Colombia y la Mujer

  • La desaparición del grupo de género de la Unidad de Víctimas preocupa: investigadoras FIP

    Génica Mazzoldy e Irina Cuesta hablan de la importancia de fortalecer el enfoque de género como política del Estado, en especial para pensar el retorno de las mujeres desplazadas.

    Las mujeres desplazadas que han regresado no tienen condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno.

    De las 7’219.471 personas que se han visto obligadas a desplazarse por la guerra en Colombia, 3’683.242 son mujeres. Representan más de la mitad de víctimas del conflicto armado. Por eso la puesta en marcha de la implementación del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc ha sido una oportunidad para pensar su retorno y reubicación. En ese sentido, el informe “Retornos de mujeres a zonas rurales, recomendaciones de política pública”, que publica la Fundación Ideas para la Paz, es un documento relevante para pensar las prioridades y particularidades que enfrentan las mujeres que se han resistido a perder el arraigo con su territorio. Un tema vigente porque, aunque los desplazamientos individuales han bajado, los destierros masivos vienen creciendo.

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    En 2017, la Oficina de Nacionales Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA) registró 147 desplazamientos masivos que afectaron a cerca de 18.000 colombianos, principalmente en Nariño, Chocó y Putumayo. Y solo en los primeros días del año, la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento de más de mil personas por enfrentamientos o amenazas en zonas del litoral Pacífico, como Buenaventura y Magüí Payán (Nariño), Bajo Cauca, sur de Córdoba y en los límites entre Boyacá y Casanare.

    Aunque el Acuerdo de Paz alivió un poco la crisis humanitaria que teníamos, se siguen dando nuevas y más víctimas de desplazamiento, la mayoría de ellas mujeres. ¿Cree que la política estatal está preparada para atender el fenómeno?

    Génica Mazzoldy: No. De hecho, la Unidad de Víctimas ha estado trabajando en un nuevo decreto para cambiar el procedimiento de reconocimiento de la medida de indemnización administrativa, que encendió las alarmas de la Comisión de Seguimiento y Monitoreo a la Implementación de la Ley 1448. Esto por no hablar de la baja ejecución presupuestal con la que cuenta la entidad.

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    ¿A qué se refiere?

    Un informe de septiembre del año pasado sobre este aspecto, elaborado por su oficina de Control Interno, advierte que existe un nivel medio de ejecución, ya que hasta ese momento se había comprometido el 48,8 % de la apropiación vigente y los pagos realizados equivalían sólo al 39,63 %. Una preocupación que se suma a que en una resolución del 22 de enero la Unidad de Víctimas creó un solo grupo de enfoques diferenciales, acabando con el grupo de mujeres, género e identidades de género diversas que tenía.

    ¿Cuál era la importancia de este grupo?

    Que ese grupo desaparezca va en contra de la realidad del desplazamiento y del impacto que ha tenido sobre las mujeres. Es restarles reconocimiento a los derechos de las mujeres y a lo que implica la transversalización de esta mirada en la política pública.

    ¿Por qué es importante incluir un análisis de las condiciones que necesitan las mujeres que fueron obligadas a desplazarse?

    Porque, por ejemplo, según cifras suministradas por la misma Unidad de Víctimas, las mujeres son jefas de hogar en la mayoría de los hogares de población desplazada que han sido atendidos en procesos de retorno (53 %), de reubicación (55 %) o de reintegración local (57 %). Sin embargo, quienes han regresado no han encontrado las condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno. También están quienes tienen la intención de volver pero que la dinámica de la política pública se convierte en una barrera para su progreso.

    Eso quiere decir que pese a todo las mujeres retornan...

    Irina Cuesta: Sí, con política o sin política, con acompañamiento institucional o no, las mujeres desplazadas vuelven a sus territorios, porque tienen unos sentidos territoriales y de pertenencia que las hacen regresar. Son ellas las que mayoritariamente intentan reconstruir el tejido social, sus casas, sus lazos familiares rotos por la guerra.

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    ¿Por qué una mujer retorna?

    I.C.: En las entrevistas y testimonios que hicimos encontramos que ellas no retornan si el Estado les ayuda con el mercado, o si les da pintura para pintar la casa porque se ve muy fea. Ellas retornan por el sentido del territorio que tienen. Fue el caso de las mujeres de El Tigre, en Putumayo, que volvieron pese al desplazamiento, porque su barrio lo habían construido de manera colectiva a finales de los noventa. Ellas insisten en que entre todas pueden crear las condiciones dignas para conservar su permanencia allí.

    Pero se requieren condiciones de seguridad y dignidad mínimas, como ustedes mencionan en el informe...

    G.M.: Claro. Por eso, cuando les ofrecieron pintura para tapar los grafitis que los paramilitares pintaron en sus casas, algunas se negaron. No están buscando un concepto de bienestar estético, sino de dignidad, porque no solo se trata de regresar, sino de una intención de permanecer y quedarse allí. Los principios internacionales dan tres condiciones para que se dé el retorno: una es seguridad, la otra voluntariedad y la tercera es dignidad. Hasta hace unos meses, en la Unidad de Víctimas utilizaban un concepto que abarcaba esto y era el de reparación transformadora, que tiene en cuenta otros elementos en el caso de las mujeres.

    ¿Cómo cuáles?

  • La igualdad es cuestión de Género

    “La segregación no es la solución para incorporar a la mujer al trabajo”. Shahindokht Molaversi, vicepresidenta de Irán.

    El diario El País de la ciudad de Cali – Colombia, publica con mucha de pompa, que 73 mil mujeres más habían adquirido trabajo especialmente para el sector servicios; la columnista Carlina Toledo se  pregunta si se les está valorando la calidad de su desempeño, si la selección se hace como mujeres o como profesionales, si reúnen condiciones para cargos directivos. Expresa sus dudas recordando que los salarios para las mujeres son más bajos con respecto al hombre entre el 25 y 33 por ciento para la misma exigencia laboral.

  • LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS ACUERDOS DE PAZ PERMITIRA LA PARIDAD POLÍTICA

    El movimiento social de Mujeres por décadas ha impulsado la participación política de las mujeres, bajo diferentes estrategias incluidas las normativas, pero con poca efectividad, la llegada en el 2016, de la firma del Acuerdo final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y duradera entre el Gobierno y la Fuerza Armada Revolucionaria Colombiana, le vuelve a entregar esperanzas y oportunidad al movimiento, de poder dirigir los destinos del país de manera paritaria con los hombres.

    La esperanza en la implementación de los Acuerdos, es fundamental porque estos, deben regirse por el reconocimiento de la igualdad y protección del pluralismo de la sociedad colombiana, sin ninguna discriminación. En la implementación se garantizarán las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y se adoptarán medidas afirmativas en favor de grupos discriminados o marginados, teniendo en cuenta el enfoque territorial, diferencial y de género.

    Considerando que la participación ciudadana es el fundamento de todos los acuerdos que constituyen el Acuerdo Final y se encuentra ratificado en el Punto 2; el cual contiene el acuerdo sobre “Participación política: Apertura democrática para construir la paz”. Además, La construcción y consolidación de la paz, en el marco del fin del conflicto, requiere de una ampliación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera, fortalecer el pluralismo y por tanto la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, con las debidas garantías para la participación y la inclusión política.

    En especial, la implementación del Acuerdo Final contribuirá a la ampliación y profundización de la democracia en cuanto implicará la dejación de las armas y la proscripción de la violencia como método de acción política para todas y todos los colombianos a fin de transitar a un escenario en el que impere la democracia, con garantías plenas para quienes participen en política, y de esa manera abrirá nuevos espacios para la participación (texto tomado del Acuerdo final).

    En relación a la participación de las mujeres en la toma de decisiones y el poder político, se ha logrado que Colombia, asuma mínimamente con los compromisos establecidos en la Plataforma de Acción de Beijing (1995), la CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, por sus siglas en inglés), adoptada en 1979 por la Asamblea General de Naciones Unidas, obliga a los Estados en su artículo 18, a eliminar la discriminación y avanzar hacia la igualdad en la vida política y pública.

    Según datos del Censo DANE 2005, el 51% de la población en Colombia, son mujeres; y de acuerdo a los datos entregados por la Registraduría Nacional, el 50% del potencial votante en este país, son mujeres. Así mismo, algunos estudios realizados por organismos internacionales, han demostrado que las bases de los partidos políticos están conformadas por mujeres, aunque la representación aún no alcanza los índices esperados.

    Es de resaltar, que Colombia desde que se conformó como república independiente en 1830 ha tenido procesos electorales, pero las mujeres solo empezaron a participar de ellos en 1957: ciento veintisiete (127) años después. Esos años de desventaja, sumados a todos los elementos culturales de un país en el que la cultura machista es predominante, más las condiciones de pobreza y vulnerabilidad a las que se ven desproporcionalmente enfrentadas las mujeres, generan unas condiciones de desigualdad con barreras visibles e invisibles, para la competencia de las mujeres por el poder, así lo evidenció el PNUD en el ranking de igualdad de Mujeres y Hombres en los partidos políticos realizado en 2013.

    En la reforma política en Colombia, de 2011, la Ley 1475 obliga a los partidos políticos a inscribir en sus listas para el Congreso, Concejos y Asambleas el 30% de mujeres, basados en la Ley de cuotas es el nombre que recibe la ley 581 de 2000 de Colombia, por medio de la cual se dispone que el 30 por ciento de los altos cargos públicos deben ser ejercidos por mujeres. El pasado 9 marzo de 2014, fue la primera vez que dicha ley se aplicó en el país para las elecciones de Congreso, lo que posiblemente generó un aumento significativo. Pese a este aumento, es de reiterar, que no es suficiente con que la Ley exija que el 30% de las personas inscritas en las listas sean mujeres, si a estas no se les brinda dentro de los partidos las mismas garantías que a los hombres. (tomado del Observatorio de Asuntos de Género (OAG) , boletín N° 18 de 2014).

    De hecho, en una investigación elaborada por la Misión de Observación Electoral (MOE), antes de estas elecciones, se encontró que la mitad de las candidatas al Senado no tenían presencia en medios de comunicación, lo que insinúa que los partidos no se han preocupado hasta el momento, por formar y apoyar a las candidatas sustantivamente en la consecución de una curul, sino por cumplir con un requisito de la ley.

    En la actualidad, el periodo (2014 – 2018), el panorama territorial, con relación a la participación de las mujeres, es el siguiente: las mujeres ocupan el 9,38% de las gobernaciones del país; y el 9.81% de las alcaldías; el 17.94% de las curules de las asambleas departamentales; y el 16.08% de los asientos de los concejos municipales. En Senado de la República 31.6% y Cámara de Representantes 29.5%.

    La firma del Acuerdo final permite colocar mayor interés por parte de las mujeres, en el poder político ya que medidas como las cuotas o la paridad

    tienden a subvertir el orden patriarcal. Ambos recursos, cuotas y paridad, tienden a abrir espacios para la participación política de las mujeres. Las cuotas son una estrategia temporal, pero con la paridad se pretende cambiar de manera radical el orden normativo de la sociedad.

    Revisando el aporte de la feminista Hubertine Auclerc en 1884; “la paridad, es una exigencia revolucionaria, porque ya no se trata de compartir, o de poner fin al monopolio del poder masculino: se trata de repartir el poder político entre hombres y mujeres, un nuevo tipo de reclamo: que las Asambleas estuviesen compuestas por tantos hombres como mujeres.” Llevado al contexto colombiano, es imperativo profundizar en las razones sociales y jurídicas en las que el modelo económico ha mantenido excluida a la mujer del poder político.

    Considerando que, la sociedad está compuesta en igualdad numérica por hombres y mujeres, es del todo razonable que así estén compuestas las instancias representativas del poder público. La paridad no es pretender que haya más mujeres en cargos electos para que representen mejor a las mujeres. La paridad es el equilibrio numérico o cuantitativo que garantiza el acceso a ciertos puestos electivos de hombres y mujeres por igual. Se trata de hacer coincidir la política con el mundo real.

    Por lo tanto, se puede decir que, la nueva democracia paritaria trata de buscar un orden social más justo e igualitario, a través de un modelo social - administrativo, que equilibre ecosistema, educación, economía, trabajo, familia y política. Entonces, la paridad es, en el fondo, una cuestión de justicia política y social.

    Por las anteriores razones, se afirma que la implementación del acuerdo Final de paz firmado entre el Gobierno y las FARC-EP permitirá la paridad política, convirtiendo a Colombia en uno de los primeros países latinoamericanos donde los destinos del país se discutirán y decidirán de manera paritaria entre hombres y mujeres, iniciando así una nueva era en la historia de Colombia.

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  • La implementación, sueño a cumplir o nueva frustración?

    Como ya es costumbre al finalizar un año, todos y todas organizamos de manera mental los propósitos a tener en cuenta para el año siguiente. Muchos de ellos se van en deseos, otros aunque nos cuesten un poco, los cumplimos a medias y otra parte más reducida es en últimas la guía de nuestro trabajo. Por ello siempre se habla de los sueños, deseos y esperanzas que fijaremos como norte en cada nuevo año.

  • La justa y tenaz lucha de las madres comunitarias

    Desde hace 28 años, en Colombia se inició el programa “hogares comunitarios” destinado a atender a niñas y niños de los sectores más empobrecidos, con el objetivo de darles protección en su propio entorno a través de personas autorizadas por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). En esos hogares, los infantes han recibido cuidados y algunos refuerzos nutricionales mientras sus padres trabajan. Esta labor la realizan las “madres comunitarias”.

  • La moda feminista.

    He escuchado ya en varios espacios tanto de amigas, como de compañeras militantes de diversos feminismos y luchas sociales y populares, afirmar con gusto o desaprobación que el feminismo es una moda o que no lo es. No obstante, sería interesante saber a qué nos referimos cuando usamos la expresión “el feminismo está de moda” o “el feminismo no es una moda”.

    El feminismo, puede ser definido de diferentes maneras. Hace poco en un ejercicio colectivo de indagar por recorridos personales y colectivos desde el feminismo, varias mujeres afirmaron que el feminismo fue un modo de ver el mundo que les cambió la vida. En su mayoría, estas mujeres se habían iniciado en el activismo o el pensamiento feminista, analizando su participación en el movimiento estudiantil, en asociaciones campesinas, en universidades, en colectivos callejeros de acción política, en los que se encontraron de frente con una situación de trato diferencial hacia las mujeres, y no estoy hablando aquí del reconocimiento de la discriminación histórica que han vivido las mujeres en tanto género a lo largo de la historia de las sociedades. Me di cuenta en dicho espacio, que las mujeres, a raíz de su condición de clase, étnico-racial, hábitat territorial y hasta por la edad, han sido tratadas de forma diferente. En palabras necias: han sido insivisibilizadas y excluidas a razón de su sexo biológico y de todos los estereotipos de género que existen en la sociedad, que particularmente en los movimientos sociales, toman la forma de una norma, de un canon que dice que las mujeres no deben hacer política y si la hacen, es como colaboradoras o subsidiarias de una especie de trabajo doméstico público no remunerado en el sistema político-mercantil de intercambio de ideas, debates y razón ilustrada, que favorece fundamentalmente la construcción social de lo masculino en este mundo occidentalizado.

    En otros escenarios más itinerantes, superfluos, donde las discusiones sobre feminismo emergen con espontaneidad, también se ha discutido sobre el lugar que ocupa hoy el feminismo en los movimientos sociales de transformación y emancipación. Muchas veces me vi involucrada, a toda conciencia en estas conversaciones emergentes, en el debate sobre si el feminismo es una moda y cómo eso nos afecta, nos gusta o nos disgusta actualmente. Efectivamente, hay un claro incremento de procesos de toma de conciencia feminista, procesos de subjetivación individual y colectiva de mujeres, y algunos hombres, sobre el qué hacer feminista y la confrontación con un régimen tan violento como lo es el patriarcado y sus expresiones prácticas: machismo, sexismo, misoginia y androcentrismo. He podido notar, en confrontación con algunas investigaciones académicas hechas, que las edades de este proceso de toma de conciencia en algunas mujeres urbanas, se ha reducido notablemente. Actualmente las mujeres en la ciudad conocen del feminismo entre los 20 y 24 años. Cosa que no pasaba décadas atrás, donde las mujeres colombianas que se iniciaron en el feminismo urbano lo hicieron superando la edad los 30 años. Sería interesante que existiera algún estudio o narración existencial, sobre procesos similares de toma de conciencia feminista entre mujeres no urbanas, sean estas campesinas, indígenas o afrodescendientes. Estaré muy contenta de saber qué cambios existen al respecto.

    No obstante, la afirmación sobre sí el feminismo es una moda o no, va mucho más allá de este tipo de análisis sobre procesos de subjetivación. Creo desde el corazón, que efectivamente hay un incremento de toma de conciencia y de colectividades de mujeres y diversidades sexuales con prácticas feministas, muy diversas por cierto. Hoy hablamos de feminismos que habían sido invisibilizados por la hegemonía blanca-europea, de sus ecos de fantasía a partir de la lucha sufragista y por la igualdad de derechos. Estos feminismos que amplían la crítica patriarcal a otros regímenes de dominación como el racismo y el capitalismo rompen otros paradigmas que no habían tenido en cuenta grandes teóricas y activistas que hoy tomamos por feministas que van desde Cristine de Pizán, pasando por Virginia Woolf, Olympia de Guges, hasta llegar a Simone De Bouvoir y todas las sufragistas en Europa y América. Al contrario, hoy leemos, investigamos y activamos a partir de los trabajos de Angela Davis, Bell Hooks, Gloria Anzaldúa y las teóricas decoloniales. Para el caso colombiano por ejemplo, no hablamos solamente de Manuela Saenz y Maria Cano, sino que también hablamos de Juana Julia Guzmán, Catalina Luango y Ana María Matamba, como referentes de emancipación.

    Me pregunto entonces, y espero que quienes lean este artículo lo logren hacer, es el feminismo una moda, o el desarrollo histórico de construcciones de saber no patriarcales, no racistas y no capitalistas que se abren paso a cada momento, frente a los embates propios de la producción de conocimiento en nuestra sociedad, y sobre todo, pese a las insivisbilizaciones que pueden hacerse incluso en los espacios democráticos y/o alternativos? ¿Queremos que haya más feminismo, más crítica, más producción de conocimiento y más activismos políticos reinventándose constantemente, o queremos dilapidar, posando la profundidad, objetividad o lo que es peor, reposando en un altar de verdad y autoridad auto-otorgada para señalar los caminos recorridos por los feminismos en búsqueda de una emancipación de las opresiones?

    Y sí, he aquí mi postura, no se puede escribir sin tomar partido, hay que decirlo. Actualmente, la expresión “es el feminismo una moda”, se me antoja, o mejor, se me parece a las situaciones enfrentadas con los organizados en grupos políticos de derecha, los fanáticos religiosos y demás obscenidades propias de nuestro tiempo, donde estos pretenden rebajar la sustancia rebelde y revolucionaria del feminismo, haciendo eco de los estereotipos del “hembrismo”, “las feminazis”, “las antihombres”, “las que dividen la lucha”, “las que no saben qué es lo realmente importante”, etc., etc., etc.

    Así que, si alguna vez sientes que el feminismo está de moda, pregúntate más bien, si no estás cayendo en los lugares comunes del sentido común, de aquellos que dicen “ser lesbiana está de moda y ahora hay mucho gay por la calle”.


  • La mujer indígena: Un cuadro de tristeza y realidad

    Indudablemente en Colombia están abandonadas nuestras tribus indígenas. Se puede decir que en el currículo de las escuelas y colegios, poco o nada se explica y se conoce de nuestros hermanos o paisanaje como es común llamar a la sangre de nuestros aborígenes; paisano se dice, no por ser del mismo lugar, sino por tener sangre de nuestros antepasados.

  • La receta de Islandia para la igualdad de género

    Islandia es el primer país del mundo en haber adoptado una ley que obliga pagar el mismo sueldo, a hombres y mujeres. Además, encabeza, por noveno año consecutivo, el ranking sobre la igualdad de género del Foro Económico Mundial. Una batalla ganada a pulso en un país líder en la lucha por los derechos de la mujer. Nuestra reportera, Valérie Gauriat, ha realizado este reportage en distintos ámbitos de la sociedad islandesa, para comprender cuáles son las recetas de Islandia en la igualdad de género.

    En clase intentamos ver cómo y porqué existe la discriminación de género. Mi primer objetivo es que se den cuenta de que es un hecho. Me he dado cuenta de que el darse cuenta de los estereotipos contribuye a su emancipación. Son adultos más felices. La gente más feliz construye sociedades mejores

    Hanna Bjorg Vilhjalmsdottir

    Profesora y especialista en cuestiones de género

    Reikiavik, un domingo por la mañana. Los fieles asisten a la misa oficiada por una sacerdotisa de la mayor congregacion religiosa de la capital. La Constitución asegura la libertad de culto a los islandeses, aunque la Iglesia Nacional de Islandia, luterana, es la religión del Estado. Las sacerdotisas quieren reforzar el papel de las mujeres en la iglesia y neutralizar la noción de género en su discurso. Gudrún Karls Helgudóttir, pertenece a la iglesia evangélica luterana. Seún ella,“si queremos expresar nuestra fe en Dios, tenemos que hacerlo de tal forma que todo el mundo se sienta incluído, Dios no es un hombre o una mujer, una madre o un padre. Así que hablo de él utilizando el pronombre neutro. Pero al mismo tiempo creo que es importante hablar de Dios en masculino y en femenino. Asi que, cuando es posible, le llamo “ella”. También quiero cambiar el papel de las mujeres en las instancias dirigentes de la iglesia. En esos organismos no somos más que el veinte por ciento. Y todo se decide ahí. El poder está allí.”

    Al día siguiente de nuestro encuentro, Gudrún entregó en mano a la encargada del obispado, los testimonios de 64 mujeres pertenecientes al movimiento Mee too) , víctimas de acoso o de agresiones sexuales.

    Militar a favor de los derechos de las mujeres: una especialidad islandesa

    Este país encabeza desde hace nueve años, la clasificación de mejores alumnos del Foro Económico Mundial. La última norma en entrar en vigor el pasado mes de enero, consiste en obligar a las empresas de más de 25 asalariados, ya sean públicas o privadas a pagar un sueldo idéntico, por las mismas tareas, a hombres y mujeres, y además deben probarlo, so pena de multas.

    leer mas>>>>http://es.euronews.com/2018/02/23/la-receta-de-islandia-para-la-igualdad-de-genero?utm_term=Autofeed&utm_campaign=Echobox&utm_medium=Social&utm_source=Facebook#link_time=1519391092

  • La respuesta machista de un candidato estadounidense, que generó repudio

    Un candidato republicano al Senado de Estados Unidos causó hoy polémica tras hacerse públicas unas declaraciones en las que, al ser preguntado por los derechos de la mujer, explicó que lo que él quiere es que, cuando llegue a casa, la cena esté lista.

    “Quiero llegar a una casa en la que haya una cena casera a las seis cada noche”, dijo el conservador Courtland Sykes, que buscará ser senador republicano por Misuri, en una entrevista que publicó en su página de Facebook.

    Sykes, de 37 años, había sido preguntado sobre si estaba a favor de los derechos de las mujeres, a lo que respondió que su prometida le había dado “órdenes” para ser “favorable” a estos, pero que su “obediencia” conllevaba un “pequeño precio”: que cuando él arribe a casa, el plato esté sobre la mesa.

    El republicano también incidió en que espera que “algún día” sus hijas se conviertan en “amas de casa y mujeres de familia tradicionales”

    “No compro las definiciones locas del feminismo radical sobre ser mujer moderna y nunca lo hice”, continuó el que aspira a hacerse con un asiento en la Cámara Alta este año.

    Asimismo, el candidato conservador señaló que las feministas “se inventaron” el concepto “para adaptarlo a sus mentes asquerosas y llenas de serpientes”.

    Sykes expresó que no acepta la “feminización sin tregua de la campaña contra los hombres”, y argumentó que hombres y mujeres son diferentes, algo que no van a cambiar “un nido de mentecatos académicos de una tienda de fármacos, salvo en la vida de fantasía de aquellas personas confusas en el país de las maravillas”.

    ver mas -- http://www.elcolombiano.com/internacional/eeuu/polemica-por-declaracion-machista-de-candidato-al-senado-de-estados-unidos-courtland-sykes-NH8081708

  • La revista Time nombra 'Persona del año' a las mujeres que han ayudado a visibilizar el acoso sexual

    Pero todo eso está cambiando gracias a mujeres valientes que, en 2017, decidieron hablar y pedir a todas las que hubieran vivido un episodio así que también alzaran la voz. Todas ellas han sido nombradas ‘Persona del año’ por la prestigiosa revista Time, una elección que ha colocado en su portada a seis de las primeras mujeres que abrieron esa puerta que llevaba tantos años cerrada a cal y canto.

    La actriz Ashley Judd, una de las primeras en denunciar los abusos del poderoso productor de Hollywood Harvey Weinstein, la cantante Tylor Swift, que denunció verbal y legalmente al locutor de radio David Mueller por manosearla en una entrevista en 2013. También la ingeniera y ex empleada de Uber, Susan Fowler, que puso sobre la mesa las insinuaciones sexuales del director de la compañía a ella y a otras tantas compañeras, la lobista Adama Iwu, representante de 147 mujeres que trabajan en política en California y que contaron que todas habían sufrido acoso sexual por parte de jefes y compañeros durante años.  http://www.codigonuevo.com/la-revista-time-nombra-persona-del-ano-a-todas-las-mujeres-que-han-ayudado-a-visibilizar-el-acoso-sexual/

  • La solución sueca para la prostitución: ¿Por qué nadie intentó esto antes?

    En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.

    En un mar de siglos de clichés desesperados porque ‘siempre habrá prostitución’, el éxito de un país sobresale como un faro solitario que ilumina el camino. En apenas cinco años, Suecia ha disminuido drásticamente la cifra de mujeres dedicadas a las prostitución. En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.

    Adicionalmente, es nula la cantidad de mujeres extranjeras que ahora están siendo traficadas a Suecia para comercio sexual. El gobierno sueco estima que en los últimos años sólo entre 200 y 400 mujeres y niñas han sido traficadas cada año hacia este país, cifras que no son tan significativas en comparación con las 15,000 a 17,000 mujeres traficadas anualmente hacia la vecina Finlandia. Ningún otro país y ningún otro experimento social siquiera se acercan a los prometedores resultados que están siendo observados en Suecia.

    ¿Cuál compleja fórmula ha utilizado Suecia para lograr esta proeza? Sorprendentemente, su estrategia no es en absoluto compleja. De hecho, los principios de ésta parecen tan simples y anclados con tal firmeza en el sentido común que de inmediato nos llevan a preguntar: “¿Por qué nadie intentó esto antes?”

    La trascendental legislación sueca de 1999

    En 1999, luego de años de investigación y estudios, Suecia aprobó una ley que: a) penaliza la compra de servicios sexuales y b) despenaliza la venta de dichos servicios. La novedosa lógica detrás de esta legislación se estipula claramente en la literatura del gobierno sobre la ley:

    LEER MAS--- http://kaosenlared.net/la-solucion-sueca-para-la-prostitucion-por-que-nadie-intento-esto-antes/

  • La tristeza de Colombia en el río Naya

    El bajo Naya está compuesto por pequeñas veredas desde Puerto Merizalde, La Concepción, San Francisco, Cascajito y Guadualito, La Bartola, Dos Quebradas, Redondito, Juan Núñez, Juan Santos, San Lorenzo, Las Pavas; lo habitan mestizos, mulatos, zambos, afrodescendientes, y una pequeña comunidad indígena, la cual no existe para el gobierno colombiano. Es allí donde la presencia del Estado solo se conoce en tiempos electorales, a través de un tarjetón o a través del terrorismo de estado, como ocurrió en el 2001 con la masacre a manos de los paramilitares en esa región.

  • LAS ARMAS NO SON NUESTRA ESCENCIA

    En nuestra vida como revolucionarios e integrantes de una organización guerrillera como lo son las FARC-EP, hemos pasado situaciones difíciles por nuestro compromiso férreo por alcanzar un mejor país. Las hemos sorteado, hemos encontrado la salida a cada situación, por más difícil que sea. Porque nos alimenta algo muy valioso: la convicción que crear un mejor país, un país donde tengamos educación, vivienda digna, salud, empleo, donde el desarrollo agrario integral sea la base esencial para el desarrollo de nuestros campesinos, este el sueño más preciado de cada combatiente, de cada revolucionario.

  • Las FARC no retrocederán en enfoque de género

    Mujeres farianas no van a permitir que los promotores de la guerra nos utilicen para deslegitimar los acuerdos. #EnfoqueSonDerechos

    Ver --> http://www.semana.com/nacion/articulo/las-farc-no-estan-dispuestas-a-retirar-de-los-acuerdos-el-enfoque-de-genero/498710

  • Las FARC-EP, el desempleo y la mujer

    El nivel de conciencia de los pueblos
    se mide por el nivel de participación de la mujer en la lucha”.
    Vladimir Ilich Lenin

    Ponencia presentada por Mariana Páez en el Caguán

    Nos encontramos reunidos hoy, con un importante número de organizaciones femeninas.  Para las FARC-EP,  la celebración de esta audiencia y la masiva presencia de la mujer inconforme, resultan altamente gratas y estimulantes. Si las abuelas, las madres, las hermanas y las hijas de este suelo, se encuentran asumiendo su estelar protagonismo en la búsqueda de la paz, no hay duda de que vamos a conseguirla mucho más rápido, y en la forma más acertada.

  • LAS MUJERES FARIANAS ESTAMOS TOTALMENTE COMPROMETIDAS CON LA PAZ

    Al referirnos a la mujer, nos referimos al campo, al trabajo, a la revolución en una sola palabra, “la vida”, la cual hemos dedicado a estar hombro a hombro con nuestros compañeros de lucha en esta justa batalla por la liberación de nuestro pueblo que por más de 53 años ha sido víctima de las políticas de Estado, políticas que han terminado solo en muerte y desolación para la gente humilde de nuestra patria.

  • Las mujeres, la guerra y la paz

    Las mujeres siempre han estado en la lucha política y en las victorias de los pueblos por la emancipación, la justicia y libertad. Su presencia ha sido permanente en el protagonismo social, político, cultural y económico, aunque su reconocimiento y visibilización en esa gran labor ha sido opacada, incluso excluída del disfrute de las conquistas, por patrones patriarcales existentes.

  • Licencia menstrual en Colombia: lo personal es político

    ciclo menstrualHace varios días se viene discutiendo la posibilidad de generar una propuesta de licencia menstrual para las mujeres en Colombia. Esta parte de considerar los dolores menstruales como causa de incapacidad para mujeres laboralmente activas.

  • LLAMAMIENTO DE MUJERES EN ESPAÑA, POR LA PAZ EN COLOMBIA

    El día 14 de noviembre de 2017, en la sede de la Fundación Entredós, calle Marqués Viudo de Pontejos 4, Madrid, España, mujeres españolas y de distintas nacionalidades, representativas del movimiento feminista y de mujeres por la paz, defensoras de derechos humanos y de solidaridad con los pueblos, animadas por los logros del primer acuerdo de paz en el mundo, que incluye el componente de igualdad de género y la diversidad de opción sexual, con transversalidad para todos los puntos del acuerdo de paz queremos manifestar nuestra solidaridad e irrestricto apoyo a los Acuerdos de paz firmados entre el Gobierno colombiano y el grupo insurgente FARC- EP hoy convertido en el nuevo partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

    Estos acuerdos que cuentan con el apoyo y seguimiento de la Organización de Naciones Unidas, ONU, ponen fin a un conflicto armado interno, que durante más de cincuenta años ocasionó sufrimiento al pueblo colombiano, en mayor porcentaje a mujeres, abuelas, madres, hijas, hermanas, niñas, en un genocidio que ocasionó más de ocho millones de víctimas.

    Pero también hoy con indignación les compartimos la noticia de la retención indebida en el aeropuerto internacional El Dorado, en Colombia, a una de las ponentes en este evento, Manuela Marín, integrante del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común - FARC, con el simple argumento de que aún las autoridades portuarias no habían recibido la información de su amnistía, pactada en los mencionados acuerdos de paz, para ella toda la solidaridad, a la vez que manifestamos el mas profundo rechazo a esta actuación del Gobierno colombiano que no es mas que una muestra del incumplimiento sistemático de los acuerdos contraídos en la Habana.

    Incumplimiento que se manifiesta además en:

    - Asesinatos de líderes políticos y populares que impulsan la realización y efectividad de la política acordada;

    - Asesinato de exguerrilleros y familiares de esto

    - La actuación de los grupos paramilitares cuyos delitos quedan en la más absoluta impunidad e inoperancia y poca efectividad de Organismos como la fiscalía general del Estado Colombiano, demostrando que la política contrainsurgente no sido desmontada.

    - Zonas de Capacitación y Reincorporación languidecen por carencia del apoyo estatal convenido;

    - La implementación carece de soporte presupuestal adecuado en los planes de gobierno;

    - La sustitución de cultivos aparece condicionada por las presiones de una potencia extranjera y, en esa órbita, el llamado Plan Victoria del ejército se muestra como un plan de choque contra las comunidades.

    - Se hace necesario exigir con fuerza la libertad de los presos y presas políticos e impulsar la campaña por la libertad de Simón Trinidad que cumple una condena injusta en las mazmorras de EEUU.

    Ante esta alarmante situación nosotras hacemos un enérgico llamamiento al gobierno y a todas las instituciones del Estado Colombiano, que asuman con decoro, con sentido humanista y con prontitud el cumplimiento de todo lo acordado. Consideramos que es necesario, es urgente, que se instale y funcione la Justicia Especial de Paz - JEP, mecanismo que ha sido pactado como garante, para que las víctimas, conozcan la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de no Repetición. Igualmente hacemos un llamado a la sociedad, al pueblo colombiano y en especial a la mujer colombiana a construir Unidad para detener y revertir estos aciagos momentos de peligro en que se encuentra el proceso de paz. Desde nuestros modestos esfuerzos, nos constituimos desde Ya en veedoras internacionales del cumplimiento pleno de los acuerdos de Paz y facilitadoras de gestiones para que los diálogos con el ELN culminen exitosamente, igual y que sea lo primero abogaremos especialmente por actos de justicia a las mujeres, cuyos derechos generales y agrarios han sido históricamente ignorados por el patriarcalismo ancestral aun imperante.


    En Madrid, España, a catorce días del mes de noviembre de 2017, suscriben:

    Partido Comunista de los Pueblos de España, Fundación Entredós, Comité de Unidad Campesina – CUC Guatemala,

    Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos:

    (Soldepaz – Pachakuti; Red de Colectivos La Araña Feminista de Venezuela, Corriente

    Revolucionaria Bolívar y Zamora de Venezuela, Movimiento Agro Comunal

    Bolivariano de Venezuela; Comisión Multisectorial del Uruguay; Red de Integración

    Orgánica – Rio – Por la Defensa de la Madre Tierra y los Derechos Humanos de

    Guatemala; Alianza por la Justicia Global, SOA Watch – Observatorio por el Cierre de

    las Escuela de la Américas de Estados Unidos; Confederación Nacional de

    Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras - FENOCIN de Ecuador;

    Confederación Sindical Única De Trabajadores Campesinos de Bolivia -CSUTCB;

    Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Estados Unidos y Suiza;

    Campaña Popular Palestina contra el Muro de Apartheid (Stop the Wall), Coalición de

    la Defensa de la Tierra que une 11 organizaciones populares palestinas: Sindicato de

    Agricultores Palestinos Palestinian “Farmers Union“, Nueva Federación de Sindicatos

    Palestinos “Nuevos Sindicatos“ “Palestinian New Federation of TradeUnions“ “New

    Unions“, Foro de la Juventud Palestina “Palestine Youth Forum“, Asociación por los

    Derechos de los Agricultores y la Preservación del Medioambiente

    (AssociationforFarmers’ Rights and forthePreservation of theenvironment), Centro de

    las Mujeres para el Desarrollo Social “Women Center for Social Development“,

    Asociación Jayadel/ Centro Palestino para la Cultura, las Artes y la Creatividad

    (AssociationJadayel / Palestinian Center for Culture, Arts and creativity), Sociedad de

    Agricultores Palestinos-Tulkarem (PalestinianFarmersSociety-Tulkarem), Sociedad

    Ni'lin para el Desarrollo y el Trabajo Comunitario “Ni’linSocietyforDevelopment and

    CommunityWork“, Consejo Popular para Proteger el Valle del Jordán (Popular

    Council to ProtecttheJordan Valley), Asociación Al-Amal para la Infancia y el

    Desarrollo “Al-AmalAssociationforChildhood and Development“; Movimiento

    Nacional del Poder Popular – México - MNPP; Movimiento Nacional del Poder

    Popular Zacatecas MNPP – Zacatecas; Movimiento del Magisterio Democrático

    Nacional, Comité Ejecutivo Nacional Democrático del Sindicato Nacional de

    Trabajadores de la Educación en Lucha CEND del SNTE en Lucha; Asamblea de los

    Pueblos en Defensa del Territorio, la Educación Pública, Laica, Gratuita y los

    Derechos Humanos; Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en San Salvador Atenco

    FPDT-Atenco; Consejo de Defensa de los Derechos del Pueblo CODEP-MNPP;

    Consejo de Organizaciones Interdisciplinarias Vinculadas por Oaxaca- COIVO;

    Consejo de Comunidades Indígenas de la Sierra Sur - COCISS; Comité de Defensa

    Ciudadana - CODECI; Consejo de Organizaciones Indígenas y Populares de Oaxaca -

    COIPO ̧ Contingentes del Comité Ejecutivo Nacional Democrático del SNTE en Lucha

    (CEND SNTE en Lucha), Congreso Nacional de Bases, Movimiento del Magisterio

    Democrático Nacional: Sección III de Baja California Sur; Sección V de Campeche;

    Sección X de la Ciudad de México; Sección XIII y XLV de Guanajuato; Sección XIV de

    Guerrero; Sección XV de Hidalgo; Movimiento Magisterial Jalisciense, Secciones XVI

    y XLVII de Jalisco; Sección XVIII de Michoacán; Movimiento Magisterial de Bases,

    Sección XIX de Morelos; Consejo Democrático Magisterial Poblano, Secciones XXIII y

    LI de Puebla; Movimiento Magisterial de Bases de Querétaro, Sección XXIV de

    Querétaro; Bases Magisteriales Democráticas de Quintana Roo, Sección XXV de Q.

    Roo; Bases Magisteriales de Tabasco, Sección XXIX de Tabasco, Trabajadores del

    Colegio de Bachilleres de Tabasco; Comité Estatal Democrático, Sección XXXII y LVI

    de V eracruz; Sección XXXVI del V alle de México; Consejo Nacional de

    Sistematización; Escuelas Integrales de Educación Básica de Michoacán; Colectivo

    Pedagógico “Francisco Javier Acuña Hernández”; Promotora del Poder Popular de

    Michoacán; Caja Popular de Ahorro “Emiliano Zapata”; Colectivo de Estudios

    “Ricardo Flores Magón”; Movimiento de Unidad Social por un Gobierno del Pueblo -

    MUSOC-GP Michoacán; Coalición de Jubilados y Pensionados “Elpidio Domínguez

    Castro”; Talleres Comunitarios del Municipio de Nezahualcóyotl, estado de México;

    Barzón Federación: Estado de México, Querétaro, Morelos, Veracruz, Guerrero y

    Distrito Federal; Coalición Nacional de Cooperativas y Empresas Sociales -

    CONACyES; Organización Nacional del Poder Popular - ONPP; Organización

    Nacional del Poder Popular de Morelos ONPP-MORELOS; Organización Nacional del

    Poder Popular del D. F.;Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, Instituto

    Mexicano de Desarrollo Comunitario - IMDEC; Centro de Atención en Derechos

    Humanos a la Mujer y el Menor Indígena - CADHMMI y Centro Regional Indígena en

    Derechos Humanos “Ñuu-Savi” - CERIDH); Ela Rabasco Redondo, feminista,

    fotógrafa y socia de Entredós; Partido Feminista de España;

    Movimiento Democratico de Mujeres; Partido Comunista de España; Maria Eugenia - Vocal Vecina Grupo Municipal Ahora Madrid en Chamberí; Comité por la Defensa de los DDHH en Colombia – COMADEHCO; Partido Comunista Colombiano en Madrid, Plataforma de Solidaridad con Colombia, Constituyentes de exiliadas/os perseguidas por el Estado

    Colombiano, Union de Juventudes Comunistas de España – UJCE.

  • Los hombres utilizan chistes sexistas debido a una inseguridad

    Hay muchos hombres que creen que es divertido decir a una mujer que vuelva la cocina o preguntarla si está es su 'momento del mes' cuando se enfada. Según un nuevo estudio de la Universidad de Western Carolina, los hombres que hacen chistes machistas u homófobos es simplemente porque tienen inseguridades acerca de su masculinidad.

    https://youtu.be/7U8S6mVY7kY

    La ciencia ha demostrado que los hombres que utilizan el humor sexista y contra los homosexuales lo hacen para reafirmar su propio sentimiento sobre sí mismos, sobre todo cuando sienten que su masculinidad está siendo amenazada. Investigadores de la Universidad de Western Carolina han llevado a cabo dos experimentos con 387 hombres heterosexuales.

    Los participantes completaron una serie de test sobre su personalidad, actitudes sociales y los niveles de prejuicio contra las mujeres y los hombres homosexuales. En el cuestionario, se les pidió a los hombres que contestaran cómo de acuerdo estaban con diversas declaraciones tales como: "Cada vez que una mujer se compromete con un hombre, por lo general trata de 'atarlo en corto'

    https://youtu.be/D0p_-vAIAzo

    "Los hombres que se creen más varoniles expresaron que el humor sexista les divierte en respuesta a una amenaza a su masculinidad", ha explicado Emma O'Connor, la autora del estudio, en una entrevista a The Independent. Asegura que cuanto más intentos hacen los hombres por demostrar su masculinidad, más inseguridades tienen sobre la misma.