionalizado en los diferentes

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    Módulo 3

    ámbitos de vida en sociedad y establece todas las relaciones del Estado como son las leyes, la economía, la política pública, los saberes, la cultura y la religión, donde los papeles femeninos son subordinados a la autoridad masculina. Es decir, en nuestra sociedad, tiene mayor valor ser hombres que ser mujer. Recordemos aquí lo que hablamos sobre la obligación que tienen las mujeres con el trabajo doméstico y los hombres con el trabajo productivo y con la política.

    Junto al patriarcado y al capitalismo, existe otro sistema de dominación, que ha sido expuesto por las feministas negras, y es el RACISMO. Un régimen de dominación que dice que las personas blancas o mestizas, tienen más valor e inteligencia que las personas negras e indígenas. Recordemos el proceso de colonización de nuestra América, donde fueron secuestradas de África, muchas personas negras para realizar trabajo esclavizado en nuestro continente. Asímismo, negros e indígenas fueron tratados como animales de carga.

    El patriarcado ha creado unas expresiones de la dominación de lo masculino sobre lo femenino que llamamos MACHISMO, el cual lo concebimos como la expresión más fuerte del patriarcado que se presenta en la práctica cotidiana de las relaciones sociales entre hombres y mujeres. Son prácticas aprendidas y heredadas culturalmente donde las mujeres somos completamente invisibilizadas, subvaloradas, ridiculizadas, menospreciadas, excluidas de todos los ámbitos de la sociedad, incluso por medio del uso de la violencia hacia nosotras. A los hombres también les afecta el machismo, pero de una manera diferente. El machismo dice que los hombres deben ser siempre racionales y no emocionales, o existen estereotipos machistas que dicen que los hombres no deben cocinar o cuidar los hijos, incluso, hay estigmas que hablan de que los hombres son todos violentos.

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    Sin embargo, en nuestro país, la mayoría de personas afectadas por el machismo son las mujeres y en menor medida los hombres. Por el machismo, muchas mujeres han sido asesinadas, lo que se conoce como FEMINICIDIOS. Los feminicidios son asesinatos de mujeres por ser mujeres, perpetrados por hombres sentimentalmente cercanos o familiares. O asesinatos de mujeres para humillar a un enemigo, como en el caso que nos ocurrió con Lucero Palmera, y su hija, Alix Farela, quien fue utilizada para bombardear el campamento donde se encontraba el camarada Raúl Reyes en el 2008.

    Ahora bien, todos estos conceptos son centrales para entender aquello que las feministas denominaron como ENFOQUE DE GÉNERO, una forma de ver y analizar la realidad evidenciando la existencia de las diferencias de género, es decir, la diferencia socialmente construida entre lo femenino y lo masculino. Son una especie de “gafas” que nos permiten enfocar, ver y observar las relaciones de género desiguales, para luego buscar la forma de transformarlas de manera colectiva.

    Por último, hay otro concepto clave y es el de IGUALDAD DE GÉNERO, un objetivo que se logra a través de aplicar el enfoque de género y la perspectiva feminista a situaciones de la vida cotidiana y del trabajo político, en las cuales se han observado desigualdades en las oportunidades y en el acceso a recursos entre hombres y mujeres. No quiere decir que las mujeres deban convertirse en sujetos masculinos, sino que se reconozcan los aportes de cada género en la sociedad, se abran las mismas oportunidades y se construyan las mismas condiciones para incluir dichos aportes en determinado ámbito de la sociedad, sea este político, económico o cultural.

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    Módulo 3

    Actividad práctica

    Apertura. El juego del Stop de palabras

    1. Se pide a las personas participantes armar un grupo de compañeros y compañeras y ubicarse en un espacio tipo salón, donde tengan un tablero, algunas sillas y mesas.

    2. Se les solicita dividirse en subgrupos más o menos equitativos (si son 20 personas pueden ser, por ejemplo, 4 grupos de 5 personas). 3. Se les pide nombrarse por subgrupo.

    Conceptualización

    4. Luego, manteniendo los subgrupos en los que se dividieron, la persona que dirige la dinámica les informa que van a jugar a STOP, explicando las reglas del juego.

    5. Selecciona algunas palabras del glosario, por ejemplo, feminismo, género, roles de género, orientación sexual, etc.; anota estas palabras en un papel y lo guarda para sí mismo/misma.

    6. A continuación, les entrega a los grupos algunas hojas de papel blanco y marcadores.

    7. Escoge una palabra que los grupos deben de nir rápidamente y deben escribirla en una hoja. Apenas escriban sobre la hoja el signi cado de la palabra, deben gritar “STOP”.

    8. Colectivamente exponen la de nición que escribieron en la hoja.

    9. Quien dirige en conjunto con el grupo, teniendo en cuenta el glosario debe decir si la de nición es correcta o al menos se acerca a lo abordado. Quienes de nan correctamente o más se acerquen ganan un punto que debe ser puesto en el tablero. En el caso de que alguno de los grupos grite STOP y no haya de nido la palabra como corresponde, debe permitir que otro grupo exponga su de nición.

    10. Así se sigue dando la oportunidad hasta que algún grupo se acerque al signi cado de la palabra expuesta. Gana quien más de niciones correctas hayan realizado en grupo.

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    Cierre

    11. Para a anzar la actividad es primordial que las de niciones que se construyeron en las hojas, queden a la vista de todos los grupos por igual. La persona que dirige puede hacer una re exión con los conceptos utilizados, buscando aclarar de manera dialogada para qué sirven en el trabajo organizativo que realizamos y cómo nos ayudan a construir la política de nuestro nuevo Partido.

    Tiempo de ejecución: 2 horas y media.

    Resultado: Palabras del stop por subgrupo.

    Recursos: Salón, sillas, computador, proyector, presentación (opcional), tablero, hojas en blanco, marcadores, cinta y mucha disposición.

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    La Estrategia Integral

    para la Reincorporación

    de las Mujeres de las FARC:

    Materializando el Enfoque de Género

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    Módulo 4

    La Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC:

    materializando el Enfoque de Género

    Objetivo: sensibilizar sobre el enfoque de género, sus características y su utilidad para las mujeres y hombres en tránsito a la vida civil, a partir de la socialización y apropiación de la Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC.

    Desarrollo

    Conceptualización

    Ya abordamos tres módulos para re exionar sobre algunos hitos en la historia de las mujeres de las FARC, sobre el feminismo insurgente y sobre conceptos claves en la teoría feminista. Ahora, nos adentramos a un módulo fundamental, el del enfoque de género.

    El enfoque de género lo entendemos como una herramienta metodológica y política que permite identi car, analizar y comprender las diferencias que se dan en las sociedades en razón del sexo y el género, como categorías16 que atraviesan la vida de las personas. Sobre la base de ello, construir propuestas y medidas para transformar las situaciones de subordinación, exclusión y opresión que se dan por esas diferencias sociales, esto quiere decir que no son naturales sino establecidas culturalmente.

    16 Entendemos las categorías como conjuntos de características sociales que agrupan y de nen a las personas, por ejemplo, su color de piel, su edad, su origen, su sexo o su ideología.

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    Módulo 4

    El enfoque de género es una forma de ver la realidad, de entender que hombres y mujeres hemos sido socializados de maneras distintas: unos para proveer, proteger, ser rudos, fuertes y persistentes. Otras para cuidar, reproducirse, ser tiernas y resignadas (una visión llena de estereotipos de lo que supuestamente somos). Esta herramienta, además, abre una posibilidad para el reconocimiento de la actoría política de las mujeres, cuestiona la heteronormatividad obligatoria17 , el ejercicio arbitrario del poder y la división de los espacios en privados y públicos, noción que reduce y excluye a las mujeres al ámbito de lo doméstico y con ello, las asocia directamente a labores especí cas, entre ellas las del cuidado.

    Bastaría con preguntarnos, por ejemplo, si hoy en día en las distintas sociedades y comunidades existen diferencias entre las labores de mujeres y hombres; si nos pagan equitativamente a la hora de desempeñar un mismo cargo; si somos tratadas igual; si vivimos las mismas violencias; si se nos reconocen las diferencias asociadas a nuestro sexo biológico, por ejemplo, el desgaste óseo que tenemos al menstruar o al parir. Las respuestas nos darían pistas sobre las desigualdades sociales, políticas y culturales que permanecen y se siguen reproduciendo.

    En el Taller sobre enfoque de género, feminismos y derechos de las mujeres de Las FARC-EP realizado en el segundo semestre de 2017 en diferentes zonas veredales, se entregaron algunas de niciones claves en la teoría feminista, colectivamente planteamos el enfoque de género como una forma de ver y analizar la realidad

    17 Régimen social, político y económico que impone como norma y mandato las prácticas heterosexuales y las legitima desde las diferentes instituciones sociales; aquello que no encaja en esa norma es visto como distorsión, enfermedad o subversión

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    evidenciando la existencia de las diferencias de género, es decir, la diferencia socialmente construida entre lo femenino y lo masculino. Una especie de “gafas” que nos permiten enfocar, ver y observar las relaciones de género desiguales, para luego buscar la forma de transformarlas de forma colectiva. Aunque en medio de la confrontación y la vida militar, la cotidianidad de las FARC- EP hacía que mujeres y hombres realizáramos las mismas labores y estuviéramos regulados por las mismas normas, el patriarcado atraviesa el mundo y hay prácticas tan aprendidas y normalizadas que no siempre se identi can como violentas u opresoras, comportamientos y costumbres que marcan de manera distinta a hombres y mujeres, así que como colectivo no hemos sido ajenos a esto, hemos vivido estas prácticas de dominio y control en razón del género.

    En este marco, sabemos también que como personas no estamos atravesadas únicamente por el género, sino que hay otras categorías sociales que nos marcan, tales como la clase, el origen étnico, la orientación sexual y la ideología. Esto lo identi caron las feministas hace algunas décadas, especí camente las feministas negras18, quienes evidenciaron que las mujeres vivían distintas opresiones que no solo estaban mediadas por el género sino por otros asuntos fundamentales, por ejemplo, la clase y la raza. Esto hacía, por ejemplo, que fuesen las mujeres negras pobres las más violentadas y las que sufrieran más exclusiones en la sociedad.

    18. El feminismo negro es una corriente del feminismo que plantea que el sexismo, el capitalismo y el racismo son sistemas de poder y opresión directamente relacionados, de manera que es fundamental que las re exiones que se den desde el feminismo, surjan de entender cómo se articulan y operan estos sistemas en las vidas de las personas, esto incluye las vidas de las mujeres. El feminismo negro es una postura en contra del racismo que viven las mujeres negras e indígenas, dominación que en algunos casos ha sido invisibilizada por otro tipo de feminismos en sus luchas.

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    Módulo 4

    A esa identi cación de vulneraciones, marcas o ejes de opresión se le llamó interseccionalidad19, esta también es una herramienta para identi car vulneraciones y cómo estas operan en la vida de las personas. Es hora de dejar de pensar que sólo el sexo o la clase in uye en nuestras vidas, estamos de nidos por muchas categorías, basta con enunciarse por ejemplo en una reunión, como mujer lesbiana excombatiente, para identi car las miradas, estigmas o violencias que se pueden presentar.

    El enfoque de género y la interseccionalidad, permiten entonces identi car formas inequitativas de distribución, silencios, vulneraciones, exclusiones, rupturas y desigualdades económicas, sexuales y políticas, en esa medida son dos herramientas estratégicas que se deben apropiar, más aún sí como la FARC es un Partido antipatriarcal y anticolonial.

    El Acuerdo de Paz incluyó el enfoque de género y lo de nió como el reconocimiento de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y de las circunstancias especiales de cada uno, especialmente de las mujeres independientemente de su estado civil, ciclo vital y relación familiar y comunitaria, como sujeto de derechos y de especial protección constitucional. Implica en particular la necesidad de garantizar medidas a rmativas para promover esa igualdad, la participación activa de las mujeres y sus organizaciones en la construcción de la paz y el reconocimiento de la victimización de la mujer por causa del con icto (2016: p. 193, 194).

    19. Es una forma de analizar y entender la realidad heredada del feminismo negro. Desde esta herramienta se reconoce que las personas pertenecen a más de una comunidad, esto implica que pueden experimentar opresiones y privilegios de manera simultánea, por ejemplo, ser una mujer en tránsito a la vida civil y lideresa social reconocida en su comunidad del ETCR, con deseos de que sus ideas y las del partido sean escuchadas en otras comunidades pero con barreras para hacerlo por la estigmatización al partido (se tiene entonces un privilegio en el ETCR pero se vive una vulneración en la comunidad aledaña). Reconocer esto es aplicar la interseccionalidad.

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    Es de destacar, que los anteriores procesos de negociación no incluyeron el enfoque de género para la construcción de la paz, dejando por fuera las voces, experiencias, necesidades e intereses de las guerrilleras, afectando el diseño de políticas y programas para el avance de sus derechos. Como resultado, en el tránsito a la vida civil no solo permanecieron las desigualdades de género, sino que se acentuaron producto de la discriminación y estigmatización social en su contra.

    En este marco, a n de materializar el enfoque de género y prevenir estas desigualdades, diferentes mujeres de la FARC se reunieron para construir colectivamente una estrategia que nos permitiera evidenciar y proponer maneras de restablecer nuestros derechos. Fue llamada la Estrategia Integral para la Reincorporación20 de las Mujeres de las FARC.

    La Estrategia fue construida en un ejercicio de planeación participativa recogiendo y sistematizando nuestras necesidades como mujeres exguerrilleras y nuestras demandas en materia de reincorporación. Tiene en cuenta aquellos riesgos especí cos de género a los cuales nos vemos expuestas en el proceso de transición a la vida civil, debido a que la transición se hace en un contexto marcado por la desigualdad y la discriminación histórica.

    Todos los proyectos y acciones realizadas en el marco de esta Estrategia tienen tres niveles de intervención: 1. Goce efectivo de los derechos de las mujeres de la FARC 2. Fortalecimiento del tejido colectivo FARC desde la promoción de los derechos de las mujeres. 3. Impacto e interacción comunitaria desde la promoción de los derechos de las mujeres.

    La Estrategia tiene además 5 líneas de acción en aras de una reincorporación integral de las mujeres:

    20. Es el proceso de tránsito a la vida civil por parte de las y los excombatientes. Desde las FARC se apuesta a una reincorporación integral desde lo político, lo social y lo económico.

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    Módulo 4

    1. Reincorporación política. 2. Reincorporación social. 3. Reincorporación económica. 4. Reincorporación socio-jurídica. 5. Garantías de seguridad. El objetivo es que la Estrategia se posicione en los diferentes Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), en las comunidades, en el Consejo Nacional de Reincorporación (CNR), en la Comisión de Seguimiento, Impulso y Veri cación a la Implementación del Acuerdo (CSIVI), ante cooperación internacional y ante toda la sociedad.

    ENFOQUE DE GÉNERO

    Herramienta de análisis para identificar desigualdades y diferencias en razón del sexo y del género.

    Una de las formas en las que se materializa es con la:

    ESTRATEGIA INTEGRAL PARA LA REINCORPORACIÓN DE LAS MUJERES DE LAS FARC

    REINCORPORACIÓN POLÍTICA REINCORPORACIÓN SOCIAL

    REINCORPORACIÓN ECONÓMICA

    REINCORPORACIÓN SOCIO-JURÍDICA GARANTÍAS DE SEGURIDAD

    Es necesario que esta estrategia sea una herramienta para cualquier tipo de gestión o incidencia internacional u ONG ́s de los territorios.

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    Actividad práctica

    Apertura:

    1. Quien facilita el taller informa al grupo que van a hacer una carrera para ver quién es el más rápido o la más rápida, sin embargo, esta carrera tendrá unas reglas.

    Inicialmente las personas se harán todas en línea recta (una al lado de la otra), pero partirán de un punto distinto (más cerca o más lejos de la meta) según su ubicación que se establecerá sobre la base de las siguientes preguntas o a rmaciones:

    • Las mujeres por favor dos pasos atrás. Los hombres uno adelante. • Las personas negras o afrodescendientes un paso atrás.

    • Quienes han estado en la cárcel dos pasos atrás. Quienes no, un paso adelante.

    • Quienes tengan bachillerato un paso adelante. • Quien viva en el campo un paso atrás.

    • Las madres por favor un paso atrás.

    • Las madres solteras otro paso atrás.

    • Personas homosexuales o lesbianas un paso atrás. • Familias nucleares un paso adelante.

    • Personas sin salario dos pasos atrás.

    • Personas con un salario mínimo un paso atrás.

    • Heterosexuales un paso adelante.

    2. Luego de responder, cada persona quedará en un lugar (unas más adelante, otras más lejos). Entonces, se les pedirá que al decir “En sus marcas, listos, fuera”, inicien la carrera.

    3. Sobre la base del ejercicio anterior se preguntará qué ocurrió en la carrera, así, se iniciará la re exión sobre las diferencias sociales y cómo estas afectan las vidas de las personas, esto permitirá plantear el objetivo del módulo.

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    Módulo 4

    Conceptualización

    4. Luego, se les entregarán diferentes materiales para que de manera individual construyan unas gafas. Las gafas deberán decorarlas y ponerles o escribirles palabras alusivas al género y al feminismo partiendo de su cotidianidad.

    5. Una vez hayan armado sus gafas, se les pedirá que compartan lo que signi ca para ellas y ellos una herramienta como esas, las gafas se ubicarán en una parte del salón en donde puedan todas y todo observarlas porque servirán como guía.

    6. Enseguida, se hará un paralelo en el tablero (es fundamental enlazar este ejercicio con el anterior). En una columna se anotará Mujeres y en otra Hombres. El ejercicio se guiará sobre la base de estas preguntas: ¿cómo vivían como mujeres y hombres cuando eran FARC EP? ¿cómo viven ahora? ¿qué diferencias tenían entre mujeres y hombres al ser FARC EP? ¿qué diferencias tienen ahora? Es importante anotar en dos colores distintos (vida FARC-EP y vida actual), frases o palabras que faciliten la re exión y conceptualización sobre: enfoque de género, enfoque diferencial21 e interseccionalidad. Esta conceptualización se irá dando conforme se vaya adelantando la conversación.

    7. Posteriormente, se socializará la Estrategia de Reincorporación de las Mujeres de las FARC.

    21. Es el reconocimiento de condiciones y posiciones de las diferentes personas como sujetas de derecho desde una mirada diferencial, es decir, reconociendo su estado socioeconómico, género, etnia, discapacidad e identidad cultural, y de las variables implícitas en el ciclo vital (infancia, juventud, adultez y vejez); bajo los principios de igualdad, diversidad, participación, interculturalidad, integralidad, sostenibilidad y adaptabilidad. Aunque se parece mucho a la interseccionalidad no es lo mismo, el enfoque diferencial es generalmente adoptado por las instituciones del Estado para atender a grupos poblacionales especí cos: niños, niñas y adolescentes; mujeres, personas con discapacidad, jóvenes, entre otros

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    8. Luego, divididos en 5 subgrupos se les pedirá trabajar a cada uno en una línea de acción de la Estrategia. Sobre cada línea deberán indicar qué signi ca para ellas y ellos, y cómo la pueden aterrizar o la están aterrizando en el territorio. Se sugiere emplear la siguiente matriz por subgrupo.

    Linea de acción

    ¿Cómo se comprende esta línea de acción desde el ETCR?

    ¿Qué están haciendo desde el ETCR para aterrizarla o qué pueden hacer?

    Cierre:

    9. Para cerrar la sesión, se les informará que sobre una mesa o silla hay una serie de preguntas (según los conceptos abordados). A n de a anzar lo abordado, se les pedirá que cada persona o quien quiera pase adelante para escoger una cha y responder a la respectiva pregunta. Se harán las aclaraciones necesarias.

    Preguntas de cierre:

    Se sugieren las siguientes:

    *Para usted, ¿qué es el enfoque de género?

    *Para usted, ¿qué aporta el enfoque de género al trabajo en la zona?

    *Mencione una línea de acción de la Estrategia y cómo pueden aterrizarla desde su vida diaria.

    *Para usted, ¿qué es el enfoque diferencial?

    *Para usted, ¿mujeres y hombres tenemos las mismas oportunidades en la sociedad? ¿por qué?

    *¿Qué es la heteronormatividad?

    *¿Qué aportó el feminismo negro a la lucha feminista?

    *¿Cuál es el objetivo de la Estrategia de Reincorporación de las Mujeres de las FARC?

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    Módulo 4

    Tiempo de ejecución: 4 horas.

    Resultado: Gafas, paralelo entre mujeres y hombres, matriz por línea de acción.

    Recursos: lugar abierto, salón, sillas, computador, proyector, presentación (opcional), hojas iris, papel periódico, marcadores, cinta, pegante, escarcha, lana, chas bibliográ cas, cartulina, tijeras, colores, matrices para trabajar la Estrategia (una por subgrupo), preguntas impresas.

    Re exiones nales:

    Con base en las re exiones que se generaron en la introducción y gracias a las actividades realizadas en este módulo, se destaca lo siguiente:

    El enfoque de género es una herramienta metodológica y política que permite identi car qué identidades, roles y relaciones entre hombres y mujeres no son producto de diferencias biológicas «naturales», sino un ejercicio de poder o una forma de actuar con el ánimo de controlar las vidas. Permite evidenciar situaciones de desigualdad y discriminación de las mujeres con respecto a los hombres, y crear estrategias para transformarlas.

    Fue común, por ejemplo, que en la guerra mujeres y hombres fuéramos a combate, rancháramos, nos dividiéramos roles de igual a igual; sin embargo, al transitar a contextos de paz, estos roles cambian y casi mecánicamente, las mujeres volvemos a la casa, nos asignan labores y expectativas asociadas al sexo y género, y se despliegan un sin número de violencias, por ejemplo, la violencia intrafamiliar. Por estas razones es fundamental comprender la importancia y la necesidad de incluir en las diferentes actividades y gestiones que realicemos este enfoque.

    Es clave además emplear el enfoque de género en diálogo con el enfoque diferencial y territorial, estos facilitan una lectura situada, corporizada y al mismo tiempo más realista de la vida cotidiana, a la hora de adelantar el proceso de militancia desde la comuna, de

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    hacer trabajo de masas, de gestionar proyectos, de ir a reuniones y de incidir ante instituciones. Estos enfoques son tan solo una parte del feminismo insurgente que construye y a los que apuesta el Partido.

    La Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de la FARC es una apuesta colectiva, un insumo de gestión e interlocución que le apuesta a materializar el enfoque de género planteado en el Acuerdo y en la vida de las mujeres. Esta estrategia reconoce que la reincorporación es un proceso que pasa por todos los ámbitos que constituyen a la persona: social, político, económico. Igualmente, es el re ejo de la lucha que por décadas dio las FARC-EP en donde si bien el individuo es importante, lo es aún más cuando se constituye y aporta al colectivo.

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    Es hora de actuar:

    Las violencias contra las mujeres

    son una realidad

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    Módulo 5

    Es hora de actuar: las violencias contra las mujeres son una realidad

    Objetivo: brindar insumos para detectar y prevenir las violencias basadas en género en los diferentes espacios territoriales de capacitación y reincorporación, en las nuevas zonas de reagrupamiento y en zonas aledañas.

    Desarrollo

    Conceptualización

    Ha llegado el momento de hablar sobre las violencias, en especial, sobre las violencias basadas en género.

    Las violencias basadas en género son todas aquellas prácticas de control, discriminación y daño que ocurren en razón del género, es decir, por el hecho de ser hombres y mujeres. Estas violencias se viven de manera diferencial, los hombres enfrentándose a una serie de expectativas y formas de socialización frente a su actuar, y las mujeres además de lo anterior, viviendo una serie de mandatos sociales22, violencias de todo tipo y formas inequitativas de distribución social23.

    22. Un mandato es una orden dada por una gura de autoridad o con legitimidad para obligar o hacer que una persona efectúe una acción especí ca. Los mandatos sociales tienen relación con esto, son consignas generalmente arbitrarias construidas según el contexto social, estas consignas tienen consecuencias a nivel personal, social y colectivo. Por ejemplo, frases como: “las mujeres deben casarse antes de los 30, sino, las dejó el bus”, “los hombres que lloran son cobardes”. El problema de los mandatos sociales está en que se asumen como verdades absolutas sin cuestionar realmente el efecto que causan. ¿Acaso las mujeres simplemente no pueden decidir no reproducirse?, ¿acaso los hombres no pueden expresar realmente sus sentimientos?

    23. Se denomina distribución social al reparto de elementos, prácticas, mandatos, bienes y recursos en las diferentes sociedades. Estos no necesariamente son tangibles (por ejemplo, el dinero), sino que puede ser prácticas sociales asociadas a grupos especí cos, por ejemplo, las mujeres. Es implica por ejemplo que la distribución social ha bene ciado tradicionalmente a grupos con poder económico, político y social, grupos con privilegios y capacidad de ejercer su poder sobre otros. Desde un enfoque de género, la distribución social siempre ha ubicado a las mujeres en un lugar de desigualdad, pues además de ser las

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    Módulo 5

    Camaradas, como hombres y mujeres nos construimos de manera relacional, preocupa que al revisar informes, estudios o ver lo que pasa en la cotidianidad, seamos principalmente las mujeres las víctimas de violencias basadas en género, evidenciándose un contínuum de violencias24 en el que se pone de mani esto que en la violencia contra las mujeres intervienen diferentes actores sociales, que son sus parejas o parientes cercanos los principales victimarios que esta violencia forma parte de una violencia estructural25 que se mani esta de diferentes formas y que por ende su solución requiere un compromiso por parte de toda la sociedad.

    Al hacer énfasis en las violencias contra las mujeres no dejamos a un lado las violencias que puedan vivir los hombres, quienes encasillados en masculinidades26 tradicionales normalizan, justi can y reproducen el uso de la fuerza, la rudeza y la seriedad como armas para convencer, trabajar o acercarse a otras personas. Así mismo, en ellos por ejemplo son depositadas expectativas sociales para proveer y mantener a sus familias.

    más pobres (tener menos recursos), se les asignó la casa (el mundo privado) y las labores del hogar como naturales a su sexo mientras que el trabajo político y de actoría en lo público se asoció a los hombres.

    24. Evidencia que la violencia contra las mujeres ni es un asunto aislado o que les pasa sólo a unas, sino que afecta a las mujeres de manera personal y a nivel colectivo. Esto implica, por ejemplo, que cuando una mujer vive un ciclo de violencia, lo viven las mujeres de una familia, una comunidad, una población. El contínuum de violencias permite comprender que las violencias no son acciones aisladas y que no hay una más grave que otra.

    25. Mencionamos que las violencias de género, en especial, las violencias contra las mujeres tienen múltiples manifestaciones y que éstas generalmente se sustentan en prácticas de poder, explotación, discriminación, marginación o dominación provenientes de las diferentes instituciones y estructuras sociales: las leyes, las políticas sociales, la distribución de ingresos, los mandatos sociales que se reproducen en las familias, los colegios, los medios de comunicación. Todas estas manifestaciones hacen referencia a la violencia estructural cuya fórmula es la desigualdad y la injusticia social. La violencia estructural se potencia con la violencia cultural que deriva de prácticas comunitarias y discursos que modelan el imaginario social, como las religiones, las ideologías, el lenguaje, las tradiciones, las expresiones artísticas y los medios de comunicación, al “naturalizar” los valores en que se apoya el ejercicio del poder y legitimarlos.

    26. Formas de ser hombres que dependen de los diferentes contextos sociales.

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    Por otro lado, a nivel jurídico, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer de nió la violencia contra la mujer como cualquier acción o conducta, basada en su género, que causa muerte, daño o sufrimiento tanto en el ámbito público como en el privado. Agregó además que esta violencia incluye la violencia física, sexual y psicológica que tenga lugar dentro de la familia, relación interpersonal o en la comunidad.

    A nivel nacional, la Ley 1257 de 2008 (Ley de la no violencia contra las mujeres) fue una ley impulsada por mujeres y organizaciones feministas de Colombia. Esta es una de esas leyes que, como mujeres y hombres interesados en prevenir las violencias, hay que tener en cuenta, pues además de de nir la violencia contra las mujeres, estableció medidas de sensibilización, prevención, protección y atención ante casos. En el marco de esta se reconoció que:

    • La violencia física tiene que ver con todo aquel daño que atente contra la integridad corporal de una persona.

    • La violencia psicológica hace referencia a cualquier acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas, por medio de intimidación, manipulación, amenaza, directa o indirecta, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal.

    • La violencia sexual hace referencia a acción consistente en obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal, o a participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de fuerza, intimidación, coerción, chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal.

    •La violencia patrimonial hace referencia a la pérdida, transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores, derechos económicos destinados a satisfacer las necesidades de la mujer.

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    Módulo 5

    Estas violencias tienen rutas institucionales27 a las que las mujeres podemos acudir para denunciar o ser atendidas. Frente a ello hay que tener en cuenta que: 1. En caso de una violencia de este tipo y para denunciar, se recomienda tener el número o saber en dónde están ubicadas la Comisaría de Familia más cercana, la Policía o la Fiscalía (Unidades de Reacción Inmediata, Centros de Atención a la Violencia Intrafamiliar o Centros de Atención e investigación integral a las víctimas de delitos sexuales donde existan). 2. Como mujeres víctimas podemos solicitar medidas de atención y protección en una Comisaría de Familia para nosotras y nuestros hijos. 3. La EPS debe atendernos y realizarnos la respectiva valoración. 4. Cualquier institución del Estado debe atendernos o reorientarnos a la entidad encargada. 5. Un número que podemos tener en cuenta es la Línea 155 de orientación a mujeres víctimas de violencias. 6. La violencia contra las mujeres no es conciliable, es decir, no puede pactarse o llegarse a un acuerdo con el agresor (esto se realizaba anteriormente con mucha frecuencia).

    Sin embargo, pese a que hay rutas institucionales para denunciar o ser atendidas ante casos de violencias, en la realidad, existen aún muchos vacíos y barreras para las mujeres, estas barreras empiezan por las mismas instituciones que desconocen este tipo de leyes o que en su cumplimiento, a la hora de atender o brindar medidas, terminan bene ciando a los agresores. También se presentan barreras sociales, esto implica que se sigue justi cando las violencias con frases o conductas especí cas, por ejemplo, en lugar de ponerse del lado de la víctima se le culpa: “quién sabe lo que estaba haciendo”, “por qué sale tan tarde”, “por qué se viste así, es para provocar a los hombres”, “a esa mujer le gusta que le peguen”.

    27. Son los pasos o el proceso a seguir a la hora de denunciar, solicitar una atención o una medida por parte de alguna institución del Estado. Las rutas tienen procesos, tiempos y entidades encargadas.

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    Otras barreras son la percepción de que el caso no es grave y que la mujer exagera o miente cuando expone su situación; dejarle la carga de la prueba a la mujer y exigirle que demuestre el daño físico, porque si no hay esto, pues no existe violencia (desconociendo la violencia psicológica); considerar que cuando una mujer se de ende legítimamente de una violencia, ella también es agresora; la insu ciente respuesta institucional para la adopción de medidas de protección que en verdad correspondan al daño que está sufriendo la mujer (Mesa por el Derecho de las Mujeres a una Vida libre de Violencias: p. 15 y p. 16).

    Aquí, es fundamental que como militantes siempre estemos alertas y no nos convirtamos en cómplices de estos delitos y de estas violencias que tanto daño nos hacen a las mujeres y que tanto daño ocasionan en la sociedad. Como colectivo hemos tenido mecanismos comunitarios para enfrentar la violencia, así que, ante una serie de barreras como las enunciadas, debemos crear y fortalecer las estrategias de respuesta que durante años hemos tenido, esto por supuesto cuestionando siempre que hay prácticas patriarcales que no han sido ajenas a nuestras acciones, y debemos eliminarlas.

    Frente a esto, es fundamental que como organización emprendamos acciones de prevención que lleguen a todos los niveles: a los jefes, a la militancia en general, a las comunidades aledañas y a la sociedad. Como mujeres, frente a un caso de violencia lo más importante es no perder las redes de amigas o familiares que puedan apoyar, además, jamás creer que se es la culpable, pues la estrategia del agresor es esa: desplazar la culpa a quien ha agredido o permitido que agredan.

    En este marco y en perspectiva del posacuerdo, las experiencias a nivel internacional re ejan que las mujeres en periodos de transición o después de un con icto armado, siguen siendo vulnerables a hechos de violencia, de hecho, se incrementa la violencia al interior de los hogares, el abuso sexual y la explotación sexual.

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    Módulo 5

    En Perú28, por ejemplo, se dio un incremento signi cativo de incidentes de violencia física y sexual contra las mujeres por parte de su pareja en el postcon icto. En Guatemala29, durante el postcon icto, se registraron altos índices de violencia doméstica. En el caso de Liberia30, cuatro años después del n de la guerra disminuyeron los casos de esclavitud sexual y violaciones colectivas, pero los índices de violencia doméstica, acoso sexual y “ejercicio de trabajo sexual por supervivencia” siguieron siendo bastante altos (Mazzoldi, Marín, 2010).

    Con lo anterior, es fundamental que en el proceso de reincorporación que llevamos esté siempre presente el contínuum de violencias y los impactos diferenciales que tiene en nuestras vidas. Si la liberación y la transformación social fue y sigue siendo una consigna, desde el feminismo insurgente al que apostamos, la liberación de las mujeres, la transformación de roles sociales y la eliminación de las violencias de género, entre esas las violencias contra las mujeres, deben ser puntos elementales en las agendas de Partido.

    28. Perú está ubicado en Suramérica. Al Norte limita con Ecuador y Colombia; al Oriente con Brasil y Bolivia; al Sur con Chile.

    29. Guatemala está ubicado en Centroamérica. Limita al Norte y al Oriente con México; al Oriente con Belice, el Mar Caribe y Honduras; al Suroriente con El Salvador; y al Sur con el océano Pací co.

    30. Liberia está ubicado en la costa occidental de África. Limita con Sierra Leona al Occidente, con Costa de Mar l al Oriente y con Guinea al Norte.

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    Continuum de violencias

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    Módulo 5

    Actividad práctica

    Apertura

    1. Se inicia proyectando el video “Piropos” de Cualca.

    2. Una vez lo hayan visto, se les pide que compartan su opinión y si alguna vez se han sentido acosados/as o violentados/as por el hecho de ser mujeres u hombres y cómo vivieron esa situación. En este momento se informa el objetivo del módulo.

    Conceptualización

    3. Ahora realizarán una cartografía del territorio. Divididos en 4 subgrupos, cada uno dibujará un mapa del municipio o de la nueva zona de reagrupamiento, y sobre el mismo deberán ubicarse y ubicar el ETCR.

    4. Luego, en el mapa deberán plasmar con convenciones: lugares de felicidad, lugares de miedo, lugares de violencias, lugares diversión, lugares de oposición, entre otros; así mismo deberán ubicar las instituciones que tienen presencia en la zona a las cuales se pueden dirigir las mujeres para buscar apoyo o asesoría en diferentes temas, entre esos, violencias contra las mujeres; también pueden incluir las personas y organizaciones aliadas y opositoras para trabajar en temas de género.

    Es fundamental que esa cartografía se haga en clave de género, esto implica que se visibilice en las convenciones la diferencia en el habitar los lugares por parte de hombres y mujeres.

    5. Enseguida, se pedirá que elijan a dos voceros (una mujer y un hombre) por subgrupo para que socialicen su cartografía. Este ejercicio permitirá iniciar la conceptualización sobre las violencias contra las mujeres, los tipos de violencias, algunas leyes que las regulan o previenen y la presencia estatal para atender y prevenir este delito; así mismo permitirá re exionar sobre sobre cómo hombres y mujeres las viven en el territorio de manera distinta (para ello deben retomarse las cartografías elaboradas).

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    Cierre

    6. En los mismos subgrupos se les pedirá que hagan un sociodrama que ejempli que un tipo de violencia: física, psicológica, patrimonial y sexual (las asignarán las personas que guían el taller). Se les dará un tiempo para crear la obra indicándoles que al pensar el caso propongan también qué podría hacerse frente al mismo.

    7. Deberán representar el caso uno a uno, y luego, al nal se re exionará en grupo sobre lo que vieron. Se harán las respectivas aclaraciones según corresponda.

    Tiempo de ejecución: 3 horas.

    Resultado: Cartografía.

    Recursos: salón, sillas, computador, proyector, presentación (opcional), video “Piropos” descargado, papel periódico, marcadores de colores, cinta, chas bibliográ cas, cámara de video o celular.

    Re exiones nales

    Con base en lo expuesto en el módulo y en lo que emergió durante las actividades, se destacan las siguientes re exiones:

    La violencia es un acto intencional de poder, ejercido por acción o por omisión, con el objetivo de someter, dominar y controlar, transgrediendo los derechos y produciendo daño. Las violencias contra las mujeres en este marco, son actos de poder en el que una persona quiere someter, controlar, manipular o hacer daño a una mujer porque cree tener la autoridad sobre ella, en esta medida son violencias que se ejercen en razón del género. Estas violencias son compartidas por las mujeres sin importar su estrato, origen, orientación sexual, trabajo o edad, sin embargo, según esto, se mani esta de diferentes formas.

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    Módulo 5

    La violencia contra las mujeres no solo forma parte de un contínuum sino también tiene ciclos que permiten que se sigan reproduciendo: 1. Aparente calma (evasión del con icto). 2. Tensión o acumulación de tensión (con icto sin resolver). 3. Agresión (explosión, violencia directa o física). 4. Arrepentimiento (promesas de cambio). 5. Reconciliación (luna de miel). Las mujeres víctimas generalmente pasan de una fase a otra del ciclo sin notarlo y, por el contrario, justi can y normalizan lo que viven en el mismo.

    Romper esos ciclos de violencia en la transición supone que las violencias de género y la violencia contra las mujeres, sean realmente tenidas en cuenta en las agendas de las instituciones a nivel local y nacional, también en las agendas de las organizaciones sociales y de partidos como la FARC. En la medida en que no se aborden de manera aislada y sean asumidas como un asunto de toda la sociedad y no una añadidura, esto contribuirá a promover mejores relaciones sociales en las comunidades y claro, a eliminar estas violencias.

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    Referencias bibliográficas

    • Acuerdo Final para la Terminación del Con icto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. En: http://bit.ly/2mXa6W6 (30/04/18). • FARC. Estrategia Integral para la Reincorporación de las Mujeres de las FARC.

    • FIP. (31 de marzo de 2016). La violencia sexual y de género: el contínuum entre la guerra y la paz. En: http://www.ideaspaz.org/ publications/posts/1308

    • Líneas de tiempo, trabajo de memoria histórica Comisión Nacional de Mujer, Género y Diversidades FARC. Segunda Reunión Nacional de Mujeres FARC. Bogotá. Diciembre de 2017.

    • Martínez Sinisterra, Rosih Amira (2016). Mujeres afrocolombianas, carimbas en la historia de cimarronas ennegrecidas. En: https://bit. ly/2x1lN4g (30/04/18).

    • Mesa por el Derecho de las Mujeres a una Vida libre de Violencias. La misma historia otra vez. Vivencias de mujeres y barreras de acceso a la justicia: Ley 1257 de 2008. Bogotá, abril de 2015.

    • Mujeres Farianas. En: http://www.mujerfariana.org/

    • Octava Conferencia Nacional de Guerrilleros (1993). En: https:// bit.ly/2GYdVjD

    • Piropos. En: https://www.youtube.com/watch?v=VWMyRAQcZv8 • Programa Agrario de los Guerrilleros de las FARC-EP. En: https:// bit.ly/2evAxzJ (15/05/18).

    • Tesis de Mujer y Género para el Congreso constitutivo del Partido. En: https://bit.ly/2GYIUvR

    • Torres, A. (2011). Educación popular. Trayectoria y actualidad. Universidad Bolivariana de Venezuela.

    •¿Qué es la Conferencia Nacional de Guerrilleros? En: https://bit. ly/2LivePW (10/05/18).

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    “Feminismo insurgente. Una apuesta fariana de paz”, es una herramienta para la formación, el desarrollo y el fortalecimiento de iniciativas organizativas y políticas desde el enfoque de género, al interior de los espacios territoriales de capacitación y reincorporación (ETCR), de las nuevas zonas de reagrupamiento y en las comunidades aledañas.

    Es un insumo de formación política para trans- formar la subordinación histórica que han vivido las mujeres, las diversidades sexuales y de género en Colombia; así como propiciar mayores niveles de participación política equitativa entre hombres, mujeres y personas con orientaciones sexuales diversas.

    Apoyan:

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    lustración: Inty Maleywa

  • Graduación del Diplomado formadores sobre prevención de violencia basada en género

    Buenos días para todas las personas presentes.

    Mi nombre es Rosaira Acevedo, vengo del espacio territorial de capacitación y reincorporación El Negro Eliécer Gaitan, en la vereda Caño Indio, Municipio de Tibú, Norte de Santander. Conocida en el partido como Yeni Mendoza.

    Soy la responsable del trabajo de género e integrante del diplomado por el cual estamos hoy recibiendo el título.

    Para todas, nosotras y nosotros, es un orgullo participar en esta iniciativa necesaria para contribuir a erradicar todas las formas de violencias basadas en género. El diplomado de prevención de violencias basadas en género auspiciado por la embajada de Suecia, la Universidad Nacional, la OIM y el Departamento de la mujer y género de las FARC.

    El diplomado se realizó en medio de las tareas cotidianas del espacio y el estudio validación de primaria y secundaria del programa Arando la Educación.

    Hubo que utilizar horarios fuera de lo normal para lograr cumplir los requerimientos académicos.

    Esperamos replicar los conocimientos aprendidos con nuestras compañeras y compañeros del partido, para prevenir las violencias basadas en género, tanto en nuestro espacio como en las comunidades vecinas.

    Nuestro reto consiste en socializar el feminismo insurgente, nuestra visión del feminismo basado en nuestra experiencia, en nuestra práctica hacia la equidad, el empoderamiento de las mujeres y el papel que nos corresponde jugar en la transformación de la sociedad junto con nuestros camaradas hombres, apostando que ellos también transiten hacia las nuevas masculinidades, o formas nuevas de asumir la masculinidad, en coherencia con nuestros sueños revolucionarios.

    La violencia basada en género es como se expresa la brecha de desigualdades sociales que existen entre los hombres y las mujeres. Estas desigualdades son producto del patriarcado que históricamente ha puesto por encima a los hombres y subvalorado a las mujeres. También son producto de las desigualdades de clase. Capitalismo y patriarcado, para nosotras van siempre de la mano.

    Luchar en contra de las violencias de género en cada uno de nuestros territorios implica enfrentarnos contra el olvido histórico en que permanece la población rural de nuestro país; evidenciada en la falta de acceso a la tierra, la educación, la recreación, la salud, la justicia entre otros derechos básicos.

    Antiguamente muchas de nosotras encontramos refugio a las problemáticas que vivíamos en el campo uniéndolos a las filas de la guerrilla. Ahora, como partido político es un deber con nuestra causa, un deber con la comunidad seguir siendo un referente de justicia social.

    Parte fundamental de construir paz en nuestro país implica darle solución a las necesidades más básicas de las personas, sobre todo a las poblaciones vulnerables.

    Me enorgullece saber que lo aprendido no se ha quedado en la teoría, en los cuadernos y pizarras. Llevar a la acción nuestras intenciones es contribuir una Nueva Colombia que logre eliminar esa brecha entre la especie humana por cuestiones de género, entre otras.

    Muchas gracias.

  • Hombres al borde de un ataque de nervios

    Hace unas semanas me topé con el documental que buscaba demostrar que la opresión de las mujeres, tantas veces denunciada por el feminismo, excluye la opresión de los hombres y, que el género masculino, es el que realmente se encuentra en la base de la pirámide de la dominación. (Les debo el título del material y de la realizadora, lo borré sin anotar los datos, pero no quería dejar de escribir esto).

    Duré varios minutos viéndolo, esperando que solo se tratara de un recurso “artístico”, cinematográfico, como esos juegos infantiles en los que debes decir las cosas sutilmente a la inversa, con mentiritas o exageraciones varias, y pierdes cuando tu contrincante logra separar la realidad de lo demás.

    Eso nunca pasó. La realizadora (que dejó de ser feminista cuando comenzó a trabajar este tema) entrevista a varios militantes de la “liberación masculina”. Ellos critican al feminismo por centrarse demasiado en la emancipación de las mujeres, negando que esa lucha ha traído, como consecuencia, más opresión a los hombres. Este discurso es complementado con cifras comparativas entre hombres y mujeres de esperanza de vida, morbilidad diferencial y otras más subjetivas como sobrecarga de trabajo o estrés.

    Es interesante que este material se produzca en pleno siglo XXI porque, si hacemos un poco de historia, los estudios de género, impulsados por el feminismo anglosajón de los años sesenta del siglo XX, no tardaron mucho en concluir que el género no solo definía la identidad en hombres y mujeres en el plano personal, sino que también determinaba la construcción de roles, la interacción entre los sexos, dándole una dimensión social. A partir de esto, comenzó un largo camino en el que la reflexión y el estudio sobre las masculinidades ha ido integrándose a la práctica académica y militante feminista, asumiendo que el patriarcado también configura un esquema masculino excluyente, rígido y que, efectivamente, oprime a las masculinidades no hegemónicas.

    El documental en cuestión se jacta de mostrar un universo nuevo, pero la postura de sus defensores también tiene antecedentes. Dentro de los estudios sobre masculinidades existe la llamada perspectiva de los derechos masculinos que, desde su origen en los ochenta del siglo pasado, se sirvió de la plataforma reivindicadora de los derechos de las mujeres para reclamar los derechos “usurpados” a los hombres:

    1. Poder demandar a las mujeres por su violencia invisible.

    2. Romper el monopolio feminista sobre las investigaciones de género.

    3. Lograr la custodia de hijos e hijas en plena igualdad legal con las mujeres.

    4. Tener derecho a una ley de paternidad plena.

    Curiosamente, esta perspectiva fue defendida tanto por hombres defensores de los derechos patriarcales como por los partidarios de derechos igualitarios.

    La crítica superficial del documental al feminismo, niega la existencia de una línea radical dentro del análisis teórico sobre las masculinidades: Los estudios críticos sobre los hombres y sus masculinidades que, desde los setenta han incorporado la categoría de género a sus investigaciones para ampliar sus criterios, al mismo tiempo que asumen una postura positiva ante el cambio de las mujeres y reciben influencia del feminismo de la igualdad.

    Pero no se trata solo de qué tipo de análisis de masculinidades hacen. A menudos los entrevistados defienden su “derecho” a cosificar a las mujeres, a referirse a ellas de manera ofensiva, algunos llegan a defender la violencia sexual como “derecho de los hombres” que el feminismo les negó.

    Mientras el feminismo de izquierda propone una nueva forma de relacionamiento social que cuestione y combata todas las formas de desigualdad, que se base en la libertad plena de una individualidad en constante interacción y transformación con la sociedad también cambiante, surgen detractores que apuestan por una realidad donde la libertad de unos signifique la opresión de otras.

    Solo espero que cada vez queden menos dudas de la importancia de la lucha feminista y las mujeres y los hombres nuevos, para construir “no solo un futuro mejor, sino un adecuado presente”.

  • Jineologî (ciencia de mujeres): sabiduría para la liberación

    La Jineologî presupone un cambio radical en el modo de leer el universo, en una cosmovisión otra, es un cambio de paradigma. La primera vez que esta palabra aparece en algún tipo de registro es en 2003, en el texto Sociología de la Libertad, de Abdullah Öcalan. Allí, el líder del Movimiento de Liberación Kurdo, se refiere a ella para expresar la necesidad de una ciencia de mujeres como base fundamental para una sociedad libre, igualitaria y democrática, donde el Confederalismo Democrático -sistema social basado en la liberación de los géneros y la ecología-, fuera posible.

    El término Jineologî está compuesto de la palabra kurda "jîn" que significa mujer y proviene de la raíz "jiyan" (vida) y el sufijo "-ologî", que proviene del griego y puede designarse como logos, ciencia, estudio. Por lo cual, podríamos traducir la palabra Jineologî como ciencia de mujeres.

  • La alianza entre la comunidad trans y las Farc: la paz logró lo impensable

     Todo empieza con una historia de amor en tiempos de cambio. Puntualmente, con la historia de Laura, una mujer transgénero del barrio Santa Fe que, como muchas de las mujeres trans víctimas de la pobreza, la criminalización y la violencia estructural, terminó tras las rejas de La Picota. Encerrada, Laura conoció a Jaime, un militante de las Farc. Se enamoraron justo en el periodo inicial de los diálogos de paz en 2012. Su relación empezó a llamar la atención de otros presos militantes de las Farc: la proveniencia rural, religiosa y socialmente conservadora de algunos de ellos los llevó a acusar a Jaime, su camarada, de “marica”. El romance de Jaime amenazaba el concepto de masculinidad del grupo. Por eso, lo llamaron traidor y sugirieron que fuera expulsado de las filas de las Farc. Luego de varios abusos, Jaime solicitó al secretariado de las Farc que interviniera. Entonces, el inicio de las negociaciones de paz había dado paso a la reevaluación de la postura de las Farc sobre las personas con géneros y sexualidades no hegemónicas. Parte de ese replanteamiento se daba a propósito de la presencia de las Farc en la subcomisión de género en los acuerdos de paz. Por otro lado, la formación intelectual de Jaime se volvió fundamental a la hora de valorar su expulsión como una pérdida para ese grupo. Debido a esas razones la expulsión de Jaime no se llevó a término, incluso después de que él formalizara la unión civil con Laura al interior de La Picota. La respuesta del secretariado de las Farc fue circular un comunicado en el que le solicitaban a los demás militantes presos que pararan el acoso contra su camarada Jaime.

    Mientras pasaba todo eso, en La Picota ya hacía presencia la Red Comunitaria Trans (RCT), una organización con sede en el barrio Santa Fe fundada en 2012 por trabajadoras sexuales transgénero con el propósito de defender las vidas de otras personas transgénero. Como parte de su labor, comparten conocimiento sobre defensa política, derechos humanos, salud sexual y reproductiva, seguridad y participación ciudadana con las trabajadoras sexuales trans del Santa Fe. Debido a la alta criminalización de las mujeres transgénero de ese barrio, la RCT creó Cuerpos en Prisión, Mentes en Acción, un proyecto que busca defender los derechos de mujeres trans y de hombres gays y bisexuales encarcelados y hacer un llamado de atención sobre la violencia y el abuso constante del que son víctimas por parte de guardias y reclusos.

    Laura fue una de las personas que participó desde el inicio en este proyecto que no solo invita a mujeres trans, también a hombres que tienen relaciones sexuales o afectivas con ellas. Sin embargo, el miedo al acoso y a la discriminación hace que muchos de ellos se abstengan de participar. No obstante, Jaime se animó a participar y a apoyar algunas de las gestiones de la RCT en las cárceles, que incluyen actividades de pedagogía sobre cómo navegar los procedimientos y protocolos del INPEC y la adaptación de un protocolo penitenciario para las necesidades de la comunidad LGBT —uso del nombre que han elegido, autorización de su vestuario, atención médica especializada y continuación de tratamientos hormonales—. Uno de los resultados de ese trabajo fue una guía sobre los derechos de la población transgénero encarcelada realizada con el apoyo de reclusos (incluidos militantes de las Farc), empleados de la cárcel, abogados, psicólogos, artistas y otros.


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  • La desaparición del grupo de género de la Unidad de Víctimas preocupa: investigadoras FIP

    Génica Mazzoldy e Irina Cuesta hablan de la importancia de fortalecer el enfoque de género como política del Estado, en especial para pensar el retorno de las mujeres desplazadas.

    Las mujeres desplazadas que han regresado no tienen condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno.

    De las 7’219.471 personas que se han visto obligadas a desplazarse por la guerra en Colombia, 3’683.242 son mujeres. Representan más de la mitad de víctimas del conflicto armado. Por eso la puesta en marcha de la implementación del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc ha sido una oportunidad para pensar su retorno y reubicación. En ese sentido, el informe “Retornos de mujeres a zonas rurales, recomendaciones de política pública”, que publica la Fundación Ideas para la Paz, es un documento relevante para pensar las prioridades y particularidades que enfrentan las mujeres que se han resistido a perder el arraigo con su territorio. Un tema vigente porque, aunque los desplazamientos individuales han bajado, los destierros masivos vienen creciendo.

    Le puede interesar: Las mujeres de Chimborazo luchan por su tierra

    En 2017, la Oficina de Nacionales Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA) registró 147 desplazamientos masivos que afectaron a cerca de 18.000 colombianos, principalmente en Nariño, Chocó y Putumayo. Y solo en los primeros días del año, la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento de más de mil personas por enfrentamientos o amenazas en zonas del litoral Pacífico, como Buenaventura y Magüí Payán (Nariño), Bajo Cauca, sur de Córdoba y en los límites entre Boyacá y Casanare.

    Aunque el Acuerdo de Paz alivió un poco la crisis humanitaria que teníamos, se siguen dando nuevas y más víctimas de desplazamiento, la mayoría de ellas mujeres. ¿Cree que la política estatal está preparada para atender el fenómeno?

    Génica Mazzoldy: No. De hecho, la Unidad de Víctimas ha estado trabajando en un nuevo decreto para cambiar el procedimiento de reconocimiento de la medida de indemnización administrativa, que encendió las alarmas de la Comisión de Seguimiento y Monitoreo a la Implementación de la Ley 1448. Esto por no hablar de la baja ejecución presupuestal con la que cuenta la entidad.

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    ¿A qué se refiere?

    Un informe de septiembre del año pasado sobre este aspecto, elaborado por su oficina de Control Interno, advierte que existe un nivel medio de ejecución, ya que hasta ese momento se había comprometido el 48,8 % de la apropiación vigente y los pagos realizados equivalían sólo al 39,63 %. Una preocupación que se suma a que en una resolución del 22 de enero la Unidad de Víctimas creó un solo grupo de enfoques diferenciales, acabando con el grupo de mujeres, género e identidades de género diversas que tenía.

    ¿Cuál era la importancia de este grupo?

    Que ese grupo desaparezca va en contra de la realidad del desplazamiento y del impacto que ha tenido sobre las mujeres. Es restarles reconocimiento a los derechos de las mujeres y a lo que implica la transversalización de esta mirada en la política pública.

    ¿Por qué es importante incluir un análisis de las condiciones que necesitan las mujeres que fueron obligadas a desplazarse?

    Porque, por ejemplo, según cifras suministradas por la misma Unidad de Víctimas, las mujeres son jefas de hogar en la mayoría de los hogares de población desplazada que han sido atendidos en procesos de retorno (53 %), de reubicación (55 %) o de reintegración local (57 %). Sin embargo, quienes han regresado no han encontrado las condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno. También están quienes tienen la intención de volver pero que la dinámica de la política pública se convierte en una barrera para su progreso.

    Eso quiere decir que pese a todo las mujeres retornan...

    Irina Cuesta: Sí, con política o sin política, con acompañamiento institucional o no, las mujeres desplazadas vuelven a sus territorios, porque tienen unos sentidos territoriales y de pertenencia que las hacen regresar. Son ellas las que mayoritariamente intentan reconstruir el tejido social, sus casas, sus lazos familiares rotos por la guerra.

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    ¿Por qué una mujer retorna?

    I.C.: En las entrevistas y testimonios que hicimos encontramos que ellas no retornan si el Estado les ayuda con el mercado, o si les da pintura para pintar la casa porque se ve muy fea. Ellas retornan por el sentido del territorio que tienen. Fue el caso de las mujeres de El Tigre, en Putumayo, que volvieron pese al desplazamiento, porque su barrio lo habían construido de manera colectiva a finales de los noventa. Ellas insisten en que entre todas pueden crear las condiciones dignas para conservar su permanencia allí.

    Pero se requieren condiciones de seguridad y dignidad mínimas, como ustedes mencionan en el informe...

    G.M.: Claro. Por eso, cuando les ofrecieron pintura para tapar los grafitis que los paramilitares pintaron en sus casas, algunas se negaron. No están buscando un concepto de bienestar estético, sino de dignidad, porque no solo se trata de regresar, sino de una intención de permanecer y quedarse allí. Los principios internacionales dan tres condiciones para que se dé el retorno: una es seguridad, la otra voluntariedad y la tercera es dignidad. Hasta hace unos meses, en la Unidad de Víctimas utilizaban un concepto que abarcaba esto y era el de reparación transformadora, que tiene en cuenta otros elementos en el caso de las mujeres.

    ¿Cómo cuáles?