Colombia y la Mujer

  • El derecho de todas a la ciudad: urbanismo feminista

    feminismoEn Bogotá según el censo general 2005 del DANE, la población rural era de 15.366 personas, mientras que en el área urbana habitaban 6.763.325. Las proyecciones de población (2005-2020) estipuladas por la misma entidad afirman que para el 2017 somos unas 4.167.000 mujeres y 3.912.000 hombres habitantes de la ciudad.[ CITATION DAN17 \l 9226 ]

  • El Ensamble Feminismo. Racismo, otro debate pendiente

    El debate que desde hace bastante tiempo han puesto mujeres negras, afrodescendientes e indígenas en torno al racismo presente en las luchas feministas sigue tan vigente como décadas atrás. Más aún en un país como Colombia en donde El debate que desde hace bastante tiempo han puesto mujeres negras, afrodescendientes e indígenas en torno al racismo presente en las luchas feministas sigue tan vigente como décadas atrás. Más aún en un país como Colombia en donde ésta ha sido una discusión solapada e incluso silenciada en varios espacios políticos en donde la tensión se resuelve señalando “la violencia”, “la rabia” y “las formas agresivas” de las mujeres negras o indígenas que deciden denunciar el racismo ejercido por sus propias compañeras de lucha feminista. Es así como hasta el discurso de la digna rabia se les olvida a nombre de la armonía sorora y colectiva.

  • El Feminismo en las FARC-EP

    El proceso de paz ha significado para las guerrilleras una oportunidad en varias dimensiones: Una, responder a los ataques mediáticos dirigidos contra la organización, pero de manera especial contra las mujeres, desvalorando su papel en la organización, su condición de insurgente y de sujetos políticos.

  • EL MAYOR PROYECTO POLITICO ES LA VIDA

    Desconcierto, rabia, indignación y profundo dolor ha causado la reciente masacre contra el campesinado en Tumaco, resultado de la violencia estatal que por siglos ha caracterizado el régimen colombiano y que a pesar de haber firmado un histórico acuerdo de Paz insiste en utilizar la violencia descarnada contra toda expresión de protesta. Esta vez fue una comunidad campesina cocalera, defendiendo su vida y territorio que son amenazados por las erradicaciones forzosas.

    Es más que absurda la respuesta de la fuerza pública a las justas demandas de la comunidad, mucho más cuando el acuerdo de Paz contiene un punto específico sobre cultivos de uso ilícito en el que se establece la sustitución voluntaria y concertada como alivio social y económico para las familias que se vieron obligadas a cultivar esos productos para subsistir.

    Lo hemos advertido muchas veces, los obstáculos a la implementación de los acuerdos que retrasan los tiempos e incluso pretenden cambiar lo signado en ellos, generan no solo incertidumbres y desconfianzas, sino que profundizan los conflictos que se viven en las regiones que son múltiples y variados de acuerdo a las realidades territoriales.

    Una acertada implementación requiere compromiso de todas las instituciones estatales para adecuarse al enorme reto de la construcción de la paz.

    La esencia del acuerdo no consiste simplemente en que una organización haga dejación de armas, sino que la sociedad entera transite hacia un nuevo momento en el que la diferencias no se resuelvan a través del uso de la violencia en ningún caso y para esto la fuerza pública debe ser protagonista en su función de defensa de la población, nunca amenazándola y mucho menos disparando contra ella sus armas, las armas del Estado.

    Por eso no basta con solidarizarse, es necesario exigir que cesen las hostilidades y ataques a la población que por medio de la protesta manifiesta sus inquietudes y defiende sus derechos, según las cifras de las organizaciones de Derechos Humanos, en lo corrido de este año van 117 homicidios en contra de lideres, lideresas y defensores de Derechos Humanos, sumado a los 18 militantes de nuestro partido FARC asesinados y 11 de sus familiares.

    Definitivamente se requieren medidas urgentes y coherentes con las esperanza de Paz de la mayorías de nuestro país, respetar la integralidad de los acuerdos y con ellos avanzar en el camino de la reconciliación que no es otra cosa que un proceso de toda la sociedad unida en torno al mayor proyecto político que es: La Vida.

  • El profesor que eliminó los embarazos adolescentes

    Luis Miguel Bermúdez, docente del colegio Gerardo Paredes, en Bogotá, diseñó un currículo de educación sexual que logró reducir a cero el número de embarazos en la institución, donde 70 niñas solían dar a luz cada año.

  • En memoria de mi Maestra

    En medio de lo que se puede llamar noche, es vista de lejos una fuerte luz que nace de una lámpara gigante en la calle, era esta una calle de la ciudad de Bogotá fundada alrededor de los años mil quinientos y que lentamente crecía generando procesos de transformación en cada una de sus calles, vías, e incluso plazas, aquellas que poco a poco se llenaban de habitantes que ocupaban lugares cualquiera y que pareciera incluso donde les diera la gana asentarse. Esto no era producto del azar, eran circunstancias arraigadas a la violencia política de los años cincuenta en todo el país. Esta ciudad albergaba entonces una gran cantidad de campesinos oriundos de regiones infinitas de Colombia; mujeres, hombres, niños y niñas, ancianos, perros y gatos, que llegaban con nuevos sueños e incluso memorias por plasmar en la realidad que les correspondía vivir justo en ese momento. Luego de lo que se conoce coloquialmente como Bogotazo, el desorden y las revueltas pero además las contestaciones ciudadanas no se hicieron esperar, lo que causaba además miles de micro luchas por así decirlo que aunque ya no su mayoría en el campo, si se encontraban en las ciudades, precisamente en Bogotá.

  • Entre espejos y cóndores a 60 años del voto femenino en Colombia

    Lo que han hecho las organizaciones de mujeres, su capacidad para trabajar en silencio y hacer que los derechos sean realmente humanos, son historias que nos debemos como latinoamericanos y que deberíamos contarle más a nuestros niños y niñas. Comencé a aprender de historia y de política cuando las turbulencias de la operación Cóndor apenas se aplacaban, dejando a su paso países marcados por la sangre, el dolor, la muerte y las desapariciones, épocas que dejaron abiertas grandes heridas que apenas hoy podemos empezar a sanar, y donde la historia tiene versiones que debemos escuchar. De aquellos aprendizajes recuerdo con fervor los emotivos movimientos en los que las mujeres se hicieron públicas y políticas, movidas por el amor y la necesidad de recuperar a los seres queridos que habían desaparecido o habían sido asesinados en medio de tanta guerra. Siguiendo sus caminos encuentro que lo público siempre ha sido para las mujeres una lucha, una en la que siempre han estado aunque su voz y su voto no siempre hayan sido escuchados, pues se asumía que lo público es masculino y lo privado –la casa, la intimidad y el silencio–, femenino.

    María de la Cruz Toledo

    fundadora del segundo partido feminista de Chile, creado para luchar por el derecho al voto de las mujeres en este país, decía a viva voz en su manifiesto: “nosotras no somos ni de derecha ni de izquierda. Los hombres se dividen por las ideas, nosotras nos uniremos por el sentimiento”. Este sentimiento siempre estuvo ligado a un cambio social profundo.

    La exclusión, fue una de las ideas base de los estados hasta muy entrado el siglo XX en América Latina; las mujeres, los indígenas, las clases proletarias, los iletrados, los negros, todo aquél que se saliera del esquema heredado por los europeos, cuyas ideas conquistaron mucho más que nuestras tierras, estaría por fuera de lo público, y la lucha de las mujeres abarcaría no sólo un sexo, sino más bien a esa mayoría de la sociedad que no era reconocido por los estados.

    Luchas silenciosas y hechas a gritos, luchas públicas y privadas, luchas perdidas y ganadas, pequeñas luchas que han hecho grandes cambios, grandes mujeres que se han silenciado en la historia.

    Eva Perón. Argentina

    Alicia Moreau de Justo nació en Londres, pero a los cinco años llegó a Argentina. Fue médica y política, destacada por sus ideas socialistas y feministas. Adelantó importantes causas de protección de los derechos a las mujeres al fundar en 1918 la Unión Feminista Nacional, y en 1932 elaboró un proyecto de ley que establecía el sufragio femenino, aunque esta idea solo se concretaría en 1947 con la llegada de Eva Perón.

    Tras promulgar la ley, el 23 de septiembre de 1947, el presidente Perón le entregó el documento a Eva, quien celebró el acontecimiento con un histórico discurso transmitido por la cadena nacional argentina de la época. La inolvidable y polémica Eva Duarte de Perón genera hoy tantas dudas como certezas, pues algunos dudan del papel que jugó en el derecho al voto femenino, pero sabemos también que siempre se expresó públicamente a favor de los derechos de las mujeres y que fue una de las promotoras del proyecto de ley que presentó el peronismo antes de permitir a las mujeres este derecho.

    En 1951 la imagen de Duarte de Perón votando por primera vez desde su cama simbolizaría para la eternidad el papel que jugó Evita en la obtención del voto femenino.

    Se dice que la primera vez fue en Uruguay, pero hay otra primera vez, en silencio... una historia que tuvo lugar en Santander, Colombia, pero esa es otra historia.

  • Entrevista de Farianas a Maryeli Ospina Guerrillera de las FARC-EP

    Mujer Fariana entrevistó a Maryeli Ospina, guerrillera de las FARC-EP quien a su paso por la Delegación de Paz, nos cuenta de las motivaciones que la llevaron a la lucha y los retos que ha afrontado como mujer, joven, revolucionaria, madre y lideresa.

  • Esta es mi historia

    4X3A8458Mi nombre es Daniela Sánchez, soy del Boque Magdalena Medio del 33 Frente e ingresé a las filas de las FARC –EP a finales del año 1998.

  • Farianas Amantes de la Paz

    El 7 de septiembre del año 2014, fue instalada la SubComisión de Género de la Mesa de Conversaciones de La Habana, hoy Mujer Fariana festeja la existencia y resultado de este importante aporte para La Paz de Colombia, que ha dado vida, voz y esperanza a los sentires y anhelos de las mujeres y sus organizaciones, compartimos nuestro entusiasmo por la Nueva Colombia que hoy se vislumbra y nuestro compromiso con La Paz y La Reconciliación.

  • Farianas del Frente 36

    Hoy queremos compartirles este video que nos hacen llegar las guerrilleras del Frente 36 del Bloque Efraín Guzmán, a quienes queremos expresarles nuestra gratitud por hacer suyos estos acuerdos que la Subcomisión de Género de las FARC-EP han luchado en representación de todas y cada una de la combatientes farianas. Gracias camaradas, adelante, ¡Venceremos!
  • Farianas, la vida política las espera

    Son múltiples las motivaciones por las que las mujeres decidieron marchar al monte. Un camino difícil, arduo, con grandes dificultades, pero que resolvía una pregunta acerca de sus convicciones políticas para un cambio. Otras lo hicieron siguiendo los pasos de un amor, unas cuantas por razones económicas, no faltaron quienes huían del patriarcado o buscaban su libertad.

  • Hedy Lamarr, entre el ingenio y la belleza

    “Cualquier chica puede ser glamourosa.

    Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y

    parecer estúpida”.

    Hedy Lamarr

  • Hoy las luchas de mujeres colombianas serán reivindicadas

    La historia de Colombia ha invertido muy poco en el papel de la mujer en los procesos políticos, económicos y sociales del país. Como por ejemplo, la década de los 50 en Colombia encierra para la mujer la más cruel de las paradojas. Al nacimiento de una era de trasformaciones en su condición femenina, la acompañó, brutalmente, una cadena de humillaciones. Mientras que en las grandes ciudades la mujer libraba la batalla por el ingreso a la universidad y el derecho al sufragio, entre otros de sus retos, en el campo las mujeres buscaban desesperadamente que la vida no se les ahogara en un charco de sangre.

  • Jineologî (ciencia de mujeres): sabiduría para la liberación

    La Jineologî presupone un cambio radical en el modo de leer el universo, en una cosmovisión otra, es un cambio de paradigma. La primera vez que esta palabra aparece en algún tipo de registro es en 2003, en el texto Sociología de la Libertad, de Abdullah Öcalan. Allí, el líder del Movimiento de Liberación Kurdo, se refiere a ella para expresar la necesidad de una ciencia de mujeres como base fundamental para una sociedad libre, igualitaria y democrática, donde el Confederalismo Democrático -sistema social basado en la liberación de los géneros y la ecología-, fuera posible.

    El término Jineologî está compuesto de la palabra kurda "jîn" que significa mujer y proviene de la raíz "jiyan" (vida) y el sufijo "-ologî", que proviene del griego y puede designarse como logos, ciencia, estudio. Por lo cual, podríamos traducir la palabra Jineologî como ciencia de mujeres.

  • La “ideología” de género y la paz

    La semana pasada fue verdaderamente emocionante escuchar, en boca de los hombres que anunciaron el acuerdo, palabras como “género”, “inclusión” y “diversidad”, que tanta falta han hecho al país, y que perfilan a este acuerdo como el primer acuerdo de paz en el mundo con una perspectiva de género transversal.

  • La igualdad es cuestión de Género

    “La segregación no es la solución para incorporar a la mujer al trabajo”. Shahindokht Molaversi, vicepresidenta de Irán.

    El diario El País de la ciudad de Cali – Colombia, publica con mucha de pompa, que 73 mil mujeres más habían adquirido trabajo especialmente para el sector servicios; la columnista Carlina Toledo se  pregunta si se les está valorando la calidad de su desempeño, si la selección se hace como mujeres o como profesionales, si reúnen condiciones para cargos directivos. Expresa sus dudas recordando que los salarios para las mujeres son más bajos con respecto al hombre entre el 25 y 33 por ciento para la misma exigencia laboral.

  • La implementación, sueño a cumplir o nueva frustración?

    Como ya es costumbre al finalizar un año, todos y todas organizamos de manera mental los propósitos a tener en cuenta para el año siguiente. Muchos de ellos se van en deseos, otros aunque nos cuesten un poco, los cumplimos a medias y otra parte más reducida es en últimas la guía de nuestro trabajo. Por ello siempre se habla de los sueños, deseos y esperanzas que fijaremos como norte en cada nuevo año.

  • La justa y tenaz lucha de las madres comunitarias

    Desde hace 28 años, en Colombia se inició el programa “hogares comunitarios” destinado a atender a niñas y niños de los sectores más empobrecidos, con el objetivo de darles protección en su propio entorno a través de personas autorizadas por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). En esos hogares, los infantes han recibido cuidados y algunos refuerzos nutricionales mientras sus padres trabajan. Esta labor la realizan las “madres comunitarias”.

  • La mujer indígena: Un cuadro de tristeza y realidad

    Indudablemente en Colombia están abandonadas nuestras tribus indígenas. Se puede decir que en el currículo de las escuelas y colegios, poco o nada se explica y se conoce de nuestros hermanos o paisanaje como es común llamar a la sangre de nuestros aborígenes; paisano se dice, no por ser del mismo lugar, sino por tener sangre de nuestros antepasados.