Violencia

  • Paramilitarismo en el Valle del Cauca, 16 años después…

    Era un sábado, el 31 de junio de 1999. En su recorrido hacia el corregimiento de La Moralia, municipio de Tuluá, los paramilitares capturaron a 'El Flaco’, quien se convirtió en su informante y quien les señaló a sus primeras víctimas: Orlando Urrea y su hija Sandra Patricia. En Monteloro fueron asesinados los líderes comunales Jorge Iván Palacios, Rodrigo Arcos Ceylán, Noralba Gaviria Piedrahíta, Gustavo Mejía Gallego y Jesús Antonio Acosta Oyola. 16 años después, continúa en la más absoluta impunidad la masacre paramilitar, en el centro del...

  • Patriarcado no es (sólo) machismo

    "Casuística innata en los hombres la de cambiar las cosas cambiando sus nombres y hallar salidas para romper con la tradición, sin salirse de ella, en todas partes donde un interés directo da el impulso suficiente para ello".Marx.

    El machismo suele estar representado en la imagen de una mujer con moretones en su rostro, con expresión de rabia, dolor e indignación. Es la imagen más frecuente en los medios de comunicación, las páginas de movimientos sociales y de mujeres que exigen la judicialización de estas injustificables formas de violencia que cada vez son más frecuentes y evidentes. La violencia contra la mujer y el feminicidio son, sin duda, abominables expresiones de machismo.

  • PENSAMIENTO DE AYER Y DE HOY..


    Durante años en mi mente existió la idea de portar un fusil hasta la muerte, me negué a la maternidad, desarrollé muchas tareas sin hacerle caso a los cambios hormonales con los que lidia toda mujer mensualmente, además, no me importaba si mi vida terminaba en cualquier momento a causa de un disparo o bomba; tampoco tener que salir de las cobijas calientes para meterme en una muda de ropa mojada, alistar un arroz echo el día anterior y caminar 7, 10 o 15 kilómetros para llegar a un nuevo sitio de campamento o ir por la remesa que luego consumiríamos.

  • Persépolis

    Durante la década de los 70 el medio oriente fue sede de varias revoluciones que lo llevaron a ser lo que es hoy: una región dominada por el islamismo. Ante este cambio social y cultural que ocurrió en la ciudad de Terán, en Irán, Marjane Satrapi relata una historia de transición, en donde la protagonista y el cambio socio-cultural ocurren a la par, lo cual deja marcada a la protagonista por el resto de su vida.

     

  • Poemas V

    Soy la sangre silenciada
    Soy la voz de mis ancestras,

    soy la vida que fluye de regreso hacia la Tierra.

    Soy mi madre,

    mis abuelas,

    las madres de mis abuelas;

    soy un mandala infinito de mujeres,

    viviendo a través de mí y sanando junto a mí.

    Soy la Sangre silenciada re-naciendo, re-viviendo,

    re-surgiendo.

    Soy el útero de cada una de las mujeres de mi linaje,

    soy la sangre de cada una de ellas honrada, bendecida, celebrada.

    Soy su canto, su rezo, su emoción

    y estoy aquí para sembrar semillas en su nombre.

    Gabriela Angueira (Argentina)

    La energía de todas las mujeres del mundo
    Estás equivocado, me dijo.

    La luna no hace que a las mujeres les baje la regla.

    Es la energía de todas las mujeres del mundo la que hace a la luna

    menguar y crecer hasta luna llena.

    Me he acostumbrado
    Me he acostumbrado,

    (así, como quien no quiere la cosa)

    a los domingos sin resaca,

    al amor sin golpes

    y a la gente sin doblez.

    No es que mi vida sea menos emocionante:

    es que las emociones son reales, son sencillas.

    Y por tanto,

    hacen bien.

    Ana Elena Pena (España)

    Por eso sangramos.

    Porque cuesta hacer girar un universo.

    (Anónimo)
     
    Soy

    Me despojo

    me libero de las ataduras,

    de las voces que llenan mi pensamiento

    de inseguridad, de miedo, de oscuridad.

    Me construyo

    más humana, más natural, más libre

    menos sumisa, menos incapacitada y menos temerosa

    y voy a entregarme a la felicidad,

    la cual yo me construiré,

    la cual yo forjaré,

    la cual yo cuidaré.

    Franciny Molina (Costa Rica)

    Si me quieres, quiéreme entera
    Si me quieres, quiéreme entera,

    no por zonas de luz o sombra...

    Si me quieres, quiéreme negra

    y blanca. Y gris, y verde, y rubia,

    y morena...

    Quiéreme día,

    quiéreme noche...

    ¡y madrugada en la ventana abierta!

    Si me quieres, no me recortes:

    ¡quiéreme toda... o no me quieras!

    Dulce María Loynaz (Cuba)

    Carne humana

    Soy dulce por fuera,

    un cordero

    que todos quieren acariciar.

    Pero por dentro tengo garras

    y enormes dientes

    y ganas de devorar

    carne humana.

    Por dentro tengo tanta hambre

    que me devoro a mí misma

    y no me sacio nunca.

    Marilyn Monroe (Estados Unidos)

  • Retratos del cine: los retos de ser mujer en culturas radicales

    Violaciones sexuales y de derechos, matrimonios forzados, ataques físicos y mentales y la anulación de sus opiniones, son tan solo algunos de los testimonios que el mundo ha podido ver y que han sido contados a través de las voces de algunas mujeres que aún siguen siendo subyugadas por temas religiosos o legales en sociedades patriarcales y fundamentalistas.

    Hay datos reveladores que han llevado al mundo a girar la cabeza a ese mundo desconocido para muchos, por ejemplo, en la Primavera Árabe en el año 2010 en occidente se registró un fenómeno que las mujeres egipcias habían sufrido en silencio, según una ONG vinculada a la ONU, más del 80% de ellas habían padecido en su vida algún tipo de acoso sexual. Así lo informó un sólido artículo del diario El País. Para ver más haz clic aquí.

  • Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas

    En la biblioteca feminista de Mujer Fariana compartimos hace algún tiempo el libro “Caliban y la bruja” de la italiana Silvia Federici. Ahora continuamos nutriendo nuestro rincón teórico con “Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas”, publicado por la Casa Editorial Traficantes de Sueños, de España.

  • Seguimos conversando

    Te agradezco enormemente, Lorena Hernández, por leer nuestra página, por hacer útiles mis preguntas, y por compartir tus respuestas.

    Comparto tus posturas, aunque quisiera saber de qué otras maneras las mujeres que leen Mujer Fariana perciben temáticas como las relaciones humanas, el derecho a decidir sobre su cuerpo, el cuestionamiento a un género musical u otro, o los sacrificios que acompañan a la lucha feminista.

    Creo que todas las demandas del feminismo van en una dirección, que ya esbozaste en tu respuesta: disputar el poder; porque de eso depende la dimensión de nuestra libertad individual y colectiva.

    Cuando alguien o una sociedad entera nos dice: tienen que vestirse así, tienen que bailar así, tienen que enamorarse así, se va restando progresivamente nuestra capacidad de ser, tal cual y como deseamos ser.

    Sin embargo, dentro de la propia práctica feminista chocamos muchas veces con estereotipos que se van instaurando entre nosotras. Resulta entonces que no todas somos igual de feministas, que si decides ser mamá puedes estar traicionando la campaña por la despenalización del aborto... (y pudiera extenderme en ejemplos, pero no es la idea). Eso no nos ayuda. Más que censurar las maneras distintas de ver las cosas, deberíamos ser propositivas y construir desde la diversidad (como lo hiciste recomendándome el libro de la feminista que es madre). Nuestra emancipación como mujeres no debe significar una nueva opresión.

    Agradezco también que hayas mencionado el resto de privilegios de los que podemos formar parte. En primer lugar, ayuda a comprender que las formas de dominación son múltiples y están articuladas dentro de un sistema de dimensiones incalculables, que no impiden que avancemos, pero que sí complejizan nuestro camino. En segundo lugar, creo que nos saca del estigma de víctimas, que el propio patriarcado nos ha impuesto.

    Las mujeres no somos víctimas, somos seres humanos que vivimos determinadas discriminaciones, que tenemos una historia propia de oprobios, pero también de resistencias, y que tenemos la capacidad plena de pensarnos un futuro mejor y luchar por él.

    Gracias de nuevo, Lorena Hernández, para la persona que me preguntó alguna vez: “¿No te preocupa que por ser tan radical con eso del feminismo te quedes sola?”

    Aquí está la respuesta: No me preocupa, porque el feminismo me ha abierto los ojos a muchas cosas, y en el camino me he topado con gente como Lorena Hernández, dispuesta a compartir y sumar otros matices a nuestra lucha.

    Y como la idea es seguir preguntándose cosas, van otras interrogantes:

    - ¿Las mujeres debemos tener espacios solo para mujeres, o eso es excluir a los hombres?

    - ¿Qué haya mujeres dirigentes es símbolo de empoderamiento femenino?

    - ¿Cuáles son las peleas más urgentes que debemos dar las feministas en Colombia y en el resto de América Latina?

  • Ser mujer: el precio de cuidar a los niños

    La mitad de las mujeres latinoamericanas en edad de trabajar no lo hace y la otra mitad que sí trabaja gana salarios considerablemente más bajos que sus compañeros varones. Estos datos, por llamativos que sean, no resultan sorprendentes. Lamentablemente, estamos acostumbrados a titulares de este estilo y a que exhaustivos estudios analicen las diferencias de género en el ámbito laboral y muestren la inequívoca posición de desventaja de las mujeres.
    Sin embargo, América Latina y el Caribe han hecho desde hace décadas enormes avances en materia educativa que se han traducido en una reducción significativa de las diferencias de formación que existían entre hombres y mujeres. Y con todo, esa mejor preparación académica de las mujeres no se está traduciendo en una mayor participación en el mercado laboral ni en la paridad salarial. ¿Qué está pasando?La maternidad.
  • Silvia Federici: “La violencia es una constante en la vida de la mujer bajo el capitalismo”

    Silvia Federici es un gran referente del movimiento feminista internacional. Demostrado ha quedado este lunes tras el rotundo éxito de la conferencia Capitalismo y violencia contra las mujeres en Madrid. El evento, organizado por Traficante de Sueños, ha tratado las opresiones hacia las mujeres en el sistema actual: el trabajo productivo y reproductivo desde una perspectiva de género y las diferentes formas de violencia pública y doméstica.

  • Sin Mujeres, no hay “Energía”

    Imaginen una reunión donde hay cien personas discutiendo diversos temas de interés e importancia; cien personas que debaten, eligen, discuten, aprenden y toman decisiones.

    Las mujeres en el sector energético. Foto Pixinio.

    Cien personas cuyas palabras son escuchadas por miles de otras y cuyas decisiones le cambian la vida, quizás a millones, y entre ellos usted. Ahora imaginen que de esas cien personas, sólo cinco son mujeres; ¿inequitativo, no? Esa es la realidad de las Juntas Directivas de las principales empresas de energía del mundo.

    LEER MAS ---> https://www.revistavirtualpro.com/noticias/sin-mujeres-no-hay-energia-

  • Violencia de género en Colombia, fruto del modelo desigual capitalista y patriarcal

    Hay lazos invisibles, rutas que se frecuentan cotidianamente pero nadie percibe que en medio de la multitud hay seres vivos que transitan hacia un destino de violencia física, psicosocial, individual y familiar, son mujeres víctimas de trata de personas.

    La trata de personas, externa e interna, se ha incrementado en Colombia, como consecuencia de la pobreza en algunos sectores rurales y urbanos. Estudios han demostrado que la pobreza afecta a más de 20 millones...

  • Voy preguntando...

    “Yo vivo de preguntar.

    Saber no puede ser lujo”

    Silvio Rodríguez, “Escaramujo”