Cultura

  • Haydée Santamaría Cuadrado

    Un revolucionario tiene que tener condición humana...

    Yeyé nació el 30 de diciembre de 1923 en el Central azucarero “Constancia” (que es hoy el “Abel Santamaría”), ubicado en Encrucijada, Las Villas, provincia del centro de Cuba. Sus padres eran españoles que habían llegado a la Isla de pequeños, se casaron y tuvieron cinco hijos: dos varones y tres hembras, Haydée era la mayor. Allí asistió a una escuelita rural propia de la zona, y luego de terminar estudios primarios ingresó a la Escuela de Enfermeras, pero no terminó su formación.

  • Homenaje a Manuel Marulanda Vélez

    En Génova, Quindío, cuando todavía era el viejo Caldas, nace Pedro Antonio Marín, su padre asegura que fue el 12 de mayo de 1928. El mismo Pedro Antonio dice “Mire, yo nací no sé propiamente la fecha, el mes si lo sé, mayo de 1930”. Una confusión que nunca se aclaró.

  • Jineologî (ciencia de mujeres): sabiduría para la liberación

    La Jineologî presupone un cambio radical en el modo de leer el universo, en una cosmovisión otra, es un cambio de paradigma. La primera vez que esta palabra aparece en algún tipo de registro es en 2003, en el texto Sociología de la Libertad, de Abdullah Öcalan. Allí, el líder del Movimiento de Liberación Kurdo, se refiere a ella para expresar la necesidad de una ciencia de mujeres como base fundamental para una sociedad libre, igualitaria y democrática, donde el Confederalismo Democrático -sistema social basado en la liberación de los géneros y la ecología-, fuera posible.

    El término Jineologî está compuesto de la palabra kurda "jîn" que significa mujer y proviene de la raíz "jiyan" (vida) y el sufijo "-ologî", que proviene del griego y puede designarse como logos, ciencia, estudio. Por lo cual, podríamos traducir la palabra Jineologî como ciencia de mujeres.

  • La alianza entre la comunidad trans y las Farc: la paz logró lo impensable

     Todo empieza con una historia de amor en tiempos de cambio. Puntualmente, con la historia de Laura, una mujer transgénero del barrio Santa Fe que, como muchas de las mujeres trans víctimas de la pobreza, la criminalización y la violencia estructural, terminó tras las rejas de La Picota. Encerrada, Laura conoció a Jaime, un militante de las Farc. Se enamoraron justo en el periodo inicial de los diálogos de paz en 2012. Su relación empezó a llamar la atención de otros presos militantes de las Farc: la proveniencia rural, religiosa y socialmente conservadora de algunos de ellos los llevó a acusar a Jaime, su camarada, de “marica”. El romance de Jaime amenazaba el concepto de masculinidad del grupo. Por eso, lo llamaron traidor y sugirieron que fuera expulsado de las filas de las Farc. Luego de varios abusos, Jaime solicitó al secretariado de las Farc que interviniera. Entonces, el inicio de las negociaciones de paz había dado paso a la reevaluación de la postura de las Farc sobre las personas con géneros y sexualidades no hegemónicas. Parte de ese replanteamiento se daba a propósito de la presencia de las Farc en la subcomisión de género en los acuerdos de paz. Por otro lado, la formación intelectual de Jaime se volvió fundamental a la hora de valorar su expulsión como una pérdida para ese grupo. Debido a esas razones la expulsión de Jaime no se llevó a término, incluso después de que él formalizara la unión civil con Laura al interior de La Picota. La respuesta del secretariado de las Farc fue circular un comunicado en el que le solicitaban a los demás militantes presos que pararan el acoso contra su camarada Jaime.

    Mientras pasaba todo eso, en La Picota ya hacía presencia la Red Comunitaria Trans (RCT), una organización con sede en el barrio Santa Fe fundada en 2012 por trabajadoras sexuales transgénero con el propósito de defender las vidas de otras personas transgénero. Como parte de su labor, comparten conocimiento sobre defensa política, derechos humanos, salud sexual y reproductiva, seguridad y participación ciudadana con las trabajadoras sexuales trans del Santa Fe. Debido a la alta criminalización de las mujeres transgénero de ese barrio, la RCT creó Cuerpos en Prisión, Mentes en Acción, un proyecto que busca defender los derechos de mujeres trans y de hombres gays y bisexuales encarcelados y hacer un llamado de atención sobre la violencia y el abuso constante del que son víctimas por parte de guardias y reclusos.

    Laura fue una de las personas que participó desde el inicio en este proyecto que no solo invita a mujeres trans, también a hombres que tienen relaciones sexuales o afectivas con ellas. Sin embargo, el miedo al acoso y a la discriminación hace que muchos de ellos se abstengan de participar. No obstante, Jaime se animó a participar y a apoyar algunas de las gestiones de la RCT en las cárceles, que incluyen actividades de pedagogía sobre cómo navegar los procedimientos y protocolos del INPEC y la adaptación de un protocolo penitenciario para las necesidades de la comunidad LGBT —uso del nombre que han elegido, autorización de su vestuario, atención médica especializada y continuación de tratamientos hormonales—. Uno de los resultados de ese trabajo fue una guía sobre los derechos de la población transgénero encarcelada realizada con el apoyo de reclusos (incluidos militantes de las Farc), empleados de la cárcel, abogados, psicólogos, artistas y otros.


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  • La bolchevique enamorada

    La novela “La bolchevique enamorada” nos acerca a las contradicciones en el amor de Vassilissa, una joven bolchevique y Volodya, un atractivo anarquista. Amor y compromiso con el pueblo y la revolución serán los principales temas de este libro, que la crítica literaria ha tildado varias veces de autobiográfico.

     

  • La desaparición del grupo de género de la Unidad de Víctimas preocupa: investigadoras FIP

    Génica Mazzoldy e Irina Cuesta hablan de la importancia de fortalecer el enfoque de género como política del Estado, en especial para pensar el retorno de las mujeres desplazadas.

    Las mujeres desplazadas que han regresado no tienen condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno.

    De las 7’219.471 personas que se han visto obligadas a desplazarse por la guerra en Colombia, 3’683.242 son mujeres. Representan más de la mitad de víctimas del conflicto armado. Por eso la puesta en marcha de la implementación del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc ha sido una oportunidad para pensar su retorno y reubicación. En ese sentido, el informe “Retornos de mujeres a zonas rurales, recomendaciones de política pública”, que publica la Fundación Ideas para la Paz, es un documento relevante para pensar las prioridades y particularidades que enfrentan las mujeres que se han resistido a perder el arraigo con su territorio. Un tema vigente porque, aunque los desplazamientos individuales han bajado, los destierros masivos vienen creciendo.

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    En 2017, la Oficina de Nacionales Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA) registró 147 desplazamientos masivos que afectaron a cerca de 18.000 colombianos, principalmente en Nariño, Chocó y Putumayo. Y solo en los primeros días del año, la Defensoría del Pueblo alertó sobre el desplazamiento de más de mil personas por enfrentamientos o amenazas en zonas del litoral Pacífico, como Buenaventura y Magüí Payán (Nariño), Bajo Cauca, sur de Córdoba y en los límites entre Boyacá y Casanare.

    Aunque el Acuerdo de Paz alivió un poco la crisis humanitaria que teníamos, se siguen dando nuevas y más víctimas de desplazamiento, la mayoría de ellas mujeres. ¿Cree que la política estatal está preparada para atender el fenómeno?

    Génica Mazzoldy: No. De hecho, la Unidad de Víctimas ha estado trabajando en un nuevo decreto para cambiar el procedimiento de reconocimiento de la medida de indemnización administrativa, que encendió las alarmas de la Comisión de Seguimiento y Monitoreo a la Implementación de la Ley 1448. Esto por no hablar de la baja ejecución presupuestal con la que cuenta la entidad.

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    ¿A qué se refiere?

    Un informe de septiembre del año pasado sobre este aspecto, elaborado por su oficina de Control Interno, advierte que existe un nivel medio de ejecución, ya que hasta ese momento se había comprometido el 48,8 % de la apropiación vigente y los pagos realizados equivalían sólo al 39,63 %. Una preocupación que se suma a que en una resolución del 22 de enero la Unidad de Víctimas creó un solo grupo de enfoques diferenciales, acabando con el grupo de mujeres, género e identidades de género diversas que tenía.

    ¿Cuál era la importancia de este grupo?

    Que ese grupo desaparezca va en contra de la realidad del desplazamiento y del impacto que ha tenido sobre las mujeres. Es restarles reconocimiento a los derechos de las mujeres y a lo que implica la transversalización de esta mirada en la política pública.

    ¿Por qué es importante incluir un análisis de las condiciones que necesitan las mujeres que fueron obligadas a desplazarse?

    Porque, por ejemplo, según cifras suministradas por la misma Unidad de Víctimas, las mujeres son jefas de hogar en la mayoría de los hogares de población desplazada que han sido atendidos en procesos de retorno (53 %), de reubicación (55 %) o de reintegración local (57 %). Sin embargo, quienes han regresado no han encontrado las condiciones de vida adecuadas para mantenerse en su deseo de retorno. También están quienes tienen la intención de volver pero que la dinámica de la política pública se convierte en una barrera para su progreso.

    Eso quiere decir que pese a todo las mujeres retornan...

    Irina Cuesta: Sí, con política o sin política, con acompañamiento institucional o no, las mujeres desplazadas vuelven a sus territorios, porque tienen unos sentidos territoriales y de pertenencia que las hacen regresar. Son ellas las que mayoritariamente intentan reconstruir el tejido social, sus casas, sus lazos familiares rotos por la guerra.

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    ¿Por qué una mujer retorna?

    I.C.: En las entrevistas y testimonios que hicimos encontramos que ellas no retornan si el Estado les ayuda con el mercado, o si les da pintura para pintar la casa porque se ve muy fea. Ellas retornan por el sentido del territorio que tienen. Fue el caso de las mujeres de El Tigre, en Putumayo, que volvieron pese al desplazamiento, porque su barrio lo habían construido de manera colectiva a finales de los noventa. Ellas insisten en que entre todas pueden crear las condiciones dignas para conservar su permanencia allí.

    Pero se requieren condiciones de seguridad y dignidad mínimas, como ustedes mencionan en el informe...

    G.M.: Claro. Por eso, cuando les ofrecieron pintura para tapar los grafitis que los paramilitares pintaron en sus casas, algunas se negaron. No están buscando un concepto de bienestar estético, sino de dignidad, porque no solo se trata de regresar, sino de una intención de permanecer y quedarse allí. Los principios internacionales dan tres condiciones para que se dé el retorno: una es seguridad, la otra voluntariedad y la tercera es dignidad. Hasta hace unos meses, en la Unidad de Víctimas utilizaban un concepto que abarcaba esto y era el de reparación transformadora, que tiene en cuenta otros elementos en el caso de las mujeres.

    ¿Cómo cuáles?

  • La educación con enfoque de género como herramienta de paz

    El proceso de DDR (Desmovilización, Desarme y Reintegración) de las Farc está acompañado de distintos escenarios de acción que buscan llevar cabo este proceso de una manera exitosa para las y los guerrilleros que hoy están a la espera de varios elementos y derechos adquiridos en el acuerdo de paz. La educación es una de las principales.

    La Resolución 1325 del consejo de seguridad de Naciones Unidas, que recomienda a los Estados garantizar la participación de las mujeres, en condiciones de igualdad, en la prevención y solución de los conflictos y en la consolidación y el mantenimiento de la paz, hace explicita referencia a la importancia de la educación especificamente con enfoque de género para una reincorporación exitosa, sobretodo de las mujeres quienes han estado históricamente sometidas a un modelo patriarcal que las subvalora y las oprime.

    Es desde este escenario donde se puede materializar el empoderamiento de las mujeres que por más de una década pertenecieron en la guerrilla, permitir que se hagan efectivas todas las medidas de género que trae consigo el Acuerdo Final y garantizar en el proceso de pos acuerdo una mirada transversal de las mujeres desde los escenarios públicos y privados.

    En doce Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) se está llevando a cabo un Diplomado en Formador de formadores/as y promotores/as de prevención de violencias basadas en género con el fin de brindar herramientas conceptuales y prácticas a mujeres y hombres ex combatientes acerca de los derechos y las rutas existentes para erradicar estas violencias haciendo énfasis en generar réplicas y estrategias diseñadas por y para ellas y ellos en los escenarios donde viven e interactuan. Este diplomado cuenta con el apoyo de la Embajada de Suecia, la OIM (Organización Internacional para las Migraciones), la CSIVI, y la Universidad Nacional de Colombia.

    Este escenario de acción ha representado un espacio de aprendizaje y motivación para las mujeres. Heidy, integrante del ETCR Mariana Paéz, Mesetas, siente que estas oportunidades les dan herramientas para su vida cotidiana y política en medio de los múltiples incumplimientos que han tenido por parte del gobierno en estos temas quien prioriza cursos de peluqueria o cocina antes que formación en derechos para las mujeres.

    La validación de la primaria y el bachillerato, este diplomado y otros cursos que se estan dictando en distintas zonas permiten que las mujeres en la realidad puedan ser sujetas de derechos y ser promotoras en la defensa de otros derechos vulnerados a toda la población en el país.

  • La Isla del Castigo: "Me dejaron allí para morir por haber quedado embarazada cuando tenía 12 años"

    En partes de Uganda, en África, las jóvenes que no estaban casadas y quedaban embarazadas solían ser una vergüenza para sus familias. Por ello se les llevaba a una pequeña isla para que allí murieran. Las que tenían suerte eran rescatadas. Una de ellas aún está viva y la corresponsal de la BBC, Patience Atuhaire, le siguió la pista para que nos contara su historia.

  • La montaña y sus colores

    Inti Maleywua

    Inti Maleywa es una joven guerrillera, que ha entremezclado sus convicciones, sus luchas, con el color y la expresividad de la naturaleza que acoge sus pasos de revolucionaria en las selvas colombianas.

    Las injusticias cometidas por el Estado contra el pueblo colombiano y la necesidad de la construcción de una sociedad más digna, libre y en paz con justicia social, motivaron su ingreso a las FARC-EP. Encuentra en el arte una forma de ilustrar la realidad del país y el imaginario de nuestra organización, combinado con flores, animales, montañas...

  • La mujer habitada

    Una historia de resistencia nos entrega la escritora y feminista nicaragüense Gioconda Belli. Lavinia, la protagonista de esta novela, se revela contra la tradición masculina que la domina y decide participar activamente en sucesos que transforman la sociedad. Luego de estudiar arquitectura en Europa, su perspectiva de la vida ha cambiado totalmente. Estimulada por la fuerza del amor se adentra en la lucha contra la dictadura de Somoza.

  • La música de Nina Simone

    1943: 10 años de edad. Su primer concierto. Llevaba seis años tocando el piano. Fue el primer éxito musical de su vida y el primer choque con el racismo: mientras tocaba, sus padres fueron obligados a salir de la primera fila y a situarse en el fondo de la sala, para dar espacio a los espectadores blancos.

  • La paz la encontramos en la montaña y sus colores

    Inti Maleywa es una joven guerrillera, que ha entremezclado sus convicciones, sus luchas, con el color y la expresividad de la naturaleza que acoge sus pasos de revolucionaria en las selvas colombianas.

  • LA PRIMERA CINEASTA DE LA HISTORIA FUE MUJER. ¡RODÓ MÁS DE 900 PELÍCULAS, CONOCE SU VIDA Y SU OBRA!

    Alice Guy (Saint-Mandé, 1 de julio de 1873 – Mahwah, de Nueva Suéter, 24 de marzo de 1968) fue la primera persona en ser realizador de una película, la creadora del cine narrativo y de la narración cultural superando el cine de mostración de los hermanos Lumiere y sentando las bases de lo que en el futuro se ha considerado ficción.

  • La revista Time nombra 'Persona del año' a las mujeres que han ayudado a visibilizar el acoso sexual

    Pero todo eso está cambiando gracias a mujeres valientes que, en 2017, decidieron hablar y pedir a todas las que hubieran vivido un episodio así que también alzaran la voz. Todas ellas han sido nombradas ‘Persona del año’ por la prestigiosa revista Time, una elección que ha colocado en su portada a seis de las primeras mujeres que abrieron esa puerta que llevaba tantos años cerrada a cal y canto.

    La actriz Ashley Judd, una de las primeras en denunciar los abusos del poderoso productor de Hollywood Harvey Weinstein, la cantante Tylor Swift, que denunció verbal y legalmente al locutor de radio David Mueller por manosearla en una entrevista en 2013. También la ingeniera y ex empleada de Uber, Susan Fowler, que puso sobre la mesa las insinuaciones sexuales del director de la compañía a ella y a otras tantas compañeras, la lobista Adama Iwu, representante de 147 mujeres que trabajan en política en California y que contaron que todas habían sufrido acoso sexual por parte de jefes y compañeros durante años.  http://www.codigonuevo.com/la-revista-time-nombra-persona-del-ano-a-todas-las-mujeres-que-han-ayudado-a-visibilizar-el-acoso-sexual/

  • La solución sueca para la prostitución: ¿Por qué nadie intentó esto antes?

    En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.

    En un mar de siglos de clichés desesperados porque ‘siempre habrá prostitución’, el éxito de un país sobresale como un faro solitario que ilumina el camino. En apenas cinco años, Suecia ha disminuido drásticamente la cifra de mujeres dedicadas a las prostitución. En las calles de la ciudad capital, Estocolmo, la cantidad de prostitutas ha sido reducida en dos tercios y la de clientes en un 80 por ciento. En otras grandes ciudades suecas, el comercio sexual en las calles casi ha desaparecido. Y en buena medida también ha ocurrido esto con los famosos burdeles y salas de masaje que proliferaron en el país en las últimas tres décadas del siglo 20, cuando la prostitución era legal.

    Adicionalmente, es nula la cantidad de mujeres extranjeras que ahora están siendo traficadas a Suecia para comercio sexual. El gobierno sueco estima que en los últimos años sólo entre 200 y 400 mujeres y niñas han sido traficadas cada año hacia este país, cifras que no son tan significativas en comparación con las 15,000 a 17,000 mujeres traficadas anualmente hacia la vecina Finlandia. Ningún otro país y ningún otro experimento social siquiera se acercan a los prometedores resultados que están siendo observados en Suecia.

    ¿Cuál compleja fórmula ha utilizado Suecia para lograr esta proeza? Sorprendentemente, su estrategia no es en absoluto compleja. De hecho, los principios de ésta parecen tan simples y anclados con tal firmeza en el sentido común que de inmediato nos llevan a preguntar: “¿Por qué nadie intentó esto antes?”

    La trascendental legislación sueca de 1999

    En 1999, luego de años de investigación y estudios, Suecia aprobó una ley que: a) penaliza la compra de servicios sexuales y b) despenaliza la venta de dichos servicios. La novedosa lógica detrás de esta legislación se estipula claramente en la literatura del gobierno sobre la ley:

    LEER MAS--- http://kaosenlared.net/la-solucion-sueca-para-la-prostitucion-por-que-nadie-intento-esto-antes/

  • LAS MUJERES SOMOS REBELDÍA, SOMOS LUCHA POPULAR Y PAZ.

    A causa del histórico descontento de nuestro país y del trato discriminatorio hacia la mujer al lado de la crisis social, económica y política que vivimos, centenares de mujeres tomamos la decisión de ingresar a las FARC EP.

  • Lo Que No Se Cuenta De La Independencia De América

    Hoy 20 de Julio queremos recordar a grandes mujeres a las que Colombia y América les deben enorme gratitud, fueron valientes luchadoras, revolucionarias que ofrendaron sus vidas por la libertad de nuestra patria, que derramaron su sangre por los suelos de nuestra América, “ellas son la historia oculta de la independencia”.

  • Los juguetes de Kelly

    Kelly es una joven guerrillera para quien la estancia en la guerrilla le cambio la vida. Al lado de la guerrillerada aprende muchas cosas, entre esas a tocar algunos instrumentos musicales y a cantar diversos ritmos. Y en ese trasegar de la vida nos cuenta apartes de su vida antes de ingresar a las FARC-EP; cuáles eran sus juguetes cuando pequeña, por ejemplo.

     

     

  • Los niños: víctimas de la violencia contra la mujer

    “¡Papá, ya no golpees a mi mamá!”. “¡No, déjala, es mi mamá!”. “¡Suéltala, no la mates!” No son frases inventadas. Son gritos desesperados de millones de niños testigos de la violencia ejercida contra sus madres al interior del hogar. Y no sólo son testigos, sino también víctimas, que desde temprana edad deben cargar con las consecuencias físicas, psicológicas y sociales.

    Cada año, entre 133 millones y 275 millones de menores en todo el mundo sufren por culpa de la violencia doméstica, de acuerdo al informe mundial “La violencia contra los niños y niñas”, redactado para Naciones Unidas por el experto independiente Paulo Sérgio Pinheiro.

    Este rango, sin embargo, es una estimación conservadora si se compara con la de UNICEF, que en su último estudio hizo un énfasis: 300 millones de niños entre dos y cuatro años sufren castigos en el hogar. De esta abrumadora cifra, 176 millones viven con una madre que es víctima de violencia de pareja.

    Y es que a menudo las agresiones y abusos contra la mujer en el ámbito familiar derivan en maltrato hacia los niños, y suelen ser los causantes de sus muertes. Sólo en España, en lo que va del año han sido asesinados ocho niños a manos de sus padres, la gran mayoría por venganza hacia sus madres (violencia vicaria), según datos del Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer de ese país.

    https://www.dianova.ngo/es/noticias/los-ninos-victimas-de-la-violencia-contra-la-mujer/

  • Los peligros de nacer niña en distintas partes del mundo

    Sierra Leona es uno de los peores lugares del mundo para ser niña. En este país del África occidental, habitado por unos seis millones de personas, desgarrado por una cruenta guerra civil que duró más de una década y devastado por el ¡Error! Referencia de hipervínculo no válida., el simple hecho de nacer niña se traduce en una vida de barreras y tradiciones que a menudo dan más valor a su cuerpo que a su mente.

    La mayoría de las mujeres de Sierra Leona –el 90% según Unicef– han sido sometidas a la mutilación genital, una práctica que las inicia en la vida adulta y supuestamente las hace más deseables para el matrimonio, pero que también es un método de represión sexual profundamente arraigado en su cultura.

    Casi la mitad de las chicas se casan antes de los 18 años, y muchas se quedan embarazadas mucho más jóvenes, a menudo en su segundo o tercer ciclo menstrual. Muchas son víctimas de la violencia sexual; las violaciones suelen quedar impunes. En 2013 más del 25% de las sierraleonesas de entre 15 y 19 años estaban embarazadas o ya eran madres, lo que supone una de las tasas de gestación más elevadas del mundo para esa franja de edad.

    Y demasiadas mueren en el parto: es el porcentaje más alto del mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud y otras entidades internacionales. La mutilación genital femenina puede elevar el riesgo de sufrir complicaciones obstétricas.

    «Si vas a las provincias te encuentras con chicas de 13 años, de 15 años, ya casadas y con sus bebés en brazos», dice Annie Mafinda, comadrona del Rainbo Center, que ayuda a víctimas de la violencia sexual en Freetown, la capital de Sierra Leona. Muchas de las pacientes atendidas en este centro tienen entre 12 y 15 años.

    LEER MADS ---> http://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/grandes-reportajes/los-peligros-nacer-nina-distintas-partes-del-mundo_11111/10