Columnista

Manuela Marin

Guerrillera del Bloque Jorge Briceño, integrante de la delegación de Paz de las FARC-EP.

@manu_farcep

El Día Internacional de la Mujer es una fecha de conmemoración de las victorias de las mujeres de todos los continentes, aunque motivada por un hecho trágico, representa la justeza de la causa emancipadora de todas las mujeres trabajadoras y explotadas de la tierra, que aunque separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales y políticas, nos unimos en la remembranza de nuestras heroínas y el orgullo de ser continuadoras de la lucha por la igualdad, la justicia y la paz.

La semana pasada ha sido una de las más importantes para Colombia en más de medio siglo. Se ha cerrado el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto, convirtiéndose en la posibilidad cierta de que las y los oprimidos luchemos por las transformaciones profundas que requiere el país. Vamos hacia la democracia plena y la justicia social por la vía no violenta y con los argumentos como herramienta principal.

La elección del nuevo Fiscal general de la nación es una decisión que va en contravía de los enormes avances que se vienen avizorando en el país a partir del proceso de conversaciones de La Habana y de los acuerdos alcanzados hasta ahora, es un obstáculo para el desarrollo de la etapa de implementación, pues para que esta tenga éxito requiere de una rama de la justicia trasparente, capaz de hacer de la verdad la garantía para alcanzar justicia y el mayor impedimento para el retorno de la violencia política en el país.

Históricamente el conflicto por la tierra ha estado en el centro de las dinámicas de poder y disputa de las clases sociales por el mismo. En Colombia, la ultra atrasada concepción de quienes han ostentado dicho poder, ha impedido el más mínimo avance en las condiciones productivas y de desarrollo del campo, permaneciendo intactas las reivindicaciones y batallas del campesinado empobrecido y excluido.
“La tierra volverá a quienes la trabajan con sus manos”.
Emiliano Zapata
El atraso del modelo económico impuesto en Colombia y la incapacidad del régimen político para resolver los conflictos sociales que de él se derivan, se evidencian nítidamente en el auge de las movilizaciones campesinas, cada vez más organizadas,  más consecuentes y  más estigmatizadas.

Conocí a Andrea por esas casualidades de la guerra que todos los días se nos dan, acababa de salir de un desembarco desproporcionado en contra de una escuadra de misión especial de la cual ella era responsable y responsable en las FARC-EP significa Comandante. Andrea es una Comandante perteneciente al Bloque Sur.