Derechos Sexuales

  • La Habana, Cuba, 24 de julio de 2016

    Las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP presentamos hoy el resultado de la inclusión del enfoque de género en los acuerdos alcanzados hasta la fecha por la Mesa de Conversaciones.

  • La moda feminista.

    He escuchado ya en varios espacios tanto de amigas, como de compañeras militantes de diversos feminismos y luchas sociales y populares, afirmar con gusto o desaprobación que el feminismo es una moda o que no lo es. No obstante, sería interesante saber a qué nos referimos cuando usamos la expresión “el feminismo está de moda” o “el feminismo no es una moda”.

    El feminismo, puede ser definido de diferentes maneras. Hace poco en un ejercicio colectivo de indagar por recorridos personales y colectivos desde el feminismo, varias mujeres afirmaron que el feminismo fue un modo de ver el mundo que les cambió la vida. En su mayoría, estas mujeres se habían iniciado en el activismo o el pensamiento feminista, analizando su participación en el movimiento estudiantil, en asociaciones campesinas, en universidades, en colectivos callejeros de acción política, en los que se encontraron de frente con una situación de trato diferencial hacia las mujeres, y no estoy hablando aquí del reconocimiento de la discriminación histórica que han vivido las mujeres en tanto género a lo largo de la historia de las sociedades. Me di cuenta en dicho espacio, que las mujeres, a raíz de su condición de clase, étnico-racial, hábitat territorial y hasta por la edad, han sido tratadas de forma diferente. En palabras necias: han sido insivisibilizadas y excluidas a razón de su sexo biológico y de todos los estereotipos de género que existen en la sociedad, que particularmente en los movimientos sociales, toman la forma de una norma, de un canon que dice que las mujeres no deben hacer política y si la hacen, es como colaboradoras o subsidiarias de una especie de trabajo doméstico público no remunerado en el sistema político-mercantil de intercambio de ideas, debates y razón ilustrada, que favorece fundamentalmente la construcción social de lo masculino en este mundo occidentalizado.

    En otros escenarios más itinerantes, superfluos, donde las discusiones sobre feminismo emergen con espontaneidad, también se ha discutido sobre el lugar que ocupa hoy el feminismo en los movimientos sociales de transformación y emancipación. Muchas veces me vi involucrada, a toda conciencia en estas conversaciones emergentes, en el debate sobre si el feminismo es una moda y cómo eso nos afecta, nos gusta o nos disgusta actualmente. Efectivamente, hay un claro incremento de procesos de toma de conciencia feminista, procesos de subjetivación individual y colectiva de mujeres, y algunos hombres, sobre el qué hacer feminista y la confrontación con un régimen tan violento como lo es el patriarcado y sus expresiones prácticas: machismo, sexismo, misoginia y androcentrismo. He podido notar, en confrontación con algunas investigaciones académicas hechas, que las edades de este proceso de toma de conciencia en algunas mujeres urbanas, se ha reducido notablemente. Actualmente las mujeres en la ciudad conocen del feminismo entre los 20 y 24 años. Cosa que no pasaba décadas atrás, donde las mujeres colombianas que se iniciaron en el feminismo urbano lo hicieron superando la edad los 30 años. Sería interesante que existiera algún estudio o narración existencial, sobre procesos similares de toma de conciencia feminista entre mujeres no urbanas, sean estas campesinas, indígenas o afrodescendientes. Estaré muy contenta de saber qué cambios existen al respecto.

    No obstante, la afirmación sobre sí el feminismo es una moda o no, va mucho más allá de este tipo de análisis sobre procesos de subjetivación. Creo desde el corazón, que efectivamente hay un incremento de toma de conciencia y de colectividades de mujeres y diversidades sexuales con prácticas feministas, muy diversas por cierto. Hoy hablamos de feminismos que habían sido invisibilizados por la hegemonía blanca-europea, de sus ecos de fantasía a partir de la lucha sufragista y por la igualdad de derechos. Estos feminismos que amplían la crítica patriarcal a otros regímenes de dominación como el racismo y el capitalismo rompen otros paradigmas que no habían tenido en cuenta grandes teóricas y activistas que hoy tomamos por feministas que van desde Cristine de Pizán, pasando por Virginia Woolf, Olympia de Guges, hasta llegar a Simone De Bouvoir y todas las sufragistas en Europa y América. Al contrario, hoy leemos, investigamos y activamos a partir de los trabajos de Angela Davis, Bell Hooks, Gloria Anzaldúa y las teóricas decoloniales. Para el caso colombiano por ejemplo, no hablamos solamente de Manuela Saenz y Maria Cano, sino que también hablamos de Juana Julia Guzmán, Catalina Luango y Ana María Matamba, como referentes de emancipación.

    Me pregunto entonces, y espero que quienes lean este artículo lo logren hacer, es el feminismo una moda, o el desarrollo histórico de construcciones de saber no patriarcales, no racistas y no capitalistas que se abren paso a cada momento, frente a los embates propios de la producción de conocimiento en nuestra sociedad, y sobre todo, pese a las insivisbilizaciones que pueden hacerse incluso en los espacios democráticos y/o alternativos? ¿Queremos que haya más feminismo, más crítica, más producción de conocimiento y más activismos políticos reinventándose constantemente, o queremos dilapidar, posando la profundidad, objetividad o lo que es peor, reposando en un altar de verdad y autoridad auto-otorgada para señalar los caminos recorridos por los feminismos en búsqueda de una emancipación de las opresiones?

    Y sí, he aquí mi postura, no se puede escribir sin tomar partido, hay que decirlo. Actualmente, la expresión “es el feminismo una moda”, se me antoja, o mejor, se me parece a las situaciones enfrentadas con los organizados en grupos políticos de derecha, los fanáticos religiosos y demás obscenidades propias de nuestro tiempo, donde estos pretenden rebajar la sustancia rebelde y revolucionaria del feminismo, haciendo eco de los estereotipos del “hembrismo”, “las feminazis”, “las antihombres”, “las que dividen la lucha”, “las que no saben qué es lo realmente importante”, etc., etc., etc.

    Así que, si alguna vez sientes que el feminismo está de moda, pregúntate más bien, si no estás cayendo en los lugares comunes del sentido común, de aquellos que dicen “ser lesbiana está de moda y ahora hay mucho gay por la calle”.


  • La solución sueca para la prostitución: ¿Por qué nadie intentó esto antes?

    En un mar de siglos de clichés desesperados porque ‘siempre habrá prostitución’, el éxito de un país sobresale como un faro solitario que ilumina el camino. En apenas cinco años, Suecia ha disminuido drásticamente la cifra de mujeres dedicadas a las prostitución. En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.

  • Las feministas no consideramos que todos los hombres son violadores

    Es curioso cómo nos acusáis con frecuencia a las feministas de odiar a los hombres, de considerarlos maltratadores y violadores solo por el mero hecho de tener pene, cuando la realidad es que las feministas tenemos mucho más respeto por los hombres de lo que “el sentido común” nos dice que es razonable.
  • Las guerrilleras farianas opinan

    Las guerrilleras farianas opinan sobre diversos temas. Las circunstancias de seguridad, los bombardeos, las situaciones de peligro, persecución no son las mejores condiciones para ser madres en las montañas de Colombia. Pero, ¿qué opina Alejandra? En esta ocasión, compartimos con ustedes su posición frente al aborto y la planificación en las FARC-EP

  • Las guerrilleras son mujeres revolucionarias conscientes y libres

    Hemos conocido por las noticias el caso de Héctor Albeidis Arboleda Buitrago, presentado en gran despliegue mediático como el médico de las FARC y sindicado de practicar supuestamente 500 abortos forzados para los Frentes 7 y 49 de las FARC-EP entre 1998 y 2000.

    Los hechos que relata la noticia solo merecen nuestro total y decidido...

  • Licencia menstrual en Colombia: lo personal es político

    ciclo menstrualHace varios días se viene discutiendo la posibilidad de generar una propuesta de licencia menstrual para las mujeres en Colombia. Esta parte de considerar los dolores menstruales como causa de incapacidad para mujeres laboralmente activas.

  • Los científicos buscan entender por qué los hombres violan

    De acuerdo con la investigación, los hombres que violan suelen iniciarse jóvenes, en la preparatoria o durante los primeros años de la universidad y es probable que crucen la línea con alguien que conocen.

    Algunos de estos hombres cometen un abuso sexual o dos y luego se detienen. Otros —aún no sabemos en qué porcentaje— mantienen esta conducta o incluso aceleran el paso. Existe un debate acalorado entre los expertos sobre si hay algún punto en el que el abuso sexual se convierte en una conducta arraigada y qué porcentaje de los abusos sexuales son cometidos por depredadores en serie.

    La mayoría de los investigadores están de acuerdo con que la línea que divide al criminal ocasional del frecuente no es muy clara. El trabajo reciente de Kevin Swartout, profesor de Psicología y Salud Pública de la Universidad Estatal de Georgia, sugiere que los perpetradores poco frecuentes son más comunes en campus universitarios de lo que se pensaba.

    “Es una cuestión de grado, más que de dosis”, aseveró Mary P. Koss, profesora de Salud Pública de la Universidad de Arizona, a quien se le da el crédito por haber acuñado el término date rape, o violación en una cita.

    ¿Dosis de qué? Ciertos factores —que los investigadores llaman “factores de riesgo”, aunque al mismo tiempo reconocen que a pesar de ellos estos hombres son responsables de sus actos: tienen una presencia enorme entre quienes cometen abusos sexuales.

    Un alto consumo de alcohol, la presión social para tener sexo y la creencia en los “mitos de violación” —como la idea de que “no” significa “sí”— son factores de riesgo entre los hombres que han cometido abuso sexual. Otro factor es tener un grupo de amigos que utilicen lenguaje hostil para describir a las mujeres.

    Aun así, al parecer también existen ciertas características que tienen un efecto mediador en estos factores. Malamuth descubrió que los hombres que se excitan mucho al ver pornografía de violaciones —otro factor de riesgo— son menos propensos a intentar perpetrar un ataque sexual si tienen puntuaciones altas en evaluaciones de empatía.

    El narcisismo parece trabajar en el sentido opuesto, aumentando las probabilidades de que los hombres cometan abuso sexual y violación. La mayor parte de los sujetos que participaron en estos estudios reconocen libremente que el sexo no fue consensuado, pero eso no significa que lo consideren una verdadera violación. Los investigadores se han encontrado con esta contradicción una y otra vez.

    Al preguntarles “si las habían penetrado sin su consentimiento”, dijo Koss, los individuos respondían que sí. Al preguntarles si habían cometido un acto “parecido a una violación”, la respuesta era casi siempre negativa. https://www.nytimes.com/es/2017/11/03/estudio-violadores-motivos/?smid=fb-share-es

  • No es interés nuestro dar lecciones de feminismo sino construirlo colectivamente

    Hace algunos días, para ser más exactos el 13 de junio, el portal Pacifista público un artículo titulado “Ahora las FARC quieren dar lecciones de feminismo” (http://pacifista.co/ahora-las-farc-quieren-dar-lecciones-de-feminismo/ ) en el cual daban a conocer algunos apuntes sobre las tesis de mujer y género que construimos las farianas con miras al congreso que se realizará para la constitución del nuevo partido político. El artículo con un título bastante provocativo no solo hablaba de las tesis, sino que además, en otras palabras, ironizaba la propuesta señalando que la organización es una de las más patriarcales del país donde las guerrilleras han jugado un papel secundario pero además hemos sufrido múltiples violencias de género donde hemos sido abusadas y obligadas a abortar.

  • Placer sagrado I: Sexo, mitos y la política del cuerpo

     

    Riane Eisler es una antropóloga austriaca de gran prestigio. Es además una importante activista social que lucha por los derechos de las mujeres y de la infancia.

  • POR LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO

    Para las mujeres el aborto es milenario, siempre ha existido el abortado, si bien las mujeres que deciden abortar continúan siendo violentadas, existen luchas a nivel latinoamericano que hacen mella en este tipo de violencias generadas por el estado. Según una encuesta de Mesa por la vida y la salud de las mujeres, muestra que 65 % de los colombianos están de acuerdo con la legalización del aborto (sep/27 del 2017). Es entonces importante que este tema llegue a las comunidades periféricas quienes son las más afectadas. al ser un tema de lucha de clases. lo clandestino toma una relevancia en la vida las mujeres, son las clínicas y pastilleros quienes abusan de esta condición para continuar violentando el cuerpo de las mujeres, pues lo ven como un objeto. Ellas ponen su vida en riesgo en lugares no seguros y con procedimientos invasivos los cuales solo dejan mayor huella y dolor en la vida de las mujeres; ustedes dirán “entonces por qué lo hacen”. Durante muchas décadas las mujeres no podían decidir sobre sus cuerpos un territorio en el cual todos pueden decidir sobre él, menos ellas mismas.

    Por otra parte, aunque la sentencia C-355 del 2006 de la corte constitucional, permitió un giro frente a la práctica de aborto esta penalización solo está permitida en ciertos casos como (riesgo de salud de la madre, embarazo producto de una violación o si el feto presenta malformaciones). Saber cuántas interrupciones voluntarias de embarazo (IVE) se han realizado desde el 2006 es entrara en algo incierto. Para las instituciones como Oriéntame, muestran cifras cambiantes según la fuente. A mayo de 2015, Oriéntame registró 37.925 IVE, frente a las 17.860 que registra Profamilia en el mismo periodo.

    Es por esto importante borrar el estigma social que se tiene frente al aborto. Pues no solamente se necesita que se despenalice juridicialmente es necesario que se despenalice socialmente, que se reconozca la existencia de la práctica abortista. No querer seguir teniendo vidas sin garantías, se debe entender como una apuesta política y como una decisión que se debe respetar.

    Este es un llamado a continuar tejiendo solidaridades entre mujeres generando un acompañamiento menos violento, pensando en ellas en una vida libre de violencias, se hace entonces necesario resaltar el trabajo que se ha venido realizando desde los pueblos del sur como lo es argentina y chile entre otros quienes vienen trabajando este tema, logrando hacer una marea verde en Latinoamérica, buscando respuestas de un aborto libre de violencias. Colombia no podría ser la exención en este camino de lucha. Apuestas políticas y de reivindicación feministas, acompañamiento y apoyo por la lucha del aborto seguro.

    Es interesante evidenciar como Latinoamérica crea espacios propios del cuidado, como lo son las líneas de aborto las cuales logran impacto y acercamiento, con mujeres que habitan lugares como (corregimientos, periferias, pueblos etc). Es el caso de chile con las amigas y en la casa, Ecuador con las comadres, Peru Serana Morena, Colombia con las Parceras.

    Apuestas político feminista que promueven la lucha por la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Acompañando de forma un poco más cercana, entre amigas, este tipo de apuestas permite que “la marea verde” esta como fue conocida este año. Por el trabajo que se realiza desde la red feminista de la Argentina (2003 asamblea por el derecho al aborto) “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”. Acciones que evidencian la lucha de los movimientos de mujeres en temas de salud reproductiva en la actualidad. Uno de esos escenarios donde los pueblos del sur se cuestionan, el lugar de poder por el cual se encuentra expuesta la mujer. Lograr que ya se lleve este tema a otros mundos. Posibilita que se despenalice la moral, sobre el cuerpo y en este caso el de la mujer, violentado, disminuido y sesgado por las pretensiones del mostro capitalista. Las cuales responden a dinámicas de fuerza y debilidad; donde mujer y hombre cumplen con roles. En este caso la mujer el rol de cuidado, respondiendo a dinámicas de inferioridad; donde no todas las mujeres se ubican. En este sentido el 28 de septiembre, Día internacional por derecho al aborto, nos pronunciamos por la vida de las mujeres libre de violencia. Seguiremos apostándole a todas las formas de resistencia donde la vida prime como un derecho fundamental.
  • Putas y sujetas de derecho

    Las mujeres en el poder no tienen claro que la dignidad de una mujer no está en lo que ella hace o deja de hacer con su vagina.

    “Que tiempos serán los que vivimos, que hay que defender lo obvio”

    Bertolt Brecht.

    Antes que todo quiero ofrecer disculpas por no usar la expresión “Trabajadora sexual”.  Desde donde lo veo, es un eufemismo que, por limitaciones en “letras”, no explicaré en este espacio. Pido el favor de que comprendan que uso las palabras prostituta o puta, tan castiza la una como la otra, con todo el respeto humano y sin ninguna intención de ofensa. Espero exponer mis argumentos sobre mi rechazo al eufemismo “trabajadora sexual” en otra ocasión.

  • Relaciones entre Hombres, Mujeres y Paz,

    Soy de una de esas tres generaciones que no hemos conocido un solo día sin guerra en Colombia. Aun me cuesta trabajo pensar que dentro de poco nos vamos a levantar sabiéndonos en un país en paz, en el que se construirán oportunidades reales para que los y las campesinas cultiven sus tierras, para que los jóvenes accedan en igualdad de condiciones a la universidad y para que las y los miembros de las FARC EP puedan plantear su propuesta de país, sin que por eso pongan en riesgo sus vidas.

  • Respuesta al comentario de Efraín Mayozka, sobre el aborto

    Señor Mayozka:

    Quisiéramos empezar aclarando que agradecemos que no sólo nos haya leído, sino que se cuestione nuestros planteamientos y comparta con nosotras sus inquietudes. El debate solo puede generar entendimiento y por supuesto, crecimiento, siempre y cuando se haga tranquilamente, escuchando al otro y sin agresiones.

    Hecha esta aclaración pasamos a comentar que, creemos que tenemos puntos en común, a pesar de lo opuestas que puedan parecer sus opiniones y el planteamiento de nuestra organización.

  • Retratos del cine: los retos de ser mujer en culturas radicales

    Violaciones sexuales y de derechos, matrimonios forzados, ataques físicos y mentales y la anulación de sus opiniones, son tan solo algunos de los testimonios que el mundo ha podido ver y que han sido contados a través de las voces de algunas mujeres que aún siguen siendo subyugadas por temas religiosos o legales en sociedades patriarcales y fundamentalistas.

    Hay datos reveladores que han llevado al mundo a girar la cabeza a ese mundo desconocido para muchos, por ejemplo, en la Primavera Árabe en el año 2010 en occidente se registró un fenómeno que las mujeres egipcias habían sufrido en silencio, según una ONG vinculada a la ONU, más del 80% de ellas habían padecido en su vida algún tipo de acoso sexual. Así lo informó un sólido artículo del diario El País. Para ver más haz clic aquí.

  • Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas

    En la biblioteca feminista de Mujer Fariana compartimos hace algún tiempo el libro “Caliban y la bruja” de la italiana Silvia Federici. Ahora continuamos nutriendo nuestro rincón teórico con “Revolución en punto cero: Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas”, publicado por la Casa Editorial Traficantes de Sueños, de España.

  • Seguimos conversando

    Te agradezco enormemente, Lorena Hernández, por leer nuestra página, por hacer útiles mis preguntas, y por compartir tus respuestas.

    Comparto tus posturas, aunque quisiera saber de qué otras maneras las mujeres que leen Mujer Fariana perciben temáticas como las relaciones humanas, el derecho a decidir sobre su cuerpo, el cuestionamiento a un género musical u otro, o los sacrificios que acompañan a la lucha feminista.

    Creo que todas las demandas del feminismo van en una dirección, que ya esbozaste en tu respuesta: disputar el poder; porque de eso depende la dimensión de nuestra libertad individual y colectiva.

    Cuando alguien o una sociedad entera nos dice: tienen que vestirse así, tienen que bailar así, tienen que enamorarse así, se va restando progresivamente nuestra capacidad de ser, tal cual y como deseamos ser.

    Sin embargo, dentro de la propia práctica feminista chocamos muchas veces con estereotipos que se van instaurando entre nosotras. Resulta entonces que no todas somos igual de feministas, que si decides ser mamá puedes estar traicionando la campaña por la despenalización del aborto... (y pudiera extenderme en ejemplos, pero no es la idea). Eso no nos ayuda. Más que censurar las maneras distintas de ver las cosas, deberíamos ser propositivas y construir desde la diversidad (como lo hiciste recomendándome el libro de la feminista que es madre). Nuestra emancipación como mujeres no debe significar una nueva opresión.

    Agradezco también que hayas mencionado el resto de privilegios de los que podemos formar parte. En primer lugar, ayuda a comprender que las formas de dominación son múltiples y están articuladas dentro de un sistema de dimensiones incalculables, que no impiden que avancemos, pero que sí complejizan nuestro camino. En segundo lugar, creo que nos saca del estigma de víctimas, que el propio patriarcado nos ha impuesto.

    Las mujeres no somos víctimas, somos seres humanos que vivimos determinadas discriminaciones, que tenemos una historia propia de oprobios, pero también de resistencias, y que tenemos la capacidad plena de pensarnos un futuro mejor y luchar por él.

    Gracias de nuevo, Lorena Hernández, para la persona que me preguntó alguna vez: “¿No te preocupa que por ser tan radical con eso del feminismo te quedes sola?”

    Aquí está la respuesta: No me preocupa, porque el feminismo me ha abierto los ojos a muchas cosas, y en el camino me he topado con gente como Lorena Hernández, dispuesta a compartir y sumar otros matices a nuestra lucha.

    Y como la idea es seguir preguntándose cosas, van otras interrogantes:

    - ¿Las mujeres debemos tener espacios solo para mujeres, o eso es excluir a los hombres?

    - ¿Qué haya mujeres dirigentes es símbolo de empoderamiento femenino?

    - ¿Cuáles son las peleas más urgentes que debemos dar las feministas en Colombia y en el resto de América Latina?

  • Ser madre y guerrillera: un camino lleno de dolor

    - ¿Tienes hijos? - Esta es una de las primeras preguntas que nos hacemos las mujeres, cuando acabamos de conocernos; y es una excelente forma de romper el hielo. Las mujeres de las FARC-EP no somos una excepción, pero a diferencia de la banal conversación que una puede esperar con una mujer civil sobre edad, estudios, novios y pasiones de los hijos, con las guerrilleras, siempre se esconden historias tristes de separaciones y nostalgias.

  • Ser mujer: el precio de cuidar a los niños

    La mitad de las mujeres latinoamericanas en edad de trabajar no lo hace y la otra mitad que sí trabaja gana salarios considerablemente más bajos que sus compañeros varones. Estos datos, por llamativos que sean, no resultan sorprendentes. Lamentablemente, estamos acostumbrados a titulares de este estilo y a que exhaustivos estudios analicen las diferencias de género en el ámbito laboral y muestren la inequívoca posición de desventaja de las mujeres.
    Sin embargo, América Latina y el Caribe han hecho desde hace décadas enormes avances en materia educativa que se han traducido en una reducción significativa de las diferencias de formación que existían entre hombres y mujeres. Y con todo, esa mejor preparación académica de las mujeres no se está traduciendo en una mayor participación en el mercado laboral ni en la paridad salarial. ¿Qué está pasando?La maternidad.
  • Solo hombres y solteros

    ¡Cómo golpea el machismo de la Iglesia Católica, cómo lastima! Cómo entender con un mínimo de lógica que en pleno Siglo XXI se reúnan 400 hombres solteros para hablar de familia. Para decidir las políticas a seguir