Derechos Sexuales

  • Placer sagrado I: Sexo, mitos y la política del cuerpo

     

    Riane Eisler es una antropóloga austriaca de gran prestigio. Es además una importante activista social que lucha por los derechos de las mujeres y de la infancia.

  • Putas y sujetas de derecho

    Las mujeres en el poder no tienen claro que la dignidad de una mujer no está en lo que ella hace o deja de hacer con su vagina.

    “Que tiempos serán los que vivimos, que hay que defender lo obvio”

    Bertolt Brecht.

    Antes que todo quiero ofrecer disculpas por no usar la expresión “Trabajadora sexual”.  Desde donde lo veo, es un eufemismo que, por limitaciones en “letras”, no explicaré en este espacio. Pido el favor de que comprendan que uso las palabras prostituta o puta, tan castiza la una como la otra, con todo el respeto humano y sin ninguna intención de ofensa. Espero exponer mis argumentos sobre mi rechazo al eufemismo “trabajadora sexual” en otra ocasión.

  • Relaciones entre Hombres, Mujeres y Paz,

    Soy de una de esas tres generaciones que no hemos conocido un solo día sin guerra en Colombia. Aun me cuesta trabajo pensar que dentro de poco nos vamos a levantar sabiéndonos en un país en paz, en el que se construirán oportunidades reales para que los y las campesinas cultiven sus tierras, para que los jóvenes accedan en igualdad de condiciones a la universidad y para que las y los miembros de las FARC EP puedan plantear su propuesta de país, sin que por eso pongan en riesgo sus vidas.

  • Respuesta al comentario de Efraín Mayozka, sobre el aborto

    Señor Mayozka:

    Quisiéramos empezar aclarando que agradecemos que no sólo nos haya leído, sino que se cuestione nuestros planteamientos y comparta con nosotras sus inquietudes. El debate solo puede generar entendimiento y por supuesto, crecimiento, siempre y cuando se haga tranquilamente, escuchando al otro y sin agresiones.

    Hecha esta aclaración pasamos a comentar que, creemos que tenemos puntos en común, a pesar de lo opuestas que puedan parecer sus opiniones y el planteamiento de nuestra organización.

  • Retratos del cine: los retos de ser mujer en culturas radicales

    Violaciones sexuales y de derechos, matrimonios forzados, ataques físicos y mentales y la anulación de sus opiniones, son tan solo algunos de los testimonios que el mundo ha podido ver y que han sido contados a través de las voces de algunas mujeres que aún siguen siendo subyugadas por temas religiosos o legales en sociedades patriarcales y fundamentalistas.

    Hay datos reveladores que han llevado al mundo a girar la cabeza a ese mundo desconocido para muchos, por ejemplo, en la Primavera Árabe en el año 2010 en occidente se registró un fenómeno que las mujeres egipcias habían sufrido en silencio, según una ONG vinculada a la ONU, más del 80% de ellas habían padecido en su vida algún tipo de acoso sexual. Así lo informó un sólido artículo del diario El País. Para ver más haz clic aquí.

  • Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas

    En la biblioteca feminista de Mujer Fariana compartimos hace algún tiempo el libro “Caliban y la bruja” de la italiana Silvia Federici. Ahora continuamos nutriendo nuestro rincón teórico con “Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas”, publicado por la Casa Editorial Traficantes de Sueños, de España.

  • Seguimos conversando

    Te agradezco enormemente, Lorena Hernández, por leer nuestra página, por hacer útiles mis preguntas, y por compartir tus respuestas.

    Comparto tus posturas, aunque quisiera saber de qué otras maneras las mujeres que leen Mujer Fariana perciben temáticas como las relaciones humanas, el derecho a decidir sobre su cuerpo, el cuestionamiento a un género musical u otro, o los sacrificios que acompañan a la lucha feminista.

    Creo que todas las demandas del feminismo van en una dirección, que ya esbozaste en tu respuesta: disputar el poder; porque de eso depende la dimensión de nuestra libertad individual y colectiva.

    Cuando alguien o una sociedad entera nos dice: tienen que vestirse así, tienen que bailar así, tienen que enamorarse así, se va restando progresivamente nuestra capacidad de ser, tal cual y como deseamos ser.

    Sin embargo, dentro de la propia práctica feminista chocamos muchas veces con estereotipos que se van instaurando entre nosotras. Resulta entonces que no todas somos igual de feministas, que si decides ser mamá puedes estar traicionando la campaña por la despenalización del aborto... (y pudiera extenderme en ejemplos, pero no es la idea). Eso no nos ayuda. Más que censurar las maneras distintas de ver las cosas, deberíamos ser propositivas y construir desde la diversidad (como lo hiciste recomendándome el libro de la feminista que es madre). Nuestra emancipación como mujeres no debe significar una nueva opresión.

    Agradezco también que hayas mencionado el resto de privilegios de los que podemos formar parte. En primer lugar, ayuda a comprender que las formas de dominación son múltiples y están articuladas dentro de un sistema de dimensiones incalculables, que no impiden que avancemos, pero que sí complejizan nuestro camino. En segundo lugar, creo que nos saca del estigma de víctimas, que el propio patriarcado nos ha impuesto.

    Las mujeres no somos víctimas, somos seres humanos que vivimos determinadas discriminaciones, que tenemos una historia propia de oprobios, pero también de resistencias, y que tenemos la capacidad plena de pensarnos un futuro mejor y luchar por él.

    Gracias de nuevo, Lorena Hernández, para la persona que me preguntó alguna vez: “¿No te preocupa que por ser tan radical con eso del feminismo te quedes sola?”

    Aquí está la respuesta: No me preocupa, porque el feminismo me ha abierto los ojos a muchas cosas, y en el camino me he topado con gente como Lorena Hernández, dispuesta a compartir y sumar otros matices a nuestra lucha.

    Y como la idea es seguir preguntándose cosas, van otras interrogantes:

    - ¿Las mujeres debemos tener espacios solo para mujeres, o eso es excluir a los hombres?

    - ¿Qué haya mujeres dirigentes es símbolo de empoderamiento femenino?

    - ¿Cuáles son las peleas más urgentes que debemos dar las feministas en Colombia y en el resto de América Latina?

  • Ser madre y guerrillera: un camino lleno de dolor

    - ¿Tienes hijos? - Esta es una de las primeras preguntas que nos hacemos las mujeres, cuando acabamos de conocernos; y es una excelente forma de romper el hielo. Las mujeres de las FARC-EP no somos una excepción, pero a diferencia de la banal conversación que una puede esperar con una mujer civil sobre edad, estudios, novios y pasiones de los hijos, con las guerrilleras, siempre se esconden historias tristes de separaciones y nostalgias.

  • Ser mujer: el precio de cuidar a los niños

    La mitad de las mujeres latinoamericanas en edad de trabajar no lo hace y la otra mitad que sí trabaja gana salarios considerablemente más bajos que sus compañeros varones. Estos datos, por llamativos que sean, no resultan sorprendentes. Lamentablemente, estamos acostumbrados a titulares de este estilo y a que exhaustivos estudios analicen las diferencias de género en el ámbito laboral y muestren la inequívoca posición de desventaja de las mujeres.
    Sin embargo, América Latina y el Caribe han hecho desde hace décadas enormes avances en materia educativa que se han traducido en una reducción significativa de las diferencias de formación que existían entre hombres y mujeres. Y con todo, esa mejor preparación académica de las mujeres no se está traduciendo en una mayor participación en el mercado laboral ni en la paridad salarial. ¿Qué está pasando?La maternidad.
  • Solo hombres y solteros

    ¡Cómo golpea el machismo de la Iglesia Católica, cómo lastima! Cómo entender con un mínimo de lógica que en pleno Siglo XXI se reúnan 400 hombres solteros para hablar de familia. Para decidir las políticas a seguir